viernes, 31 de agosto de 2018

Análisis del tema la Memptesicosis del Libro de Los Espíritus, artículos #611 al 613





Este artículo tiene el propósito de contestar una pregunta de un amigo con relación al artículo #613 del libro de Los Espíritus. He aprovechado la oportunidad en hacer una tabla comparativa de tres versiones del Libro de los Espíritus de Allan Kardec. A continuación la información de referencia.
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Mi amigo se dirigió a mi en los siguientes términos:

"Frank, TENGO UNA DUDA EN UNA FRASE DE LA PREGUNTA 613 DE EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
Mon, Jul 16, 2018 at 6:10 AM
To: soyespirita1@gmail.com

Hola Frank.

Le transcribo la pregunta 613 de EL LIBRO DE LOS ESPIÍRUTUS de Allan Kardec, editado en 1970 y traducido del francés por Alberto Giordano.

Le resalto en amarillo dos frases, dentro de las cuales destaco en verde:

“hay solución de continuidad”, yo creo que debería decir “NO hay solución de continuidad”, según el contexto de las dos frases que le resalto en amarillo.

De todas formas, le agradecería su opinión al respecto.

 Un abrazo,

Antonio Belando
613.- Por muy errónea que sea la idea en que se basa la metempsicosis, ¿no será el resultado del sentimiento intuitivo de las diversas existencias del hombre?

-Ese sentimiento intuitivo se encuentra en tal creencia como en otras muchas. Pero, como sucede con la mayor parte de ideas intuitivas, el hombre lo ha desnaturalizado.

   La metempsicosis sería verdadera si se entendiese con esa palabra la progresión del alma de un estado inferior a uno superior, en el que adquiere desarrollos que transformaran su naturaleza. Pero dicha doctrina es falsa si se la interpreta como transmigración directa del animal al hombre, y viceversa, lo cual implica la idea de una retrogradación o fusión. Ahora bien, como quiera que tal fusión no puede tener lugar entre los seres corporales de una y otra especie, ello indica que se encuentran en grados no asimilables y que lo propio debe ocurrir con los espíritus que los animan. Si un mismo Espíritu pudiera animarlos alternativamente, se seguiría de esto una identidad de naturalezas que se traduciría en la posibilidad de su reproducción material. La reencarnación que enseñan los Espíritus se funda, por el contrario, en la marcha ascendente de la Naturaleza y en la progresión del hombre dentro de su propia especie, lo que no le quita nada de su dignidad. En cambio, lo que sí lo rebaja es el mal uso de las facultades que Dios le ha concedido para su adelanto. Sea como fuere, la antigüedad y universalidad de la doctrina de la metempsicosis, así como los hombres prominentes que la han profesado, prueban que el principio de la reencarnación tiene sus raíces en la Naturaleza misma. Estos son, pues, argumentos en su favor más bien que contrarios.

   El punto de partida del Espíritu es una de las cuestiones que se relacionan con el principio de las cosas y que están en el secreto de Dios. No es dado al hombre conocerlas de una manera absoluta, y a este respecto sólo pueden hacerse conjeturas, elaborar hipótesis más o menos probables. Los Espíritus mismos se hallan lejos de conocerlo todo. Y acerca de lo que no saben pueden ellos también sustentar opiniones personales más o menos sensatas.

   Así, por ejemplo, no todos piensan lo mismo sobre las relaciones que existen entre el hombre y los animales. Según algunos, el Espíritu sólo llega al período humano después de haberse elaborado e individualizado en los diversos grados de los seres inferiores de la Creación. En la opinión de otros, el Espíritu del hombre habría pertenecido siempre a la raza humana, sin pasar por la serie animal.

   La primera de esas concepciones presenta la ventaja de otorgar un objetivo al porvenir de los irracionales, lo que integrarían de ese modo los primeros eslabones de la cadena de los seres pensantes. La segunda está más conforme a la dignidad 84 del hombre y puede compendiarse como sigue:

   Las distintas especies de animales no proceden intelectualmente unas de otras por vía de progresión. Así, el espíritu de la ostra no se torna sucesivamente en el del pez, del pájaro, del cuadrúpedo y del cuadrumano. Cada especie es un tipo absoluto, física y moralmente, y cada ejemplar de las diferentes especies toma de la fuente universal la cantidad de principio inteligente que le es necesaria, según el grado de perfección de sus órganos y la labor que debe realizar dentro de los fenómenos de la Naturaleza. A su muerte, devuelve esa parcela de principio inteligente a la masa. Los de los mundos más evolucionados que el nuestro (ver parágrafo 188) pertenecen asimismo a razas distintas, apropiadas a las necesidades de tales mundos y al grado de desarrollo de los hombres, de quienes esos animales son los auxiliares, pero sin provenir en modo alguno de los de la Tierra, espiritualmente hablando. No acontece lo mismo con el hombre. Desde el punto de vista físico, salta a la vista que integra un eslabón de la cadena de los seres vivos, pero en el aspecto moral, entre el animal y el hombre hay solución de continuidad. El hombre posee como propia el alma o Espíritu, chispa divina que le confiere el sentido moral y un alcance intelectual del que carecen los animales. Es en él el Ser principal, preexistente y sobreviviente al cuerpo, y que conserva su individualidad. Ahora bien, ¿cuál es el origen del Espíritu? ¿Cuál su punto de partida?

   ¿Se forma del principio inteligente individualizado? He ahí un enigma que sería inútil intentar develar y sobre el cual, como hemos dicho, no se puede sino elaborar hipótesis. Lo que es constante y que resalta a la vez del razonamiento y de la experiencia es la supervivencia del Espíritu, la conservación de su individualidad después de la muerte, su facultad progresiva, su estado feliz o desdichado, proporcional a su progreso en la senda del bien, así como todas las verdades morales que son la consecuencia de este principio. En cuanto a las misteriosas relaciones que existen entre el hombre y los animales, es ese – repetimos- el secreto de Dios, como otras muchas cosas cuyo conocimiento actual no interesa en modo alguno para nuestro adelanto, y sobre las cuales sería inútil insistir. 85
84 No nos perdamos en falsos escrúpulos, con palabras como irracionales, indignidad, bestialidad, etcétera, son formas de expresarse habituales que se tenían en la época de Kardec, lo realmente serio e importante es el fondo de la cuestión, pues encierra una nueva concepción, más digna y justa en todos los sentidos, sobre la naturaleza del ser humano, así como de su “parentesco” con los animales. [N. del copista.]
85 El libro de los Espíritus contiene en sí toda la Doctrina, pero no todos los principios del Espiritismo están en él suficientemente desarrollados. La Codificación es progresiva. Vemos el aspecto científico desarrollarse en El libro de los Médiums y en El Génesis. El aspecto religioso, en El Evangelio según el Espiritismo y El Cielo y el Infierno. Para esclarecimiento del tema del origen del hombre debe el lector consultar el Capítulo VI del Génesis, la parte relativa a la “Creación Universal” (comunicación de Galileo recibida por Flammarion e incorporada por Kardec a la Codificación), el Capítulo X, “Génesis orgánico”, en especial los párrafos 26 y siguientes, que se refieren al “Hombre corporal”, y el Capítulo XI, “Génesis espiritual”. Asimismo, es aconsejable la lectura de La evolución anímica¸ de GABRIEL DELANNE, obra subsidiaria a la Codificación. En después de la muerte, de LEÓN DENIS, el Capítulo XI de la Segunda Parte, titulado “La pluralidad de existencias”. Nótese incluso cómo concuerdan las enseñanzas que se acaban de leer aquí, acerca del problema de la metempsicosis, con la constante afirmación de los Espíritus en este libro, de que “todo se eslabona en la Naturaleza”. [N. de J. H. Pires.]
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   He aquí mi comentario de Frank Montañez, sobre el artículo #613 del Libro de los Espíritus. He copiado lo que mi amigo me compartió de Alberto Giordani y Herculano Pires, para luego incorporarlo en mis tablas comparativas. He realizado, además,  una comparación de los artículos #611 al #613, sobre el tema de la Metempsicosis. Para eso utilicé una copia del Libro de los Espíritus publicado en 1860 y 5ta Edición 1861, del original Francés de Allan Kardec.  
   Ya para esa fecha ya se habían aumentado las preguntas y respuestas de 501 publicadas en 1857 con la de 1960, y 1861 en que ya se habían incluido las 118 preguntas y respuestas de los Espíritus. También utilicé la traducción al Español de Fernández Colavida y la traducción del Título del original francés: LE LIVRE DES ESPRITS, (Paris, 1857), para mi evaluacion, y encontré que la traducción del original francés de Gustavo N. Martínez de Argentina, del 2008, que se referirse en su parte inicial de la traducción, la mención que esta traducción del Libro de Los Espíritus fue del original de 1857, cuando en realidad fue de 1860-4ta Révision 1861 (Sous presse pour paraître en avril 1860). Recordemos que el artículo #1010 saltó en número al #1012. Un error de imprenta.  En realidad serán 1019 preguntas y respuestas al dejar de contar el 1011. Por lo que en realidad debe ser 1018 en total.
   La parte en que haces referencia, y añadida en 1970, aparece en el original francés. La frase de referencia: " hay solución de continuidad, es correcta tiene lógica y tu argumento en añadir un "No" antes de la frase, no creo que deba resistir ese cambio
porque cambiaría el sentido y no daría lugar a la explicación de la Moral Espirita que se menciona, entonces no tendría sentido. Ademas, podríamos caer en la mutilación, alteración o falsificación del contenido original en francés. 
   Deseo motivar la comparación de los contenidos traducidos con el contenido original en Frances, asi evitar que se altere, se modifique el contenido original del mensaje original de los Espíritus. 
   Recuerda que para que se realicen cambios al contenido original, deben ser convocados los Espíritus que presididos por el Espíritu de Verdad dictaron la Tercera Revelación Espírita que es y debe ser final y definitiva.
   Gracias por tú interés en profundizar en el estudio profundo de los Libros Codificados. A continuación copio literalmente tu mensaje a fin de que conserves el crédito del análisis. 
   Le transcribo la pregunta #613 de EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS de Allan Kardec, editado en 1970 y traducido del francés por Alberto Giordano y comentarios de Herculano Pires.

Metempsicosis.
Los tres reinos
Libro segundo – capítulo XI
Gustavo N. Martínez, Confederación Espirita de Argentina CEA 
y el Consejo Espírita Internacional CEI

611. El origen común -en el principio inteligente- de los seres vivos, ¿no constituye la consagración de la doctrina de la metempsicosis?
“Dos cosas pueden tener un mismo origen y no parecerse en modo alguno más tarde. ¿Quién reconocería al árbol, con sus hojas, flores y frutos, en el germen informe contenido en la semilla de donde salió? Desde el momento en que el principio inteligente alcanza el grado necesario para ser Espíritu y entrar en el período de humanidad, deja de tener relación con su estado primitivo: ya no es el alma de los animales, así como el árbol ya no es la semilla. Al hombre sólo le queda del animal el cuerpo, así como las pasiones que nacen de la influencia del cuerpo y del instinto de conservación inherente a la materia.No se puede decir, pues, que determinado hombre es la encarnación del Espíritu de determinado animal. Por consiguiente, la metempsicosis, tal como se la entiende, no es correcta.”
612. El Espíritu que animó el cuerpo de un hombre, ¿podría encarnar en el de un animal?
“Eso sería retroceder, y el Espíritu no retrocede. El río no remonta su curso.” (Véase el § 118.)
613. Por errónea que sea la idea vinculada a la metempsicosis, ¿no sería el resultado del sentimiento intuitivo de las diversas existencias del hombre?
“Ese sentimiento intuitivo se encuentra en dicha creencia como en muchas otras. Sin embargo, el hombre lo ha desnaturalizado, así como a la mayor parte de sus ideas intuitivas.”
   La metempsicosis sería verdadera si se entendiese con esa palabra la progresión del alma de un estado inferior a uno superior; progresión en la que el alma adquiere desarrollos que transforman su naturaleza. Por el contrario, es falsa en el sentido de la transmigración directa del animal al hombre, y viceversa, pues eso implica la idea de un retroceso 90 o de fusión. Ahora bien, como esa fusión no puede tener lugar entre los seres corporales de una y otra especie, ello indica que se encuentran en grados no asimilables y que debe ocurrir lo mismo entre los Espíritus que los animan. 

90 [El término original es retrogradación. En español, en la actualidad, el término “retrogradación” sólo se aplica en astronomía. En francés, en cambio, se lo utiliza principalmente en el sentido de retroceso, en tanto acción y efecto de retroceder, retrogradar o ir hacia atrás.]

   Si un mismo Espíritu pudiera animarlos alternativamente, se deduciría de ahí una identidad de naturaleza que se traduciría en la posibilidad de la reproducción material.
La reencarnación que enseñan los Espíritus se funda, por el contrario, en la marcha ascendente de la naturaleza y en la progresión del hombre dentro de su propia especie, lo que no lo despoja en absoluto de su dignidad. Lo que sí lo rebaja es el mal uso de las facultades que Dios le ha dado para su adelanto. Sea lo que fuere, la antigüedad y universalidad de la doctrina de la metempsicosis, así como los hombres eminentes que la han profesado, prueban que el principio de la reencarnación tiene sus raíces en la naturaleza misma. Por consiguiente, estos son argumentos en su favor más bien que contrarios.91
91 [Los párrafos que siguen a este, hasta el final del comentario, fueron agregados por el autor a partir de la 4.ª edición, de 1861.]

   El punto de partida del Espíritu es una de esas cuestiones que se relacionan con el principio de las cosas y que forman parte del secreto de Dios. No es dado al hombre conocerlas de una manera absoluta. Al respecto, sólo puede hacer suposiciones, construir sistemas más o menos probables. Los propios Espíritus se encuentran lejos de conocerlo todo y, en cuanto a lo que no saben, ellos también pueden formarse opiniones personales de mayor o menor sensatez.
   Así, por ejemplo, no todos los Espíritus piensan lo mismo acerca de las relaciones que existen entre el hombre y los animales. Según algunos, el Espíritu sólo alcanza el período humano después de haberse elaborado e individualizado en los diferentes grados de los seres inferiores de la creación. Según otros, el Espíritu del hombre habría pertenecido siempre a la raza humana, sin pasar por la serie animal. El primero de esos sistemas tiene la ventaja de otorgarle un objetivo al porvenir de los animales, que de ese modo formarían los primeros eslabones de la cadena de los seres pensantes.
El segundo está más de acuerdo con la dignidad del hombre y puede resumirse de la siguiente manera:
   Las diferentes especies de animales no proceden intelectualmente unas de otras por medio de la progresión.
   Así, el espíritu de la ostra no se convierte sucesivamente en el espíritu del pez, del pájaro, del cuadrúpedo y del cuadrumano. Cada especie es un tipo absoluto, física y moralmente, cuyos individuos toman de la fuente universal la cantidad de principio inteligente que necesitan, según la perfección de sus órganos y la tarea que deben llevar a cabo en los fenómenos de la naturaleza. Una vez muertos, devuelven esa cantidad de principio inteligente a la masa. Los animales de los mundos más adelantados que el nuestro (Véase el § 188) también constituyen razas distintas -apropiadas a las necesidades de esos mundos y al grado de adelanto de los hombres, de quienes son auxiliares-, pero que no proceden en modo alguno de los de la Tierra, espiritualmente hablando.

   No sucede lo mismo con el hombre. Desde el punto de vista físico, es evidente que el
hombre integra un eslabón de la cadena de los seres vivos. En cambio, desde el punto de vista moral, entre el animal y el hombre hay solución de continuidad. Lo propio del hombre es el alma o Espíritu, chispa divina que le confiere el sentido moral y un alcance intelectual del que carecen los animales. El Espíritu es en el hombre el ser principal, preexistente y sobreviviente al cuerpo, y que conserva su individualidad. Ahora bien, ¿cuál es el origen del Espíritu? ¿Dónde está su punto de partida? ¿Se forma del principio inteligente individualizado? Ese es un misterio que sería inútil intentar develar y acerca del cual -como hemos dicho- sólo se pueden construir sistemas. Lo que es constante, lo que resulta a la vez del razonamiento y de la experiencia, es la supervivencia del Espíritu, la conservación de su individualidad después de la muerte, su facultad progresiva, su estado feliz o desdichado, proporcional a su adelanto en el camino del bien, así como todas las verdades morales que son la consecuencia de este principio. En cuanto a las relaciones misteriosas que existen entre el hombre y los animales, se trata -volvemos a decirlo- de uno de los secretos de Dios, así como lo son muchas otras cosas cuyo conocimiento actual no interesa en modo alguno para nuestro adelanto, y acerca de las cuales sería inútil insistir.
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Nota de Frank Montañez, incluyo una tabla comparativa del Libro de Los Espíritus en el tema relacionado a la METEMPSICOSIS.

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
Los tres Reinos
1860 Original Francés 1860
Fernández Colavida - Barcelonesa
Gustavo Martínez 2008 CEI
Métempsycose.
611. La communauté d'origine dans le principe intelligent des êtres vivants n'estelle pas la consécration de la
doctrine de la métempsycose ?
« Deux choses peuvent avoir une même origine, et ne se ressembler nullement plus tardQui reconnaîtrait l'arbre, ses feuilles, ses fleurs et ses fruits dans le germe informe contenu dans la graine d'où il est sorti? Du moment que le principe intelligent atteint le degré nécessaire pour être Esprit et entrer dans la période de l'humanité, il n'a plus de rapport avec son état primitif, et n'est
pas plus l'âme des bêtes que l'arbre n'est le pepin. Dans l'homme il n'y a plus de l'animal que le corps, et les passions qui naissent de l'influence du corps et de
l'instinct de conservation inhérent à la matière. On ne peut donc pas dire que tel homme est l'incarnation de l'Esprit de tel animal, et par conséquent la métempsycose, telle qu'on l'entend, n'est pas exacte, »

METEMPSICOSIS
611. La comunidad de origen en el principio inteligente de los seres vivientes. ¿no es la consagración de la doctrina de la metempsicosis?
«Dos cosas pueden tener el mismo origen y más adelante pueden no parecerse en nada. ¿Quién reconocería el árbol con sus hojas, flores y frutos en el germen informe, contenido en la simiente de donde ha salido? Desde el momento en que el principio inteligente logra el grado necesario para ser espíritu y entrar en el período de la humanidad, cesa de tener relación con su estado primitivo y deja de ser el alma de la bestia, como el árbol la simiente. No le resta al hombre del animal más que el cuerpo, y las pasiones que nacen de la influencia de éste y del instinto de conservación inherente a la materia. No puede, pues, decirse que tal
hombre es la encarnación del espíritu de tal animal, y por consiguiente, la metempsicosis, tal como se entiende, no es exacta».


Metempsicosis
611. El origen común -en el principio inteligente- de los seres vivos, ¿no constituye la consagración de la
doctrina de la metempsicosis?
“Dos cosas pueden tener un mismo origen y no parecerse en modo alguno más tarde. ¿Quién reconocería al árbol, con sus hojas, flores y frutos, en el germen informe contenido en la semilla de donde salió? Desde el momento en que el principio inteligente alcanza el grado necesario para ser Espíritu y entrar en el período de humanidad, deja de tener relación con su estado primitivo: ya no es el alma de los
animales, así como el árbol ya no es la semilla. Al hombre sólo le queda del animal el cuerpo, así como las pasiones que nacen de la influencia del cuerpo y del instinto de conservación inherente a la materia.
No se puede decir, pues, que determinado hombre es la encarnación del Espíritu de determinado animal. Por consiguiente, la metempsicosis, tal como se la entiende, no es correcta.”

612. L'Espiurit qui a animé le corps d'un  homme pour rait-il s'incarner dans un animal?
   «Ce serait rétrograder et l'Esprit ne rétrograde pas. Le fleuve ne remonte pas a sa source. » (118)

612. El espíritu que ha animado el cuerpo de un hombre, ¿podría encarnarse en un animal?
«Eso equivaldría a retrogradar, y el espíritu no retrograda. El río no remonta hacia su curso». (118)

612. El Espíritu que animó el cuerpo de un hombre, ¿podría encarnar en el de un animal?
“Eso sería retroceder, y el Espíritu no retrocede. El río no remonta su curso.” (Véase el § 118.)

613. Tout erroneé que soit l´idée attachée à la métempsycose, ne seraielle pas le résultat du sentiment intuitif des differentes existences de l´homme?
« Ce sentiment intuitif se retrouve dans cette croyance comme dans beaucoup d'autres ; mais, comme la plupart de ses idées intuitives, l´homme l´a denaturé.»

La métempsycose serait vraie si l´on entendait par ce mot la progression de l'âme d'un état inférieur à un état supérieur où elle acquerrait des développements qui transformeraient sa nature ; mais elle est fausse dans le sens de transmigration directe de l'animal dans l'homme et réciproquement, ce qui impliquerait l'idée d'une rétrogradation ou de fusion ; or cette fusion ne pou
vant avoir lieu entre les êtres corporels des deux espèces, c'est un indice qu'elles sont à des degrés non assimilables, et qu'il doit en être de même dés Esprits qui les animent. Si le même Esprit pouvait les animer alternativement, il s'ensuivrait une identité de nature qui se traduirait par la possibilité de la reproduction
matérielle. La réincarnation enseignée par les Esprits est fondée au contraire sur la marche ascendante de la nature et sur la progression de l'homme dans- sa propre espèce, ce qui ne lui ôte rien de sa dignité. Ce qui le rabaisse, c'est le mauvais usage qu'il fait des facultés que Dieu lui a données pour son avancement. Quoi qu'il en soit, l'ancienneté et l'universalité de la doctrine de la métempsycose, et les hommes éminents qui l'ont pro fessée prouvent que le principe de la réincarnation a ses racines
dans la nature même; ce sont donc bien plutôt des arguments en sa faveur qu'ils ne lui sont contraires.
  
Le point de départ de l'Esprit est une de ces questions qui tiennent au principe des choses, et sont dans le secret de Dieu.

 Il n'est pas donné à l'homme de les connaître d'une manière absolue, et il ne peut faire, à cet égard, que des suppositions, bâtir des systèmes plus ou moins probables Les Esprits euxmêmes sont loin de tout connaître sur ce qu'ils ne savent pas ils peuvent aussi avoir des opinions personnelles plus ou moins sensées.
   C'est ainsi, par exemple, que tous ne pensent pas de même au sujet des rapports qui existent entre l'homme et les animaux.
   Selon quelques-uns, l'Esprit n'arrive à la période humaine qu'après
s'être élaboré et individualisé dans les différents degrés desêtres inférieurs de la création.
   Selon d'autres, l'Esprit de l'homme
aurait toujours appartenu à la race humaine, sans passer par la filière animale. Le premier de ces systèmes a l'avantage de donner un but à l'avenir des animaux qui formeraient ainsi tes premiers anneaux de la chaîne des êtres pensants; le second est plus conforme à la dignité de l'homme, et peut se résumer ainsi qu'il suit.
   Les différentes espèces d'animaux ne procèdent point intellestuellement
les unes des autres par voie de progression; ainsi t'esprit de l'huître ne devient point successivementcelui du poisson, de l'oiseau, du quadrupède et du quadrumane chaque espèce
est un type absolu, physiquement et moralement dont chaque individu puise à la source universelle la somme du principe intelligent qui lui est nécessaire, selon la perfection de ses organes, et l'oeuvre qu'il doit accomplir dans les phénomènes de la nature, et qu'à sa mort il rend à la masse. Ceux des mondes plus avancés que le nôtre (voir n° 188), sont également des races distinctes, appropriées aux besoins de ces mondes et au degré d'avancement des hommes dont ils sont les auxiliaires, mais qui
ne procèdent nullement de~ceux de la terre, spirituellement parlant. Il n'en est pas de même de l'homme.

Au point de vue physique, il forme évidemment un anneau de la chaîne des êtres vivants mais au point de vue moral, entre l'animal et l'homme, il y a solution de continuité l'homme possède en propre l'âme ou Esprit, étincelle divine qui lui donne le sens moral et une portée intellectuelle qui manquent aux animaux? c'est en lui l'être principal, préexistant et survivant au corps en conservant son individualité? Quelle est l'origine de l'Esprit? où est son point de départ? se forme-t-il du principe intelligent individuàlisé?
C'est là un mystère qu'il serait inutile de chercher à pénétrer, et sur lequel, comme nous l'avons dit, on ne peut que
bâtir des systèmes. Ce qui est constant, et ce qui ressort à la fois du raisonnementet de l'expérience, c'est la survivance de l'Esprit, la conservation de son individualité après la mort, sa faculté progressive, son état heureux ou malheureux proportionne à son avancementdans la voie du bien, et toutes les vérités mo° raies qui sont la conséquencede ce principe.

Quant aux rapports mystérieux qui existent entre l'homme et les animaux, c'est là, nous le répétons, le secret de Dieu, comme beaucoup d'autres choses dont la connaissance actuelle n'importe point à notre avancement, et sur lesquelles il serait inutile de s'appesantir.
613. Por errónea que sea la idea atribuida a la metempsicosis, ¿no será el resultado del sentimiento intuitivo de las diferentes existencias del hombre?
«Este sentimiento intuitivo se descubre en esa como en otras muchas creencias, pero el hombre la ha desnaturalizado, como ha hecho con la mayor parte de sus ideas intuitivas».

La metempsicosis seria verdadera, si se entendiese por ella el progreso del alma de un estado inferior a otro superior, en el que hallaría desarrollos que transformarían su naturaleza; pero es falsa en el sentido de transmigración directa del animal en el hombre y viceversa, lo que implicaría idea de retroceso o fusión, y no pudiendo verificarse semejante fusión entre los seres corporales de las dos especies, es indicio de que están en grados inasímilables, y que lo mismo debe suceder con los espíritus que los aníman. Si el mismo espíritu pudiese animarlos alternativamente, se seguiría de ello una identidad de naturaleza que se traduciría en la posibilidad de la reproducción material. La reencarnación enseñada por los espíritus está fundada, por el contrario, en la marcha ascendente de la naturaleza y en el progreso del hombre en su propia especie, lo que en nada amengua su dignidad. Lo que le rehala, es el mal uso que hace de las facultades que Dios le ha dado para su adelanto. Como quiera que sea, la antigüedad y universalidad de la doctrina de la metempsicosis, y los hombres eminentes que la han profesado, prueban que el principio de la reencarnación tiene sus raíces en la misma naturaleza, y son por lo tanto argumentos en su favor y
no en contra.

El punto de partida del espíritu es una de esas cuestiones que se refieren al principio de las cosas, y
pertenece a los secretos de Dios.

Así, por ejemplo, no todos piensan lo mismo respecto de las relaciones que existen entre el hombre y los animales. Según algunos, el espíritu no llega al período humano sino después de haberse elaborado e individualizado en los diferentes grados de los seres inferiores de la creación. Según otros, el espíritu del
hombre ha pertenecido siempre a la raza humana, sin haber pasado por la serie animal. El primero de estos sistemas tiene la ventaja de dar un objeto al porvenir de los animales, que formarían de este modo
los primeros eslabones de la cadena de los seres pensantes; el segundo está más conforme con la dignidad humana, y puede resumirse de la manera siguiente:
Las diferentes especies de animales no proceden intelectualmente las unas de las otras por via de progresión, y así el espirita de la ostra no pasa a ser sucesivamente el del pez, del ave, del cuadrúpedo y del cuadrumano. Cada especie es un tipo absoluto física y moralmente, cada uno de cuyos individuos toma en la fuente universal la suma de principio inteligente que le es necesario, según la perfección de sus
órganos, y el trabajo que ha de realizar en los fenómenos de la naturaleza, suma de principio vital que a la muerte, vuelve a la masa. Las de los mundos más adelantados que el nuestro (véase el 188) son igualmente razas distintas, apropiadas a las necesidades de aquellos mundos y al grado de adelanto de los hombres cuyos auxiliares son; pero que, espíritualmente hablando, no proceden en modo alguno de los de la tierra. No sucede lo mismo en el hombre.

Bajo el punto de vista físico, forma evidentemente un eslabón de la cadena de los seres vivientes; pero balo el punto de vista moral, entre el animal y el hombre, existe solución de continuidad. El hombre posee en propiedad e! alma o espíritu, destello divino que le da el
sentido moral y un alcance intelectual que falta a los animales; es para él un ser principal preexistente, que sobrevive al cuerpo y que conserva su individualidad. ¿Cuál es el origen del espíritu? ¿Dónde está su punto de partida? ¿Se forma del principio inteligente individualizado? Este es un misterio que en vano trataríamos de penetrar, y acerca del cual, según tenemos dicho, sólo podemos emitir sistemas. Lo que es constante y resulta del raciocinio y de la experiencia, es la supervivencia del espíritu, la conservación de su individualidad después de la muerte. su facultad progresiva, su estado feliz o desgraciado proporcional a su adelanto en el camino del bien, y todas las verdades morales, que son consecuencias de este principio.

En cuanto a las relaciones misteriosas que existen entre el hombre y los animales, volvemos a repetir que son un secreto de Dios, como muchas otras cosas cuyo conocimiento actual no importa a nuestro progreso, y sobre las cuales sería inútil insistir.
613. Por errónea que sea la idea vinculada a la metempsicosis, ¿no sería el resultado del sentimiento intuitivo de las diversas existencias del hombre?
“Ese sentimiento intuitivo se encuentra en dicha creencia como en muchas otras. Sin embargo, el hombre lo ha desnaturalizado, así como a la mayor parte de sus ideas intuitivas.”

La metempsicosis sería verdadera si se entendiese con esa palabra la progresión del alma de un estado inferior a uno superior; progresión en la que el alma adquiere
desarrollos que transforman su naturaleza. Por el contrario, es falsa en el sentido de la transmigración directa del animal al hombre, y viceversa, pues eso implica la idea de un retroceso 90 o de fusión. Ahora bien, como esa fusión no puede tener lugar entre los seres corporales de una y otra especie, ello indica que se encuentran en grados no asimilables y que debe ocurrir lo mismo entre los Espíritus que los animan. Si un mismo Espíritu pudiera animarlos alternativamente, se deduciría de ahí una identidad de naturaleza que se
90 [El término original es rétrogradation. En español, en la actualidad, el término “retrogradación” sólo se aplica en astronomía. En francés, en cambio, se lo utiliza principalmente en el sentido de retroceso, en tanto acción y efecto de retroceder, retrogradar o ir hacia atrás.]
traduciría en la posibilidad de la reproducción material.

La reencarnación que enseñan los Espíritus se funda, por el contrario, en la marcha ascendente de la naturaleza y en la progresión del hombre dentro de su propia especie, lo que no lo despoja en absoluto de su dignidad. Lo que sí lo rebaja es el mal uso de las facultades que Dios le ha dado para su adelanto. Sea lo que fuere, la antigüedad
y universalidad de la doctrina de la metempsicosis, así como los hombres eminentes que la han profesado, prueban que el principio de la reencarnación tiene sus raíces en la naturaleza misma. Por consiguiente, estos son argumentos en su favor más bien que contrarios.91

El punto de partida del Espíritu es una de esas cuestiones que se relacionan con el principio de las cosas y que forman parte del secreto de Dios.

   No es dado al hombre conocerlas de una manera absoluta. Al respecto, sólo puede hacer suposiciones, construir sistemas más o menos probables. Los propios Espíritus se encuentran lejos de conocerlo todo y, en cuanto a lo que no saben, ellos también pueden formarse opiniones personales de mayor o menor sensatez.
   Así, por ejemplo, no todos los Espíritus piensan lo mismo acerca de las relaciones que existen entre el hombre y los animales.
   Según algunos, el Espíritu sólo alcanza el período humano después de haberse elaborado e individualizado en los diferentes grados de los seres inferiores de la creación.
   Según otros, el Espíritu del hombre habría pertenecido siempre a la raza humana, sin pasar por la serie animal. El primero de esos sistemas tiene la ventaja de otorgarle un objetivo al 91 [Los párrafos que siguen a este, hasta el final del comentario, fueron agregados por el autor a partir de la 4.ª edición, de 1861.]
porvenir de los animales, que de ese modo formarían los primeros eslabones de la cadena de los seres pensantes.

El segundo está más de acuerdo con la dignidad del hombre y puede resumirse de la siguiente manera: Las diferentes especies de animales no proceden intelectualmente
unas de otras por medio de la progresión.
Así, el espíritu de la ostra no se convierte sucesivamente en el espíritu del pez, del pájaro, del cuadrúpedo y del cuadrumano. Cada especie es un tipo absoluto, física y moralmente, cuyos individuos toman de la
fuente universal la cantidad de principio inteligente que necesitan, según la perfección de sus órganos y la tarea que deben llevar a cabo en los fenómenos de la
naturaleza. Una vez muertos, devuelven esa cantidad de principio inteligente a la masa. Los animales de los mundos más adelantados que el nuestro (Véase el §
188) también constituyen razas distintas -apropiadas a las necesidades de esos mundos y al grado de adelanto de los hombres, de quienes son auxiliares-, pero
que no proceden en modo alguno de los de la Tierra, espiritualmente hablando. No sucede lo mismo con el hombre.
   Desde el punto de vista físico, es evidente que el hombre integra un eslabón de la cadena de los seres vivos. En cambio, desde el punto de vista moral, entre el animal y el hombre hay solución de continuidad. Lo
propio del hombre es el alma o Espíritu, chispa divina que le confiere el sentido moral y un alcance intelectual del que carecen los animales. El Espíritu es en el hombre el ser principal, preexistente y sobreviviente al cuerpo, y que conserva su individualidad. Ahora bien, ¿cuál es el origen del Espíritu? ¿Dónde está su punto de partida? ¿Se forma del principio inteligente individualizado? Ese es un misterio que sería inútil intentar develar y acerca del cual -como hemos dicho- sólo se pueden construir sistemas. Lo que es constante, lo que resulta a la vez del razonamiento y de la experiencia, es la supervivencia del Espíritu, la conservación de su individualidad después de la muerte, su facultad progresiva, su estado feliz o desdichado, proporcional a su adelanto en el camino del bien, así como todas las verdades morales que son la
consecuencia de este principio.

En cuanto a las relaciones misteriosas que existen entre el hombre y los animales, se trata -volvemos a decirlo- de uno de los secretos de Dios, así como lo son muchas otras cosas cuyo conocimiento actual no interesa en modo alguno para nuestro adelanto, y acerca de las cuales sería inútil insistir.
_________________

Las versiones recientes del Libro de Los Espíritus, están contaminadas con comentarios de los traductores, y adulteraciones añadiendo al mensaje de los Espíritus información irrelevante espiritual, que tiene el propósito, corregir a los Espíritus y tal vez ilustrarlos sobre lo que ellos no dijeron, pero que se aleja de lo espiritual. Mi opinion es que los contenidos de los libros codificados deben dejarse intactos, sin comentarios u opiniones personales, a fin de dar lugar que veamos el mensaje de los Espíritus, que no eran bobos ni ineptos, sin falta de conocimientos.

   El mensaje es y debe ser espiritual, y lo material lo veremos nosotros en el proceso de elaboración. Allan Kardec no firmó ninguno de los comentarios, y para los estudiosos del Espiritismo, podemos vivir sin la firma de Allan Kardec. Obviamente esto se adoptó, para diferenciar los comentarios de Allan Kardec de los comentarios del copista.
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A continuación comparo la traducción de Gustavo N. Martínez, con la traducción de Alberto Giordano, con los comentarios de Herculano Pires. y en el caso de Gustavo N. Martínez es incorrecto en el Prólogo del libro diciendo lo siguiente:

Traducción de Gustavo N. Martínez
EL LIBRO DE LOS
ESPÍRITUS
CONFEDERACIÓN ESPIRITISTA ARGENTINA

   El libro de los Espíritus: contiene los principios de la doctrina espírita
acerca de la inmortalidad del alma, la naturaleza de los Espíritus y sus
relaciones con los hombres; las leyes morales, la vida presente, la vida
futura y el porvenir de la humanidad / recopilados y puestos en orden por
Allan Kardec ; traducción de Gustavo N. Martínez. – Buenos Aires,
Argentina : Confederación Espiritista Argentina, 2014.
696 p. ; 21 cm
Título del original: Le livre des esprits.
ISBN 978-85-98161-66-2
1. Espiritismo. I. Kardec, Allan, 1804-1869. II. Título.
CDD: 133.93
CDU: 133.7
DATOS INTERNACIONALES PARA CATALOGACIÓN EN LA PUBLICACIÓN (CIP)
Copyright © 2008 by
CONSEJO ESPÍRITA INTERNACIONAL (CEI)
Brasilia (DF) – Brasil
Todos los derechos de reproducción, copia, comunicación al público y explotación
económica de esta obra están reservados única y exclusivamente para el Consejo Espírita
Internacional (CEI). Prohibida la reproducción parcial o total de la misma, a través de
cualquier forma, medio o proceso electrónico, digital, fotocopia, microfilme, Internet, CDROM,
sin la previa y expresa autorización de la Editora, en los términos de la ley 9.610/98
que reglamenta los derechos de autor y conexos.
ISBN 978-85-98161-66-2
Título del original francés:
LE LIVRE DES ESPRITS
(Paris, 1857)
Traducción del original francés: Gustavo N. Martínez
Edición de la
CONFEDERACIÓN ESPIRITISTA ARGENTINA (CEA)
Sánchez de Bustamante 463
(1173) Buenos Aires - Argentina
+ 54 11 - 4 8 6 2 - 6 3 1 4
www.ceanet.com.ar
ceaespiritista@gmail.com
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Claramente vemos que Gustavo N. Martínez, dice su traducción en el 2008, patrocinado por el Consejo Espírita Internacional CEI y Divaldo Pereira Franco del Libro de los Espíritu, supuestamente de 1857. Esto no podía ser así, porque la versión original del Libro de Los Espíritus publicada en 1857, era de sólo 501 Preguntas y Respuestas, y no contenía aún el artículo #613. Por lo tanto debía haber sido de la versión de 1860, o de la 4ta revisión de 1861, revisadas por Allan Kardec. Pero también eso no es correcto, porque el Libro de Los Espíritus, fue editado en 1970, Alberto Giordano y la Casa Editora 18 de abril de Buenos Aires, Argentina.  los mismos que publicaron por más de 50 años la falsificación del Libro de Génesis, desde 1981. Veamos la comparación entre las traducciones de Alberto Giordano y la traducción de Gustavo N. Martínez, ambas muy semejantes, e inundada de comentarios que no estaban en las versiones originales.  De hecho esto es una prueba contundente de la intervencion indevida de la integridad doctrinaria de los libros originales.

Gustavo N. Martínez
2008

Alberto Giordano
1970
Allan Kardec
http://www.espiritismo.es FEE 287
Metempsicosis
611. El origen común -en el principio inteligente- de los seres vivos, ¿no constituye la consagración de la doctrina de la metempsicosis?
“Dos cosas pueden tener un mismo origen y no parecerse en modo alguno más tarde. ¿Quién reconocería al árbol, con sus hojas, flores y frutos, en el germen informe contenido en la semilla de donde salió? Desde el momento en que el principio inteligente alcanza el grado necesario para ser Espíritu y entrar en el período de humanidad, deja de tener relación con su estado primitivo: ya no es el alma de los
animales, así como el árbol ya no es la semilla.       
   Al hombre sólo le queda del animal el cuerpo, así como las pasiones que nacen de la influencia del cuerpo y del instinto de conservación inherente a la materia.
   No se puede decir, pues, que determinado hombre es la encarnación del Espíritu de determinado animal. Por consiguiente, la metempsicosis, tal como se la entiende, no es correcta.”

III.- Metempsicosis
611. La comunidad de origen – en el principio inteligente- de los seres vivos ¿no significa la consagración de la doctrina de la metempsicosis?
- Dos cosas pueden tener un mismo origen y no asemejarse en modo alguno más tarde. ¿Quién reconocería al árbol, con sus hojas, flores y frutos, en el germen amorfo contenido en la semilla de donde él salió? Tan pronto como el principio inteligente alcanza el grado necesario para ser Espíritu y entrar en el período de humanidad, deja de tener relación con su primitivo estado, y sólo es, respecto del alma de los animales, lo que el árbol respecto de la simiente.
   En el hombre sólo queda animal el cuerpo, así como las pasiones que nacen de la influencia de éste y el instinto de conservación inherente a la materia.
   No se puede aseverar, pues, que ese hombre sea la encarnación del Espíritu de determinado animal, y por tanto la metempsicosis, tal como se la entiende, no es exacta.
612. El Espíritu que animó el cuerpo de un hombre, ¿podría encarnar en el de un animal?
“Eso sería retroceder, y el Espíritu no retrocede. El río no remonta su curso.” (Véase el § 118.)
612. El Espíritu que animó el cuerpo de un hombre ¿podría reencarnar en el de un animal?
- Esto sería retrogradar, y el Espíritu no retrocede. El río no se remonta hacia su fuente. (Ver el párrafo 118).
613. Por errónea que sea la idea vinculada a la metempsicosis, ¿no sería el resultado del sentimiento intuitivo de las diversas existencias del hombre?
“Ese sentimiento intuitivo se encuentra en dicha creencia como en muchas otras. Sin embargo, el hombre lo ha desnaturalizado, así como a la mayor parte de sus ideas intuitivas.”

La metempsicosis sería verdadera si se entendiese con esa palabra la progresión del alma de un estado inferior a uno superior; progresión en la que el alma adquiere
desarrollos que transforman su naturaleza. Por el contrario, es falsa en el sentido de la transmigración directa del animal al hombre, y viceversa, pues eso implica la idea de un retroceso 90 o de fusión. Ahora bien, como esa fusión no puede tener lugar entre los seres corporales de una y otra especie, ello indica que se encuentran en grados no asimilables y que debe ocurrir lo mismo entre los Espíritus que los animan. Si un mismo Espíritu pudiera animarlos alternativamente, se deduciría de ahí una identidad de naturaleza que se traduciría en la posibilidad de la reproducción material.

La reencarnación que enseñan los Espíritus se funda, por el contrario, en la marcha ascendente de la naturaleza y en la progresión del hombre dentro de su propia especie, lo que no lo despoja en absoluto de su dignidad. Lo que sí lo rebaja es el mal uso de las facultades que Dios le ha dado para su adelanto. Sea lo que fuere, la antigüedad y universalidad de la doctrina de la metempsicosis, así como los hombres eminentes que la han profesado, prueban que el principio de la reencarnación tiene sus raíces en la naturaleza misma. Por consiguiente, estos son argumentos en su favor más bien que contrarios. 91
   El punto de partida del Espíritu es una de esas cuestiones que se relacionan con el principio de las cosas y que forman parte del secreto de Dios.
_____________________
Notas añadidas:
90 [El término original es retrogradación. En español, en la actualidad, el término “retrogradación” sólo se aplica en astronomía. En francés, en cambio, se lo utiliza principalmente en el sentido de retroceso, en tanto acción y efecto de retroceder, retrogradar o ir hacia atrás.]

91 [Los párrafos que siguen a este, hasta el final del comentario, fueron agregados por el autor a partir de la 4.ª edición, de 1861.]

613. Por muy errónea que sea la idea en que se basa la metempsicosis, ¿no será el resultado del sentimiento intuitivo de las diversas existencias del hombre?
- Ese sentimiento intuitivo se encuentra en tal creencia como en otras muchas. Pero, como sucede con la mayor parte de ideas intuitivas, el hombre lo ha desnaturalizado.

La metempsicosis sería verdadera si se entendiese con esa palabra la progresión del alma de un estado inferior a uno superior, en el que adquiriría desarrollos que transformaran su naturaleza. Pero dicha doctrina es falsa si se la interpreta como transmigración directa del animal al hombre, y viceversa, lo cual implica la idea de una retrogradación o fusión. Ahora bien, como quiera que tal fusión no puede tener lugar entre los seres corporales de una y otra especie, ello indica que se encuentran en grados no asimilables y que lo propio debe ocurrir con los espíritus que los animan. Si un mismo Espíritu pudiera animarlos alternativamente, se seguiría de esto una identidad de naturalezas que se traduciría en la posibilidad de su reproducción material.

La reencarnación que enseñan los Espíritus se funda, por el contrario, en la marcha ascendente de la Naturaleza y en la progresión del hombre dentro de su propia especie, lo que no le quita nada de su dignidad. En cambio, lo que sí lo rebaja es el mal uso de las facultades que Dios le ha concedido para su adelanto. Sea como fuere, la antigüedad y universalidad de la doctrina de la metempsicosis, así como los hombres prominentes que la han profesado, prueban que el principio de la reencarnación tiene sus raíces en la Naturaleza misma. Estos son, pues, argumentos en su favor más bien que contrarios.
   El punto de partida del Espíritu es una de las cuestiones que se relacionan con el principio de las cosas y que están en el secreto de Dios.
_______________________

No es dado al hombre conocerlas de una manera absoluta. Al respecto, sólo puede hacer suposiciones, construir sistemas más o menos probables. Los propios Espíritus se encuentran lejos de conocerlo todo y, en cuanto a lo que no saben, ellos también pueden formarse opiniones personales de mayor o menor sensatez. Así, por ejemplo, no todos los Espíritus piensan lo mismo acerca de las relaciones que existen entre el hombre y los animales.

Según algunos, el Espíritu sólo alcanza el período humano después de haberse elaborado e individualizado en los diferentes grados de los seres inferiores de la creación. Según otros, el Espíritu del hombre habría pertenecido siempre a la raza humana, sin pasar por la serie animal.

El primero de esos sistemas tiene la ventaja de otorgarle un objetivo al porvenir de los animales, que de ese modo formarían los primeros eslabones de la cadena de los seres pensantes.

   El segundo está más de acuerdo con la dignidad del hombre y puede resumirse de la siguiente manera:

Las diferentes especies de animales no proceden intelectualmente unas de otras por medio de la progresión.

Así, el espíritu de la ostra no se convierte sucesivamente en el espíritu del pez, del pájaro, del cuadrúpedo y del cuadrumano. Cada especie es un tipo absoluto, física y moralmente, cuyos individuos toman de la
fuente universal la cantidad de principio inteligente que necesitan, según la perfección de sus órganos y la tarea que deben llevar a cabo en los fenómenos de la naturaleza. Una vez muertos, devuelven esa cantidad de principio inteligente a la masa. Los animales de los mundos más adelantados que el nuestro (Véase el §188) también constituyen razas distintas -apropiadas a las necesidades de esos mundos y al grado de adelanto de los hombres, de quienes son auxiliares-, pero que no proceden en modo alguno de los de la Tierra, espiritualmente hablando. No sucede lo mismo con el hombre. Desde el punto de vista físico, es evidente que el hombre integra un eslabón de la cadena de los seres vivos. En cambio, desde el punto de vista moral, entre el animal y el hombre hay solución de continuidad. Lo propio del hombre es el alma o Espíritu, chispa divina que le confiere el sentido moral y un alcance intelectual del que carecen los animales. El Espíritu es en el hombre el ser principal, preexistente y sobreviviente al cuerpo, y que conserva su individualidad. Ahora bien, ¿cuál es el origen del Espíritu? ¿Dónde está su punto de partida? ¿Se forma del principio inteligente individualizado? Ese es un misterio que sería inútil intentar develar y acerca del cual -como hemos dicho- sólo se pueden construir sistemas. Lo que es constante, lo que resulta a la vez del razonamiento y de la experiencia, es la supervivencia del Espíritu, la conservación de su individualidad después de la muerte, su facultad progresiva, su estado feliz o desdichado, proporcional a su adelanto en el camino del bien, así como todas las verdades morales que son la consecuencia de este principio. En cuanto a las relaciones misteriosas que existen entre el hombre y los animales, se trata -volvemos a decirlo- de uno de los secretos de Dios, así como lo son muchas otras cosas cuyo conocimiento actual no interesa en modo alguno para nuestro adelanto, y acerca de las cuales sería inútil insistir.
_____________________________

No es dado al hombre conocerlas de una manera absoluta, y a este respecto sólo pueden hacerse conjeturas, elaborar hipótesis más o menos probables. Los Espíritus mismos se hallan lejos de conocerlo todo. Y acerca de lo que no saben pueden ellos también sustentar opiniones personales más o menos sensatas.
Así por ejemplo, no todos piensan lo mismo sobre las relaciones que existen entre el hombre y los animales.

Según algunos, el Espíritu sólo llega al período humano después de haberse elaborado e individualizado en los diversos grados de los seres inferiores de la Creación. En la opinión de otros, el Espíritu del hombre habría pertenecido siempre a la raza humana, sin pasar por la serie animal.

La primera de esas concepciones presenta la ventaja de otorgar un objetivo al porvenir de los irracionales, lo que integrarían de ese modo los primeros eslabones de la cadena de los seres pensantes.

La segunda está más conforme a la dignidad 84

Las distintas especies de animales no proceden intelectualmente unas de otras por vía de progresión.

Así, el espíritu de la ostra no se torna sucesivamente en el del pez, del pájaro, del cuadrúpedo y del cuadrumano. Cada especie es un tipo absoluto, física y moralmente, y cada ejemplar de las diferentes especies toma de la fuente universal la cantidad de principio inteligente que le es necesaria, según el grado de perfección de sus órganos y la labor que debe realizar dentro de los fenómenos de la Naturaleza. A su muerte, devuelve esa parcela de principio inteligente a la masa. Los de los mundos más evolucionados que el nuestro (ver parágrafo 188) pertenecen asimismo a razas distintas, apropiadas a las necesidades de tales mundos y al grado de desarrollo de los hombres, de quienes esos animales son los auxiliares, pero sin provenir en modo alguno de los de la Tierra, espiritualmente hablando. No acontece lo mismo con el hombre. Desde el punto de vista físico, salta a la vista que integra un eslabón de la cadena de los seres vivos, pero en el aspecto moral, entre el animal y el hombre hay solución de continuidad. El hombre posee como propia el alma o Espíritu, chispa divina que le confiere el sentido moral y un alcance intelectual del que carecen los animales. Es en él el Ser principal, preexistente y sobreviviente al cuerpo, y que conserva su individualidad. Ahora bien, ¿cuál es el origen del Espíritu? ¿Cuál su punto de partida? ¿Se forma del principio inteligente individualizado? He ahí un enigma que sería inútil intentar develar y sobre el cual, como hemos dicho, no se puede sino elaborar hipótesis. Lo que es constante y que resalta a la vez del razonamiento y de la experiencia es la supervivencia del Espíritu, la conservación de su individualidad después de la muerte, su facultad progresiva, su estado feliz o desdichado, proporcional a su progreso en la del hombre y puede compendiarse como sigue:
senda del bien, así como todas las verdades morales que son la consecuencia de este principio. En cuanto a las misteriosas relaciones que existen entre el hombre y los animales, es ese –repetimos- el secreto de Dios, como otras muchas cosas cuyo conocimiento actual no interesa en modo alguno para nuestro adelanto, y sobre las cuales sería inútil insistir.
85

___________________________
Notas añadidas:
84 No nos perdamos en falsos escrúpulos, con palabras como irracionales, indignidad, bestialidad, etcétera, son formas de expresarse habituales que se tenían en la época de Kardec, lo realmente serio e importante es el fondo de la cuestión, pues encierra una nueva concepción, más digna y justa en todos los sentidos, sobre la naturaleza del ser humano, así como de su “parentesco” con los animales. [N. del copista.]

85 El libro de los Espíritus contiene en sí toda la Doctrina, pero no todos los principios del Espiritismo están en él suficientemente desarrollados. La Codificación es progresiva. Vemos el aspecto científico desarrollarse en El libro de los Médiums y en El Génesis. El aspecto religioso, en El Evangelio según el Espiritismo y El Cielo y el Infierno. Para esclarecimiento del tema del origen del hombre debe el lector consultar el Capítulo VI de El Génesis, la parte relativa a la “Creación Universal” (comunicación de Galileo recibida por Flammarion e incorporada por Kardec a la Codificación), el Capítulo X, “Génesis orgánico”, en especial los párrafos 26 y siguientes, que se refieren al “Hombre corporal”, y el Capítulo XI, “Génesis espiritual”. Asimismo, es aconsejable la lectura de La evolución anímica¸ de GABRIEL DELANNE, obra subsidiaria a la Codificación. En Después de la muerte, de LEÓN DENIS, el Capítulo XI de la Segunda Parte, titulado “La pluralidad de existencias”. Nótese incluso cómo concuerdan las enseñanzas que se acaban de leer aquí, acerca del problema de la metempsicosis, con la constante afirmación de los Espíritus en este libro, de que “todo se eslabona en la Naturaleza”. [N. de J. H. Pires.]


Vemos como las dos traducciones son casi exactas con notas añadidas, no relacionadas al tema espiritual.

Contestación oficial sobre la Carta de la Federación Espirita de Brasil FEB

Esta es mi contestación oficial sobre la Carta de la Federación Espirita de Brasil FEB, que publique el 6 de abril del 2018. Y consta en el siguiente articulo que contiene el siguiente Video.

Contestación oficial de mi parte a la Federación Espirita de Brasil FEB


Carta de la Federacion Espirita de Brasil FEB del 29 de enero del 2018

Carta de la Federación Espirita de Brasil FEB, 29 de de enero del 2018.

Esta carta de la FEB expresa excusas, como justificación para no hacer nada por 134 años desde que Henri Sausse hizo la denuncia de la Infamia el 1 de diciembre de 1884, en el Periodico "Le Espiritisme".

Todas las excusas son sólo válidas para los que nunca tuvieron compromiso con el Espiritismo, y que creyeron que el Espiritualismo moderno suplantaría las enseñanzas del Espiritismo unido a las enseñanzas apócrifas de Jean Baptiste Roustaing. Pero el Espiritismo, que no es Espiritualismo, no se puede sostener en la mentira. Es por eso que esta defensa por la integridad de la filosofía es muy válida.


Hoy, la Federación Espirita de Brasil FEB, sólo tiene dos (2) opciones.

  • Opción #1 - Corregir las alteraciones a los libros codificados y restaurar la integridad doctrinaria del Espiritismo, en próximas ediciones de traducciones. 
  • Opción #2 - NO HACER NADA, que automáticamente se convierte en la primera y única Opción.
Par saber que va a pasar, se debe evaluar el espíritu o las intenciones, que al menos las tenemos por escrito.

Y es por eso importante evaluar el contenido de la Carta de la FEB del 29 de enero del 2018, a fin de determinar si esas son las intenciones. El hacer las correcciones correspondientes, y cumplir con traducciones correctas, implicaría que sí estaban falsificadas las traducciones realizadas en todos los idiomas, incluyendo el idioma portugués, desde hace 146 años. Esto es poco probable y si esta fuera la opción a seguir, deberíamos estar muy pendientes a que eso se logre. Digamos que quieren hacer creer que esa es la opción, pues es solo cuestión de esperar a que todo se olvide, como ocurrió en el pasado. Hoy la Federación Espirita de Brasil FEB, no ha demostrado ningún interés en preservar la integridad doctrinaria del espiritismo moralizador y consolador, porque el interés real es que el Espiritismo, siga siendo considerado una religión Espiritualista que este de acuerdo a los libros publicados de Chico Xavier y Divaldo Pereira Franco, que son considerados como base fundamental de sus creencias espiritualistas.


Las que nadie se las cree, ni ellos mismos, tergiversa la verdad, y lo peor para ellos los incriminan en esta maldad infame de falsificar el libro de Génesis publicado por Allan Kardec el día 6 de enero del 1868. 


Los cogimos con las manos en la masa.



Creen que ya no tendrán que preocuparse. Están lejos de la verdad. Es ahora que los tenemos con las manos en la masa. Quedarán en ridículo, y la credibilidad mundial los juzgará. No os daremos cuenta pronto que están derrumbado y sin un plan B, por haber sido, malos, mentirosos, hipócritas e Infames. Quedarán en el ridículo mundial. 
Carta de la FEB 1-5 en Portugués y en español


####### Traducción al Español #######
Pagina 1

LA GÉNESIS

MILAGROS Y LAS PREDICCIONES
SEGÚN EL ESPIRITISMO
EDICIÓN FINAL

El propósito de las preguntas formuladas últimamente acerca de lo que sería la edición definitiva de la Génesis, milagros y las predicciones según el Espiritismo, Federación Espírita de Allan Kardec Brasileña, a través de su Consejo de administración, llega oficialmente al movimiento espírita expresa su entendimiento nacional sobre el tema.

Como todos saben, la primera edición de la obra salió a la luz, en París, el 6 de enero en 1868, seguido ese mismo año, la publicación de las segunda y terceros ediciones, absolutamente idénticas, simplemente reimpresiones de la primera edición. La 4 ª edición, que contiene en la cubierta y la portada el año 1868, se publicó sólo en la primavera de 1869, ya desencarnado el codificador, aunque manteniendo las mismas características de las tres primeras ediciones, con el cual no distingue en cualquier momento.

La 5ª edición de la génesis, milagros y las predicciones según el Espiritismo, a diferencia de cuatro primeras ediciones, no contiene el año de su lanzamiento, ni en la portada o en la portada, por lo que hasta hace poco no era posible conocer con precisión la fecha publicada. Hoy en día y que el sitio electrónico de la Biblioteca Nacional de Francia, realizar un seguimiento de la fecha exacta de su fecha de lanzamiento: 23 de diciembre de 1872, en el revisado, corregido y ampliado.

Como es conocido por todos, la quinta edición francesa, o que ella siguió y que son idénticos en todos los puntos, es el que ha servido de espejo a las traducciones en las diversas lenguas nacionales de los países del mundo, por haber sido la última edición revisada. Si he usado los traductores febianos Portugués, incluyendo el Dr. Guillón Ribeiro, siendo pertinente tener en cuenta que la primera edición brasileña de la obra, publicados en los años 80 del siglo XIX y traducido por Joaquim Carlos Travassos, Fortúnio, basado en la edición revisada, corregida y ampliada.

No es nuevo en la controversia que el último libro de la codificación espírita habría sido "adulterado" .

Después de la muerte de Allan Kardec, visto que suprime, modifica o agrega palabras, frases y párrafos completos que, en opinión de algunos, no fueron escritos por el autor y que tu desde 1884, 

1 


http://soyespirita.blogspot.com/2018/03/carta-de-la-federacion-espirita-de.html

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¿Cómo reconocer un “Espiritista Verdadero”, en el Espiritismo?

¿Cómo reconocer un “Espiritista Verdadero”, en el Espiritismo? 
Un Espiritista Verdadero es aquel que según el Libro de Obras Póstumas, de Allan Kardec lo describe así:

Breve Contestación a los Detractores del Espiritismo

“Solo reconoce por adeptos suyos a los que practican su enseñanza, es decir, a los que trabajan en su propio mejoramiento moral, esforzándose en vencer sus malas inclinaciones, en ser menos egoístas y orgullosos, más afables, más humildes, pacientes, benévolos, caritativos para con el prójimo y moderados en todas las cosa, pues este es el signo característico del espiritista verdadero…”

Un Espiritista Verdadero, no es el que cobra menos dinero. Esos son “Charlatanes”, infiltrados en el Espiritismo. Los “Charlatanes”, son los que cobran dinero en el Espiritismo.


Evaluar a un Espiritista, y saber si es uno Verdadero, se necesita tener conocimiento adquirido, mediante la lectura de los Libros Codificados de Allan Kardec, Así se puede verificar la autenticidad.

Mensajes en Fotos


Body

















1/15/16

Un RESUMEN sobre los recursos del Espiritismo para sanar las Obsesiones Espirituales seria:









  • Moralización del Obsesado obteniendo su ascendencia Moral y luego al Obsesor moralizarlo.



  • Fortalecimiento de la "Voluntad" del Obsesado para que pueda Rechazar al Obsesor.



  • Oración Magnética Mental. (Grupales),



  • Magnetización del Obsesado, mediante Pases Magnéticos.



  • Educación Espirita.


Los postulados y la definición de la Filosofía Espirita antes expresada es nuestra razón de ser en esta red social. Por la naturaleza de este medio, muchas personas con diferentes corrientes de pensamiento y de diferente postura con relación al Espiritismo, pueden hacer comentarios a nuestras reflexiones. Esto nos llena de mucha satisfacción, porque ilustra claramente que el propósito de la existencia de esta página ha cometido su propósito al lograr cruzar barreras de idiomas y de pensamientos. Estamos muy claros en que nuestra filosofía es una de carácter Kardeciana y es la que promulga el deseo genuino de Dios en cuanto al comportamiento Moral de nuestra sociedad y de toda la raza humana, pero no tenemos ninguna conexión con otras corrientes de pensamiento sincretistas como lo son: Práctica de africanismo, indigenismos o ritualismos étnicos, Religiosos, folclóricos o sincréticos ni se hacen rezos, baños de plantas, consume de aguardiente o tabacos, inhalaciones toxicas, curaciones mágicas, maleficios o encantamientos y Santería.



Las obsesiones se Curan según el Espiritismo.






Excelente recurso de información según El Espiritismo, en el siguiente Libro Gratuito:








Todos están bienvenidos a comentar nuestras reflexiones, pero en nada esto significa que patrocinemos estas corrientes diferentes de pensamientos.











Queremos ser un faro, donde aquellos que desean encontrar el puerto seguro, puedan libremente acercarse al dialogo y a la comprensión. Jesús nos enseño a no hacer acepción de persona alguna, somos llamados a la comprensión y a la tolerancia con todos aquellos que aunque tengan pensamientos diferentes, siguen siendo seres humanos en el proceso de encontrar el sendero de la verdad en su camino evolutivo.












REFERENCIAS PARA ESCRIBIR ESTA REFLEXIÓN



  • El Evangelio Según El Espiritismo, Allan Kardec

  • El Libro de Los Espíritus, Allan Kardec

  • Obras Póstumas, Allan Kardec

  • Genesis

  • El Cielo Y el Infierno – Allan Kardec

  • El Libro de Los Médiums – Allan Kardec











Frank Montañez

“Soy Espírita”

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Si me mencionas o no, no es importante para mí, pero sí; es una falta el atribuirte que la información publicada es de tu autoría al no hacer mención alguna del autor original, si no das el crédito al que originalmente lo creo, eso es propiedad intelectual y al no dar el crédito, constituye una falta de moralidad. Recomiendo que añadas al final de tu reflexión algo así:




Partes de esta reflexión ha sido tomada de un artículo publicado por Frank Montañez de “Soy Espírita” en su blog: www.soyespirita.blogspot.com




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Eso evitarás que actúes mal sin quererlo hacer, de eso se trata la Educación Espírita.






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NOTA ACLARATORIA:





Han notado que nuestras reflexiones se redactan para la Educación de nuestra filosofía, tal y como lo ilustran Los Espíritus de La Codificación Espirita dada a Allan Kardec. Muchas de estas enseñanzas lucen como que deben ser tratadas en la Casa Espírita y creo que sí; es esto correcto. Pero la mayoría de nuestros lectores no tienen acceso a Casa Espírita alguna, entonces no nos podemos quedar con las manos cruzadas esperando que Espíritus Impuros que sabiendo esta realidad se adelanten se introduzcan en los hogares de personas que con genuino interés se acercan a nuestra página buscando ayuda. Para ellos les sugiero considerar conformar un pequeño grupo de Estudios en su hogar. Así se deleitaran de las enseñanzas de los Espíritus. Estos dos enlaces te ayudaran a comenzar a conformar tu grupo de Estudio:





  • http://soyespirita.blogspot.com/2014/01/ley-de-sociedad-i-necesidad-de-la-vida.html

  • http://soyespirita.blogspot.com/2011/08/recomendaciones-para-los-nuevos-grupos.html













No demostramos compasión si no ayudamos a estas personas en estos lugares inaccesibles que no existe ninguna Casa Espírita cerca y tal vez nunca la habrá a no ser por nuestra educación por el Internet. Para muchos el desarrollo de la Mediúmnidad es tan serio que no han desarrollado aun Médiums en sus lugares de reunión. Pero eso no debe ser la norma, pues el mismo Allan Kardec nos apercibió de que esto era esencial en el desarrollo espiritual de las comunicaciones Mediúmnica.




Preferimos hacer accesible esta información para aquellos que genuinamente desean crecer espiritualmente, y yo soy el de pensar que si los deseos de estos nuevos allegados son encaminados al desarrollo de la Mediúmnidad, es preferible ayudarlos que dejarlos a expensas de Espíritus Impuros que aprovechándose del deseo más profundo de crecer espiritualmente intervengan para que esto no se logre.




Esta educación debe ser el detonador para el establecimiento de nuevos centros de reunión para nuevos allegados y esto cumple el propósito de la codificación y de la Ley de Progreso y Crecimiento espiritual a que todos tenemos derecho.









































Autenticidad de los libros Codificados por Allan Kardec según el Libro de Génesis, ¿Qué es una Opinión en el Espiritismo? y el propósito del Espiritismo con la Humanidad:





Ítem #10. Sólo los espíritus puros reciben la misión de transmitir la palabra de Dios, pues hoy sabemos que los espíritus están lejos de ser todo perfectos y que algunos intentan aparentar lo que no son, razón por la cual San Juan ha dicho: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios” (Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol 4:1).



De modo que nadie tiene la autoridad Espiritual ni Moral de realizar cambios a los libros codificados que no sean los dueños y autores originales; "Los Espíritus".




Veamos lo que dice la introducción del Libro de Génesis, comentado y firmado por Allan Kardec y lee como sigue: Introducción, De la primera edición, publicada en enero de 1868.


“A pesar de la intervención humana en la elaboración de esta





Doctrina, la iniciativa pertenece a los espíritus, pero no a uno en especial, ya que es el resultado de la enseñanza colectiva y concordante de muchos espíritus, puesto que si se basara en la doctrina de un espíritu no tendría otro valor que el de una "opinión personal". El carácter esencial de la Doctrina y su existencia misma se basan en la uniformidad y la concordancia de la enseñanza. Por tanto, todo principio no general no puede considerarse parte integrante de la Doctrina, sino una simple opinión aislada de la cual el Espiritismo no se responsabiliza.


Es esa concordancia colectiva de opiniones, sometidas a la prueba de la lógica, la que otorga fuerza a la Doctrina Espírita y asegura su vigencia. Para que cambiase, sería necesario que la totalidad de los espíritus mudasen de opinión, es decir, que llegase el día en que negasen lo dicho anteriormente. Ya que la Doctrina emana de la enseñanza de los espíritus, para que desapareciese sería necesario que los espíritus dejasen de existir. Y es por eso que esta Doctrina prevalecerá siempre sobre los demás sistemas personales, que no poseen, como ella, raíces por doquier. El Libro de los Espíritus ha consolidado su prestigio porque es la expresión de un pensamiento colectivo y general.”

Firmado por Allan Kardec.






El Libro de Génesis, escrito por Allan Kardec nos indica lo siguiente tambien:


Ítem #40. El Espiritísmo presenta, como ha sido demostrado (cap. I, n.º 30), todos los caracteres del Consolador prometido por Jesús. No es, en absoluto, una doctrina individual, una concepción humana; nadie puede decirse su creador (Pues sus creadores fueron los Espíritus). Es el fruto de la enseñanza colectiva de los espíritus presididos por el Espíritu de Verdad. No suprime nada del Evangelio: lo completa y aclara. Con la ayuda de las nuevas leyes que revela, en unión con las de la ciencia, hace comprender lo que era ininteligible y admitir la posibilidad de aquello que la incredulidad tenía inadmisible. Hubo precursores y profetas que presintieron su llegada. Por su poder moralizador, prepara el reino del bien sobre la Tierra.


La doctrina de Moisés, incompleta, terminó circunscrita al pueblo judío; la de Jesús, más completa, se extendió a toda la Tierra mediante el cristianismo, pero no convirtió a todos; el Espiritismo, más completo aún, con raíces en todas las creencias, convertirá a la Humanidad.1


1. Todas las doctrinas filosóficas y religiosas llevan el nombre de la individualidad fundadora, por lo que se dice: el Mosaísmo, el Cristianismo, el Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, etc. La palabra Espiritismo, por el contrario, no involucra a ninguna persona en especial; pero sí define a una idea general que indica, al mismo tiempo, el carácter y la fuente múltiple de la Doctrina. [N. de A. Kardec.]






Claramente Allan Kardec y El Espíritu de verdad que dictó los Libros Codificados que el Espiritísmo, más completo aún, es con raíces en TODAS LAS CREENCIAS y la fuente múltiple de la doctrina, refiriéndose a que con Moisés la Doctrina fue incompleta y la de Jesús se extendió mediante el Cristianismo, pero no convirtió a todos, por lo tanto es hoy que el Espiritísmo ha de ser de todos, todas las doctrinas religiosas, "Mosaísmo, Cristianismo, Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, y yo ando los Musulmanes, los Hinduistas, los Ateos, los Laicos, los de Joaquín Trincado, los Santeros, Umbanda, en fin a "TODOS", es más incluyo, hasta los extraterrestres, Todos adelantaran sus Espíritus mediante las enseñanzas del Espiritísmo.



En el libro de Obras Póstumas, Allan Kardec, luego de haber dedicado 13 años a la Codificación Espírita, y haber codificado y publicado los 5 Libros Básicos, dijo lo siguiente refiriéndose al Espiritismo:



EL ESPIRITÍSMO NO ES UNA RELIGIÓN Constituida…



El espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas como toda filosofía espiritualista y por esto mismo toca forzosamente las bases fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma y la vida futura; pero no es una religión constituida, dado que no tiene culto, rito ni templo, y que entre sus adeptos ninguno ha tomado ni recibido titulo de sacerdote o sumo sacerdote. Estas calificaciones son pura invención de la crítica.


Obras Póstumas – Allan Kardec







TODOS SOMOS MÉDIUMS





Libro de Los Mediums - Sobre los Médiums - X




Todos los hombres son médiums, todos tienen un Espíritu que los orienta hacia el bien, en caso de que sepan escucharlo. Ahora bien, poco importa que algunos se comuniquen directamente con él a través de una mediumnidad especial, y que otros sólo lo escuchen a través de la voz del corazón y de la inteligencia, pues no deja de ser su Espíritu familiar quien los aconseja. Llamadlo espíritu, razón o inteligencia: en todos los casos es una voz que responde a vuestra alma y os dicta buenas palabras. Sin embargo, no siempre las comprendéis. No todos saben proceder de acuerdo con los consejos de la razón, no de esa razón que se arrastra y repta más de lo que camina, que se pierde en la maraña de los intereses materiales y groseros, sino de esa razón que eleva al hombre por encima de sí mismo y lo transporta a regiones desconocidas. Esa razón es la llama sagrada que inspira al artista y al poeta, el pensamiento divino que eleva al filósofo, el impulso que arrebata a los individuos y a los pueblos. Razón que el vulgo no puede comprender, pero que eleva al hombre y lo aproxima a Dios más que ninguna otra criatura; entendimiento que sabe conducirlo de lo conocido a lo desconocido, y le hace realizar las cosas más sublimes. Escuchad, pues, esa voz interior, ese genio bueno que os habla sin cesar, y llegaréis progresivamente a oír a vuestro ángel de la guarda, que desde lo alto del cielo os tiende la mano. Repito: la voz íntima que habla al corazón es la de los Espíritus buenos, y desde ese punto de vista todos los hombres son médiums.




Channing






Libro de Los Mediums - Capt. XVII


Amigos míos, permitidme que os dé un consejo, dado que avanzáispor un terreno nuevo, y si seguís la ruta que os indicamos no osextraviaréis. Se os ha dicho una gran verdad, que deseamos recordaros: el espiritismo es sólo una moral, y no debe salirse de los límites de la filosofía, ni más ni menos, salvo que quiera caer en el dominio de la curiosidad.


Dejad de lado las cuestiones científicas, pues la misión de los Espíritus no es resolverlas, ahorrándoos el esfuerzo de las investigaciones.


"Tratad antes de mejoraros, pues de ese modo progresaréis realmente".


San Luis






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