sábado, 2 de abril de 2011

La Obsesion desde una Perpectiva Espirita

La OBSESIÓN Espiritual Tiene CURA…

La Obsesión sin lugar a dudas afecta la vida de muchos seres humanos, todos los saben, pero muy pocos se preocupan en saber ¿que es la obsesión?, ¿que la causa?, ¿donde podemos encontrar ayuda para lidiar con ella? y ¿que remedios son apropiados para lograr la cura?. 




¡Una OBSESIÓN ESPIRITUAL? Hummm...

Si tienes deseos de ayuda y "VOLUNTAD", puedes ser ayudado.

- Trata de identificar focos de atracción. ¿Que atrae a esos malos pensamientos? Sanea tus entornos para que no hayan focos de atracción de malas malicias. Ley de afinidad.

- PIDES permiso a DIOS para que asigne a Buenos espíritus que estén a tu lado para aliviarte y darte buenas insinuaciones. Y comienza tener la oración como parte integral en tu vida.

- Entonces, RECHAZA TODO MAL PENSAMIENTO, exige que tu no eres JUGUETE DE NINGÚN MAL ESPÍRITU O MAL PENSAMIENTO.

- Reconoce que tienes derecho a ser feliz, libre de los malos pensamientos.

- Busca conocer tu Espíritu Protector. Usa los recursos de vídeos que ya están disponibles.

- Ya que hayas comenzado a moralizante, o sea que ya has decidido ser mejor y hacerlo bien, comienza a fluidificar el agua que consumes y a aplicarte pases a ti mismo, siguiendo los pasos que te he indicado. Puedes referirte a mis vídeos.

- Continua Rechazando los malos pensamientos, házlo con regularidad.

- Ya ha comenzado tu cura de las Obsesiones Espirituales.

Comunícate conmigo para orar juntos.




Es por eso la razón de preparar esta serie de 8 vídeos cortos para ayudar en proveer información valiosa relacionada a este tema.

Espero que pueda más que ser una fuente de información sea un recurso útil para ayudar y orientar a personas que son obsesionadas por espíritus inferiores.  Que podamos lograr que se identifique esta condición y que al ser identificada la condición, se logre aliviar a aquellos que la padecen. 



La OBSESIÓN Espiritual Tiene CURA… y todo comienza con el uso de Tu VOLUNTAD y tu Libre Albedrío

Decide hoy, que no permitirás nunca más que alguien decida por ti, nunca más. 



Que no confíes en ningún Ritual, ningún hechizo, ningún sacrificio, ninguna adivinanza, nadie que te diga el porvenir, ningún HORÓSCOPO que te diga el futuro, nada que intervenga en tu Libre Albedrío ni en tu VOLUNTAD de querer ejercer ese derecho. Desecha toda tristeza. Las pruebas que tenemos son parte de tus propias decisiones que elegisteis por virtud de tu libre albedrío, antes de encarnar. 


Todas las decepciones que has tenido hasta hoy, debes tomarlas como pruebas que ya superaste. Deja tu pasado atrás, no te quejes de lo que ya viviste. Mira tu futuro como una puerta que se abre a la felicidad, no pensando que te encontrarás con lo mismo. 


Toda obsesión comienza cuando se rinde la voluntad a un Espíritu Obsesor. Por lo tanto comienza a darle importante a preservar tu Libre Albedrío y tu Voluntad. Lucha por vencer la Obsesión, pues no solo te afectas tu, sino tus hijos también se afectan. La OBSESIÓN Espiritual Tiene CURA…

Como lo primero que hace ese espíritu fascinador en su estrategia de obsesión es evitar que se pueda entender esta condición y que la persona obsesada no pueda encontrar la manera fácil de salir de esa obsesión, pues al no considerar lo que dijeron los Espíritus Superiores sobre este tema son presa fácil de estos Malos Espíritus. Si pueden decir que se comunican con los espíritus, pero como no conocen que para poder dominar a los obsesores es la ascendencia Moral lo que los domina, no pueden protegerse efectivamente. La Moral es o no es, se es Moral o no, y la moral ni Allan Kardec estarán anticuados jamás, pues la verdad espiritual contenida en La Codificación Espírita, es y será actual siempre, se es malo o se es bueno, se es despiadado o se es piadoso, no existen términos medios.  El que le diga que Kardec y La Codificación Espírita es algo anticuado, CUIDADO, porque ese pensamiento lo producen Espíritus que no desean ser descubiertos.  Nada adelanta el espíritu, sino la Moral o Bien Común, y eso nunca necesitara de actualización ni cambio. A continuación que es una obsesión de fascinación.

Como parte de mi estrategia de divulgación y educación, he preparado una serie de vídeos cortos para ayudar en la educación.

Ya hemos publicado un artículo sobre la obsesión y hemos realizado una serie de 8 vídeos que incluyo a continuación, y que considero puede ser un recurso para ayudar a dirimir este tema.
Consola de Vídeos de “Soy Espírita”
A continuación es la consola para vídeos de ‘Soy Espírita”.Los vídeos que contiene, pueden ser vistos uno detrás del otro en secuencia o al azar según el caso.Usted puede escoger el vídeo que desea ver de los que ya están incluidos o simplemente ver el que esta posicionado. Así hace que la imagen sea agrandada.Es muy fácil.

La Obsesión desde una Perspectiva Espirita
Aquí podrá ver los vídeos individuales si prefiere
Los siguientes enlaces te dirigirán específicamente es cada uno de los temas de la Obsesión como alternativa a la Consola de Fideos de "Soy Espírita", estos son los vídeo que también tenemos publicados y son parte de este blog...




Introducción
Publicado en: 3 de abril de 2011

La Obsesión


Introducción

Consideramos que LA Obsesión ES UNA CONDICIÓN DEL ALMA

Y si es relacionada al alma de los seres humanos, los Espíritus desencarnados y Encarnados tienen mucho que ver con esta realidad.

A diferencia de lo que muchos piensan, Los Espiritas hemos estado trabajando por mucho tiempo con esta condición. Al lograr que espíritus Inferiores desistan de seguir interfiriendo con espíritus encarnados, hemos podido lograr activar el crecimiento espiritual a estos espíritus desencarnados que provocan esta condición.

Además también hemos podido ayudar a encarnados afectados con este mal. Y estas persona han podido crecer y liberarse de este problema y han activado su crecimiento espiritual.

Basta ya de que nos quedemos cayados, la obsesión es la principal causa de crímenes violentos,  crímenes pasionales, de suicidios, robos, masacres y que atentan con la vida de seres inocentes y es la causa principal de considerar a los catalogados como esquizofrenia en un Trastorno Mental

Vemos muy poca información en el Internet que se refieran a la obsesión como una condición del Alma de los Seres Humanos.

Si podemos entender esta realidad, creo que estaremos más receptivos a la información que queremos compartir hoy.





¿Que es una Obsesión Espiritual?

El libro de Los Mediums dice:
CAPÍTULO XXIII
DE LA OBSESIÓN
Obsesión simple. – Fascinación. – Subyugación. –
Causas de la obsesión. – Medios de combatirla.
237. En el número de escollos que presenta la práctica del Espiritismo, es menester poner en primera línea la obsesión, es decir, el imperio que algunos Espíritus saben tomar sobre ciertas personas. Esta nunca tiene lugar sino por Espíritus inferiores que procuran dominar; los Espíritus buenos no hacen experimentar ninguna contrariedad; aconsejan, combaten las influencias de los malos, y si no se les escucha se retiran. Los malos, por el contrario, se unen a aquellos sobre los cuales pueden hacer presa; si llegan a tomar imperio sobre alguno, se identifican con su propio Espíritu y le conducen como a un verdadero niño.La obsesión presenta caracteres diversos que es muy necesario distinguir, y que resultan del grado de opresión y de la naturaleza de los efectos que produce. La palabra obsesión es de algún modo un término genérico por el cual se designa esta especie de fenómeno cuyas principales variedades son: la obsesión simple, la fascinación y la subyugación.
La obsesión es una condición de orden psíquico y emocional, que consiste en la perturbación de un Espíritu sobre una persona. La influencia negativa de un Espíritu Obsesor puede afectar la vida mental de cualquier ser humano, alterando sus emociones y raciocinio, llegando hasta alcanzar su cuerpo físico. 

La influencia espiritual sólo es calificada como obsesión cuando se observa una perturbación constante. Si la influencia verificada es apenas esporádica, ella no se clasificará como una obsesión. ¿Solamente los Espíritus imperfectos provocan obsesiones?
  • «Sí, los buenos sólo hacen el bien, los otros interfieren en la voluntad del individuo, haciendo que él tenga acciones contrarias a su deseo natural. La obsesión sólo se instala en la mente del obsesado cuando el Obsesor encuentra debilidades morales que puedan ser explotadas. Son puntos débiles que naturalmente, casi todos nosotros tenemos. De este modo, se concluye que todos estamos sujetos a la obsesión».  
¿Cómo actúan los obsesores?

El Espíritu obsesor, conociendo las debilidades morales del obsesado, va poco a poco obteniendo acceso al área mental, llegando en algunos casos a dominarlo. Si la obsesión se intensifica y no fuera tratada espiritualmente en su debido tiempo, ocurrirá un aumento de afinidad fluídica entre el obsesor y el obsesado, lo que puede acarrear el agravamiento de la condición.          

  • Nota: "Como modo de ilustración, es como cuando se le añade leche al café, que el color negro y el color blanco desaparece y se convierte en color crema. Imagínate como ese espíritu obsesor puede ligarse en la mente del obsesado. 
Esta absurda intromisión de este espíritu obsesor es muy difícil de desprender. Por lo tanto sugerimos mucho cuidado y más importante aún, se debe tener conocimiento espiritual para hacer que se pueda desprender este espíritu obsesor luego que se mezcla con la mente del obsesado."



Causas de La Obsesión

Básicamente, la obsesión tiene cuatro causas:

a) Las causas Morales.
Son aquellas provocadas por la mala conducta del individuo en la vida cotidiana. Al andar mal con la vida y con las personas, estaremos sintonizando nuestro pensamiento con los Espíritus inferiores y los atraeremos hacia nosotros. De ese intercambio de influencias puede nacer una obsesión. Vicios mundanos, como el cigarrillo, la bebida en exceso, el orgullo, el egoísmo, la maledicencia, la violencia, la avaricia, la sensualidad enfermiza y la lujuria pueden unirnos a entidades espirituales infelices.

b) Las causas relativas al pasado
Son aquellas provenientes del proceso de evolución a que todos los Espíritus están sujetos. En sus experiencias reencarnatorias, por ignorancia o libre albedrío, un ser puede cometer faltas graves en perjuicio del prójimo. Si la desavenencia entre ellos genera odio, el desentendimiento puede perdurar por encarnaciones que pueda llegar al odio, peleas, deseos de venganza y persecuciónCasos así pueden dar origen a procesos obsesivos tenaces. Verdugos y víctima continúan alimentando los sentimientos de rencor de uno para con el otro.

c) Las contaminaciones espirituales
Suceden cuando una persona frecuenta o simplemente visita ambientes donde predomina la influencia de Espíritus inferiores.
Los lugares donde se practica la hechicería son propensos a contaminaciones obsesivas desde que haya afinidad moral con el ambiente. Espíritus atrasados, vinculados al lugar donde la persona fue, se envuelven en su vida mental, perjudicándole.

d) La causa anímica o auto-obsesión
Son causadas por una influencia mórbida residente en la mente del propio paciente. Por causa de vicios de comportamiento, el cultivo de padrones enfermizos de pensamiento que causan desequilibrio en sus áreas emocionales. Muchas tendencias auto-obsesivas son provenientes de experiencias desdichadas relacionadas a vidas pasadas del enfermo. Angustias, depresiones, manías de persecución o carencias inexplicables pueden ser parte del proceso auto obsesivo.
  • «Los Espíritus buenos simpatizan con los hombres de bien o susceptibles de mejorarse. Los Espíritus inferiores con los hombres viciosos o que pueden llegar a serlo y de aquí su adhesión es resultado de la semejanza de sensaciones».
  • Libros de los Espíritus #483 
  • ¿De qué clase de nuestros males se afligen más los Espíritus, de los físicos o de los morales?  
  • - Por vuestro egoísmo y dureza de corazón. De ahí procede todo. Ellos ríen, en cambio, de todos esos males imaginarios nacidos del orgullo y de la ambición, y se regocijan de aquellos que tienen por efecto el de abreviar vuestro período de pruebas.
  • «Al saber los Espíritus que no es más que transitoria la vida corporal y que las tribulaciones que la acompañan son medios para llegar a mejor estado, deploran más las causas morales que de éste nos alejan, que los males físicos que sólo son pasajeros. Los Espíritus se cuidan poco de las desgracias que afectan únicamente a nuestros intereses mundanos, como nosotros de los pesares pueriles de la infancia. Viendo en las aflicciones de la vida un medio para nuestro progreso, las consideran como la crisis momentánea que ha de salvar al enfermo. Compadecen nuestros sufrimientos como nosotros los de un amigo; pero mirando las cosas desde más exacto punto de vista, las aprecian de distinto modo que nosotros. Mientras los buenos nos reaniman en sentido propicio a nuestro porvenir, los otros para comprometernos excitan a la desesperación»




No Olvidemos que Los médiums también pueden sufrir obsesión.


   VÍDEO CLIP #5 – Los Tipos de Obsesión Parte 2
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Allan Kardec clasificó ésta intervención en tres niveles. 
La Obsesión Simple: La persona tiene conciencia de que no obtiene nada bueno, no haciendo caso a la influencia del Espíritu; éste, cansado de que no se le oiga, se retira.

El Libro de Los Médiums define La Obsesión Simple de la Siguiente manera:

238. La obsesión simple tiene lugar cuando un Espíritu malhechor engaña a un médium, se mezcla contra su voluntad en las comunicaciones que recibe, le impide comunicarse con otros Espíritus y sustituye a aquellos que se evocan. No se está obseso por el sólo hecho de ser engañado por un Espíritu mentiroso; el mejor médium está expuesto a esto, sobre todo al principio, cuando aun la falta la experiencia necesaria, de la misma manera que entre nosotros las gentes más honradas pueden ser engañadas por los tunantes. Se puede, pues, ser engañado sin estar obseso; la obsesión está en la tenacidad del Espíritu, del cual no se puede desembarazar. En la obsesión simple, el médium sabe muy bien que tiene que habérselas con un Espíritu mentiroso, y éste no se oculta, no disimula sus malas intenciones y su deseo de contrariar. El médium reconoce sin pena la artimaña, y como está preparado, rara vez es engañado. Esta especie de obsesión es simplemente desagradable, y no tiene otro inconveniente que el oponer un obstáculo a las comunicaciones que se quisieron tener con espíritus formales o con aquellos por quienes se tiene afección. Se pueden colocar en esta categoría los casos de obsesión física, es decir, la que consiste en las manifestaciones ruidosas y obstinadas de ciertos Espíritus que hacen oír espontáneamente golpes u otros ruidos. Nos remitimos sobre este fenómeno al capítulo de las “Manifestaciones físicas espontáneas”. (Núm. 82).

CAPÍTULO V
MANIFESTACIONES FÍSICAS ESPONTÁNEAS
Ruidos, barahúndas, alborotos y perturbaciones – Objetos lanzados. – Fenómeno de los aportes
82. Los fenómenos, de los cuales acabamos de hablar, son provocados; pero algunas veces son, también, espontáneos, sin que participe para nada la voluntad; todo lo contrario, puesto que a menudo son muy importunos. Lo que excluye, por otra parte, el pensamiento de que puedan ser efectos de la imaginación sobrexcitada por las ideas espiritistas, es que tienen lugar entre personas que no han oído jamás hablar de ellas en el momento que menos lo esperaban. Estos fenómenos, que se podrían llamar
Espiritismo práctico natural, son muy importantes, porque no puede haber sospechas de connivencia; por esto invitamos a las personas que se ocupan de los fenómenos espiritistas a que recojan todos los hechos de este género que viniesen a su conocimiento, y sobre todo a hacer constatar con cuidado su realidad por un estudio minucioso de las circunstancias, a fin de asegurarse que no se es juguete de una ilusión o de una mistificación.


La Fascinación: El Espíritu que le domina se apodera de su confianza hasta paralizar su propio juicio y hacerle encontrar sublimes las comunicaciones más absurdas. El obseso no tiene conciencia de lo que ocurre. 

Libro de Los Médiums define la Fascinación:

239. La fascinación tiene consecuencias mucho más graves. Es una ilusión producida por la acción directa del Espíritu sobre el pensamiento del médium, y que de algún modo paraliza su juicio, con respecto a las comunicaciones. El médium fascinado no se cree engañado; el Espíritu tiene la maña de inspirarle una confianza ciega que le impide ver la superchería y comprender cuán absurdo es lo que escribe, aun cuando todo el mundo lo conozca; la ilusión puede ir hasta hacerle ver lo sublime en el lenguaje más ridículo. Se estaría en error si se creyera que este género de obsesión no puede alcanzar sino a personas sencillas, ignorantes y desprovistas de juicio; los hombres más discretos, más instruidos y más inteligentes bajo otros conceptos no están exentos de esto, lo que prueba que esta aberración es efecto de una causa extraña, de la que sufren la influencia. Ya hemos dicho que las consecuencias de la fascinación son mucho más graves; en efecto, a favor de esta ilusión que es el resultado, el Espíritu conduce aquel a quien ha logrado dominar como lo haría con un ciego, y puede hacerle aceptar las doctrinas más extravagantes y las teorías más falsas como si fuesen la única expresión de la verdad; aún más: puede excitarle a que haga acciones ridículas, de compromiso y aun perniciosas. Se comprende fácilmente toda la diferencia que hay entre la obsesión simple y la fascinación; se comprende también que los Espíritus que producen estos dos efectos deben diferir de carácter. En la primera, el Espíritu que se une a vosotros sólo es un ser importuno por su tenacidad, y se desea con impaciencia poderse desembarazar de él. En la segunda es otra cosa; para llegar a tales fines es necesario un Espíritu hábil, vivo y profundamente hipócrita, porque no puede chasquear y hacerse aceptar sino con ayuda de la máscara que sabe tomar y de un falso semblante de virtud; las grandes palabras de caridad, humildad y de amor de Dios son para él como credenciales; pero a través de todo esto deja penetrar las señales de inferioridad, que es necesario estar fascinado para no ver, teme también a todas las personas que ven demasiado claro; así es que su táctica es casi siempre la de inspirar a su intérprete el alejamiento de cualquiera que pudiera abrirle los ojos; por este motivo, evitando toda contradicción, siempre tiene la seguridad de tener razón.


La Subyugación: Se llega a sufrir una dominación tal que el Espíritu puede arrastrarle a las más ridículas y comprometedoras determinaciones. En ocasiones hay un dominio corporal. 

El Libro de los Médiums define la Subyugación de la siguiente manera:


240. La Subyugación es una restricción que paraliza la voluntad del que la sufre y le hace obrar a pesar suyo. En una palabra, es su verdadero yugo. La subyugación puede ser moral o corporal. En el primer caso, el subyugado es solicitado a tomar determinaciones muchas veces absurdas y comprometidas, que por una especie de ilusión las cree sensatas; es una especie de fascinación. En el segundo caso el Espíritu obra sobre los órganos materiales y provoca los movimientos involuntarios. Se traduce en el médium escribiendo por una necesidad incesante de escribir, aun en los momentos más inoportunos. Nosotros los hemos visto que, a falta de pluma o de lápiz, escribían con el dedo por todas partes en donde se encontraban, en las mismas calles, en las puertas y en las paredes. La Subyugación corporal va algunas veces más lejos; puede conducir a los actos más ridículos. Hemos conocido a un hombre que no era joven ni hermoso, que bajo el imperio de una obsesión de esta naturaleza se veía obligado por una fuerza irresistible a ponerse de rodillas ante una joven, con la cual no había tenido ninguna intención y pedirla en matrimonio. Otras veces sentía en las espaldas y en las piernas una presión enérgica, que los forzaba contra su voluntad a pesar de la resistencia que hacía al ponerse de rodillas y besar el suelo en los parajes públicos y en presencia de la multitud. Este hombre pasaba por loco entre sus relaciones; pero nosotros nos hemos convencido de que no lo era, porque tenía el pleno convencimiento del ridículo, de lo que hacía contra su voluntad, por lo que sufría horriblemente.




Pregunta de Allan Kardec al Espíritu:
468. Los Espíritus cuya influencia rechazamos por medio de la voluntad ¿renuncian a sus tentativas?
  • « ¿Qué quieres que hagan? Cuando nada pueden hacer, ceden su puesto. Pero atisban, sin embargo, el momento favorable como el gato atisba al ratón». 

Pregunta de Allan Kardec al Espíritu:
469. ¿Por qué medio puede neutralizarse la influencia de los Espíritus malos?
  • «Haciendo bien y poniendo toda vuestra confianza en Dios, rechazáis la influencia de los Espíritus inferiores y destruis el imperio que quieren tomar sobre vosotros. Guardaos de escuchar las sugerencias de los Espíritus que os suscitan malos pensamientos, que promueven discordias entre vosotros y que os excitan a todas las malas pasiones. Desconfiad sobre todo de los que exaltan vuestro orgullo; porque os atacan por el lado débil. He aquí por qué os hace decir Jesús en la oración dominical: ¡Señor! no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal». 

473. ¿Puede un Espíritu revestir momentáneamente la envoltura corporal de una persona viva, es decir, introducirse en un cuerpo animado y obrar en lugar del que está encarnado?
  • «El Espíritu no penetra en un cuerpo como tú en una casa. Se identifica con un Espíritu encarnado que tiene los mismos defectos y las mismas cualidades para obrar de común acuerdo, pero siempre es el encarnado quien obra como quiere, sobre la materia de que está revestido.Un Espíritu no puede sustituir al que está encarnado; porque el Espíritu y el cuerpo están ligados hasta el tiempo señalado para el término de la existencia material».  
Pregunta de Allan Kardec al Espíritu:

475. ¿Puede uno por sí mismo alejar a los malos Espíritus y emanciparse de su dominación?
  • «Teniendo la necesaria firmeza de voluntad, siempre es posible, quien quiera que sea, liberarse de un yugo».
472.  Los Espíritus que quieren excitarnos al mal, ¿se reducen a aprovecharse de las circunstancias en que nos encontramos o pueden producirlas?
  • «Se aprovechan de las circunstancias; pero a menudo las provocan impulsándolos sin saberlo vosotros hacia el objeto que codiciáis. Así, por ejemplo, un hombre encuentra en su camino una suma de dinero; no creas que son los Espíritus los que allí la han colocado; pero pueden sugerir al hombre la idea de pasar por aquel lugar, despertándose entonces intención de apoderarse del dinero, al paso que otros le sugieren el pensamiento de entregarlo a quien pertenece. Lo mismo sucede con todas las otras tentaciones».
Espíritus Buenos nos inducen al bien, no hagas lo malo, pero los espíritus inferiores nos tratan de inducir al mal. Una lucha mental que tenemos y debemos saber manejar, porque si no logramos imponernos en cada pensamiento contrario a nuestros principios estaremos en una lucha interminable, que al fin y al cabo en nada nos beneficia.
  • «La palabra poseído en su acepción vulgar, supone la existencia de demonios, es decir, de una categoría de seres malos por naturaleza y la cohabitación de uno de ellos con el alma en el cuerpo del individuo. Puesto que en aquel sentido, no hay tales demonios, siendo que dos Espíritus no pueden habitar simultáneamente en el mismo cuerpo, no existen poseídos en el sentido vulgar de la palabra. El término «poseído» debe sólo entenderse en el sentido de la dependencia absoluta en que puede encontrarse una alma respecto de Espíritus imperfectos que la subyugan». (91)



El Espiritismo nos indica que la Obsesión es inducida por espíritus imperfectos. Los espíritus imperfectos están organizados, son astutos e inteligentes, son gobernados por su inmoralidad y afloran en ellos el egoísmo, el orgullo y aún el materialismo, pues quieren seguir arraigados al mundo material. Orgullosos y egoístas pues su deseo es hacer el mismo mal que ellos fueron objeto mientras estaban encarnados.

Estos MALOS Espíritus que son los obsesores, saben que infiriendo en mentes de individuos débiles en sus espíritus o que simplemente son atraídos por vicios, son presas fáciles de obsesiones espirituales. La mayoría de los diagnosticados por “Trastornos Mentales” comienzan a tener síntomas en la edad adulta, como por ejemplo; la "esquizofrenia" que ataca a hombres y mujeres en las edades de 20 - 30 años. ¿Por qué aparecen esas voces en la adultez en la mayoría de los casos?.

Los profesionales de la salud no saben que lo ocasiona. No tienen ni idea, pero si; saben administrar medicamentos Psiquiátricos y recomiendan que sean consumidos por vida. En términos económicos es una conveniencia fabulosa el que un paciente deba ser medicada por vida. Pero porque ellos mismos cuando se le pregunta si los pacientes sometidos a ese régimen de medicamentos van a curarse algún día. Ellos mismo indican que no hay cura posible. ¿Cómo puede haber cura en una condición mental que no se conoce que la causa?.

Sin embargo los Espíritus que dictaron la codificación espirita dijeron hace 156 años que una obsesión era ocasionada por Espíritus Impuros. Veamos a ver lo que dice el Libro de Los Médiums en el Ítem #237:

DE LA OBSESIÓN
237. En el número de escollos que presenta la práctica del Espiritismo, es menester poner en primera línea la obsesión, es decir, el imperio que algunos Espíritus saben tomar sobre ciertas personas. Esta nunca tiene lugar sino por Espíritus inferiores que procuran dominar; los Espíritus buenos no hacen experimentar ninguna contrariedad; aconsejan, combaten las influencias de los malos, y si no se les escucha se retiran. Los malos, por el contrario, se unen a aquellos sobre los cuales pueden hacer presa; si llegan a tomar imperio sobre alguno, se identifican con su propio Espíritu y le conducen como a un verdadero niño.

La obsesión presenta caracteres diversos que es muy necesario distinguir, y que resultan del grado de opresión y de la naturaleza de los efectos que produce. La palabra obsesión es de algún modo un término genérico por el cual se designa esta especie de fenómeno cuyas principales variedades son: la obsesión simple, la fascinación y la Subyugación.

Obsesado=Se refiere al que es asediado por otro espíritu para imperar en su mente.
           Obsesor= Se refiere al Espíritu que trata de obsesar al Obsesado.

Cuando estos Espíritus Obsesores logran introducirse en la mente del obsesado, es entonces que el Libre Albedrío y la voluntad caen rendidos y tanto la voluntad como el Libre Albedrío son violados. De modo que estos Espíritus Impuros o Imperfectos han encontrado una manera relativamente fácil de violar ese derecho que Dios le da a todo ser creado pensante. Al violarse el Libre Albedrío y la Voluntad del Obsesado, se les hace sufrir de por vida, haciendo que ese espíritu Obsesor cante victoria en sus intentos obsesivos. Ya impunemente y avalado por los gobiernos del mundo haciendo que los medicamentos Psiquiátricos sean legales y los tratamientos sean autorizados para que la libertad física y los derechos humanos sean también violados, pues estas personas que se medican con poderosos medicamentos dejan de tener voluntad propia para decidir por sí mismos.

El indicativo mayor de un paciente con la condición de esquizofrenia son las voces que se producen en su mente constantemente. Los asediados a estas indicaciones de voces producidas en su mente, que son los obsesados, inmediatamente que se les presenta esta condición al no saber qué hacer, son diagnosticados como una enfermedad mental que hay que tratarla con fármacos o medicamentos psiquiátricos inmediatamente, que serán prescritos por el resto de la vida a los obsesado.

Esta educación que nos ofrece la Codificación Espírita, es dirigida a todos aquellos que comienzan a percibir estos estados de conciencia donde comienzan a escuchar esas voces extrañas y que no habían tenido antes. Esta información que publicamos, no se pretende que personas ya expuestos a fármacos o medicamentos psiquiátricos, prescritos por profesionales de la salud, dejen de súbito estos medicamentos y menos aún se desconecten del cuidado de los profesionales de la salud, pues esto sería actuar irresponsablemente.

Aunque ya se esté medicado y en tratamiento médico para tratar el supuesto “Trastornos Mentales”, nunca es tarde en tratar de comenzar en la evolución de los comportamientos, con la educación de terapias espirituales.  Que poco a poco logra crear conciencia de la situación y mediante consultas y evaluación de alguna mejoría, se pueda ayudar de manera espiritual.

Muchos afectados, antes de presentarse ante un medico, consultan adivinos, hechicero, o brujos que nunca resuelven el problema, solo por el interés del dinero los someten a limpias o a rituales que nada concluyen. Pues todas estas actividades las patrocinan los mismos malos espíritus que provocan los llamados Trastornos Mentales

Al no obtener ninguna mejoría, acuden a los profesionales de la salud que entonces les dicen - 


"¡Ves, eso que hiciste con el Brujo, nada te hizo y pusiste en riesgo tu tratamiento!."

Entonces se desprestigia al Espiritismo, que serian los que no pueden con sus métodos de brujerías, sacrificios, rituales o limpias, cuando estas actividades no son del Espiritismo, haciéndolo ver como inefectivo o como algo que no funciona, cuando los que estuvieron envueltos en esas “Limpias o Rituales” no fueron espiritistas, ni el Espiritismo.  Si se hubieran acercado a casas espiritas serias, y a Médiums Serios, los resultados deberían ser muy esperanzadores.

El tratamiento que se le aplica a los diagnosticados con un “Trastorno Mental”, a que se refieren, son inducidos por que se les administre de forma permanente fármacos y medicinas psiquiátricas que su propósito es bloquear los neurotransmisores que están desequilibrados según la ciencia, los medicamentos estabilizadores logran que con sus efectos secundarios induzcan al suicidio a un porcentaje alto de los que están en tratamiento. Entonces se logra el propósito inicial del obsesor de llevar a sus obsesados hasta el suicidio, pero ahora de una manera legal, pues el proceso que se ha creado para tratar a personas diagnosticados con Trastornos Mentales no tienen muchas opciones.

Esta información esta publicada ampliamente en el Internet, no es nueva, ni es de mi autoría, pues solo les presento lo que ya ha sido publicado ampliamente. Y se concluye por los mismos profesionales de la salud que No existe cura, no se sabe que produce las voces en las mentes de los esquizofrénicos que son obsesados y lo peor de todo, se induce al suicidio, por los efectos secundarios de esos fármacos medicados.  Muchos se alivian aparentemente si siguen las instrucciones del médico pero no logran sanidad total.

Los que aun están en sus etapas iniciales, podrían considerar el tratamiento de terapias espirituales y que al tratarse, no exista ya de antemano ningún medicamento o fármaco ya administrados.  Siguiendo un patrón de moralización en su comportamiento es muy posible poder lograr que se erradique el obsesor que produce esas voces extrañas en la mente de los afectados.  Por lo tanto si la persona que no toma medicamentos aun puede ser educado y aun posea Libre Albedrío y voluntad, el comportamiento pueda llegar a ser hacia el bien común, se podrán tener el resultado de obtener la desobsesión.

IMPORTANTE: “No trate de dejar un tratamiento ya comenzado con un profesional de la salud y menos suspender sin autorización ningún medicamento prescrito”

Se puede tratar lo que el Espiritismo puede ofrecer, y verificar que alguna mejoría pueda ser efectuada, sin necesidad de violar la voluntad, ni el Libre Albedrío del obsesado.

Es un recurso en conocimiento, que nos ayuda a entender las comunicaciones con el mundo espiritual. Este libro es muy importante, Es todo un tratado de Espiritismo experimental. En el mismo se manifiesta el rigor científico que puso Allan Kardec en el estudio de los fenómenos y de todas las teorías equívocas, negativas o afirmativas, que son el fruto de una mala observación, elaborando, con la colaboración de los espíritus, que él resalta, un verdadero método positivo para salvar los escollos que se presentan en el ejercicio de esta facultad.

La obsesión, producto de la intervención de Espíritus Impuros, puede ser intervenida a través de tratamientos especializados. Para tratar esa condición espiritual, se pueden considerar algunos procedimientos terapéuticos espirituales como por ejemplo considerar el siguiente procedimiento:

1) Concientización - Se debe concientizar al obsesado de la situación de obsesión a que es objeto en que se encuentra para que, con su voluntad y Libre Albedrío pueda ayudarse en la mejoría y finalmente tomar control de sus vida nuevamente. Enfatizando que poniendo énfasis en su comportamiento hacia el bien, puede lograr ascendencia sobre el espíritu obsesor y así bloquear las malas insinuaciones que le atacan en su mente y que provocan el recurrir a tratamientos con fármacos.

2) VOLUNTAD – Lo más importante en este tratamiento es el deseo genuino de ser rescatado. Si no existe este elemento, se hace difícil lograr erradicar la obsesión de su vida. Tiene que desearlo ardientemente, desde lo más profundo de su Alma y esto se facilita grandemente cuando se hace conciencia en que su comportamiento en la vida le ayuda hacerle ver al obsesor que se tiene control de la voluntad y el pleno ejercicio del Libre Albedrío.

3) ORACIÓN - La Oración hacia DIOS para permiso para que espíritus Buenos y Elevados derramen de sus fluidos, que sale de un corazón lleno de ternura y amor sincero como consecuencia de esta transformación Moral es muy apropiada para establecer lazos con Espíritus Buenos que nos ayudan con esta tarea de desobsesión.

Pregunta al espíritu por Allan Kardec

479. ¿La oración es un medio eficaz de curar la obsesión?
«Para todo es un poderoso auxiliar la oración. Pero sabed que no basta murmurar algunas palabras para lograr lo que se desea. Dios asiste a los que practican y no a los que se limitan a pedir. Preciso es pues, que el obsesado haga por su parte, lo necesario para destruir la causa que en sí misma atrae a los Espíritus malos».

4) Re-educación - Es preciso orientar moralmente al obsesado sobre la posibilidad de mejoría de su conducta en la vida diaria. Que se esfuerce para evitar los vicios más groseros y que procure controlar sus malas tendencias. Esto incluye la lectura de los libros de la Codificación Espírita. Se recomienda leer primero.  Esto es muy importante armonizar la lectura en esta parte de la re-educación, junto con el tratamiento. El Libro de Los Espíritus, luego El Libro de Los Médiums

5Evangelización - Se debe mostrar al obsesado la necesidad de observar las enseñanzas morales del Evangelio de Jesús. Que frecuente de manera regular la Casa Espírita, hasta que su obsesión sea curada o esté bajo control.

6) Diálogo con el obsesor – Orientar moralmente al Espíritu Obsesor en las reuniones Mediúmnidad evocándolo a través de médiums preparados para esta tarea.

Para enfrentar al espíritu Obsesor, como un ejemplo sencillo, se les puede dirigir con las siguientes palabras: Nota:”Acuérdate de pedir protección primero, y procurar tener Ascendencia Moral para que ese Espíritu Obsesor se retire.”

“SE QUIÉN ERES, ERES UN ESPÍRITU QUE ME HAS PERSEGUIDO DESDE OTRAS EXISTENCIAS, DESEO QUE SEPAS QUE YA DECIDÍ QUE NO ME TOCARÁS MÁS. QUE ESTOY PROTEGIDO Y HE DECIDIDO QUE YA NO TIENES NINGÚN PODER NI INFLUENCIA SOBRE MI.

AHORA TENGO AUTORIDAD MORAL PARA EXIGIR QUE NO ME TOQUES. POR LO TANTO TE HECHO FUERA Y JAMÁS PODRÁS TOCARME.

AHORA PIDO POR TI A DIOS PARA QUE TE AYUDE A QUE PUEDAS LOGRAR ASCENDER EN EL MUNDO ESPIRITUAL, PORQUE TIENES TU TAMBIÉN DERECHO A CONTINUAR TU CAMINO. POR LO TANTO DEBES IRTE YA.”

Esto lo haces con Compasión y Caridad, a los espíritus inferiores no se les trata mal, sino con seguridad, pero con firmeza.

Entonces, lo próximo es enfrentar e instruir al Espíritu Obsesor con determinación y arrojo. No se debe tener miedo hacer esto, porque ya estamos fortalecidos por el conocimiento, la oración, La Moral, la voluntad de quererlo hacer y por nuestro derecho al Libre Albedrío.

Esta comunicación debe ser firme y con convicción de que estamos en lo correcto, de que entendemos que está pasando y que ya no somos ignorantes a esta realidad espiritual. Esto siempre debe ser de un modo de instruir a este espíritu inferior la necesidad que el también tiene para lograr la moralización. La oración que nuestro Amigo Ernesto se refiere y considero muy apropiada es coger el toro por los cuernos como vulgarmente decimos. Uno de los comentarios hechos aquí, también añade a que le pidamos perdón al espíritu Obsesor, y creo que es apropiado también hacer esto.

PARA MI, ES MUY IMPORTANTE HABLARLE A ESTE ESPÍRITU CON UN TONO AGRADABLE Y COMPASIVO. SABIENDO ESTO EL ESPÍRITU OBSESOR SE DARÁ CUENTA LAS BUENAS INTENCIONES Y LA TRANSFORMACIÓN MORAL QUE SE HA EFECTUADO EN LA PERSONA QUE HA ESTADO OBSESANDO. Esto hará que este espíritu desista, porque no hay razón de continuar perdiendo el tiempo.

7) Reequilibrio familiar - Cuando sea necesario, el equipo responsable por el tratamiento del Obsesado deberá orientar moralmente a su familia que, en algunos casos puede estar involucrada directa o indirectamente en el problema obsesivo.

8) Magnetización por medio de Pases Magnéticos, puedes asistir a una Casa Espirita y pedir que se le apliquen Pases. Otro recurso que tienes es el Magnetizarte tu mismo ( Puedes ver el Vídeo ya Publicado y lo encuentras en nuestro blog:  


Además ayuda el consumir agua fluidificada, que también puedes tu mismo magnetizarla. Para los amigos que no tienen acceso a un Centro Espirita, pueden hacer uso de esa herramienta, Enfatizamos la necesidad de que la persona que opta por magnetizarse ella misma deba haber comenzado exitosamente una transformación Moral y que cuyos resultados serán buenos fluidos cósmicos y espirituales.

9) Tratamiento Médico - En aquellos casos en que el proceso obsesivo se presenta con consecuencias en la salud física, el Obsesado deberá recibir asistencia de un profesional de la Salud habilitado, para tratamiento, para preservar la salud física.

10) Ascendencia Moral - Para conseguir buenos resultados en las tareas de Desobsesión, es preciso que el equipo de atención tenga ascendencia Moral sobre el Espíritu obsesor y eso únicamente es posible cultivando una vida Moral saludable.



VÍDEO CLIP # 8 - Conclusión
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De modo, amigos, la obsesión si tiene cura, y podemos encontrar en esta información valiosa, como la Doctrina Espirita puede ayudarte.

Tenemos publicados otros vídeos de ayuda que puedes utilizar como ayuda adicional. Aquí tienes los enlaces.
Hemos incluido los vídeos relacionados a Los Pases Magnéticos a continuación:


A continuación es la consola para vídeos de ‘Soy Espírita”.Los vídeos que contiene, pueden ser vistos uno detrás del otro en secuencia o al azar según el caso.Usted puede escoger el vídeo que desea ver de los que ya están incluidos o simplemente ver el que esta posicionado. 




He aqui otros enlaces importantes:
Si has considerado deseos suicidas, o estás pasando por depresión extrema considera nuestra filosofía para aprender más sobre este mal social. Piensa que Dios ha querido que leas esta reflexión para que puedas salir de ese estado depresivo.
La obsesión ataca a innumerable número de seres humanos.

Los Espíritus imperfectos son instrumentos destinados a probar la fé y la constancia de los hombres en el bien. Como Espíritus que somos, debemos progresar en la ciencia de lo infinito y por esto pasar por las pruebas del mal para llegar al bien. La misión de los Espíritus superiores es la de ponernos en el buen camino. Cuando malas influencias obran sobre nosotros es porque las atraemos con el deseo del mal; porque los Espíritus inferiores vienen a cooperar con el mal, cuando deseamos hacerlo.

Sólo queriéndolo, pueden ayudarnos a hacer el mal. Si tenemos propensión al homicidio, estaremos rodeados de una nube de Espíritus que nos fomentarán esa idea; pero otros nos rodearán también e influirán en sentido del bien, lo que equilibra la balanza, abandonándonos a nuestro libre albedrío.

En Resumen, el Espiritismo mitiga la amargura de los pesares de la vida; calma las desesperaciones y las agitaciones del alma, disipa las incertidumbres o los temores del futuro, detiene el pensamiento de abreviar la vida por el suicidio; por eso mismo vuelve dichosos a aquellos que se le afilian, y ahí está el gran secreto de su rápida propagación.
Desde el punto de vista religioso, tiene el Espiritismo por base las verdades fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma, la inmortalidad, las penas y las recompensas futuras; pero es independiente de todo culto particular. Su objetivo es probar a aquellos que niegan o que dudan, que el alma existe, que sobrevive al cuerpo; que soporta, después de la muerte, las consecuencias del bien y del mal que haya cometido durante la vida corpórea; y esto pertenece a todas las religiones.
Como creencia en los Espíritus, es igualmente de todas las religiones, del mismo modo que es de todos los pueblos, una vez que, por todas partes donde existan hombres, hay almas o Espíritus, que las manifestaciones son de todos los tiempos y el relato de ellas se encuentra sin excepción, en todas las religiones. Se puede, pues, ser católico, griego o romano, protestante, judío o musulmán, y creer en las manifestaciones de los Espíritus, y como consecuencia, ser; la prueba es que el Espiritismo tiene adeptos en todas las sectas.
Como moral, el Espiritismo es en su esencia cristiano porque la que enseña no es sino el desarrollo y la aplicación de la moral de Cristo, la más pura de todas, y cuya superioridad nadie discute, lo que  constituye una prueba evidente de que está en la ley de Dios; y la moral es para uso de todo el mundo.
Siendo el Espiritismo independiente de toda forma de culto, no prescribe ninguno de ellos y no se ocupa de dogmas particulares, no es una religión especial, porque no tiene ni sus sacerdotes ni sus templos. A quienes le preguntan si hacen bien en seguir tal o cual práctica, él responde: Si creéis que vuestra conciencia está inclinada a ello hacedlo: Dios toma siempre en cuenta la intención. En una palabra, no se impone a nadie; no se dirige a aquellos que tienen fe y a quienes esta fe les basta, sino a la numerosa categoría de los inseguros y de los incrédulos; no los arrebata a la Iglesia, puesto que están separados de ella moralmente en todo o en parte.

La OBSESIÓN

CAPÍTULO XXIII
DE LA OBSESIÓN
Obsesión simple. – Fascinación. – Subyugación. –
Causas de la obsesión. – Medios de combatirla.

Libro de Los Mediums:

Ítem #237. En el número de escollos que presenta la práctica del Espiritismo, es menester poner en primera línea la obsesión, es decir, el imperio que algunos Espíritus saben tomar sobre ciertas personas. Esta nunca tiene lugar sino por Espíritus inferiores que procuran dominar; los Espíritus buenos no hacen experimentar ninguna contrariedad; aconsejan, combaten las influencias de los malos, y si no se les escucha se retiran. Los malos, por el contrario, se unen a aquellos sobre los cuales pueden hacer presa; si llegan a tomar imperio sobre alguno, se identifican con su propio Espíritu y le conducen como a un verdadero niño.

La obsesión presenta caracteres diversos que es muy necesario distinguir, y que resultan del grado de opresión y de la naturaleza de los efectos que produce. La palabra obsesión es de algún modo un término genérico por el cual se designa esta especie de fenómeno cuyas principales variedades son: la obsesión simple, la fascinación y la subyugación.

Ítem #238. La obsesión simple tiene lugar cuando un Espíritu malhechor engaña a un médium, se mezcla contra su voluntad en las comunicaciones que recibe, le impide comunicarse con otros Espíritus y sustituye a aquellos que se evocan. No se está obseso por el sólo hecho de ser engañado por un
Espíritu mentiroso; el mejor médium está expuesto a esto, sobre todo al principio, cuando aun la falta la experiencia necesaria, de la misma manera que entre nosotros las gentes más honradas pueden ser engañadas por los tunantes. Se puede, pues, ser engañado sin estar obseso; la obsesión está en la tenacidad del Espíritu, del cual no se puede desembarazar.

En la obsesión simple, el médium sabe muy bien que tiene que habérselas con un Espíritu mentiroso, y éste no se oculta, no disimula sus malas intenciones y su deseo de contrariar. El médium reconoce sin pena la artimaña, y como está preparado, rara vez es engañado. Esta especie de obsesión es simplemente desagradable, y no tiene otro inconveniente que el oponer un obstáculo a las comunicaciones que se quisieron tener con espíritus formales o con aquellos por quienes se tiene afección. Se pueden colocar en esta categoría los casos de obsesión física, es decir, la que consiste en las manifestaciones ruidosas y obstinadas de ciertos Espíritus que hacen oír espontáneamente golpes u otros ruidos. Nos remitimos sobre este fenómeno al capítulo de las “Manifestaciones físicas espontáneas”. (Núm. 82).

Ítem #239. La fascinación tiene consecuencias mucho más graves.
Es una ilusión producida por la acción directa del Espíritu sobre
el pensamiento del médium, y que de algún modo paraliza su juicio,
con respecto a las comunicaciones. El médium fascinado no se
cree engañado; el Espíritu tiene la maña de inspirarle una confianza
ciega que le impide ver la superchería y comprender cuán absurdo
es lo que escribe, aun cuando todo el mundo lo conozca; la ilusión
puede ir hasta hacerle ver lo sublime en el lenguaje más ridículo.
Se estaría en error si se creyera que este género de obsesión no puede alcanzar sino a personas sencillas, ignorantes y desprovistas de juicio; los hombres más discretos, más instruidos y más inteligentes bajo otros conceptos no están exentos de esto, lo que prueba que esta aberración es efecto de una causa extraña, de la que sufren la influencia. Ya hemos dicho que las consecuencias de la fascinación son mucho más graves; en efecto, a favor de esta ilusión que es el resultado, el Espíritu conduce aquel a quien ha logrado dominar como lo haría con un ciego, y puede hacerle aceptar las doctrinas más extravagantes y las teorías más falsas como si fuesen la única
expresión de la verdad; aún más: puede excitarle a que haga acciones ridículas, de compromiso y aun perniciosas.

Se comprende fácilmente toda la diferencia que hay entre la obsesión simple y la fascinación; se comprende también que los Espíritus que producen estos dos efectos deben diferir de carácter. En la primera, el Espíritu que se une a vosotros sólo es un ser importuno por su tenacidad, y se desea con impaciencia poderse desembarazar de él. En la segunda es otra cosa; para llegar a tales fines es necesario un Espíritu hábil, vivo y profundamente
hipócrita, porque no puede chasquear y hacerse aceptar sino con ayuda de la máscara que sabe tomar y de un falso semblante de virtud; las grandes palabras de caridad, humildad y de amor de Dios son para él como credenciales; pero a través de todo esto deja penetrar las señales de inferioridad, que es necesario estar fascinado para no ver, teme también a todas las personas que ven demasiado claro; así es que su táctica es casi siempre la de inspirar a su intérprete el alejamiento de cualquiera que pudiera abrirle los ojos; por este motivo, evitando toda contradicción, siempre tiene la seguridad de tener razón.

240. La subyugación es una restricción que paraliza la voluntad del que la sufre y le hace obrar a pesar suyo. En una palabra, es su verdadero yugo.
La subyugación puede ser moral o corporal. En el primer caso, el subyugado es solicitado a tomar determinaciones muchas veces absurdas y comprometidas, que por una especie de ilusión las cree sensatas; es una especie de fascinación. En el segundo caso el Espíritu obra sobre los órganos materiales y provoca los movimientos involuntarios. Se traduce en el médium escribiendo
por una necesidad incesante de escribir, aun en los momentos más inoportunos. Nosotros los hemos visto que, a falta de pluma o de lápiz, escribían con el dedo por todas partes en donde se encontraban, en las mismas calles, en las puertas y en las paredes. La subyugación corporal va algunas veces más lejos; puede conducir a los actos más ridículos. Hemos conocido a un hombre que no era joven ni hermoso, que bajo el imperio de una obsesión de esta naturaleza se veía obligado por una fuerza irresistible a
ponerse de rodillas ante una joven, con la cual no había tenido ninguna intención y pedirla en matrimonio. Otras veces sentía en las espaldas y en las piernas una presión enérgica, que los forzaba contra su voluntad a pesar de la resistencia que hacía al ponerse de rodillas y besar el suelo en los parajes públicos y en presencia de la multitud. Este hombre pasaba por loco entre sus relaciones; pero nosotros nos hemos convencido de que no lo era, porque
tenía el pleno convencimiento del ridículo, de lo que hacía contra su voluntad, por lo que sufría horriblemente.

Ítem # 241. En otro tiempo se daba el nombre de posesión al imperio ejercido por malos Espíritus, cuando su influencia llegaba hasta la aberración de las facultades. La posesión sería para nosotros sinónima de subyugación. Si no adoptamos este término es por dos razones: la primera porque implica la creencia de seres creados para el mal entregados perpetuamente a él,
mientras que solo hay seres más o menos imperfectos y que todos pueden mejorarse. La segunda, porque implica igualmente la idea da la toma de posesión de un cuerpo por un Espíritu extraño, de una especie de cohabitación, mientras que sólo hay una sujeción, La palabra subyugación expresa perfectamente el pensamiento. De este modo para nosotros no hay poseídos en el sentido vulgar de la palabra: sólo hay obsesos, subyugados y
fascinados.

Ítem #242. La obsesión, como ya lo hemos dicho, es uno de los más grandes escollos de la mediumnidad; es también uno de los más frecuentes; así es que todos los cuidados serían pocos para combatirla, porque además de los inconvenientes personales que pueden resultar de esto, es un obstáculo absoluto para la bondad y la veracidad de las comunicaciones. La obsesión, en cualquier grado que esté, es siempre el efecto de una sujeción y esta sujeción, no pudiendo nunca ser ejercida por un Espíritu bueno, resulta de
esto que toda comunicación dada por un médium obseso es de origen sospechoso y no merece ninguna confianza. Si alguna vez se encuentra algo bueno, es menester tomarlo y arrojar todo lo que es simplemente dudoso.

Ítem # 243. Se conoce la obsesión con los caracteres siguientes:
1.º Persistencia de un Espíritu en comunicarse contra la
voluntad del médium, por la escritura, el oído, la typtología, etc.,
oponiéndose a que otros Espíritus puedan hacerlo.
2.º Ilusión, que no obstante la inteligencia del médium, le impide reconocer la falsedad y la ridiculez de las comunicaciones que recibe.
3.º Creencia en la infalibilidad y en la identidad absoluta de los Espíritus que se comunican y que, bajo nombres respetables y venerados, dicen cosas falsas o absurdas.
4.º Confianza del médium en los elogios que hacen de él los Espíritus que se le comunican.
5.º Propensión a separarse de las personas que pueden darle avisos útiles.
6.º Tomar a mal la crítica con respecto a las comunicaciones que reciben.
7.º Necesidad incesante e inoportuna de escribir.
8.º Sujeción física dominando la voluntad de cualquiera y forzándole a obrar o a hablar a pesar suyo.
9.º Ruidos y trastornos de cosas persistentes a su alrededor y de los que se es la causa o el objeto.

Ítem # 244. En presencia del peligro de la obsesión se dice uno que el ser médium será una cosa desagradable; ¿no es esta facultad la que la provoca, en una palabra, no es esto una prueba inconveniente de las comunicaciones espíritas? Nuestra contestación es fácil y rogamos que se medite con cuidado.
No son los médiums ni los espiritistas los que han creado a los Espíritus, sino que los Espíritus son la causa de que haya espiritistas y médiums; no siendo los Espíritus otra cosa que las almas de los hombres, hay, pues, Espíritus desde que hay hombres, y por consiguiente han ejercido en todo tiempo su influencia saludable o perniciosa sobre la Humanidad. La facultad medíanímica solo es para ellos un medio para manifestarse; en defecto de esta facultad lo hacen de mil maneras distintas más o menos ocultas. Sería, pues, un error creer que los Espíritus ejercen su influencia sólo por las comunicaciones escritas o verbales; esta influencia es de todos los instantes, y aquellos que no se ocupan de los Espíritus que ni creen en ellos están expuestos como los
otros y aún más porque no tienen contrapeso. La mediumnidad es para el Espíritu un medio de hacerse conocer; si es malo se hace siempre traición por hipócrita que sea; puede, pues, decirse, que la mediumnidad permite que se vea a su enemigo frente a frente si uno puede expresarlo así, y combatirle con sus propias armas; sin esta facultad obra en la oscuridad y al favor de su invisibilidad puede hacer, y hace en realidad, mucho mal. ¡A cuántos actos no
está uno impulsado por su desgracia, y que se hubieron evitado si hubiese habido un medio de ilustrarse! Los incrédulos no creen decir tanta verdad cuando dicen de un hombre que se extravía con obstinación: “Un mal genio le empuja hacia la perdición”. De este modo el conocimiento del Espiritismo, lejos de dar imperio a los malos Espíritus, debe tener por resultado en un tiempo más o menos próximo, cuando se habrá propagado, el destruir este imperio dando a cada uno los medios de ponerse en guardia contra sus
sugestiones, y el que sucumba a nadie podrá culpar sino sí mismo. Regla general: cualquiera que tenga malas comunicaciones espiritistas, escritas o verbales, está bajo una mala influencia; esta influencia se ejerce sobre él, que escriba o deje escribir, es decir, que sea o no médium, que crea o no crea. La escritura da el medio de asegurarse de la naturaleza de los Espíritus que obran sobre él y de combatirles si son malos, lo que se hace aún con más éxito cuando viene a conocer el motivo que les hace obrar. Si es demasiado ciego para comprenderle, otros podrán hacerle abrir los ojos.

En resumen, el peligro no está en el mismo Espiritismo, puesto que puede, por el contrario, servir de comprobante y preservarnos del que corremos sin cesar, sin que los sepamos; está en la orgullosa propensión de ciertos médiums en creerse, con demasiada ligereza, los instrumentos exclusivos de Espíritus superiores, y en la especie de fascinación que no les permite comprender las tonterías de las que son los intérpretes. Aquellos mismos que no son médiums pueden dejarse engañar. Citemos una comparación. Un hombre tiene un enemigo secreto que no conoce y que esparce contra el, por bajo mano, la calumnia y todo lo que la más negra maldad puede inventar; ve perder su fortuna, alejarse sus amigos, turbada su felicidad interior, no pudiendo descubrir la mano que le hiere, no puede defenderse y sucumbe; pero viene un día que este enemigo secreto le escribe, y a pesar de su astucia se hace traición. He aquí, pues, a su enemigo descubierto y puede confundirle y remontarse. Tal es el papel de los malos Espíritus, que el Espiritismo nos da la posibilidad de conocer y descubrir.

Ítem # 245. Los motivos de la obsesión varían según el carácter del Espíritu; muchas veces es una venganza que ejerce sobre un individuo de quien ha tenido que quejarse durante su vida o en otra existencia; a menudo no tienen otra razón que el deseo de hacer mal; como sufre, quiere hacer sufrir a los demás; halla una especie de gozo en atormentarles, en vejarles; de este modo la impaciencia que se demuestra le excita, porque tal es su objeto,
mientras que se le cansa por la paciencia; irritándose, demostrando despecho, se hace precisamente lo que él quiere. Estos Espíritus obran algunas veces por ira y por celos del bien; por esto dirigen sobre las gentes honradas sus intenciones maléficas. Uno de ellos se ha unido como una polilla a una honrada familia conocida nuestra, que por lo demás no tiene la satisfacción de tomarla por juguete; preguntando por el motivo que tenía para atacar a las
buenas gentes, más bien que a los hombres malos como él, contestó: estos no me causan envidia. Otros están guiados por un sentimiento de maldad que les conduce a aprovecharse de la debilidad moral de ciertos individuos que saben que son incapaces de resistirles. Uno de estos últimos que subyugaba a un joven de inteligencia muy limitada, preguntando por los motivos de la elección, nos contestó: Tengo una necesidad muy grande de atormentar a alguno; una persona razonable me rechazaría; me arrimo a un idiota que no me opone ninguna virtud.

Ítem #246. Hay Espíritus obsesores sin malicia, que son algo buenos, pero que tienen el orgullo del falso saber; tienen sus ideas y sus sistemas sobre la ciencia, la economía social, la moral, la religión, la filosofía; quieren hacer prevalecer su opinión y al efecto buscan médiums bastante crédulos para que les acepten con los ojos cerrados, a quienes fascinan para impedirles que puedan distinguir lo verdadero de lo falso. Estos son los más perjudiciales,
porque los sofismas no les cuestan nada y de este modo pueden acreditar las utopías más ridículas; como conocen el prestigio de los grandes nombres no tienen ningún escrúpulo en servirse de aquellos ante los cuales uno se inclina con respeto, y tampoco retroceden por el sacrilegio de nombrarse Jesús, Virgen María o un santo venerado. Procuran deslumbrar por un lenguaje pomposo, más pretencioso que profundo, erizado de términos técnicos y
adornado de grandes palabras de caridad y de moral: se guardarán de dar un mal consejo, porque saben bien que serían despedidos; además, los que son sus víctimas les defienden porfiadamente diciendo: ya veis que nada dicen de malo. Pero la moral no es para ellos sino un pase; es el menor de sus cuidados; lo que quieren ante todo es dominar e imponer sus ideas aunque estén desprovistas de razón.

247. Los Espíritus sistemáticos generalmente son bastante aficionados a escribir; por esto buscan los médiums que escriben con facilidad y de los que procuran hacerse instrumentos dóciles y sobre todo entusiastas, fascinándoles. Son casi siempre habladores, muy prolijos, procurando compensar la calidad por la cantidad. Se complacen en dictar a sus intérpretes escritos voluminosos e indigestos y a menudo poco inteligibles, que felizmente tienen por antídoto la imposibilidad material de ser leídos por las masas. Los Espíritus verdaderamente superiores son sobrios de palabras; escriben poco y dicen mucho; además esta prodigiosa fecundidad debe ser siempre sospechosa. No podríamos ser bastante circunspectos cuando se trata de publicar estos escritos; las utopías y las excentricidades, de las que abundan mucho, y que chocan con el buen sentido, producen una molesta impresión sobre las personas novicias, dándoles una idea falsa del Espiritismo, sin contar que estas son armas de las cuales se sirven sus enemigos para ponerlo en ridículo. Entre estas publicaciones las hay que sin ser malas y sin dimanar de una obsesión pueden ser miradas como imprudentes, intempestivas o poco hábiles.

Ítem # 248. Acontece muchas veces que un médium solo puede comunicarse con un Espíritu, que se une a él y responde por aquellos que son llamados por su mediación. Esta no es siempre una obsesión, porque puede dimanar de una falta de flexibilidad del médium y de una afinidad especial de su parte por tal o cual Espíritu. No hay obsesión propiamente dicha sino cuando el Espíritu impone y aleja a los otros por su voluntad; lo que nunca es el hecho de un Espíritu bueno. Generalmente el Espíritu que se apodera del médium con la idea de dominarle, no sufre el examen crítico de sus comunicaciones; cuando ve que no son aceptadas y que se discuten, no se retira pero inspira al médium el pensamiento de aislarse y muchas veces se lo manda. Todo médium que se resiente de la crítica de las comunicaciones que recibe es el eco del Espíritu que le domina, y este Espíritu no puede ser bueno desde el momento que le inspira un pensamiento ilógico, el de rehusar su examen. El aislamiento del médium es siempre una cosa mala para él, porque no tiene ninguna comprobación para sus comunicaciones. No solamente debe cerciorarse por el aviso de un tercero, sino que le es necesario estudiar todas las clases de comunicaciones para compararlas; aislándose en las que obtiene, por muy buenas que les parezcan, se expone a hacerse ilusión sobre su valor sin contar que no puede conocerlo todo y que versan siempre, poco más o menos, sobre un mismo asunto. (Núm. 192; “Médiums exclusivos”).
Ítem # 192. 2º Según el desarrollo de la facultad
Médiums exclusivos: aquellos por los cuales un Espíritu semanifiesta con preferencia, y aun con exclusión de todos los otros, y responde por aquellos que se llaman por intermedio del médium. Esto depende siempre de un efecto de flexibilidad; cuando el Espíritu es bueno, puede adherirse al médium por simpatía y con un fin laudable; cuando es malo es siempre con el objeto de poner al Médium bajo su dependencia. Esto es más bien un defectoque una cualidad, y muy vecino de la obsesión. (Véase el capítulo de “La Obsesión”).

Ítem #249. Los medios de combatir la obsesión varían según el carácter que reviste. El peligro, realmente, no existe para todo médium que está bien convencido de que debe habérselas con un Espíritu mentiroso, como esto tiene lugar en la obsesión simple; para él no es más que una cosa desagradable. Pero por lo mismo que esto le es desagradable con tanta más razón el Espíritu se encarniza con él para vejarle. Dos cosas esenciales deben hacerse en este caso. Primero, probar al Espíritu que uno no es su juguete, y que le es imposible el engañarnos; segundo, gastar su paciencia, mostrándose más paciente que él; si está bien convencido que pierde el tiempo, concluirá por retirarse, como lo hacen los importunos cuando no se les escucha. Pero no siempre basta esto, y el proceso puede ser largo porque los hay que son tenaces, y para ellos los meses y los años son poca cosa. En tal caso el médium debe hacer una evocación ferviente a su buen ángel guardián, lo mismo que a los buenos Espíritus que le son simpáticos, y rogarles que le asistan. Con respecto al Espíritu obsesor, por malo que sea, es menester tratarle con severidad, pero con benevolencia, y vencerle con buenos procederes, rogando por él. Si realmente es perverso, se burlará al principio; pero moralizándole con perseverancia, finalizará por enmendarse: es la empresa de una conversión, tarea muy a menudo penosa, ingrata, aun repugnante, pero cuyo mérito está en la dificultad, y que si se cumple bien queda siempre la satisfacción de haber llenado un deber de caridad y muchas veces el haber conducido al buen camino a un alma perdida. Conviene igualmente interrumpir toda comunicación escrita desde el momento que se reconoce que viene de un Espíritu malo que no quiere entender la razón, a fin de no darle el placer de ser escuchado. Aun en ciertos casos puede ser útil el dejar de escribir por algún tiempo; cada uno debe conducirse según las circunstancias. Pero si el médium escribiente puede evitar estas conversaciones, absteniéndose de escribir, no sucede lo mismo con el médium auditivo que el Espíritu obsesor persigue algunas veces a cada momento con sus palabras groseras u obscenas, y que ni siquiera tiene el recurso de taparse los oídos. Por lo demás es menester reconocer que ciertas personas se divierten con el lenguaje trivial de esta clase de Espíritus, que animan y provocan, riéndose de sus necesidades en lugar de imponerles silencio y moralizarles. Nuestros consejos no pueden aprovechar a los que quieren perderse.

Ítem # 250. No hay, pues, peligro, sino fastidio, para todo médium que no se deja dominar, porque no puede ser engañado; todo lo contrario sucede en la fascinación, porque entonces el imperio que toma el Espíritu sobre aquel de quien se apodera no tiene límites. Lo único que puede hacerse con él es procurar convencerle porque está supeditado, y hacer que su obsesión venga a ser simple; pero esto no es siempre fácil, y algunas veces es imposible. El
ascendiente del Espíritu puede ser tal que haga sordo al fascinado a toda clase de reflexiones y puede llegar hasta hacerle dudar, cuando el Espíritu comete alguna grosera herejía científica, si no se engaña la ciencia. Como lo hemos dicho ya, generalmente acoge muy mal los consejos; la crítica le fastidia, le irrita y le hace aborrecer a los que no toman parte en su admiración. Sospechar de su Espíritu es casi una profanación a sus ojos y esto es, precisamente, lo que quiere el Espíritu; porque lo que él desea es que doblen la rodilla ante su palabra. Uno de ellos ejercía una fascinación extraordinaria sobre una persona de nuestras relaciones; lo evocamos, y luego después de algunas farsas, viendo que no podía negar o disfrazar su identidad, concluyó por confesar que no era aquel cuyo nombre tomaba. Habiéndole preguntado por qué abusaba de esta persona, contestó estas palabras que pintan claramente el carácter de esta clase de Espíritus: Buscaba un hombre que pudiera conducir; lo he encontrado y me quedo con él. – Pero si se le hace ver claro os echará fuera. - ¡Esto lo veremos” Como no hay peor ciego que aquel que no quiere ver, cuando se reconoce la inutilidad de toda tentativa para abrir los ojos del fascinado, lo mejor es dejarle en sus ilusiones. No puede curarse un enfermo que se obstina en conservar su enfermedad y se complace en ella.

Ítem # 251. La subyugación corporal quita a menudo al obseso la energía necesaria para dominar al Espíritu malo; por esto es necesaria la intervención de una tercera persona, obrando sea por el magnetismo, sea por el imperio de su voluntad. En defecto del concurso del obseso, esta persona debe tomar el ascendiente sobre el Espíritu; pero como este ascendiente no puede ser sino moral, sólo es dado el ejercerlo a un ser moralmente superior al Espíritu, y su poder será tanto más grande cuanto mayor será su superioridad moral, porque impone al Espíritu que se ve forzado a inclinarse ante él; por esto Jesús tenía tan grande poder para sacar lo que entonces llamaban demonios, es decir, los malos Espíritus obsesores.

Nosotros no podemos dar aquí sino consejos generales, porque no hay ningún proceder material, sobre todo ninguna fórmula, ni menos ninguna palabra sacramental que tenga el poder de echar a los Espíritu obsesores. Lo que le falta muchas veces al obseso, es una fuerza fluídica suficiente; en este caso la acción magnética de un buen magnetizador puede serle útil y servirle de
ayuda. Por otra parte, siempre es bueno tomar por la mediación de un médium seguro, los consejos de un Espíritu superior o de su ángel de la guarda.

Ítem # 252. Las imperfecciones morales del obseso son, a menudo, un obstáculo para su libertad. He aquí un ejemplo notable que puede servir de instrucción para todos:
Hacía ya algunos años que varias hermanas eran víctimas de depredadores muy desagradables. Dispersados sin cesar sus vestidos por todos los rincones de la casa, hasta por el tejado, cortados, rotos y acribillados de agujeros, por más que tuviesen buen cuidado de encerrarlos bajo llave. Estas señoras, relegadas en una pequeña localidad de provincia, nunca habían oído hablar de Espiritismo. Naturalmente su primer pensamiento fue que eran el blanco de burlas de mal género; pero esta persistencia y las precauciones que tomaban les quitaron esta idea. Después de mucho tiempo, con motivo de algunas indicaciones, creyeron oportuno dirigirse a nosotros para conocer la causa de estas desgracias y los medios de remediarlas si era posible. La causa no
era dudosa; el remedio era más difícil. El Espíritu que se manifestaba por actos semejantes era evidentemente malévolo. Se mostró en la evocación de una grande perversidad e inaccesible a todo buen sentimiento. La oración pareció, sin embargo, ejercer una influencia saludable; pero después de algún tiempo de descanso, el pillaje empezó de nuevo. Aquí está el consejo que
con este motivo dio un Espíritu superior. Lo mejor que pueden hacer estas señoras es rogar a sus Espíritus protectores que no las abandonen; no tengo otro consejo mejor para darles; que examinen su conciencia para confesarse
a sí mismas y ver si han practicado siempre el amor al prójimo y la caridad; no quiero decir la caridad que da y distribuye, sino la caridad de la lengua; porque desgraciadamente ellas no saben retener la suya, y no justifican, por su actos piadosos, el deseo que tienen de quedar libres del que les atormenta. Les gusta mucho decir mal del prójimo, y él Espíritu que les obsesa se venga, porque le hicieron padecer mucho cuando vivía. Que repasen su memoria y verán muy pronto con quién tienen que habérselas. Sin embargo, si consiguen mejorarse, sus ángeles guardianes se les acercarán, y su sola presencia bastará para echar fuera al Espíritu malo que se ha apoderado de una de ellas sobre todo, porque su ángel de la guarda ha tenido que alejarse en vista de los actos reprensibles o de los pensamientos malos. Lo que les falta son fervientes oraciones por los que sufren, y sobre todo la práctica de las virtudes impuestas por Dios a cada uno, según su condición.
Sobre la observación que hicimos de que estas palabras nos parecían un poco severas, y que quizá sería necesario endulzarlas para transmitirlas, el Espíritu añadió:
Yo debo decir lo que he dicho y del modo como lo digo, porque las personas en cuestión tienen la costumbre de creer que no hacen mal con la lengua, y hacen mucho. Por esto es menester impresionar su Espíritu de manera que sea para ellos una advertencia formal. De esto se desprende una enseñanza de una gran importancia, y es que las imperfecciones morales dan lugar a los
Espíritus obsesores, y que el medio más seguro de desembarazarse de ellos es el atraer a los buenos por la práctica del bien. Los Espíritus buenos tienen, sin duda, más poder que los malos, y su voluntad basta para alejarlos; pero solo asisten a los que les secundan por los esfuerzos que hacen para mejorarse; de otro modo se alejan y dejan el campo libre a los Espíritus malos que vienen a ser de este modo, en ciertos casos, instrumentos de castigo, porque los buenos les dejan obrar con este fin.

Ítem # 253. Por lo demás, es menester guardarse de atribuir a la acción directa de los Espíritus todos los disgustos que pueden ocurrir; estos disgustos son, a menudo, la consecuencia de la incuria o de la imprevisión. Un labrador nos hizo escribir que hacía doce años era víctima de toda suerte de desgracias con respecto a su ganado; tan pronto se le morían las vacas como no daban leche; lo mismo le sucedía con los caballos, los carneros o los cerdos. Hizo muchos novenarios que no remediaron el mal, lo mismo que las misas que hizo celebrar, ni los exorcismos que hizo practicar. Entonces, según las preocupaciones de los campesinos, se persuadió que se había echado una maldición sobre sus animales. Creyéndonos, sin duda, dotados de un poder para conjurar, mayor que el del sacerdote de su lugar, nos consultó. Aquí está la contestación que obtuvimos: La mortalidad o las enfermedades de los ganados de este hombre provienen de que sus cuadras están infestadas y no las hace reparar porque esto cuesta dinero.

Ítem # 254. Terminaremos este capítulo con las respuestas dadas
por los Espíritus a algunas preguntas, viniendo en apoyo de lo que hemos dicho.
1. ¿Por qué ciertos médiums no pueden desembarazarse de
los Espíritus malos que se unen a ellos, y cómo los Espíritus buenos
que evocan no son bastante poderosos para alejar a los otros y
comunicarse directamente?
No es el poder el que falta al Espíritu bueno; muchas veces es el médium que no es bastante fuerte para secundarle; su naturaleza se presta mejor a ciertas relaciones; su fluido se identifica más bien con un Espíritu que con otro; esto es lo que da mucho imperio a los que quieren mortificar.

2. ¿Nos parece, sin embargo, que hay personas muy meritorias, de una moralidad irreprochable, y con todo se ven imposibilitadas de comunicarse con los Espíritus buenos?
Esta es una prueba; ¿y quién os ha dicho que su corazón no esté manchado con un poco de mal, que el orgullo no domine un poco la apariencia de bondad? Estas pruebas, mostrando al obseso su debilidad, deben conducirle a la humildad. ¿Hay alguno sobre la Tierra que pueda llamarse perfecto?
Habrá quien tenga todas las apariencias de la virtud, y aun puede tener muchos defectos ocultos, un antiguo germen de imperfección. Por ejemplo, vosotros decís de aquel que no hace mal y que es leal en sus relaciones sociales: es un hombre bueno y digno. ¿Pero sabéis vosotros si sus buenas cualidades están empañadas por el orgullo, si no hay en él un fondo de egoísmo, si es avaro, celoso, rencoroso, maldiciente y cien otras cosas que vosotros no apercibís, porque vuestras relaciones con él no os han puesto en
este caso? El medio más poderoso para poder combatir la influencia de los Espíritus malos es el acercarse todo lo posible a la naturaleza de los buenos.

3. La obsesión que se opone a que un médium obtenga las comunicaciones que desea, ¿es siempre una señal de ser indigno por su parte?
Yo no he dicho que esta fuese una señal de poca dignidad, sino que puede ponerse un obstáculo a ciertas comunicaciones; lo que debe procurar es quitar el obstáculo que está en él; sin esto, sus oraciones y sus súplicas nada hacen. No basta que un enfermo diga a su médico: Dadme la salud, yo quiero estar bueno; el médico no puede nada si el enfermo no hace lo que es necesario.

4. ¿La privación de comunicarse con ciertos Espíritus sería,
acaso, una especie de castigo?
En ciertos casos esto podría ser un verdadero castigo, así como la posibilidad de comunicarse con ellos es una recompensa que debéis esforzaros en merecer. (Véase “Pérdida y suspensión de la mediumnidad”, número 220).

5. ¿Pueden combatirse las influencias de los Espíritus malos,
moralizándoles?
Sí, esto es lo que no se hace y es lo que no debe olvidarse de hacer, porque a menudo es una tarea que se os ha dado y que vosotros debéis cumplir caritativa y religiosamente. Por sabios consejos puede excitarse al arrepentimiento y activar su adelantamiento.
— ¿Cómo puede un hombre, con relación a esto, tener una influencia que no tienen los mismos Espíritus?
Los Espíritus perversos se aproximan más bien a los hombres que procuran atormentar, que a los Espíritus, de los que se alejan todo lo posible. En este contacto con los humanos, cuando encuentran quien los moraliza, en un principio no le escuchan, se ríen; después, si se les sabe conducir, concluyen por dejarse conmover. Los Espíritus elevados no pueden hablarle sino en nombre de Dios, y esto les asusta. El hombre no tiene, ciertamente, más
poder que los Espíritus superiores, pero su lenguaje se identifica mejor con su naturaleza, y viendo el ascendiente que puede ejercer en los Espíritus inferiores, comprende mejor la solidaridad que existe entre el Cielo y la Tierra.
Por lo demás, el ascendiente que el hombre puede ejercer sobre los Espíritus está en razón de su superioridad moral. No domina a los Espíritus superiores, ni aun a aquellos que, sin ser superiores, son buenos o benévolos, pero puede dominar a los Espíritus que le son inferiores en moralidad. (Véase número 279).
Ítem #279. El ascendiente sólo se ejerce sobre los Espíritus inferiores por la superioridad moral. Los Espíritus perversos reconocen a los hombres de bien como sus señores; frente a frente de aquellos que no les oponen sino la energía de la voluntad, especie de fuerza brutal, luchan y a menudo son los más fuertes. Uno que quería de este modo dominar a un Espíritu rebelde, por su voluntad, el Espíritu le contestó: Déjame tranquilo con tu aspecto   de matamoros; tú, que no vales más que yo, ¿no se diría que un ladrón moraliza a otro ladrón? Nos asombramos de que el nombre de Dios que se invoca contra ellos sea, a menudo, impotente; San Luis ha dado la razón en la respuesta siguiente:El nombre de Dios no tiene influencia sobre los Espíritus imperfectos sino en la boca de aquel que puede servirse de él con autoridad por sus virtudes; en la boca del hombre que no tuviera sobre el Espíritu ninguna superioridad moral, es una palabra como otra cualquiera. Lo mismo sucede con las cosas santas que se les opone. El arma más terrible es inofensiva cuando está en manos inhábiles para poderse servir de ella o incapaces de llevarla.
6. ¿La subyugación corporal, llevada hasta cierto grado,
podría tener por consecuencia la locura?
Sí, una especie de locura cuya causa no es conocida de la gente, pero que no tiene relación con la locura ordinaria. Entre los que se tienen por locos hay muchos que no son más que subyugados; les sería necesario un tratamiento moral, mientras que se les vuelve verdaderamente locos con los tratamientos
corporales. Cuando los médicos conozcan bien el Espiritismo, sabrán hacer esta distinción y curarán más enfermos que con los baños de chorro (221).

7. ¿Qué debemos pensar de aquellos que, viendo algún peligro en el Espiritismo, creen que el medio de evitarlos es prohibir las comunicaciones espiritistas?
Si pueden impedir a ciertas personas el comunicarse con los Espíritus, no pueden impedir las manifestaciones espontáneas, hechas a estas mismas personas, porque no pueden suprimir los Espíritus ni impedir su influencia oculta. Esto se parece a los niños que se tapan los ojos y creen que nadie les ve. Sería locura el querer suprimir una cosa que ofrece grandes ventajas, porque los imprudentes pueden abusar; el medio de evitar estos inconvenientes, es al contrario, el hacer conocer el fondo de esta cosa.

Hemos visto la sección completa del Libro de Los Mediums sobre la Obsesión.





REFERENCIAS PARA ESCRIBIR ESTA REFLEXIÓN
  • El Evangelio Según El Espiritismo, Allan Kardec
  • El Libro de Los Espíritus, Allan Kardec
  • Obras Póstumas, Allan Kardec
  • Génesis – Allan Kardec
  • El Cielo Y el Infierno – Allan Kardec
  • El Libro de Los Médiums – Allan Kardec



Frank Montañez
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Partes de esta reflexión ha sido tomada de un artículo publicado por Frank Montañez de “Soy Espírita” en su blog: www.soyespirita.blogspot.com
Nombre del Artículo:
Fecha Publicado:
Eso evitarás que actúes mal sin quererlo hacer, de eso se trata la Educación Espírita.



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5 Libros de La Codificación Espírita escritos por Allan Kardec, son los siguientes
  • Los Espíritus – (18 abril 1857)
  • Los Médiums – (Enero 1861)
  • Evangelio Según El Espiritismo (Abril 1864)
  • Cielo y el Infierno (1° Agosto 1865)
  • Génesis (Enero 1868)
Te los ofrezco gratuitos en estos enlaces y en audio que son mas fáciles de manejar. Te los ofrezco gratuitos en estos enlaces y en audio que son más fáciles de manejar.

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________________________________________
NOTA ACLARATORIA:

Han notado que nuestras reflexiones se redactan para la Educación de nuestra filosofía, tal y como lo ilustran Los Espíritus de La Codificación Espirita dada a Allan Kardec.  Muchas de estas enseñanzas lucen como que deben ser tratadas en la Casa Espírita y creo que sí; es esto correcto.  Pero la mayoría de nuestros lectores no tienen acceso a Casa Espírita alguna, entonces no nos podemos quedar con las manos cruzadas esperando que Espíritus Impuros que sabiendo esta realidad se adelanten se introduzcan en los hogares de personas que con genuino interés se acercan a nuestra página buscando ayuda.

No demostramos compasión si no ayudamos a estas personas en estos lugares inaccesibles que no existe ninguna Casa Espírita cerca y tal vez nunca la habrá a no ser por nuestra educación por el Internet.  Para muchos el desarrollo de la Mediúmnidad es tan serio que no han desarrollado aun Médiums en sus lugares de reunión.  Pero eso no debe ser la norma, pues el mismo Allan Kardec nos apercibió de que esto era esencial en el desarrollo espiritual de las comunicaciones Mediúmnica.

Preferimos hacer accesible esta información para aquellos que genuinamente desean crecer espiritualmente, y yo soy el de pensar que si los deseos de estos nuevos allegados son encaminados al desarrollo de la Mediúmnidad, es preferible ayudarlos que dejarlos a expensas de Espíritus Impuros que aprovechándose del deseo más profundo de crecer espiritualmente intervengan para que esto no se logre.

Esta educación debe ser el detonador para el establecimiento de nuevos centros de reunión para nuevos allegados y esto cumple el propósito de la codificación y de la Ley de Progreso y Crecimiento espiritual a que todos tenemos derecho.

Revisado en: 1/3/14

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Palabra de DIOS

Autenticidad de los libros Codificados por Allan Kardec según el Libro de Génesis, ¿Qué es una Opinión en el Espiritismo? y el propósito del Espiritismo con la Humanidad:

Ítem #10. Sólo los espíritus puros reciben la misión de transmitir la palabra de Dios, pues hoy sabemos que los espíritus están lejos de ser todo perfectos y que algunos intentan aparentar lo que no son, razón por la cual San Juan ha dicho: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios” (Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol 4:1).
De modo que nadie tiene la autoridad Espiritual ni Moral de realizar cambios a los libros codificados que no sean los dueños y autores originales; "Los Espíritus".

Veamos lo que dice la introducción del Libro de Génesis, comentado y firmado por Allan Kardec y lee como sigue: Introducción, De la primera edición, publicada en enero de 1868.
“A pesar de la intervención humana en la elaboración de esta
Doctrina, la iniciativa pertenece a los espíritus, pero no a uno en especial, ya que es el resultado de la enseñanza colectiva y concordante de muchos espíritus, puesto que si se basara en la doctrina de un espíritu no tendría otro valor que el de una "opinión personal". El carácter esencial de la Doctrina y su existencia misma se basan en la uniformidad y la concordancia de la enseñanza. Por tanto, todo principio no general no puede considerarse parte integrante de la Doctrina, sino una simple opinión aislada de la cual el Espiritismo no se responsabiliza.
Es esa concordancia colectiva de opiniones, sometidas a la prueba de la lógica, la que otorga fuerza a la Doctrina Espírita y asegura su vigencia. Para que cambiase, sería necesario que la totalidad de los espíritus mudasen de opinión, es decir, que llegase el día en que negasen lo dicho anteriormente. Ya que la Doctrina emana de la enseñanza de los espíritus, para que desapareciese sería necesario que los espíritus dejasen de existir. Y es por eso que esta Doctrina prevalecerá siempre sobre los demás sistemas personales, que no poseen, como ella, raíces por doquier. El Libro de los Espíritus ha consolidado su prestigio porque es la expresión de un pensamiento colectivo y general.”
Firmado por Allan Kardec.

El Libro de Génesis, escrito por Allan Kardec nos indica lo siguiente tambien:

Ítem #40. El Espiritísmo presenta, como ha sido demostrado (cap. I, n.º 30), todos los caracteres del Consolador prometido por Jesús. No es, en absoluto, una doctrina individual, una concepción humana; nadie puede decirse su creador (Pues sus creadores fueron los Espíritus). Es el fruto de la enseñanza colectiva de los espíritus presididos por el Espíritu de Verdad. No suprime nada del Evangelio: lo completa y aclara. Con la ayuda de las nuevas leyes que revela, en unión con las de la ciencia, hace comprender lo que era ininteligible y admitir la posibilidad de aquello que la incredulidad tenía inadmisible. Hubo precursores y profetas que presintieron su llegada. Por su poder moralizador, prepara el reino del bien sobre la Tierra. 
La doctrina de Moisés, incompleta, terminó circunscrita al pueblo judío; la de Jesús, más completa, se extendió a toda la Tierra mediante el cristianismo, pero no convirtió a todos; el Espiritismo, más completo aún, con raíces en todas las creencias, convertirá a la Humanidad.1
1. Todas las doctrinas filosóficas y religiosas llevan el nombre de la individualidad fundadora, por lo que se dice: el Mosaísmo, el Cristianismo, el Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, etc. La palabra Espiritismo, por el contrario, no involucra a ninguna persona en especial; pero sí define a una idea general que indica, al mismo tiempo, el carácter y la fuente múltiple de la Doctrina. [N. de A. Kardec.]
Claramente Allan Kardec y El Espíritu de verdad que dictó los Libros Codificados que el Espiritísmo, más completo aún, es con raíces en TODAS LAS CREENCIAS y la fuente múltiple de la doctrina, refiriéndose a que con Moisés la Doctrina fue incompleta y la de Jesús se extendió mediante el Cristianismo, pero no convirtió a todos, por lo tanto es hoy que el Espiritísmo ha de ser de todos, todas las doctrinas religiosas, "Mosaísmo, Cristianismo, Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, y yo ando los Musulmanes, los Hinduistas, los Ateos, los Laicos, los de Joaquín Trincado, los Santeros, Umbanda, en fin a "TODOS", es más incluyo, hasta los extraterrestres, Todos adelantaran sus Espíritus mediante las enseñanzas del Espiritísmo. 

En el libro de Obras Póstumas, Allan Kardec, luego de haber dedicado 13 años a la Codificación Espírita, y haber codificado y publicado los 5 Libros Básicos, dijo lo siguiente refiriéndose al Espiritismo:

EL ESPIRITÍSMO NO ES UNA RELIGIÓN Constituida…

El espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas como toda filosofía espiritualista y por esto mismo toca forzosamente las bases fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma y la vida futura; pero no es una religión constituida, dado que no tiene culto, rito ni templo, y que entre sus adeptos ninguno ha tomado ni recibido titulo de sacerdote o sumo sacerdote. Estas calificaciones son pura invención de la crítica. 


Obras Póstumas – Allan Kardec

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puedes ver aquí vídeos ya grabados en programas anteriores, 
pero puedes ver la programación en vivo, los siguientes horarios y días:
Miércoles, Viernes y Domingos
16 hrs - Hora Central de USA

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