jueves, 24 de abril de 2014

El Espiritismo es La Palabra de DIOS, así dijeron los Espíritus Puros y Perfectos en el Libro de Génesis, codificado por Allan Kardec – Soy Espírita


Los Libros Codificados constituyen:
La Palabra de DIOS, de acuerdo a lo que especifica el Libro de Génesis, esto es Espiritismo:


“La elaboración de la revelación Espírita, pertenece al fruto del trabajo de los hombres, es la iniciativa de los Espíritus, pero de origen divino.  Espíritus Puros tienen la Misión de transmitir la Palabra de Dios…"  

Frank Montañez.


Caracteres dela Revelación Espírita, #51: Libro de Génesis Espiritual.
“51. Dado que los elementos de la revelación espírita fueron suministrados simultáneamente y en muchos puntos, a hombres de todas las condiciones sociales y de diversos grados de instrucción, es evidente que las observaciones no podían ser hechas en todas partes con el mismo resultado; que las consecuencias a extraer, la deducción de las leyes que rigen ese orden de fenómenos, en suma, la conclusión sobre la que debían asentarse las ideas, no podían surgir sino del conjunto y de la correlación de los hechos.”

Se tiene una mala interpretación de los propósitos de los Libros Codificados. Sugiero evalúes lo siguiente. Verás que los Libros codificados cumplieron el propósito para lo cual fueron revelados. Los contenidos nunca pretendieron incluir todo el conocimiento humano, pero lo relacionado al conocimiento espiritual, TODO, lo que se debe tener de conocimiento para activar el adelanto Espiritual, Sí; fue incluido.

#7. En el sentido especial de la fe religiosa, la revelación se refiere más particularmente a las cosas espirituales que el hombre no puede descubrir por sí mismo ni con el auxilio de sus sentidos, y cuyo conocimiento le es dado por Dios o por sus mensajeros, ya sea por medio de la palabra directa o de la inspiración.

Es como cuando te regalan un diamante sin haber sido pulido. Dios te dio el diamante (la revelación del conocimiento espiritual), lo hace a través de Espíritus Puros y Perfectos (por iniciativa de los Espíritus), y el hombre le toca su elaboración. Pues somos los hombres los que cogemos ese diamante y lo elaboramos para el beneficio de la humanidad. Nunca menosprecies ese diamante de conocimiento, haz tu parte para elaborarlo, pero no cambies el diamante que Dios te dio.

En suma: lo que caracteriza a la revelación espírita es el hecho de que su origen es divino, la iniciativa es de los Espíritus, y su elaboración es fruto del trabajo del hombre. Génesis, Capitulo I, #13

13. Por su naturaleza, la revelación espírita tiene un doble carácter: participa al mismo tiempo de la revelación divina y de la revelación científica. Participa de la primera, porque su aparición es providencial, y no el resultado de la iniciativa o de un deseo premeditado del hombre; y porque los puntos fundamentales de la doctrina provienen de la enseñanza que han impartido los Espíritus encargados por Dios de ilustrar a los hombres sobre cosas que ellos ignoraban, que no podían aprender por sí mismos, y que les importa conocer, ya que hoy son aptos para comprenderlas.  
Participa de la segunda, porque esa enseñanza no es privilegio de ningún individuo, sino que es impartida a todos del mismo modo; porque los que la transmiten y los que la reciben no son seres pasivos, dispensados del trabajo de la observación y la investigación; porque no han renunciado al razonamiento y al libre albedrío; porque no se les ha prohibido el examen, sino que, por el contrario, se les ha recomendado; en fin, porque la doctrina no fue dictada completa, ni impuesta a una creencia ciega; porque es deducida, mediante el trabajo del hombre, de la observación de los hechos que los Espíritus colocan delante de sus ojos, así como de las instrucciones que le dan, instrucciones que él estudia, comenta, compara, a fin de que él mismo extraiga las consecuencias y aplicaciones. En suma: lo que caracteriza a la revelación espírita es el hecho de que su origen es divino, la iniciativa es de los Espíritus, y su elaboración es fruto del trabajo del hombre.
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 “Por lo tanto no quedo nada en el Espiritismo para ser añadido, es la elaboración de ese conocimiento Espiritual que nos toca a los hombre contribuir. Porque los 5 libros codificados fueron completados y entregados en su totalidad. Para que se pueda añadir algún concepto nuevo se necesita el permiso de los Espíritus que son los responsables entre Dios de sus contenidos. Allan Kardec no dejo ninguna puerta abierta para la actualización o para la modificación del mensaje espiritual, ni para añadir nada, por lo tanto no se puede indicar que todavía le falta algo, incorrecto, falta la elaboración no la revelación del Espiritismo que ya se dio.” Frank Montañez

50. La tercera revelación llega en una época de emancipación y madurez intelectual, cuando la inteligencia, ya desarrollada, no se conforma con representar un rol meramente pasivo, y cuando el hombre ya no acepta nada a ciegas, sino que quiere ver a dónde lo conducen, quiere saber el porqué y el cómo de cada cosa. Por eso, esta revelación tenía que ser al mismo tiempo el producto de una enseñanza y el fruto del trabajo, de la investigación y el libre examen. Los Espíritus sólo enseñan aquello que es necesario para guiar al hombre en el camino de la verdad, pero se abstienen de revelarle lo que el hombre puede descubrir por sí mismo, pues le dejan la incumbencia de discutir, examinar y someter todo al tamiz de la razón, dando lugar incluso, muchas veces, a que adquiera experiencia por su propia iniciativa. Los Espíritus proporcionan el principio, los elementos, y al hombre le corresponde aprovecharlos y ponerlos en acción. (Véase el § 15.)

51. Dado que los elementos de la revelación espírita fueron suministrados simultáneamente y en muchos puntos, a hombres de todas las condiciones sociales y de diversos grados de instrucción, es evidente que las observaciones no podían ser hechas en todas partes con el mismo resultado; que las consecuencias a extraer, la deducción de las leyes que rigen ese orden de fenómenos, en suma, la conclusión sobre la que debían asentarse las ideas, no podían surgir sino del conjunto y de la correlación de los hechos. Ahora bien, cada centro aislado, circunscripto a un círculo restringido, al no ver con frecuencia más que un orden particular de hechos, algunas veces contradictorios en apariencia, tratando generalmente con la misma categoría de Espíritus y, además de eso, limitado por influencias locales y partidarias, se encontraba en la imposibilidad material de abarcar el conjunto y, por eso mismo, de unificar las observaciones aisladas en un principio común. Como cada uno apreciaba los hechos según el punto de vista de sus conocimientos y creencias previos, o según la opinión particular de los Espíritus que se manifestaban, pronto habrían aparecido tantas teorías y sistemas como cantidad de centros, todos incompletos por falta de elementos de comparación y examen. En una palabra, cada uno se habría quedado con su revelación parcial, convencido de poseer toda la verdad e ignorando que en otros cien lugares se conseguía más y mejor.

52. Por otra parte, es conveniente señalar que en ningún lugar la enseñanza espírita ha sido dada de manera completa. Abarca una cantidad tan grande de observaciones, de asuntos tan diferentes –que requieren conocimientos y aptitudes Mediúmnicas especiales–, que sería imposible que estuvieran reunidas en el mismo punto todas las condiciones necesarias. La enseñanza debía ser colectiva, no individual, de modo que los Espíritus dividieron el trabajo y distribuyeron los temas de estudio y observación, del mismo modo que en algunas fábricas la realización de cada parte de un mismo objeto es repartida entre diferentes obreros. De ese modo, la revelación se hizo de manera parcial, en diferentes lugares y mediante una multitud de intermediarios, y de esa manera prosigue todavía, pues no todo ha sido revelado. Cada centro encuentra, en los otros centros, el complemento de lo que obtiene, y ha sido el conjunto, la coordinación de todas las enseñanzas parciales, lo que constituyó la doctrina espírita. Era preciso, pues, agrupar los hechos dispersos, para verificar su correlación, así como reunir los diversos documentos, las instrucciones suministradas por los Espíritus acerca de todos los asuntos, a fin de compararlas, analizarlas, estudiar sus analogías y diferencias. Como las comunicaciones provienen de Espíritus que pertenecen a todas las categorías y son portadores de mayor o menor ilustración, era necesario apreciar el grado de confianza que la razón podía concederles, distinguir las ideas sistemáticas individuales o aisladas de aquellas que tenían la sanción de la enseñanza general de los Espíritus, distinguir las utopías de las ideas prácticas, apartar las que eran evidentemente desmentidas por los datos de la ciencia positiva y de la lógica, y utilizar también los errores, las informaciones suministradas incluso por los Espíritus de la más baja categoría, para tomar conocimiento del estado del mundo invisible y crear con ello un todo homogéneo. Era necesario, en síntesis, un centro de elaboración independiente de las ideas preconcebidas, de los prejuicios de secta, dispuesto a aceptar la verdad convertida en evidencia, aunque fuera contraria a las opiniones personales. Ese centro se formó por sí mismo, por la fuerza de las circunstancias y sin un designio premeditado 4.
4 El Libro de los Espíritus, la primera obra que condujo al espiritismo hacia el camino de la filosofía, mediante la deducción de las consecuencias morales a partir de los hechos, y que abordó todas las partes de la doctrina, pues trató las cuestiones más importantes que ella suscita, fue desde su aparición el punto hacia el cual convergieron espontáneamente los trabajos individuales. Es notorio que de la publicación de ese libro data la era del espiritismo filosófico, pues hasta entonces el espiritismo se conservaba en el dominio de las experiencias curiosas. Si ese libro conquistó las simpatías de la mayoría, se debió a que expresaba los sentimientos de dicha mayoría y correspondía a sus aspiraciones, y a que representaba también la confirmación y la explicación racional de lo que cada uno obtenía de modo particular. Si hubiera estado en desacuerdo con la enseñanza general de los Espíritus, de inmediato habría caído en el descrédito y en el olvido. Ahora bien, ¿cuál ha sido ese punto de convergencia? Por cierto, no fue el hombre, que no vale nada por sí mismo, que muere y desaparece, sino la idea, que no perece cuando emana de una fuente superior al hombre. Esa espontánea concentración de fuerzas dispersas suscitó una amplísima correspondencia, monumento único en el mundo, panorama vivo de la verdadera historia del espiritismo moderno, donde se reflejan al mismo tiempo los trabajos parciales, los sentimientos múltiples que la doctrina ha dado a luz, las consecuencias morales, la dedicación y las deserciones; archivos valiosos para la posteridad, que podrá juzgar a los hombres y las cosas a través de documentos auténticos. Ante esos testimonios irrecusables, ¿a qué se reducirán con el tiempo los falsos alegatos, las difamaciones de la envidia y de los celos? (N. de Allan Kardec.)
Empezaremos con el Libro de Génesis Espiritual de Allan Kardec: 
9. ¿Habrá revelaciones directas de Dios a los hombres? 

Esta es una cuestión que no osaríamos resolver en forma afirmativa ni en forma negativa de manera absoluta. El hecho no es radicalmente imposible, pero nada nos da de él una prueba cierta. Lo que parece cierto es que los Espíritus que por su perfección se hallan más cerca de Dios se impregnan de su pensamiento y pueden transmitirlo. En cuanto a los reveladores encarnados, según el orden jerárquico al que pertenecen, así como al grado de saber personal al que llegaron, pueden extraer de sus propios conocimientos las instrucciones que imparten, o recibirlas de Espíritus más elevados, incluso de los mensajeros directos de Dios, los cuales al hablar en nombre de este, han sido en ocasiones tomados por el propio Dios.

Las comunicaciones de este género nada tienen de extrañas para quien conoce los fenómenos espíritas y la manera mediante la cual se establecen las relaciones entre los encarnados y los desencarnados. Las instrucciones pueden ser transmitidas por diversos medios: por la inspiración pura y simple, por la audición de la palabra, por la visión de los Espíritus instructores, en visiones y en apariciones, ya sea durante el sueño o en estado de vigilia, como se ve tantas veces en la Biblia, en el Evangelio y en los libros sagrados de todos los pueblos. Es, pues, rigurosamente exacto decir que la mayoría de los reveladores son médiums inspirados, auditivos o videntes, lo que no significa que todos los médiums sean reveladores, y menos aún intermediarios directos de la Divinidad o de sus mensajeros.

  • 10. Sólo los Espíritus puros reciben la palabra de Dios con la misión de transmitirla. No obstante, hoy se sabe que no todos los Espíritus son perfectos, y que existen algunos que se presentan bajo falsas apariencias, lo que llevó a san Juan a decir: “No creáis en cualquier Espíritu; ved antes si los Espíritus son de Dios”. (Primera Epístola, 4:1.)
  • Puede haber, pues, revelaciones serias y verdaderas, como hay revelaciones apócrifas y mentirosas. El carácter esencial de la revelación divina es el de la eterna verdad. Toda revelación contaminada de errores o sujeta a modificaciones no puede emanar de Dios. Es por eso que la ley del Decálogo tiene todos los caracteres de su origen, mientras que las otras leyes mosaícas, esencialmente transitorias, muchas veces en contradicción con la ley del Sinaí, son obra personal y política del legislador hebreo. Con el ablandamiento de las costumbres del pueblo, esas leyes cayeron en desuso por sí mismas, mientras que el Decálogo permaneció siempre en pie como faro de la humanidad. Cristo hizo de él la base de su edificio, y abolió las otras leyes. Si estas fuesen obra de Dios, las habría conservado intactas. Cristo y Moisés son los dos grandes reveladores que cambiaron la faz del mundo, y en eso está la prueba de su misión divina. Una obra puramente humana no habría tenido ese poder.
  • y en el Evangelio Según el Espiritismo: Artículo VI – Introducción: “El Espiritismo dice también que los espíritus pueblan el espacio; que Dios no se comunica con los hombres sino por mediación de los espíritus puros, encargados de transmitir su voluntad; y que los espíritus comunican con ellos durante la vela y durante el sueño.”.
  • Primera Parte - Capítulo III, #12, Libro el Cielo y el Infierno Frank Montañez – “Soy Espírita”. (…) “Los Espíritus puros son los mesías o mensajeros de Dios que transmiten y ejecutan su voluntad. Llevan a cabo las misiones de importancia, presiden la formación de los mundos y la armonía general del universo, tarea gloriosa confiada sólo a quienes alcanzaron la perfección. Los Espíritus del orden más elevado son los únicos que participan de los secretos de Dios, porque se inspiran en su pensamiento y son sus representantes directos.”
  •  Ya hemos admitido al ser espiritual y no podemos aceptar que su origen esté en la materia; pues bien, ¿cuál es, entonces, su punto de partida? En este terreno, los medios de investigación se equivocan, como en todo lo que se refiere al principio de las cosas. El hombre sólo es capaz de constatar aquello que existe. Sobre el resto, únicamente puede emitir hipótesis. Y ya sea porque este conocimiento sobrepasa el alcance de su inteligencia actual o porque tal conocimiento le pueda resultar ahora inútil o inconveniente. Dios no se lo concede ni siquiera por medio de la revelación. Lo que Dios revela a los hombres por intermedio de sus mensajeros y que, por otra parte, ellos mismos podrían deducir por sí del principio de la justicia soberana, que constituye uno de los atributos esenciales de la Divinidad, es que todos tienen un mismo punto de partida. Todos son creados simples e ignorantes y con idéntica aptitud para progresar mediante su actividad individual; que todos alcanzarán el grado de perfección compatible con la criatura gracias a sus esfuerzos personales y que todos, hijos de un mismo Padre, son objeto de igual solicitud, razón por la cual nadie recibe privilegios o dones especiales ni nadie está exento del trabajo que le es impuesto a los demás para alcanzar la meta. (CAPÍTULO XI, Génesis Espiritual, El principio espiritual. Ítem #7)



Veamos en concreto lo que dijeron los   Espíritus en el Libro de Génesis:
Sin demarcaciones religiosas ni laicas.

La Génesis - Capítulo XVII, en las Predicciones del Evangelio, nos habla de un solo rebaño y un solo pastor. ¿Y cómo se alcanzará esa meta si no reconocemos los Libros Codificados, la legítima expresión de la Palabra de DIOS para la Humanidad, que nos guía con su conocimiento a descubrir que las demarcaciones e inmutabilidad religiosa causa división no agradable a Dios?. Por lo tanto atraso en lograr la "unidad" esperada para un mundo mejor. 

Es ahí, en ese reconocimiento, que lograremos: Un solo rebaño y un solo pastor.


Los que no han realizado esta verdad espiritual, son los primeros que no tienen respeto ni a Kardec ni a los Espíritus que dictaron los Libros Codificados. Me satisface saber que Dios nos habló a través del los Libros Codificados, para indicarnos como activar nuestro Adelanto EspiritualNo pierdas tu tiempo en esta existencia, se libre pensador y cuenta con la Palabra de Dios en el Espiritismo.



https://youtu.be/2FmReTeehdo

Cuando alguien se expresa que Kardec o los Libros Codificados están anticuados, no se han dado cuenta que el Dios Inmutable y perfecto fue el que dictó estos contenidos, y eso significa que nunca esto estará anticuado, porque la Moral es la misma por siempre en todos los mundos habitados. Ese que piensa así, es uno que no ha activado aún su adelantamiento Espiritual, no te esté raro que es uno que discute mucho sin argumento alguno. No pierdas tu tiempo en esta existencia, sé libre pensador y cuenta con la Palabra de Dios en el Espiritismo. 
(…) “Los Espíritus puros son los mesías o mensajeros de Dios que transmiten y ejecutan su voluntad. Llevan a cabo las misiones de importancia, presiden la formación de los mundos y la armonía general del universo, tarea gloriosa confiada sólo a quienes alcanzaron la perfección. Los Espíritus del orden más elevado son los únicos que participan de los secretos de Dios, porque se inspiran en su pensamiento y son sus representantes directos.”Primera Parte - Capítulo III, #12, Libro el Cielo y el Infierno. 


“El Espiritismo, […] su objetivo es el mejoramiento moral de la humanidad.” [Libro de los Médiums, ítem #303, las Mistificaciones]


Allan Kardec según el Libro de Génesis, tambien nos indico: Ítem #10“Sólo los espíritus puros reciben la misión de transmitir la palabra de Dios, pues hoy sabemos que los espíritus están lejos de ser todo perfectos y que algunos intentan aparentar lo que no son, razón por la cual San Juan ha dicho: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios” (Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol 4:1).

Tambien esta indicado en el Evangelio Según el Espiritismo: Artículo VI – Introducción: 
“El Espiritismo dice también que los espíritus pueblan el espacio; que Dios no se comunica con los hombres sino por mediación de los espíritus puros, encargados de transmitir su voluntad; y que los espíritus comunican con ellos durante la vela y durante el sueño.”


Una pregunta muy común cuando llegamos al espiritismo. Puedo ser Espiritista? 
"Se es espiritista por el solo hecho de simpatizar con los principios de la doctrina y de conformar a ella la conducta. Es una opinión como otra cualquiera, que cada uno ha de tener el derecho de profesar, como se tiene el de ser judío, católico, protestante, furierista, sansimoniano, volteriano, cartesiano, deísta y hasta materialista"
"El Espiritismo proclama la libertad de conciencia como un derecho natural y la reclama para los suyos como para todo el mundo. Respeta todas las convicciones sinceras, pidiendo para sí la reciprocidad.",
Allan Kardec, Obras Póstumas
Veamos le orden de los Espíritus, en el Libro de Los Espíritus: 

Primer orden. – Espíritus puros
112. Caracteres generales. – Influencia nula de la materia. Superioridad
intelectual y moral absoluta en comparación con los Espíritus de los otros órdenes.

113. Primera y única clase. – Han recorrido todos los grados de la escala y se han despojado de todas las impurezas de la materia. Alcanzaron la suma de la perfección de que es capaz la criatura, razón por la cual ya no habrán de sufrir pruebas ni expiaciones. Como no se encuentran sujetos a la reencarnación en cuerpos perecederos, realizan la vida eterna en el seno de Dios. Gozan de una dicha inalterable, porque no están sujetos a las necesidades ni a las vicisitudes de la vida material. Con todo, esa dicha no consiste en una ociosidad monótona que transcurre en perpetua contemplación. Son los mensajeros y los ministros de Dios, cuyas órdenes ejecutan para mantener la armonía universal. Dirigen a los Espíritus inferiores a ellos, los ayudan a perfeccionarse y les asignan su misión. Asistir a los hombres en sus padecimientos, incitarlos al bien o a la expiación de las faltas que los alejan de la felicidad suprema, es para ellos una grata ocupación. Se los designa a veces con los nombres de ángeles, arcángeles o serafines. Los hombres pueden entrar en comunicación con ellos, pero muy presuntuoso sería el que pretendiese tenerlos constantemente a sus órdenes.


Entonces los Espíritus Puros son los que transmiten la Palabra de Dios, y es el Espiritismo el recipiente de la Palabra de Dios a la Humanidad. 


Estos Espíritus no podian dictar los libros Codificados sino fuera el mensaje y la Palabra de Dios para los propósitos del adelantamiento espiritual de la Humanidad.  Esto no debe tener discusión entre los Espiritistas de verdad, que dicen ser Espiritistas basados en los Libros Codificados. 


No es para discusión alguna que se reconozcan a los Espíritus Puros como los verdaderos mensajeros y los ministros de Dios, cuyas órdenes ejecutan para mantener la armonía universal.  El Espiritismo es la Palabra de Dios, solo los detractores del Espiritismo ponen en duda esta verdad Espiritual.


Los Espíritus Puros no tuvieron necesidad de dar otro mensaje que no sea el de transmitir La palabra de Dios, y eso no hay porque dejarlo de decir. Esto no es proselitismo, señores, como los que ponen en duda las responsabilidades de los Espiritus Puros, esto es una Verdad Espiritual. 


Por lo tanto el Espiritismo no se basa en "Opiniones Personales", ni en la critica de los que no consideran que los Libros Codificados representan el mensaje del Espiritismo a la Humanidad y lo sustituyen con libros novelescos no avalados por los Espíritus que son los que hay que convocar para que un cambio tan especifico como es el "Mundo Espiritual" sea sustituido por colonias en esferas separadas a la tierra, mejor definido como "Nosso Lar". El decir que esto no es así, el decir lo contrario, Estas calificaciones son pura invención de la crítica. 


Vídeo Complementario, precisamente sobre este tema:





De modo que  los Libros Codificados, exponen la Palabra de Dios a la Humanidad.  Nadie tiene la autoridad Espiritual ni Moral de realizar cambios a los libros codificados que no sean los dueños y autores originales, o sea; "Los Espíritus que dictaron la Codificación a Allan Kardec".


¿Qué es el Espiritismo?
"El Espiritismo es la ciencia que trata sobre el origen y el destino de los espíritus y las relaciones que pueden establecer con el hombre. El espiritismo es la filosofía que resulta de estas relaciones, y el resultado de estas comunicaciones que se constituyen en hechos demostrados." 

Veamos la Autenticidad de los libros Codificados por Allan Kardec se evidencia con el Método  Kardec, que certifica la autenticidad de los Libros Codificados. Es menester establecer que estos libros están conteniendo La Palabra de Dios, según el Libro de Génesis, lo cita. 

Aquí en este articulo, tambien Se define lo Qué es una "Simple Opinión" en el Espiritismo, y así evitar que se modifique la Codificación Espírita tal como fue entregada por los Espíritus. 

Es muy importante que reconozcamos tambien, ¿Cual es el propósito del Espiritismo con la Humanidad?, podemos ver claramente que el Libro de Génesis establece que se alcanzará a la Humanidad, sin ninguna etiqueta ni imposición alguna y que Por su poder moralizador, prepara el reino del bien sobre la Tierra. (Nota: Este es el verdadero propósito del Espiritismo, el de Moralizar y no el de Cristianizar ni Espiritizar) . 

El Libro de Obras Póstumas, reitera el propósito del Espiritismo para la humanidad, que es el "Moralizar" y no el de "Espiritizar" para "Cristianizar":
Página 92,“El Espiritismo, moralizando a los hombres, ejercerá, pues, una grande influencia sobre la música, produciendo más compositores virtuosos, que a su vez comunicarán sus virtudes haciendo oír sus composiciones.”
Página 118,“Consistiendo, en segundo lugar, la acción del Espiritismo en su poder moralizador, no puede tomar ninguna forma autocrática, pues haría entonces lo mismo que condena. Su influencia será preponderante por las modificaciones que introducirá en las ideas, opiniones, carácter, hábitos de los hombres y relaciones sociales, influencia tanto mayor cuanto que no será impuesta. El Espiritismo, poderoso como filosofía, no podría menos que perder, en este siglo de raciocinio,  transformándose en poder temporal. No será él, pues, quien hará las instituciones sociales del mundo regenerado, sino los hombres bajo el imperio de las ideas de justicia, caridad, fraternidad y solidaridad, mejor comprendidas a causa del Espiritismo.” 
Página 124,“El Espiritismo es, sin contradicción, el más poderoso elemento moralizador, porque mina por su base al orgullo y al egoísmo, dando un punto de apoyo a la moral: en materia de conversión, ha hecho milagros; cierto que no son más que curas individuales y con frecuencia parciales; pero lo que ha producido en los individuos es prueba de lo que un día producir en las masas.”

Esto lo vemos más contundente aún en el Libro de Los Mediums, codificados por Allan Kardec, cuando habla de las Mistificaciones, veamos:


303. Si bien es desagradable equivocarse, peor todavía es ser objeto de una mistificación. Por otra parte, se trata de uno de los inconvenientes de los que resulta más fácil preservarse. Los medios para frustrar las tretas de los Espíritus embusteros ya han sido expuestos en las instrucciones precedentes, razón por la cual poco  agregaremos al respecto. Veamos las respuestas que nos han dado los Espíritus en relación con el tema:

1. Las mistificaciones son uno de los escollos más desagradables del espiritismo práctico. ¿Existe algún medio para preservarnos de ellas?
“Me parece que podéis hallar la respuesta en todo lo que se os ha enseñado. En efecto, hay un medio sencillo para preservarse: no pedir al espiritismo más de lo que puede y debe daros. Su objetivo es el mejoramiento moral de la humanidad. Mientras no os apartéis de ese objetivo, nunca seréis engañados, pues no existen dos maneras de comprender la verdadera moral, aquella que todo hombre provisto de buen sentido puede admitir. “Los Espíritus acuden a instruiros y a guiaros en el camino del bien, y no en el de los honores y las riquezas, como tampoco acuden para servir a vuestras pasiones mezquinas. Si nunca se les pidiera nada fútil, o que exceda sus atribuciones, nadie daría acceso a los Espíritus embusteros. De ahí debéis inferir que sólo es objeto de mistificación aquel que lo merece. “El rol de los Espíritus no consiste en informaros acerca de las cosas de vuestro mundo, sino en guiaros con seguridad en aquello que os pueda ser útil para el otro. Cuando os hablan de las cosas de la Tierra es porque lo juzgan necesario, y no porque vosotros lo pedís. Si consideráis a los Espíritus como sustitutos de los adivinos y los hechiceros, sin duda seréis engañados. “Si los hombres no tuvieran más que dirigirse a los Espíritus para saberlo todo, ya no poseerían libre albedrío, y se apartarían del camino que Dios ha trazado a la humanidad. El hombre debe actuar por sí mismo. Dios no envía a los Espíritus para que le allanen la ruta material de la vida, sino para prepararles la del porvenir.”
[1a] – Pero hay personas que, aunque no pregunten nada, son engañadas de manera infame por Espíritus que se presentan en forma espontánea, sin que se los haya llamado. 
“No preguntan nada, pero dejan que se les hable, lo que viene a ser lo mismo. Si recibieran con reserva y desconfianza todo lo que se aparta del objetivo esencial del espiritismo, los Espíritus frívolos no las convertirían en sus víctimas con tanta facilidad.” 
2. ¿Por qué Dios permite que personas sinceras, que aceptan el espiritismo de buena fe, sean engañadas? ¿No podría eso tener el inconveniente de hacer que su creencia vacile?
“Si su creencia vacila por eso, entonces su fe no es demasiado sólida. Los que renuncian al espiritismo por una simple contrariedad, demuestran que no lo han comprendido ni se han dedicado a su aspecto serio. Dios permite las mistificaciones para poner a prueba la perseverancia de los verdaderos adeptos, así como para castigar a los que hacen del espiritismo un objeto de entretenimiento.”
El Espíritu de Verdad


El Espiritismo tiene la responsabilidad que con el recurso de la Educación se logre adelantar la Humanidad.
EDUCACIÓN "Es a través de la educación, incluso más que por la instrucción que se transformará la humanidad".

Obras Póstumas, Allan Kardec


Y además, hay que tener claro que el Espiritismo no es una RELIGIÓN. El Espiritismo logrará alcanzar a la humanidad sin ningún modelo religioso, sino con su mensaje Moralizador basado en las enseñanzas de Jesús.




Autenticidad de los Libros Codificados, estableciendo que es Palabra de Dios y El Método Kardec que certifican sus autenticidad.

El Espiritismo se sostiene con los Libros Codificados (5 obras Básicas). Estos libros son los siguientes:
Las obras básicas de la Codificación Espirita son las siguientes, por orden cronológico de publicación: 
  • “El Libro de los Espíritus”, lanzado en París (Francia) el 18 de abril de 1857; 
  • “El Libro de los Médiums”, publicado en enero de 1861; 
  • “El Evangelio según el Espiritismo”, lanzado en abril de 1864; 
  • “El Cielo y el Infierno o la Justicia Divina según el Espiritismo”, publicado en agosto de 1865; y 
  • “La Génesis, los Milagros y las Predicciones según el Espiritismo”, lanzada en enero de 1868. Las fechas mencionadas se refieren, obviamente, a la primera edición de cada libro.  

El Método de Kardec 



El Método de Kardec pasó a ser el de la Doctrina misma, y en su propia sencillez lleva implícita la garantía de su eficiencia. Podemos compendiarlo así:

1º) Elección de colaboradores mediúmnicos insospechables, tanto en su aspecto moral cuanto en lo que se refiere a la pureza de sus facultades y de la asistencia espiritual que recibían;

2º) análisis riguroso de las comunicaciones, desde el punto de vista lógico, así como su cotejo con las verdades científicas demostradas, descartándose todo material que no pudiera ser justificado lógicamente;

3º) contralor de las entidades espirituales comunicantes, por medio de la coherencia de sus comunicaciones y del tenor de su lenguaje, y

4º) consenso universal, vale decir, concordancia de varias comunicaciones, obtenidas por médiums diferentes, en forma simultánea y en lugares diversos, acerca de un mismo tema.

Apoyado en tales principios, escudado con rigor en ese criterio, Kardec pudo poner por obra la difícil tarea de reunir la serie de informaciones que le permitieron organizar El Libro de los Espíritus. E interesa recordar que ese mismo criterio había sido enseñado en parte por El Libro de los Espíritus 14 , así como por el apóstol Pablo en su Primera Epístola a los Corintios. De suerte que las raíces del método kardeciano están ya en el Nuevo Testamento.

Kardec expresó lo siguiente:“Apliqué a esta nueva ciencia, como era mi costumbre, el método experimental. Jamás senté una teoría preconcebida; observé atentamente, comparé y deduje consecuencias. De los efectos procuré remontarme a las causas por la deducción y el encadenamiento lógico de los hechos. […] Así había procedido en mis trabajos anteriores, desde la edad de quince a dieciséis años. Desde el primer momento me di cuenta de la gravedad de la exploración que iba a emprender; entreví en aquellos fenómenos la clave del problema tan oscuro y controvertido sobre el pasado y el porvenir de la humanidad, la solución de lo que había buscado toda mi vida; en una palabra, comprendí que se trataba de una revolución en las ideas y en las creencias; me era preciso proceder con circunspección y no a la ligera; ser positivista y no idealista, para no dejarme llevar de mis propias ilusiones”.




¿Qué es una Opinión en el Espiritismo?
Veamos lo que dice la introducción del Libro de Génesis, comentado y firmado por Allan Kardec y lee como sigue: Introducción, De la primera edición, publicada en enero de 1868.
“A pesar de la intervención humana en la elaboración de esta
Doctrina, la iniciativa pertenece a los espíritus, pero no a uno en especial, ya que es el resultado de la enseñanza colectiva y concordante de muchos espíritus, puesto que si se basara en la doctrina de un espíritu no tendría otro valor que el de una "opinión personal". El carácter esencial de la Doctrina y su existencia misma se basan en la uniformidad y la concordancia de la enseñanza. Por tanto, todo principio no general no puede considerarse parte integrante de la Doctrina, sino una simple opinión aislada de la cual el Espiritismo no se responsabiliza.
Es esa concordancia colectiva de opiniones, sometidas a la prueba de la lógica, la que otorga fuerza a la Doctrina Espírita y asegura su vigencia. Para que cambiase, sería necesario que la totalidad de los espíritus mudasen de opinión, es decir, que llegase el día en que negasen lo dicho anteriormente. Ya que la Doctrina emana de la enseñanza de los espíritus, para que desapareciese sería necesario que los espíritus dejasen de existir. Y es por eso que esta Doctrina prevalecerá siempre sobre los demás sistemas personales, que no poseen, como ella, raíces por doquier. El Libro de los Espíritus ha consolidado su prestigio porque es la expresión de un pensamiento colectivo y general.”
Firmado por Allan Kardec.



https://www.youtube.com/watch?v=zJrRLgqeG6s



¿Cual es el propósito del Espiritismo con la Humanidad?: Es Moralizar a la humanidad.

El Libro de Génesis, escrito por Allan Kardec nos indica el propósito del Espiritismo con la Humanidad en el Libro de Génesis:

Ítem #40. El Espiritísmo presenta, como ha sido demostrado (cap. I, n.º 30), todos los caracteres del Consolador prometido por Jesús. No es, en absoluto, una doctrina individual, una concepción humana; nadie puede decirse su creador (Pues sus creadores fueron los Espíritus). Es el fruto de la enseñanza colectiva de los espíritus presididos por el Espíritu de Verdad. No suprime nada del Evangelio: lo completa y aclara. Con la ayuda de las nuevas leyes que revela, en unión con las de la ciencia, hace comprender lo que era ininteligible y admitir la posibilidad de aquello que la incredulidad tenía inadmisible. Hubo precursores y profetas que presintieron su llegada. Por su poder moralizador, prepara el reino del bien sobre la Tierra. (Nota: Este es el verdadero propósito del Espiritismo, el de Moralizar y no el de Cristianizar ni Espiritizar)
La doctrina de Moisés, incompleta, terminó circunscrita al pueblo judío; la de Jesús, más completa, se extendió a toda la Tierra mediante el cristianismo, pero no convirtió a todos; el Espiritismo, más completo aún, con raíces en todas las creencias, convertirá a la Humanidad.1
1. Todas las doctrinas filosóficas y religiosas llevan el nombre de la individualidad fundadora, por lo que se dice: el Mosaísmo, el Cristianismo, el Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, etc. La palabra Espiritismo, por el contrario, no involucra a ninguna persona en especial; pero sí define a una idea general que indica, al mismo tiempo, el carácter y la fuente múltiple de la Doctrina. [N. de A. Kardec.]
Claramente Allan Kardec y El Espíritu de verdad que dictó los Libros Codificados que el Espiritísmo, más completo aún, es con raíces en TODAS LAS CREENCIAS y la fuente múltiple de la doctrina, refiriéndose a que con Moisés la Doctrina fue incompleta y la de Jesús se extendió mediante el Cristianismo, pero no convirtió a todos, por lo tanto es hoy que el Espiritísmo ha de ser de todos, todas las doctrinas religiosas, "Mosaísmo, Cristianismo, Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, y yo ando los Musulmanes, los Hinduistas, los Ateos, los Laicos, los de Joaquín Trincado, los Santeros, Umbanda, en fin a "TODOS", es más incluyo, hasta los extraterrestres, Todos adelantaran sus Espíritus mediante las enseñanzas del Espiritísmo. 

En el libro de Obras Póstumas, Allan Kardec, luego de haber dedicado 13 años a la Codificación Espírita, y haber codificado y publicado los 5 Libros Básicos, dijo lo siguiente refiriéndose al Espiritismo:





EL ESPIRITÍSMO NO ES UNA RELIGIÓN Constituida…
El espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas como toda filosofía espiritualista y por esto mismo toca forzosamente las bases fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma y la vida futura; 
pero no es una religión constituidadado que no tiene culto, rito ni templo, y que entre sus adeptos ninguno ha tomado ni recibido titulo de sacerdote o sumo sacerdote. Estas calificaciones son pura invención de la crítica. 
Obras Póstumas – Allan Kardec


  1. Haciendo el Bien Común o sea la MORAL, adelanta tu espíritu.

    ¿Por qué tratar de encasillar al Espiritismo con rasgos Religiosos, si lo Único que Adelante el Espíritu es Hacer el Bien? Esto es SENTIDO COMÚN…

    Demarcaciones en el Espiritism...o como:
    • Laicismo, Alma Material y Mortal, Reencarnación sin Expiación, Palingenesias, no adelantan tu Espíritu.

    Actos religiosos como los siguientes, tampoco adelantan tu espíritu
    • Cultos (Religar), Ritos, Templos, Dogmas religiosos, Sacerdotes Ordenados, Religión, Actividades Religiosas (Sacrificios de Sangre, Adivinación, Brujería, Hechicería, Amarres, Limpias)

    Solo la Moral o Moralidad :
    • (del latín mos, moris, ‘costumbre’) son las reglas o normas por las que se rige la conducta o el comportamiento de un ser humano en relación a la sociedad (normas sociales), a sí mismo o a todo lo que lo rodea.

    ES EL ÚNICO MODO DE ADELANTAR EL ESPÍRITU ES HACIENDO EL BIEN
    El espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas como toda filosofía espiritualista y por esto mismo toca forzosamente las bases fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma y la vida futura;
    ********************

    pero no es una religión constituida,



  2. ********************
    Dado que no tiene culto, rito ni templo, y que entre sus adeptos ninguno ha tomado ni recibido titulo de sacerdote o sumo sacerdote. Estas calificaciones son pura invención de la crítica.

    Obras Póstumas – Allan Kardec.

    Frank Montañez
    Soy Espírita
    Ver más
La Escala Espirita definida y publicada en el Libro de Los Espiritus define las caracteristicas de los Espíritus Puros y Perfectos y Los Espíritus Superiores.

ESCALA ESPÍRITA
ESCALA Y CLASIFICACIÓN DE LOS ESPÍRITUS
Los Espíritus se clasifican de la siguiente manera según el libro de Los Espíritus, y según la Codificación dada a Allan Kardec en 1857 en Espíritus Puros, Buenos e Impuros. 


A continuación veamos los diferentes Grados una tabla con un resumen como los Espíritus de La Codificación los clasificaron:






  
Orden Clase y Características de los Espíritus
Grado
Clasificación de Los Espíritus
Características de los Espíritus
Puros
Puros
Ministros de Dios
Superiores
Buenos
Ciencia + sabiduría + bondad
Prudentes
Buenos
Conocimiento + buen juicio
Sabios
Buenos
Conocimiento científico
Benévolos
Buenos
Bondad + conocimiento limitado
Golpeadores
Impuros
Aptitud para efectos materiales
Neutros
Impuros
Ni buenos ni malos
Seudo-sabios
Impuros
Conocimiento + orgullo
Ligeros
Impuros
Ignorancia + malicia
10°
Impuros
Impuros
Inclinación por el mal

VI.- Escala Espírita

Programa de Radio #13
Activando La Moral - Programa #13 - Ítem #100 - #102 - Soy Espirita


Soyespirita


Veamos las referencias en el Libro de Los Espíritus donde se habla de La Escala Espírita, aquí veras todas las caracteristicas de la Escala Espirita, para referencia:


100. Observaciones preliminares.- La clasificación de los Espíritus se basa sobre su grado de adelanto, las cualidades que han adquirido y las imperfecciones de que han de despojarse todavía. Por lo demás, esa clasificación no tiene nada de absoluto. Cada categoría representa un carácter definido sólo en su conjunto. Pero de un grado al siguiente la transición es imperceptible y en los límites de los grados el matiz se esfuma, igual que en los reinos de la Naturaleza, del modo que ocurre con los colores del arco iris e incluso con los diferentes períodos de la vida humana. En consecuencia, se puede concebir una cantidad más o menos grande de clases, según sea el punto de vista desde el cual se enfoque la cuestión. Ocurre aquí lo que en todo sistema de clasificación científica: pueden ser más o menos completos y más o menos racionales y cómodos para la inteligencia, pero, sean como fueren, no alteran en nada el fondo de la ciencia. Por tanto, los Espíritus interrogados acerca de este punto han podido diferir en el número de categorías, sin que de ello pueda extraerse mayor transcendencia. Se ha reparado en esta contradicción aparente, sin reflexionar en el hecho que los Espíritus no otorgan importancia ninguna a lo que es puro convencionalismo. Para ellos, el pensamiento significa todo. Dejan a nuestro arbitrio la forma, la elección de los términos, las clasificaciones; en suma, los sistemas.

Agreguemos todavía esta consideración, que no se ha de echar jamás en olvido: entre los Espíritus, como entre los hombres, los hay sobremanera ignorantes, y nunca nos guardaremos demasiado contra la tendencia a creer que todos ellos deben saberlo todo por el hecho de ser Espíritus. Toda clasificación exige método, análisis y conocimiento profundo del asunto. Ahora bien, en el Mundo de los Espíritus, aquellos que poseen conocimientos limitados son –como en la Tierra los ignorantes- inhábiles para abarcar un conjunto, para formular un sistema. Sólo de manera imperfecta conocen o comprenden cualquier clasificación. Para ellos, todos los Espíritus que están por encima de su nivel pertenecerán al primer orden, y piensan así porque no se hallan en condiciones de distinguir los matices del saber, la capacidad y moralidad que distinguen a aquéllos, tal como acontece entre nosotros con un hombre rudo que juzga a las personas ilustradas. Incluso los que son capaces de ello pueden diferir en cuanto a las categorías, según sea su punto de vista, en especial cuando una división no tiene nada de absoluto. Linneo, Jussieu y Tournefort  tuvieron cada cual su método, y no por esto ha Allan Kardec experimentado cambio alguno la botánica. Porque ellos no inventaron las plantas ni los caracteres que las distinguen. Simplemente, observaron las analogías y con arreglo a ellas han formado los grupos o clases. Y bien, así hemos procedido nosotros: no inventamos a los Espíritus ni sus caracteres. Hemos visto y observado, los hemos juzgado conforme a sus palabras y sus hechos, y después los clasificamos por sus similitudes, basándonos en los datos que ellos nos proporcionaron.

Por regla general, los Espíritus admiten tres categorías principales u otras tantas grandes divisiones. En la última, la que está al pie de la escala, se hallan los Espíritus imperfectos, caracterizados por el predominio de la materia sobre el espíritu y la tendencia al mal. Los de la segunda, en cambio, se distinguen por el predominio del espíritu sobre la materia y por el deseo de realizar el bien: éstos son los Espíritus buenos. Y la primera comprende a los Espíritus puros, aquellos que han alcanzado el grado supremo de la perfección.

Tal división nos parece completamente racional y presenta caracteres bien definidos. Sólo nos restaba, entonces, hacer resaltar, por medio de un número suficiente de subdivisiones, los matices principales del conjunto. Y es lo que hemos hecho con ayuda de los Espíritus, cuyas bondadosas instrucciones no nos faltaron jamás.

Con el concurso de esta tabla será fácil determinar el rango y grado de superioridad o inferioridad de los Espíritus con los cuales podemos entrar en relación y, en consecuencia, conoceremos el grado de confianza y estima que deben merecernos. En cierto modo es esta la clave de la Ciencia Espírita, por cuanto sólo ella puede explicar las anomalías que presentan las comunicaciones, ilustrándonos respecto de las desigualdades intelectivas y morales de los Espíritus. Con todo, haremos notar que los Espíritus no siempre pertenecen de manera exclusiva a tal o cual clase. Puesto que su progreso se realiza en forma gradual, y a menudo más en un sentido que en otro, pueden reunir los caracteres de varias categorías, lo que se aprecia con facilidad juzgando su lenguaje y sus actos.


VII.- Tercer orden: Espíritus imperfectos

101. Caracteres generales.- Predominio de la materia sobre el espíritu. Tendencia al mal. Ignorancia y orgullo, egoísmo y todas las malas pasiones que de él derivan. Tienen la intuición de Dios, mas no lo comprenden.

Sin embargo, no todos son esencialmente malos: en algunos de ellos hay más frivolidad, inconsecuencia y malicia que verdadera ruindad. Unos no hacen ni bien ni mal, pero sólo porque no realizan el bien denotan inferioridad. Otros, por el contrario, se complacen en el mal y se sienten satisfechos cuando se les presenta oportunidad para hacerlo.
Pueden aliar la inteligencia a la ruindad o a la malicia. Pero, sea cual fuere su desarrollo intelectual, sus ideas son poco elevadas, y sus sentimientos, más o menos abyectos.

Tienen conocimientos limitados acerca de las cosas del Mundo Espírita, y lo poco que saben de ello se confunde con las ideas y prejuicios de la vida corporal. No pueden darnos de aquél sino nociones falsas e incompletas. Mas el observador atento encuentra a menudo, en sus comunicaciones –no obstante su imperfección-, confirmadas las grandes verdades que los Espíritus superiores enseñan.

El carácter de estos Espíritus se revela por el lenguaje que emplean. Todo Espíritu que en el transcurso de sus comunicaciones deje traslucir un pensamiento malo puede ser incluido en el tercer orden. En consecuencia, todo pensamiento malo que se nos sugiera proviene de un Espíritu de ese orden.

Ven la felicidad de los buenos y esta visión constituye para ellos un tormento incesante, porque experimentan todas las angustias que la envidia y los celos pueden producir.

Conservan el recuerdo y la percepción de los sufrimientos de la vida corporal y esa impresión es muchas veces más penosa que la realidad misma. Así pues, sufren de veras los males que han soportado y los que infligieron a los demás; y, como los padecen durante mucho tiempo, creen que han de experimentarlos siempre. Dios, para castigarlos, quiere que así lo crean.

Podemos dividirlos en cinco clases principales:

102. Décima clase: Espíritus impuros.- Son propensos al mal y éste constituye el objeto de sus preocupaciones. En cuanto Espíritus, dan consejos pérfidos, alientan la discordia y la desconfianza y adoptan todos los disfraces para engañar mejor. Se apegan a las personas de carácter lo bastante débil para ceder a sus sugestiones, y hacen esto a fin de empujarlas hacia su perdición, satisfechos de poder retrasar su progreso haciéndolas sucumbir ante las pruebas que sufren.

Durante las comunicaciones se les reconoce por su lenguaje: trivialidad y grosería de las expresiones, tanto entre los Espíritus como entre los hombres, denotan siempre inferioridad moral, si no intelectiva. Sus comunicaciones denuncian la bajeza de sus inclinaciones, y si quieren inducir a engaño expresándose de una manera sensata no pueden prolongar mucho tiempo su comedia y terminan siempre por dejar traslucir su origen.  

Algunos pueblos han hecho de ellos sus divinidades maléficas y otros los designan con los nombres de demonios, genios malos o Espíritus del mal.
Los seres vivientes a quienes animan, cuando se han encarnado, son propensos a cuantos vicios engendran las pasiones viles y degradantes: sensualidad y crueldad, bellaquería e hipocresía, avidez y sórdida avaricia. Practican el mal por el mero placer de hacerlo, casi siempre sin motivos para ello, y por odio al bien escogen las más de las veces a sus víctimas entre las personas honradas. Son plagas para la humanidad, sea cual fuere su clase social a que pertenezcan, y su barniz de civilizados no les exime del oprobio y la ignominia.

103. Novena clase: Espíritus frívolos.- Son ignorantes y maliciosos, tornadizos y burlones. En todo se meten y responden a todo, sin preocuparse de la verdad. Se placen en causar contrariedades o pequeñas satisfacciones, en urdir enredos o chismes, en inducir maliciosamente a error valiéndose de fraudes y picardías. A esta clase pertenecen los Espíritus vulgarmente designados como trasgos, duendes, gnomos o diablillos. Están bajo la dependencia de Espíritus superiores, quienes los emplean a menudo, como lo hacemos nosotros con nuestros servidores.

En sus comunicaciones con los hombres su lenguaje es a veces ingenioso y jocoso, pero casi siempre desprovisto de profundidad. Captan las extravagancias y ridiculeces de los seres humanos, expresándolas con rasgos mordaces y satíricos. Si bien es cierto que se atribuyen nombres supuestos, suelen hacerlo por malicia más que por perversidad.

104. Octava clase: Espíritus pseudo-sabios.- Sus conocimientos son bastante extensos, pero creen saber más de lo que en realidad saben. Habiendo realizado algunos progresos desde diferentes puntos de vista, su lenguaje tiene un carácter serio, capaz de inducir a error respecto a su capacidad y a sus luces. Pero suele ser a menudo sólo un reflejo de los prejuicios e ideas sectarias de la vida terrena. Se trata de una mezcla de algunas verdades junto a los errores más absurdos, en medio de los cuales se transparentan la presunción y el orgullo, los celos y la terquedad de que no han podido despojarse.

105. Séptima clase: Espíritus neutros.- Éstos no son ni lo bastante buenos para realizar el bien ni lo suficientemente malos para practicar el mal. Se inclinan tanto hacia el uno como hacia el otro y no se elevan por encima del nivel vulgar de la humanidad, así en lo moral como en lo intelectual. Se apegan a las cosas de la Tierra, de cuyas groseras alegrías sienten nostalgia.

106. Sexta clase: Espíritus golpeadores y perturbadores.- Estos Espíritus no constituyen, propiamente hablando, una clase distinta, desde el punto de vista de sus cualidades personales: pueden pertenecer a todas las clases del tercer orden. Manifiestan a menudo su presencia sirviéndose de efectos perceptibles y físicos, tales como golpes, movimientos y desplazamientos anormales de cuerpos sólidos, agitación del aire, etcétera. Parecen apegados más que otros a la materia. Son los agentes principales de las vicisitudes de los elementos del globo, ya sea que operen en el aire o el agua, el fuego o los cuerpos duros, e inclusive en las entrañas mismas de la Tierra. Se reconoce que tales fenómenos no se deben a una causa fortuita y física cuando poseen un carácter intencional e inteligente. Todos los Espíritus pueden producir esos fenómenos, pero los elevados los dejan, por lo general, a cargo de los subalternos, más aptos estos últimos para las cosas materiales que para las de la inteligencia. Cuando los Espíritus elevados juzgan que ese tipo de manifestaciones son útiles, se valen de los subordinados como auxiliares para realizarlas.

VIII.- Segundo orden: Espíritus buenos


Programa de Radio #14
Activando La Moral - Programa #14 - Ítem #107 - #113 - Soy Espirita. 

Soyespirita

107. Caracteres generales.- Predominio del espíritu sobre la materia: deseo del bien. Sus cualidades y su poder para practicar el bien se hallan en relación con el grado a que llegaron. Unos tienen ciencia, otros sabiduría y bondad. Los más adelantados aúnan el saber a las cualidades morales. No estando aún desmaterializados por completo, conservan más o menos, según su rango, las huellas de la existencia corporal, ora en la forma de expresarse, ora en sus hábitos, en lo que incluso vuelven a encontrarse algunas de sus manías. De otro modo serían Espíritus perfectos.

Comprende a Dios y el infinito y disfrutan ya de la felicidad de los buenos. Son dichosos por el bien que hacen y por el mal que impiden. El amor que les une es para ellos fuente de una felicidad inefable, no alterada por la envidia ni por los remordimientos, como tampoco por ninguna de las malas pasiones que constituyen el suplicio de los Espíritus imperfectos; pero todos ellos tienen aún pruebas que soportar, hasta que hayan arribado a la perfección absoluta.
En cuanto Espíritus, inspiran buenos pensamientos, apartan a los hombres de la senda del mal, protegen durante la vida a aquellos humanos que se hacen dignos de su protección, y neutralizan la influencia de los Espíritus imperfectos sobre las personas que no se complacen en sufrirla.

Los que han encarnado son buenos y benévolos para con el prójimo, y no les mueve el orgullo, el egoísmo ni la ambición. No experimentan odio, rencor, envidia ni celos, y hacen el bien por el bien mismo.

A este orden pertenecen los Espíritus que las creencias vulgares designan con los términos de genios buenos, genios protectores o Espíritus del bien. En tiempos de supersticiones e ignorancia se ha hecho de ellos las divinidades benéficas.
Podemos dividirlos en cuatro grupos principales, a saber:

108. Quinta clase: Espíritus benévolos.- Su cualidad dominante es la bondad. Se placen en prestar servicio a los hombres y protegerlos, pero su saber es limitado: su progreso se ha realizado más en el sentido moral que en el intelectivo.

109. Cuarta clase: Espíritus sabios.- Lo que a éstos distingue en especial es la amplitud de sus conocimientos. Se preocupan menos de las cuestiones morales que de las científicas, para las cuales poseen más aptitudes. Pero sólo encaran la ciencia desde el punto de vista de la utilidad y no mezclan con ella ninguna de las pasiones que caracterizan a los Espíritus imperfectos.

110. Tercera clase: Espíritus sensatos.- Las cualidades morales del orden más elevado constituyen el carácter que los distingue. Sin poseer conocimientos muy vastos, se hayan dotados de una capacidad intelectual que les provee de un juicio sano acerca de hombres y cosas.

111. Segunda clase: Espíritus superiores.- Reúnen ciencia, sabiduría y bondad. Su lenguaje sólo trasunta benevolencia. Es siempre digno y elevado, y a menudo sublime. Su superioridad los hace –más que a los otros- aptos para impartirnos las nociones más justas sobre las cosas del mundo incorpóreo, dentro de los límites de lo que es permitido al hombre conocer. Se comunican de buen grado con aquellos que buscan la verdad con fe sincera y cuya alma está lo bastante desembarazada de los vínculos terrenos para comprender esa verdad. Pero se alejan de aquellos otros que sólo son movidos por la curiosidad, o a quienes la influencia de la materia aparta de la práctica del bien.

Cuando, por excepción, encarnan en la Tierra, es para cumplir en ella una misión de progreso, y nos ofrecen entonces el tipo de perfección al cual puede la humanidad aspirar en este mundo.

IX.- Primer orden: Espíritus puros

112. Caracteres generales.- A estos Seres la influencia de la materia no los conturba. Superioridad intelectiva y moral absoluta, son las características distintivas que tienen con los Espíritus de los otros órdenes.

113. Primera y única clase.- Han recorrido todos los peldaños de la escala y se han despojado de la totalidad de las impurezas de la materia. Habiendo alcanzado el máximo de perfección de que es susceptible la criatura, no han de sufrir más pruebas ni expiaciones. Como no se hallan ya sujetos a la reencarnación en cuerpos perecederos, les corresponde la vida eterna en el seno de Dios.

Gozan de una dicha inalterable, por cuanto no están sujetos a las necesidades ni a las vicisitudes de la vida material, pero esa felicidad no es en modo alguno la de una ociosidad monótona vivida en perpetua contemplación. Son los mensajeros y ministros de Dios, cuyas órdenes ejecutan para el mantenimiento de la armonía universal. Dirigen a todos los Espíritus que son inferiores a ellos, ayudándoles a perfeccionarse y asignándoles su misión. Asistir a los hombres en su desconsuelo, incitarlos al bien o a la expiación de las faltas que los alejan de la ventura suprema, es para ellos una grata labor. A veces son designados con los nombres de ángeles, arcángeles o serafines. Pueden los hombres entrar en comunicación con ellos, pero muy presuntuoso sería quien pretendiera tenerlos constantemente a su disposición.


El Espiritismo no es una Religión
Del Libro: RAMOS DE VIOLETAS COLECCIÓN DE POESÍAS Y ARTICULO ESPIRITA DE AMALIA DOMINGO SOLER
TOMO PRIMERO A UN MATERIALISTA 

“… Por eso el Espiritismo ni es secta, ni es religión, es la esencia de Dios mismo germinando en la razón.” 






Introducción del Libro de Génesis


El Libro de Génesis, nos permite establecer la autenticidad de los Libros Codificados. Es este Libro que los Espíritus definieron claramente los propósitos de Dios para la Humanidad, indica lo siguiente:
9. ¿Hace Dios revelaciones directas a los hombres? Esta es una pregunta que no nos animaríamos a responder con un sí ni con un no rotundo. No es algo totalmente imposible, pero no existe una prueba cierta al respecto. Lo que sí sabemos es que los espíritus más cercanos a Dios por su perfección e imbuidos del pensamiento divino, pueden ser sus transmisores. En cuanto a los reveladores encarnados, según el orden jerárquico al que pertenezcan y el grado de su sabiduría personal, pueden extraer las instrumentaciones de sus propios conocimientos o recibirlas de espíritus más elevados, es decir, de los mensajeros directos de Dios. Éstos, al hablar en nombre de Dios, pueden haber sido confundidos con Dios mismo.
Estas comunicaciones nada tiene de extrañas para quienes conocen los fenómenos espíritas y la manera en que se establecen los contactos entre encarnados y desencarnados. Las instrucciones pueden transmitirse de diversos modos: por medio de la inspiración pura y simple, por la audición de palabras o por la visión de espíritus instructores, en visiones y apariciones, ya sea en sueños o en estado de vigilia. En la biblia, el evangelio y los libros sagrados de todos los pueblos, encontramos numerosos ejemplos al respecto. Es, pues, rigurosamente exacto decir que la mayor parte de los reveladores son Médiums, sensitivos, auditivos o videntes, lo que no significa que todos los médiums sea reveladores y menos aún que sean intermediarios directos de Dios o de sus mensajeros.
10. Sólo los espíritus puros reciben la misión de transmitir la palabra de Dios, pues hoy sabemos que los espíritus están lejos de ser todo perfectos y que algunos intentan aparentar lo que no son, razón por la cual San Juan ha dicho: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios”  (Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol 4:1).
Hay revelaciones apócrifas y mentirosas, pero también las hay serias y verdaderas. El carácter esencial de la revelación divina es el de verdad eterna. Toda revelación factible de error o sujeta a modificaciones no emana de Dios. Es por eso que el Decálogo presenta los caracteres de su origen, mientras que las otras leyes mosaicas de índole transitoria, a menudo contradictorias con la ley del Sinaí, son la obra personal y política del legislador hebreo. Al dulcificarse las costumbres del pueblo, las leyes cayeron en desuso, mientras que el Decálogo, faro de la Humanidad, siguió en pie. Cristo construyó el edificio de sus enseñanzas besándolo en el Decálogo, mientras que abolió las otras leyes. Si éstas hubiesen sido obra de Dios, no las hubiera tocado. Cristo y Moisés son los dos grandes reveladores que cambiaron la faz del mundo, y en ello reside la prueba de la misión divina de ambos. Una obra puramente humana no hubiera poseído tanta fuerza.

Nota de Frank: No hay duda de que el mensaje de la Codificación fue a través de Espíritus Perfectos y Puros, sin embargo estos Espíritus se valieron en ocasiones de Espíritus Superiores para transmitir los mensajes a Allan Kardec, pero tambien hablaron directamente a través del Espiritu de Verdad, un Espiritu Puro.

No debe haber duda de que el Mensaje directo de Dios, que es inmutable fue revelado claro y 
No debe haber duda de que el Mensaje directo de Dios, que es inmutable fue revelado claro y no adulterado por la participación de Espíritus Superiores.  No existe evidencia de ninguna adulteración.  El argumento que algunos exponen denigrando la autenticidad del mensaje espiritual, carece de toda justificación.

De la primera edición en el Libro de Génesis publicada en enero de 1868.
Y cito:

“Esta nueva obra avanza un paso en el estudio de las consecuencias y las aplicaciones del Espiritísmo. Como su título lo indica, tiene por objetivo el estudio de tres puntos diversamente interpretados, a saber: El génesis, los Milagros y las profecías en sus relaciones con las nuevas leyes que se deducen de la observación de los fenómenos espíritas.

Dos elementos, o si se prefiere, dos fuerzas gobiernan el Universo: el elemento material y el elemento espiritual. De la acción simultánea de estos dos principios nacen aquellos fenómenos especiales cuya naturaleza es inexplicable si se hace abstracción de uno de los dos, tal como ocurriría si se sustrajera uno de los dos elementos que constituyen el agua: el oxígeno y el hidrógeno.

Al demostrar la existencia del mundo espiritual y sus relaciones con el mundo material, el Espiritismo nos brinda la comprobación de una infinidad de fenómenos incomprensibles que son considerados, por tal motivo, inadmisibles por ciertos pensadores. Estos fenómenos abundan en las escrituras, y en razón del desconocimiento de la ley que los gobierna, los tratadistas de ambos bandos antagónicos han girado sin cesar en el mismo círculo de ideas: unos omitiendo los descubrimientos positivos de la ciencia, y otros ignorando el principio espiritual, de modo que no han podido llegar a una solución racional y convincente.

La solución se encuentra en la acción recíproca del espíritu y la materia, y, de tal manera, se libera del carácter sobrenatural que se atribuía a la mayor parte de los fenómenos. Pero, ¿qué es más positivo: admitir los hechos como resultantes de las leyes de la Naturaleza o rechazarlos totalmente?

Su desestimación absoluta lleva a la destrucción de la base misma de todo edificio, mientras que su aceptación, aun limitada, no suprime más que lo accesorio, dejando intacta la base. Esa es la causa por la cual el Espiritismo induce a mucha gente a aceptar verdades consideradas antes meras utopías.

Esta obra es, entonces, como ya lo hemos dicho, un complemento de las aplicaciones del Espiritísmo desde un punto de vista especial. El material estaba listo, casi elaborado, desde hace mucho, pero el momento adecuado para su publicación no había llegado. Era necesario, en primer término, que las ideas que debían servir de apoyo madurasen, y además, había que esperar el momento propicio. El Espiritísmo no tiene misterios ni teorías secretas, todo debe esclarecerlo para cual pueda juzgarlo con conocimiento de causa, mas cada cosa debe llegar a su tiempo para ser comprendida. Una solución a la ligera, prescindiendo de la elucidación completa de la cuestión, sería más un motivo de retraso que de adelanto. En vista de la importancia del tema que debíamos tratar, fue necesario evitar la más mínima precipitación.

Antes de entrar de lleno en el tema, nos ha parecido necesario definir con claridad los papeles respectivos de los espíritus y de los hombres en la obra de la nueva Doctrina. Estas observaciones preliminares, que prescinden de las ideas místicas, son el tema del primer capítulo, titulado: “Caracteres de la Revelación Espírita”. A este punto hemos otorgado una gran importancia, porque él comprende, en cierta forma, el quid de la cuestión.

A pesar de la intervención humana en la elaboración de esta Doctrina, la iniciativa pertenece a los espíritus, pero no a uno en especial, ya que es el resultado de la enseñanza colectiva y concordante de muchos espíritus, puesto que si se basara en la doctrina de un espíritu no tendría otro valor que el de una opinión personal.

El carácter esencial de la Doctrina y su existencia misma se basan en la uniformidad y la concordancia de la enseñanza. Por tanto, todo principio no general no puede considerarse parte integrante de la Doctrina, sino una simple opinión aislada de la cual el Espiritismo no se responsabiliza.

Es esa concordancia colectiva de opiniones, sometidas a la prueba de la lógica, la que otorga fuerza a la Doctrina Espírita y asegura su vigencia. Para que cambiase, sería necesario que la totalidad de los espíritus mudasen de opinión, es decir, que llegase el día en que negasen lo dicho anteriormente. Ya que la Doctrina emana de la enseñanza de los espíritus, para que desapareciese sería necesario que los espíritus dejasen de existir. Y es por eso que esta Doctrina prevalecerá siempre sobre los demás sistemas personales, que no poseen, como ella, raíces por doquier.

El Libro de los Espíritus ha consolidado su prestigio porque es la expresión de un pensamiento colectivo y general. En abril de 1867 cumplió sus primeros diez años. En ese lapso, los principios fundamentales en que se ha basado han sido sucesivamente desarrollados y completados por la enseñanza progresiva de los espíritus: Ninguno ha sido desmentido por la experiencia y todos, sin excepción, han permanecido en pie, más vivos que nunca, mientras que todas las ideas contradictorias que han intentado oponérseles no han prevalecido, precisamente porque en todas partes se enseñaba lo contrario. Es ése un resultado característico que podemos proclamar sin vanidad, ya que nunca nos hemos atribuido el mérito.

Hemos tenido idénticos escrúpulos en la redacción de los anteriores libros, en los que hemos agregado a sus respectivos títulos: según el Espiritismo, porque estamos seguros de su identidad con la enseñanza general de los espíritus. Ocurre lo mismo con este libro, que entregamos como complemento de los precedentes, exceptuando, sin embargo, algunas teorías todavía hipotéticas que hemos tenido cuidado de tratar como tales y que no deben considerarse sino como opiniones personales hasta que sean confirmadas o negadas, con lo cual evita que a posteriori la responsabilidad recaiga sobre la Doctrina. Quienes leen asiduamente la Revista Espírita habrán visto bosquejadas en la misma la mayor parte de las ideas que se desarrollarán en el curso de este libro, tal como hemos hecho con las de las obras anteriores. La Revista es, para nosotros, un terreno de ensayo destinado a sondear la opinión de los hombres y de los espíritus sobre ciertos principios, antes de admitirlos como partes constitutivas de la Doctrina.

Allan Kardec

En cuarto lugar, el mismo Kardec tuvo el cuidado de advertir, en los Prolegómenos, que evitaba los prejuicios del sectarismo, según comprobamos en este fragmento, donde se refiere a la enseñanza de los Espíritus: “Ce livre est le recueil de leurs enseignements; il a été par l´ordre et sous la dictée d´Esprits superieurs pour établir les fondements d´une philosophie rationelle, degagée des prejugés de l´esprot de systeme”.

[“Este libro es la recopilación de sus enseñanzas. Ha sido escrito por orden y bajo el dictado de Espíritus superiores para asentar los cimientos de una filosofía racional, libre de los prejuicios del sectarismo.”]




Libro de Los Espíritus

Fenómenos que escapan a las leyes de la ciencia común se manifiestan en todas partes y revelan en su causa la acción de una voluntad libre e inteligente.

La razón afirma que un efecto inteligente debe tener por causa un poder inteligente, y los hechos han probado que ese poder puede entrar en comunicación con los hombres mediante signos materiales.

Interrogado acerca de su naturaleza, dicho poder declaró pertenecer al mundo de los seres espirituales que se despojaron de la envoltura corporal del hombre. Así fue revelada la doctrina de los Espíritus. 

Las comunicaciones entre el mundo espírita y el mundo corporal se encuentran en la naturaleza de las cosas y no constituyen ningún hecho sobrenatural, razón por la cual existen vestigios de ellas en la totalidad de los pueblos y en todas las épocas.

Hoy se han generalizado y son patentes para todo el mundo. Los Espíritus anuncian que han llegado los tiempos señalados por la Providencia para una manifestación universal y que, por ser ellos los ministros de Dios y los agentes de su voluntad, tienen la misión de instruir y esclarecer a los hombres, abriendo una nueva era de regeneración para la humanidad.

Este libro es la recopilación de sus enseñanzas. Ha sido escrito por orden y bajo el dictado de Espíritus superiores, para establecer los fundamentos de una filosofía racional, libre de los prejuicios del espíritu de sistema 32.

No contiene nada que no sea la expresión de su pensamiento y que no haya sido controlado por ellos mismos. Sólo el orden y la distribución metódica de las materias, al igual que las notas y la forma de algunas partes de la
redacción, son obra de quien ha recibido la misión de publicarlo.

Entre los Espíritus que han concurrido para la realización de esta obra, muchos vivieron en diversas épocas en la Tierra, donde han predicado y practicado la virtud y la sabiduría. Otros no corresponden, por sus nombres, a ningún personaje cuyo recuerdo haya conservado la historia, pero de su elevación dan testimonio la pureza de su doctrina y su vínculo con los que llevan nombres venerables.

Estos son los términos en que ellos han dado por escrito, a través de muchos médiums, la misión de escribir este libro:

“Ocúpate con celo y perseverancia del trabajo que has emprendido con nuestro concurso, porque ese trabajo es nuestro. En él hemos sentado las bases del nuevo edificio que se eleva y que un día habrá de reunir a todos los hombres en un mismo sentimiento de amor y caridad. Pero antes de divulgarlo lo revisaremos juntos para controlar todos los detalles.

”Estaremos contigo tantas veces como lo solicites, para ayudarte
también en tus otros trabajos, pues esta no es más que una parte de la misión que se te confía y que uno de nosotros ya te ha revelado.

”Entre las enseñanzas que te impartimos, algunas debes reservarlas para ti solo, hasta nueva orden. Nosotros te indicaremos cuando haya llegado el momento de publicarlas. Entretanto, medita acerca de ellas, a fin de que estés preparado cuando te lo digamos.

”Pondrás en el encabezamiento del libro la cepa de vid que hemos dibujado 33, porque es el emblema del trabajo del Creador. Los principios materiales que mejor pueden representar al cuerpo y al espíritu se encuentran reunidos en ella: el cuerpo es la cepa; el espíritu es el licor; el alma, o espíritu unido a la materia, es el grano. El hombre quintaesencia el espíritu por medio del trabajo, y tú sabes que sólo por el trabajo del cuerpo el espíritu adquiere conocimientos. 
32 [Esprit de système: propensión a juzgar las cosas mediante un sistema de ideas preconcebido, antes del tiempo oportuno o sin tener de ellas cabal conocimiento.]
33 La cepa reproducida mas arriba es el facsímil de la que dibujaron los Espíritus. (N. de Allan Kardec)
”No dejes que la crítica te desaliente. Hallarás contradictores empedernidos, sobre todo entre las personas interesadas en los abusos. Los encontrarás incluso entre los Espíritus, porque los que no están completamente desmaterializados intentan a menudo sembrar la duda por malicia o por ignorancia. Con todo, sigue adelante siempre. Cree en Dios y avanza con confianza: nosotros estaremos allí para sostenerte. Se aproxima el tiempo en que la verdad hará eclosión en todas partes.

”La vanidad de algunos hombres que creen saberlo todo y todo quieren explicarlo a su manera hará que surjan opiniones disidentes.
No obstante, los que tengan en vista el gran principio de Jesús se confundirán en el mismo sentimiento de amor al bien y se unirán mediante un vínculo fraternal que abarcará el mundo entero. Dejarán a un lado las miserables disputas de palabras y sólo se ocuparán de las cosas esenciales. La doctrina será siempre la misma, en cuanto al fondo, para quienes reciban las comunicaciones de los Espíritus superiores.

”Con perseverancia llegarás a recoger el fruto de tus trabajos. El placer que experimentarás cuando veas que la doctrina se propaga y es bien comprendida, será para ti una recompensa cuyo verdadero valor conocerás, tal vez, más en el porvenir que en el presente. No te inquietes, pues, por los espinos y las piedras que los incrédulos o los malos sembrarán en tu camino. Conserva la confianza, con ella llegarás a la meta y serás merecedor de nuestra constante ayuda.

”Ten presente que los Espíritus buenos sólo asisten a quienes sirven a Dios con humildad y desinterés, mientras que repudian a los que buscan en la senda del Cielo un escalón para las cosas de la Tierra. Los Espíritus buenos se apartan de los orgullosos tanto como de los ambiciosos. El orgullo y la ambición siempre constituirán una barrera entre el hombre y Dios: son un velo que empaña las claridades celestiales, y Dios no puede servirse del ciego para
que se comprenda la luz”.

SAN JUAN EVANGELISTA, SAN AGUSTÍN, SAN VICENTE DE PAUL, SAN LUIS, EL ESPÍRITU DE VERDAD, SÓCRATES, PLATÓN, FENELÓN, FRANKLIN, SWEDENBORG,
etc., etc.

Nota 34. – Los principios que este libro contiene resultan, ya sea de las respuestas dadas por los Espíritus a las preguntas que directamente se les han formulado en diversas épocas, por intermedio de un gran número de médiums, o bien de las instrucciones que ellos dieron espontáneamente tanto a nosotros como a otras personas acerca de las materias que contiene. Todo ello ha sido coordinado con el objeto de presentar un conjunto regular y metódico, y sólo se dio a publicidad después de que los propios Espíritus lo revisaran y corrigieran cuidadosamente en reiteradas ocasiones. Esta segunda edición también ha sido objeto de un nuevo y minucioso examen por parte de ellos.
Lo que figura entre comillas a continuación de cada pregunta es la respuesta textual que dieron los Espíritus. Lo que está escrito con otro tipo de letra o señalado de una manera especial, corresponde a las notas o explicaciones añadidas por el autor, que también han estado bajo el control de los Espíritus.


Pondrás a la cabecera del libro el sarmiento que te hemos dibujado, porque es el emblema del trabajo del Creador.







Todos los principios materiales que mejor pueden representar al cuerpo y al Espíritu se hallan reunidos en él: la rama representa al cuerpo. El Espíritu es el licor. El alma o Espíritu unidos a la materia constituyen el grano. El hombre destila el Espíritu por medio del trabajo, y tú sabes que sólo por el trabajo del cuerpo adquiere el Espíritu conocimientos.

No te desaliente la crítica. Hallarás contradictores encarnizados, en modo especial entre aquellas personas interesadas en los abusos. Inclusive los encontrarás entre los Espíritus, porque los que no se hallan del todo desmaterializados tratan a menudo de sembrar la duda, ya sea por malicia o bien por ignorancia. Pero sigue siempre adelante. Cree en Dios y marcha con confianza. Nosotros estaremos allí para sostenerte, y está cerca el tiempo en que la verdad destellará por doquier.

La vanidad de ciertos hombres, que creen saberlo todo y quieren explicarlo todo a su manera, engendrará opiniones disidentes. Pero todos los que tengan presente el gran principio de Jesús se confundirán mediante un vínculo fraternal, que abarcará al mundo entero. Dejarán a un lado las míseras discusiones por palabras para no ocuparse más que de las cosas esenciales, y la Doctrina será siempre la misma, en lo que respecta al fondo, para todos aquellos que reciban las comunicaciones de los Espíritus superiores.

Con la perseverancia llegarás a cosechar el fruto de tus trabajos. El placer que experimentarás al ver a la Doctrina difundirse y ser bien comprendida será para ti una recompensa, cuyo valor conocerás en su totalidad, quizá más en el porvenir que en el presente. No te inquietes, pues, por los espinos y las piedras que sembrarán en tu camino los incrédulos o los malvados. Conserva la confianza: con ella alcanzarás la meta, y merecerás ser ayudado siempre.

Acuérdate de que los Buenos Espíritus no asisten sino a quienes sirven a Dios con humildad y desinterés, y en cambio repudian a cualquiera que busque en la senda del Cielo un escalón para las cosas de la Tierra. Aquéllos se apartan del orgulloso y del ambicioso. Orgullo y ambición constituirán siempre una barrera entre el hombre y Dios. Son un velo arrojado sobre las celestes claridades, y Dios no puede valerse del ciego para hacer comprender la luz”.

SAN JUAN EVANGELISTA. SAN AGUSTÍN. SAN VICENTE DE PAÚL. SAN LUIS. EL ESPÍRITU DE VERDAD. SÓCRATES. PLATÓN. FENELÓN. FRANKLIN. SWEDENBORG. ETCÉTERA.19





Reflexión Final sobre los Propósitos de este articulo:

Este articulo contiene la información relevante dada por los Espíritus y contenido en los Libros Codificados por Allan Kardec. Está meridianamente sustentada, lo que dijeron Los Espíritus Puros y Perfectos, a través de Espíritus Superiores a Allan Kardec.

Los Espíritus Puros y Perfectos son los Ministradores de Dios, el Libro de Génesis nos añade lo siguiente:

Ítem #10. Sólo los espíritus puros reciben la misión de transmitir la Palabra de Dios,

He presentado la Escala Espírita, lo que es una “Simple Opinión”, en el Espiritismo, hablamos del Método Kardec para autenticar el mensaje de los Espíritus. Definimos los Libros Codificados.  En fin, establecimos que el Espiritismo no es una Religión.

Finalmente presentamos que el Espiritismo es para Moralizar a la humanidad, no para cristianizarla ni para Espiritizar.

Espero que esta información sea una buena referencia a los amigos Espiritas.





REFERENCIAS PARA ESCRIBIR ESTA REFLEXIÓN
  • El Evangelio Según El Espiritismo, Allan Kardec
  • El Libro de Los Espíritus, Allan Kardec
  • Obras Póstumas, Allan Kardec
  • Génesis – Allan Kardec
  • El Cielo Y el Infierno – Allan Kardec
  • El Libro de Los Médiums – Allan Kardec
  • WIKIPEDIA

1 comentario:

  1. Me gustan mucho estos libros como hago para conseguirlos. Un abrazo
    Jose jesus

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¿Cómo reconocer un “Espiritista Verdadero”, en el Espiritismo?

¿Cómo reconocer un “Espiritista Verdadero”, en el Espiritismo? 
Un Espiritista Verdadero es aquel que según el Libro de Obras Póstumas, de Allan Kardec lo describe así:

Breve Contestación a los Detractores del Espiritismo

“Solo reconoce por adeptos suyos a los que practican su enseñanza, es decir, a los que trabajan en su propio mejoramiento moral, esforzándose en vencer sus malas inclinaciones, en ser menos egoístas y orgullosos, más afables, más humildes, pacientes, benévolos, caritativos para con el prójimo y moderados en todas las cosa, pues este es el signo característico del espiritista verdadero…”

Un Espiritista Verdadero, no es el que cobra menos dinero. Esos son “Charlatanes”, infiltrados en el Espiritismo. Los “Charlatanes”, son los que cobran dinero en el Espiritismo.


Evaluar a un Espiritista, y saber si es uno Verdadero, se necesita tener conocimiento adquirido, mediante la lectura de los Libros Codificados de Allan Kardec, Así se puede verificar la autenticidad.

Mensajes en Fotos


Body

















1/15/16

Un RESUMEN sobre los recursos del Espiritismo para sanar las Obsesiones Espirituales seria:









  • Moralización del Obsesado obteniendo su ascendencia Moral y luego al Obsesor moralizarlo.



  • Fortalecimiento de la "Voluntad" del Obsesado para que pueda Rechazar al Obsesor.



  • Oración Magnética Mental. (Grupales),



  • Magnetización del Obsesado, mediante Pases Magnéticos.



  • Educación Espirita.


Los postulados y la definición de la Filosofía Espirita antes expresada es nuestra razón de ser en esta red social. Por la naturaleza de este medio, muchas personas con diferentes corrientes de pensamiento y de diferente postura con relación al Espiritismo, pueden hacer comentarios a nuestras reflexiones. Esto nos llena de mucha satisfacción, porque ilustra claramente que el propósito de la existencia de esta página ha cometido su propósito al lograr cruzar barreras de idiomas y de pensamientos. Estamos muy claros en que nuestra filosofía es una de carácter Kardeciana y es la que promulga el deseo genuino de Dios en cuanto al comportamiento Moral de nuestra sociedad y de toda la raza humana, pero no tenemos ninguna conexión con otras corrientes de pensamiento sincretistas como lo son: Práctica de africanismo, indigenismos o ritualismos étnicos, Religiosos, folclóricos o sincréticos ni se hacen rezos, baños de plantas, consume de aguardiente o tabacos, inhalaciones toxicas, curaciones mágicas, maleficios o encantamientos y Santería.



Las obsesiones se Curan según el Espiritismo.






Excelente recurso de información según El Espiritismo, en el siguiente Libro Gratuito:








Todos están bienvenidos a comentar nuestras reflexiones, pero en nada esto significa que patrocinemos estas corrientes diferentes de pensamientos.











Queremos ser un faro, donde aquellos que desean encontrar el puerto seguro, puedan libremente acercarse al dialogo y a la comprensión. Jesús nos enseño a no hacer acepción de persona alguna, somos llamados a la comprensión y a la tolerancia con todos aquellos que aunque tengan pensamientos diferentes, siguen siendo seres humanos en el proceso de encontrar el sendero de la verdad en su camino evolutivo.












REFERENCIAS PARA ESCRIBIR ESTA REFLEXIÓN



  • El Evangelio Según El Espiritismo, Allan Kardec

  • El Libro de Los Espíritus, Allan Kardec

  • Obras Póstumas, Allan Kardec

  • Genesis

  • El Cielo Y el Infierno – Allan Kardec

  • El Libro de Los Médiums – Allan Kardec











Frank Montañez

“Soy Espírita”

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Si consideras que este articulo o reflexión es útil, y deseas citarnos en un artículo o nota que publiques en tu blog o en Facebook, por favor haz una mención de que obtuviste la información de un articulo nuestro ya publicado. Eso es actuar en Moral y bien común. No permitas que el atribuirte consciente o inconscientemente crédito por algo que copiaste de otro autor, afecte tu espiritualidad, y que cometas faltas que se han de acumulan a las que ya tienes.




Si me mencionas o no, no es importante para mí, pero sí; es una falta el atribuirte que la información publicada es de tu autoría al no hacer mención alguna del autor original, si no das el crédito al que originalmente lo creo, eso es propiedad intelectual y al no dar el crédito, constituye una falta de moralidad. Recomiendo que añadas al final de tu reflexión algo así:




Partes de esta reflexión ha sido tomada de un artículo publicado por Frank Montañez de “Soy Espírita” en su blog: www.soyespirita.blogspot.com




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Fecha Publicado:


Eso evitarás que actúes mal sin quererlo hacer, de eso se trata la Educación Espírita.






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NOTA ACLARATORIA:





Han notado que nuestras reflexiones se redactan para la Educación de nuestra filosofía, tal y como lo ilustran Los Espíritus de La Codificación Espirita dada a Allan Kardec. Muchas de estas enseñanzas lucen como que deben ser tratadas en la Casa Espírita y creo que sí; es esto correcto. Pero la mayoría de nuestros lectores no tienen acceso a Casa Espírita alguna, entonces no nos podemos quedar con las manos cruzadas esperando que Espíritus Impuros que sabiendo esta realidad se adelanten se introduzcan en los hogares de personas que con genuino interés se acercan a nuestra página buscando ayuda. Para ellos les sugiero considerar conformar un pequeño grupo de Estudios en su hogar. Así se deleitaran de las enseñanzas de los Espíritus. Estos dos enlaces te ayudaran a comenzar a conformar tu grupo de Estudio:





  • http://soyespirita.blogspot.com/2014/01/ley-de-sociedad-i-necesidad-de-la-vida.html

  • http://soyespirita.blogspot.com/2011/08/recomendaciones-para-los-nuevos-grupos.html













No demostramos compasión si no ayudamos a estas personas en estos lugares inaccesibles que no existe ninguna Casa Espírita cerca y tal vez nunca la habrá a no ser por nuestra educación por el Internet. Para muchos el desarrollo de la Mediúmnidad es tan serio que no han desarrollado aun Médiums en sus lugares de reunión. Pero eso no debe ser la norma, pues el mismo Allan Kardec nos apercibió de que esto era esencial en el desarrollo espiritual de las comunicaciones Mediúmnica.




Preferimos hacer accesible esta información para aquellos que genuinamente desean crecer espiritualmente, y yo soy el de pensar que si los deseos de estos nuevos allegados son encaminados al desarrollo de la Mediúmnidad, es preferible ayudarlos que dejarlos a expensas de Espíritus Impuros que aprovechándose del deseo más profundo de crecer espiritualmente intervengan para que esto no se logre.




Esta educación debe ser el detonador para el establecimiento de nuevos centros de reunión para nuevos allegados y esto cumple el propósito de la codificación y de la Ley de Progreso y Crecimiento espiritual a que todos tenemos derecho.









































Autenticidad de los libros Codificados por Allan Kardec según el Libro de Génesis, ¿Qué es una Opinión en el Espiritismo? y el propósito del Espiritismo con la Humanidad:





Ítem #10. Sólo los espíritus puros reciben la misión de transmitir la palabra de Dios, pues hoy sabemos que los espíritus están lejos de ser todo perfectos y que algunos intentan aparentar lo que no son, razón por la cual San Juan ha dicho: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios” (Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol 4:1).



De modo que nadie tiene la autoridad Espiritual ni Moral de realizar cambios a los libros codificados que no sean los dueños y autores originales; "Los Espíritus".




Veamos lo que dice la introducción del Libro de Génesis, comentado y firmado por Allan Kardec y lee como sigue: Introducción, De la primera edición, publicada en enero de 1868.


“A pesar de la intervención humana en la elaboración de esta





Doctrina, la iniciativa pertenece a los espíritus, pero no a uno en especial, ya que es el resultado de la enseñanza colectiva y concordante de muchos espíritus, puesto que si se basara en la doctrina de un espíritu no tendría otro valor que el de una "opinión personal". El carácter esencial de la Doctrina y su existencia misma se basan en la uniformidad y la concordancia de la enseñanza. Por tanto, todo principio no general no puede considerarse parte integrante de la Doctrina, sino una simple opinión aislada de la cual el Espiritismo no se responsabiliza.


Es esa concordancia colectiva de opiniones, sometidas a la prueba de la lógica, la que otorga fuerza a la Doctrina Espírita y asegura su vigencia. Para que cambiase, sería necesario que la totalidad de los espíritus mudasen de opinión, es decir, que llegase el día en que negasen lo dicho anteriormente. Ya que la Doctrina emana de la enseñanza de los espíritus, para que desapareciese sería necesario que los espíritus dejasen de existir. Y es por eso que esta Doctrina prevalecerá siempre sobre los demás sistemas personales, que no poseen, como ella, raíces por doquier. El Libro de los Espíritus ha consolidado su prestigio porque es la expresión de un pensamiento colectivo y general.”

Firmado por Allan Kardec.






El Libro de Génesis, escrito por Allan Kardec nos indica lo siguiente tambien:


Ítem #40. El Espiritísmo presenta, como ha sido demostrado (cap. I, n.º 30), todos los caracteres del Consolador prometido por Jesús. No es, en absoluto, una doctrina individual, una concepción humana; nadie puede decirse su creador (Pues sus creadores fueron los Espíritus). Es el fruto de la enseñanza colectiva de los espíritus presididos por el Espíritu de Verdad. No suprime nada del Evangelio: lo completa y aclara. Con la ayuda de las nuevas leyes que revela, en unión con las de la ciencia, hace comprender lo que era ininteligible y admitir la posibilidad de aquello que la incredulidad tenía inadmisible. Hubo precursores y profetas que presintieron su llegada. Por su poder moralizador, prepara el reino del bien sobre la Tierra.


La doctrina de Moisés, incompleta, terminó circunscrita al pueblo judío; la de Jesús, más completa, se extendió a toda la Tierra mediante el cristianismo, pero no convirtió a todos; el Espiritismo, más completo aún, con raíces en todas las creencias, convertirá a la Humanidad.1


1. Todas las doctrinas filosóficas y religiosas llevan el nombre de la individualidad fundadora, por lo que se dice: el Mosaísmo, el Cristianismo, el Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, etc. La palabra Espiritismo, por el contrario, no involucra a ninguna persona en especial; pero sí define a una idea general que indica, al mismo tiempo, el carácter y la fuente múltiple de la Doctrina. [N. de A. Kardec.]






Claramente Allan Kardec y El Espíritu de verdad que dictó los Libros Codificados que el Espiritísmo, más completo aún, es con raíces en TODAS LAS CREENCIAS y la fuente múltiple de la doctrina, refiriéndose a que con Moisés la Doctrina fue incompleta y la de Jesús se extendió mediante el Cristianismo, pero no convirtió a todos, por lo tanto es hoy que el Espiritísmo ha de ser de todos, todas las doctrinas religiosas, "Mosaísmo, Cristianismo, Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, y yo ando los Musulmanes, los Hinduistas, los Ateos, los Laicos, los de Joaquín Trincado, los Santeros, Umbanda, en fin a "TODOS", es más incluyo, hasta los extraterrestres, Todos adelantaran sus Espíritus mediante las enseñanzas del Espiritísmo.



En el libro de Obras Póstumas, Allan Kardec, luego de haber dedicado 13 años a la Codificación Espírita, y haber codificado y publicado los 5 Libros Básicos, dijo lo siguiente refiriéndose al Espiritismo:



EL ESPIRITÍSMO NO ES UNA RELIGIÓN Constituida…



El espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas como toda filosofía espiritualista y por esto mismo toca forzosamente las bases fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma y la vida futura; pero no es una religión constituida, dado que no tiene culto, rito ni templo, y que entre sus adeptos ninguno ha tomado ni recibido titulo de sacerdote o sumo sacerdote. Estas calificaciones son pura invención de la crítica.


Obras Póstumas – Allan Kardec







TODOS SOMOS MÉDIUMS





Libro de Los Mediums - Sobre los Médiums - X




Todos los hombres son médiums, todos tienen un Espíritu que los orienta hacia el bien, en caso de que sepan escucharlo. Ahora bien, poco importa que algunos se comuniquen directamente con él a través de una mediumnidad especial, y que otros sólo lo escuchen a través de la voz del corazón y de la inteligencia, pues no deja de ser su Espíritu familiar quien los aconseja. Llamadlo espíritu, razón o inteligencia: en todos los casos es una voz que responde a vuestra alma y os dicta buenas palabras. Sin embargo, no siempre las comprendéis. No todos saben proceder de acuerdo con los consejos de la razón, no de esa razón que se arrastra y repta más de lo que camina, que se pierde en la maraña de los intereses materiales y groseros, sino de esa razón que eleva al hombre por encima de sí mismo y lo transporta a regiones desconocidas. Esa razón es la llama sagrada que inspira al artista y al poeta, el pensamiento divino que eleva al filósofo, el impulso que arrebata a los individuos y a los pueblos. Razón que el vulgo no puede comprender, pero que eleva al hombre y lo aproxima a Dios más que ninguna otra criatura; entendimiento que sabe conducirlo de lo conocido a lo desconocido, y le hace realizar las cosas más sublimes. Escuchad, pues, esa voz interior, ese genio bueno que os habla sin cesar, y llegaréis progresivamente a oír a vuestro ángel de la guarda, que desde lo alto del cielo os tiende la mano. Repito: la voz íntima que habla al corazón es la de los Espíritus buenos, y desde ese punto de vista todos los hombres son médiums.




Channing






Libro de Los Mediums - Capt. XVII


Amigos míos, permitidme que os dé un consejo, dado que avanzáispor un terreno nuevo, y si seguís la ruta que os indicamos no osextraviaréis. Se os ha dicho una gran verdad, que deseamos recordaros: el espiritismo es sólo una moral, y no debe salirse de los límites de la filosofía, ni más ni menos, salvo que quiera caer en el dominio de la curiosidad.


Dejad de lado las cuestiones científicas, pues la misión de los Espíritus no es resolverlas, ahorrándoos el esfuerzo de las investigaciones.


"Tratad antes de mejoraros, pues de ese modo progresaréis realmente".


San Luis






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