lunes, 21 de enero de 2013

Médium Vidente y Clarividente Según una Perspectiva Espírita 2


La Videncia y Clarividencia

Clarividencia
Estas dos facultades son descritas en la Codificación Espírita y son consideradas en el orden sensitivo, puesto que Los médiums videntes pueden, pues, ser asimilados a las personas que gozan de la vista espiritual, pero sería acaso muy absoluto considerar a estos últimos como médiums; porque consistiendo la Mediúmnidad únicamente en la intervención de los Espíritus, lo que hacemos por nosotros mismos no puede considerarse como un acto mediúmnico. El que posee la vista espiritual ve con su propio Espíritu, y nada implica para la extensión de su facultad la necesidad del concurso de un Espíritu extraño.

La Videncia aunque se encuentra clasificada en el grupo de las mediumnidades, en sí misma no lo es, pues no existe la transmisión o comunicado de un Ser espiritual. La Clarividencia, también conocida como “Doble vista”, o “segunda vista”.  Hay grados infinitos en la intensidad de la doble vista, desde la sensación confusa, hasta la percepción tan clara y neta como en el sonambulismo. Faltándonos un término para expresar este estado especial, y sobre todo para designar a los individuos que de él son susceptibles, se ha empleado la palabra vidente, y aunque no exprese exactamente la idea, la adoptaremos hasta nueva orden, a falta de otra mejor.  Pues para el tiempo en que Kardec escribió sobre esto, el termino Clarividencia no estaba aun muy bien definido.

Me propongo mencionar en esta reflexión lo que la Codificación Espírita tiene que decir con relación a estos términos y también utilizaré lo que expresó Kardec en su Libro Obras Póstumas. Aunque Obras Póstumas, no forma parte de la Codificación Espírita, forma parte de los escritos de Kardec.  Y resulta ser bastante esclarecedor de estos términos.

Vea los vídeos que tenemos para sustentar nuestros puntos de vista
http://www.youtube.com/playlist?list=PLwjDITcmNKYXZmINfS6EpcHMcFOXAYTOX


Veamos lo que la Real Academia Española define la Clarividencia.


REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA - Vigésima segunda edición

clarividencia.

(De clarividente).

1. f. Facultad de comprender y discernir claramente las cosas.

2. f. Penetración, perspicacia.

3. f. Facultad paranormal de percibir cosas lejanas o no perceptibles por el ojo.

4. f. Facultad de adivinar hechos futuros u ocurridos en otros lugares.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Veamos además lo que dice Wikipedia
Clarividencia

La clarividencia es la supuesta capacidad de percepción extrasensorial por la cual algunas personas recibirían información por medios no-corporales y que escaparían a los explicados científicamente por la física clásica. Aunque existen muchos testimonios de personas que supuestamente tienen este don [cita requerida] no existe ninguna evidencia científica adecuada de que tal capacidad exista, ni ningún experimento ha detectado fenómenos de clarividencia.

Esta percepción se caracterizaría por captar fenómenos que quedan fuera del alcance de los cinco sentidos. La telepatía se incluye en este tipo de percepciones. A diferencia de esta última, la clarividencia explícitamente implicaría la "visión de imágenes" reales físicas, de la mente (memoria) de otro individuo, de entidades mitológicas o desconocidas por la ciencia actual, y no el hecho de captar conceptos abstractos de otra mente. En las visiones de los clarividentes, no tienen manera de saber si lo que se está viendo es un hecho actual, pasado o futuro, ya que no tienen escala temporal.[cita requerida]

Se consideraría un don innato, pero a diferencia de lo que se cree comúnmente, se debería desarrollar por medio de meditaciones y cantos mántricos. [cita requerida]

Breve Diccionario de la Lengua Española y el Espiritismo

Primera Edición

Clarividencia. (De clarividente.) f. Facultad de comprender y discernir las cosas con perfecta claridad. // Penetración, perspicacia. // Espirit. Facultad de adquirir conocimientos precisos sin el socorro de los sentidos normales y sin lectura del pensamiento. // Facultad por la cual la persona ve los espíritus con gran claridad. Mediúmnidad de Videncia educada.

Gabriel Delanne la define como la facultad de obtener conocimientos sin experimentar la influencia del pensamiento de otras personas presentes y sin servirse de los órganos de los sentidos.

Como se trata de una percepción extra cerebral o espiritual, el vidente puede penetrar en escenas del pasado, del presente o del futuro (precognición, profecía, premonición).
Entonces entremos ahora en lo que Allan Kardec nos dijo en su Libro Obras Póstumas,

Obras Póstumas

Doble Vista - Conocimiento del Porvenir

Previsiones

Si en estado Sonambúlico las manifestaciones del alma se hacen hasta cierto punto ostensible, sería absurdo imaginar que en estado normal estuviese aquella, confinada en su envoltura de un modo absoluto, como el caracol en su concha. No es la influencia magnética la que la desarrolla, sino que la hace patente por la acción que ejerce en sus órganos. El estado Sonambúlico no es siempre una condición indispensable para semejante manifestación, pues las facultades que hemos visto producirse en aquel estado, se desarrollan a veces espontáneamente en estado normal en ciertos individuos.

De aquí resulta para ellos la facultad de ver más allá del límite de los sentidos; perciben las cosas ausentes donde quiera que el alma extiende su acción; ven, si podemos servimos de esta expresión, a través de la vista ordinaria, y los cuadros que describen, los hechos que relatan, se les presentan como por efecto de un espejismo. Este es el fenómeno conocido bajo el nombre de doble vista. En el sonambulismo, la clarividencia es producida por la misma causa, con la única diferencia de que, en ese estado, es limitada, independiente de la visión corporal, mientras que en los que están dotados de ella en estado de vigilia, es simultánea.

*** Casi nunca es permanente la doble vista; por punto general se produce espontáneamente, en ciertos momentos, sin ser efecto de la voluntad, y provoca una especie de crisis que a veces modifica sensiblemente el estado físico. La vista tiene algo de vaga, parece que se mira sin ver, y toda la fisonomía refleja una especie de exaltación.

Es de notar que las personas que gozan de esta facultad no se dan cuenta de ello; les parece natural como la de ver con los ojos; lo consideran como un atributo de su ser, sin que bajo ningún concepto la reputen excepcional. Añadid que el olvido sigue a menudo a esa lucidez pasajera, cuyo recuerdo, haciéndose más y más vago, concluye por desaparecer como el de un sueño.

Hay grados infinitos en la intensidad de la doble vista, desde la sensación confusa, hasta la percepción tan clara y neta como en el sonambulismo. Faltándonos un término para expresar este estado especial, y sobre todo para designar a los individuos que de él son susceptibles, se ha empleado la palabra vidente, y aunque no exprese exactamente la idea, la adoptaremos hasta nueva orden, a falta de otra mejor.

Si comparamos ahora los fenómenos de la clarividencia sonambúlica con la doble vista, se comprende que el vidente pueda tener percepción de las cosas ausentes: como el sonámbulo, ve a distancia, sigue el curso de los acontecimientos, juzga de su tendencia, y puede, en ciertos casos, prever su resultado.

Este don de la doble vista es el que, en estado rudimentario; da a ciertas personas el tacto, la perspicacia, una especie de seguridad en sus actos, que puede llamarse la certeza del vistazo moral. Más desarrollado, despierta los pensamientos; algo más aún, presenta los acontecimientos, realizándose o a punto de realizarse, y llegado, en fin, a su apogeo, es el éxtasis en estado de vigilia.


Según dejamos dicho, el fenómeno de la doble vista es casi siempre natural y espontáneo; mas parece que tiene lugar con más frecuencia bajo la influencia de ciertas circunstancias. Los tiempos de crisisde calamidadde grandes emociones, todas las causas, en fin, que sobre excitan la parte moral, provocan el desarrollo de aquel. Parece que la Providencia, en presencia de mayores peligros, multiplica alrededor de nosotros, la facultad de prevenirlos.


Ha habido videntes en todos los tiempos y en todas las naciones: más parece, sin embargo, que ciertos pueblos tienen naturalmente una mayor predisposición.

Se dice que el don de la doble vista es muy común en Escocia. Con mucha frecuencia se observa también en las gentes del campo y en los habitantes de las montanas.

Los videntes han sido juzgados de diverso modo, según los tiempos, las costumbres y el grado de civilización. Para los escépticos son cerebros echados a perder, alucinados: las sectas religiosas los han constituido en profetassibilas y oráculos; en los siglos de superstición y de ignoranciaeran hechiceras a quienes se quemaba. Para el hombre sensato que cree en la potencia infinita de la naturaleza y en la inagotable bondad del Creador, la doble vista es una facultad inherente a la especie humana, por medio de la cual Dios nos revela la existencia de nuestra esencia inmaterial. ¿Quién no reconocer un don de esta naturaleza en Juana de Arco y en una multitud de otros personajes que la historia califica de inspirados?

Con frecuencia se ha hablado de las echadoras de cartas que dicen cosas sorprendentes por su exactitud. Estamos muy lejos de constituirnos en panegiristas de los que dicen la buenaventura, que explotan la credulidad de los espíritus débiles, y cuyo lenguaje ambiguo se presta a todas las combinaciones de una imaginación excitada. Pero, no es nada imposible que ciertas personas que se dedican a ese oficio, tengan el don de la doble vista, aun a pesar suyo, de modo que las cartas no son para ellas más que un medio, un pretexto, una base de conversación. Hablan según lo que ven, y no según lo que indican las cartas que apenas miran.

Lo mismo sucede con los otros medios de adivinación, tales como las líneas de la manola borra del caféla clara de huevo y otros símbolos místicos. Las líneas de la mano tienen quizá más valor que todos los otros medios, no por sí mismas, sino porque los presuntos adivinos, si están dotados de la doble vista, al tomar y palpar la mano del que los consulta, se encuentran en relación más directa con él, según tiene lugar en las consultas sonambúlica.

Puede colocarse a los médiums videntes en la categoría de las personas que gozan de la doble vista. Como estos últimos, los médiums videntes creen, en efecto, ver con los ojos; pero en realidad es el alma la que ve, y he aquí la razón porque ven tanto con los ojos abiertos como cuando los tienen cerrados; de lo que se sigue necesariamente que un ciego podría ser médium vidente lo mismo que uno que tenga la vista intacta. Sería interesante estudiar si semejante facultad es más frecuente en los ciegos. Nos inclinamos a creerlo, atendiendo a que, como podemos convencernos por la experiencia, la privación de comunicar con el mundo exterior, por falta de ciertos sentidos, da en general más fuerza a la facultad de abstracción del alma, y por consiguiente, mayor desarrollo al sentido íntimo con el que nos ponemos en comunicación con el mundo espiritual.

Los médiums videntes pueden, pues, ser asimilados a las personas que gozan de la vista espiritual, pero sería acaso muy absoluto considerar a estos últimos como médiums; porque consistiendo la Mediúmnidad únicamente en la intervención de los Espíritus, lo que hacemos por nosotros mismos no puede considerarse como un acto mediúmnico. El que posee la vista espiritual ve con su propio Espíritu, y nada implica para la extensión de su facultad la necesidad del concurso de un Espíritu extraño.

Dado esto, examinemos hasta qué punto la facultad de la doble vista puede permitirnos descubrir las cosas ocultas y penetrar el porvenir.

En todos los tiempos los hombres han querido conocer el porvenir, y se recopilarían volúmenes sobre los medios inventados por la superstición, para levantar el velo que cubre nuestro destino. Ocultándonoslo, la naturaleza ha sido muy sabia. Cada uno de nosotros tiene su misión providencial en la gran colmena humana, y concurre a la obra común, en la estera de su actividad. Si anticipadamente supiésemos el fin de cada cosa, no cabe duda que se resentiría de ello la armonía general.

Un porvenir feliz asegurado privaría al hombre de toda actividad, puesto que no tendría necesidad de ningún esfuerzo para llegar al fin que se propone: su bienestar, todas sus fuerzas físicas y morales serian paralizadas, y la marcha progresiva de la humanidad sería detenida.

La certeza de la desgracia produciría las mismas consecuencias por causa del decaimiento; cada uno renunciaría a la lucha con el fallo definitivo del destino. El conocimiento absoluto del porvenir sería, pues, una dádiva funesta que nos conduciría al dogma de la fatalidad, el más peligroso de todos, el más antipático al desarrollo de las ideas. La incertidumbre del momento de nuestro fin en la tierra es lo que nos hace trabajar hasta el último latido de nuestro corazón. El viajero arrastrado por un vehículo se entrega al movimiento que ha de conducirle al término de su viaje, sin pensar en desviarlo porque conoce su impotencia. Tal sería el hombre que conociese su destino irrevocable. Si los videntes pudieran infringir esta ley de la Providencia, serían iguales a Dios; de modo que no es esa su misión.

En el fenómeno de la doble vista, estando el alma separada parcialmente de la envoltura material que limita nuestras facultadesno existe para ella duración ni distancias: abrazando el tiempo y el espacio, todo se confunde en el presente.

Libre de sus trabas, juzga de las causas y de los efectos mejor que nosotros; ve las consecuencias de las cosas presentes y puede hacérnoslas presentir.

****En este sentido debe entenderse el don de presciencia atribuido a los videntes. Las previsiones no son más que el resultado de una conciencia más clara de lo que existe, y no una predicción de cosas fortuitas sin relación con el presente; es una deducción lógica de lo conocido para llegar a lo desconocido, que depende a menudo de nuestro modo de observar. Cuando un peligro nos amenaza, si se nos advierte, estamos en disposición de hacer lo necesario para evitarlo; nos toca a nosotros hacerlo o no.

En semejante caso, el vidente se halla en presencia del peligro que nos está oculto, lo señala, indica el medio de evitarlo, pero si no se hace, el acontecimiento sigue su curso.

Supongamos un coche en un camino que conduce a un abismo que el conductor no puede ver. Es evidente que si nada lo hace desviar, se precipita en él.

Supongamos, por otra parte, un hombre colocado de modo que, a vista de pájaro, domina el camino; que ese hombre, viendo la muerte inevitable del pasajero, pueda advertirle que se detenga o retroceda a tiempo; el peligro será conjurado. Desde su posición, que domina el espacio, ve lo que el viajero, cuya vista está circunscrita por los accidentes del terreno, no puede distinguir; puede ver si una causa fortuita evitará la caída, y conoce anticipadamente, por lo tanto, el resultado del acontecimiento, pudiendo así predecirlo.

Si el mismo hombre, colocado en la cima de un monte, ve desde lejos un ejército enemigo que sigue el camino de una población que quiere incendiar, le sería fácil, calculando el espacio y la rapidez, prever el momento de la llegada del ejército. Si bajando a la población, dice sencillamente: A tal hora será incendiada la población, realizado el hecho, pasará aquí, entre la multitud ignorante por un adivino, un hechicero, siendo así que no ha hecho más que ver lo que los otros no podían ver, de lo cual ha deducido la consecuencia.

Pues lo mismo que semejante hombre, el vidente abraza y sigue el curso de los acontecimientos: no prevé por medio de la adivinación el resultado, sino que lo ve; y así puede deciros si estáis en buen camino, indicaros el mejor y anunciaros lo que al fin encontrarais. Viene a ser para vosotros el hilo de Ariadna que os enseña la salida del laberinto.

Como se ve, va mucha distancia de esto a la predicción propiamente dicha, tal como la entendemos en la acepción vulgar de la palabra. En nada se menoscaba el libre albedrío del hombre, que queda siempre dueño de obrar o no, que realiza o no los acontecimientos por su voluntad o por inercia. Se le indica el medio de llegar al fin; a él le toca emplearlo. Suponerle sometido a una fatalidad inexorable en los menores sucesos de la vida, es desheredarle de su más bello atributo, la inteligencia, y asimilarle al bruto. El vidente no es, pues, un adivino; es un ser que percibe lo que nosotros no vernos; viene a ser para nosotros el perro que guía al ciego. En este punto nada contradice las miras de la providencia sobre el secreto de nuestro destino; ella misma es quien nos da guía.

Tal es el aspecto bajo el que debe mirarse el conocimiento del porvenir en las personas dotadas de doble vista. Si este porvenir fuese fortuito, si dependiera de lo que llamamos la casualidad, si de ningún modo se relacionase con las circunstancias presentes, ninguna clarividencia podría penetrarlo, y toda previsión no ofrecería ninguna certeza en este caso. El vidente, y nosotros entendemos por él al verdadero vidente, el vidente serio y no el charlatán que lo imita; el verdadero vidente, decimos, no dice lo que el vulgo llama la buenaventura; prevé el resultado del presente, nada más, y esto es bastante.

¡Que de errores, falsas determinaciones y tentativas inútiles nos evitaríamos, si tuviésemos siempre una guía segura que nos ilustrase; que de hombres están fuera de su centro en el mundo por no haber sido puestos en el camino que la naturaleza trazó a sus facultades! ¡Cuántos dejan de obtener buenos resultados por haber cedido a solicitaciones perniciosas o por haber seguido los consejos de una obstinación irreflexiva!

Una persona clarividente hubiese podido decirles: "No emprendáis tal cosa; porque vuestras facultades intelectuales son insuficiente, porque no conviene ni a vuestro carácter, ni a vuestra constitución física o porque no seréis secundado conforme lo necesitáis o bien porque os equivocáis acerca de la trascendencia de la cosa, pues encontraréis tal dificultad que no prevéis". En otra circunstancia, diría: "Saldréis bien en tal cosa, si os portáis de este o de aquel modosi evitáis tal paso que podría comprometeros". Sondeando las disposiciones y los caracteres, diría: "Desconfiad de tal celada que quieren tenderos", y añadiría:

"Ya estáis prevenido, he cumplido mi misión; os señalo el peligro; si sucumbís, no acuséis a la suerte, ni a la fatalidad, ni a la Providencia, sino a vos mismo. ¿Qué puede hacer el médico, cuando el enfermo no toma en cuenta sus avisos? (Véase El Génesis, capítulo XVI: De la presciencia).

Obras Póstumas

45. Médiums videntes. Se da este nombre a las personas que en estado normal y perfectamente despiertas, gozan de la facultad de ver a los Espíritus. La posibilidad de verlos en sueño, resulta, sin duda alguna, de una clase de Mediúmnidad; pero no constituye, propiamente hablando, la de médium vidente.

Hemos explicado la teoría de este fenómeno en el capítulo de las Visiones y apariciones en El Libro de los Médiums.

Las apariciones accidentales de personas que se han amado, o conocido, son muy frecuentes; y aunque los que las han tenido pueden ser considerados como médiums videntes, generalmente se aplica este nombre a los que gozan, hasta cierto punto de la permanencia de la facultad de ver a casi todos los Espíritus. En este número los hay que solo ven a los Espíritus que se evocan, de los cuales pueden hacer la descripción con minuciosa exactitud, describiendo con los menores detalles sus gestos, la expresión de su fisonomía, los rasgos de su rostro, su traje y hasta los sentimientos de que parecen hallarse poseídos. Hay otros que poseen esta facultad más generalizada; ven toda la población espiritista aérea; los ven ir, venir y ocuparse, por decirlo así, de sus negocios. Estos médiums no están nunca solos; tienen a su alrededor una sociedad de la cual pueden escoger a su antojo, pues pueden, por su voluntad, separar a los Espíritus que no les convengan o atraer a aquellos que les son simpáticos.


El Libro de los Espíritus

VII.- Doble vista
447. El fenómeno designado con el nombre de doble vista 67 ¿tiene relación con el sueño y el sonambulismo?
67 Kardec ha usado las dos expresiones: “segunda vista” y “doble vista”, inclinándose evidentemente por la primera de ellas. Pero, como es más común “doble vista”, se prefiere aquí. [N. de J. H. Pires.]
- Todo esto es una misma cosa. Lo que denominas doble vista es el Espíritu en estado de mayor libertad, aunque el cuerpo no esté dormido. La doble vista es la vista del alma.

448. ¿Es permanente la doble vista?
- La facultad, sí. Su ejercicio, no. En los mundos menos materiales que el vuestro los Espíritus se desprenden con mayor facilidad y entran en comunicación recíproca por el solo vehículo del pensamiento, sin excluir, empero, el lenguaje articulado. Asimismo, la doble vista es allí, para la mayoría, una facultad permanente. Su estado normal puede compararse al de vuestros sonámbulos lúcidos, y esa es también la razón por la cual se manifiestan a vosotros más fácilmente que aquellos otros que están encarnados en cuerpos más groseros.

449. ¿Se desarrolla la doble vista de una manera espontánea, o por voluntad del que está dotado de ella?
- En la mayoría de los casos es espontánea, pero muchas veces también la voluntad desempeña en ella un rol importante. Así, toma como ejemplo a esas personas a las que se conoce como pronosticadores de la buenaventura, algunas de las cuales poseen esta facultad, y verás que es la voluntad la que las ayuda a desarrollar esa doble vista, así como la que tú llamas visión.

450. La doble vista ¿es susceptible de desarrollarse mediante el ejercicio?
- Sí, el trabajo trae siempre progreso, y el velo que cubre las cosas se torna menos denso

450 a. Esa facultad ¿depende de la organización física?
- Por cierto que la organización física desempeña un papel. Hay organismos que son refractarios a ella.

451. ¿A qué se debe que la doble vista parezca ser hereditaria en determinadas familias?
- Similitud de organización, que se transmite de unos individuos a otros, así como sucede con las demás cualidades físicas. Además, desarrollo de la facultad mediante una especie de educación, que también se transmite de uno a otro.

452. ¿Es cierto que determinadas circunstancias desarrollan la doble vista?
- La enfermedad, la proximidad de un peligro, una gran conmoción, pueden manifestarla. El cuerpo se halla a veces en un estado particular que permite al Espíritu ver lo que no podéis percibir con vuestros ojos.

Comentario de Allan Kardec: Las épocas de crisis y calamidades, las grandes emociones; en suma, todas aquellas causas que sobreexcitan lo moral, provocan en ocasiones el desarrollo de la doble vista. Pareciera como si la Providencia, cuando nos encontramos frente al peligro, nos diera el medio para conjurarlo. Todas las sectas y partidos que han sufrido persecución ofrecen de ello numerosos ejemplos.

453. Las personas dotadas de doble vista ¿tienen en todos los casos conciencia de su facultad?
- No siempre. Es para ellos algo muy natural, y muchos creen que si todo el mundo se observara a sí mismo, cada cual debería descubrirse esa facultad.

454. ¿Se podría atribuir a una especie de doble vista la perspicacia de ciertas personas que, sin tener nada de extraordinario, juzgan las cosas con mayor precisión que otras?
- Siempre es el alma la que irradia con más libertad y que juzga mejor que cuando se halla bajo el velo de la materia.

454 a. ¿Puede esa facultad, en ciertos casos, dar la presciencia de las cosas?
- En efecto. Da también los presentimientos, porque en dicha facultad existen muchos grados, y un mismo individuo podrá poseer todos los grados de ella, o sólo algunos.

VIII.- Resumen teórico del sonambulismo, el éxtasis y la doble vista

455. Los fenómenos del sonambulismo natural se producen en forma espontánea y son independientes de toda causa exterior conocida. Pero en ciertas personas, provistas de una organización especial, pueden ser provocados artificialmente, por la acción del agente magnético.
El estado que se designa con el nombre de sonambulismo magnético sólo difiere del sonambulismo natural en que el uno es provocado, al paso que el otro es espontáneo.  El sonambulismo natural constituye un hecho notorio, que nadie piensa poner en tela de juicio, pese a lo maravilloso de los fenómenos que presenta. ¿Qué tiene, pues, de extraordinario o irracional el sonambulismo magnético, por el hecho de ser producido artificialmente, como tantas otras cosas? Se ha dicho que los charlatanes lo han explotado: razón de más APRA que no lo dejemos en sus manos… Cuando la ciencia lo haya tomado a su cargo, el charlatanismo disfrutará de mucho menos crédito entre las multitudes. Pero en el ínterin, como quiera que el sonambulismo natural o artificial es un hecho, y contra un hecho no hay razonamiento posible, se sigue acreditando, no obstante la mala voluntad de algunos a su respecto, y esto en la ciencia misma, a la que ingresa por una gran cantidad de portezuelas en vez de hacerlo por la puerta grande. Cuando esté acreditado del todo habrá que concederle el derecho de ciudadanía.

Para el Espiritismo, el sonambulismo significa más que un fenómeno fisiológico: es una luz proyectada sobre la psicología. Mediante ella se puede estudiar el alma, porque ésta se muestra allí al descubierto. Ahora bien, uno de los fenómenos que lo caracterizan es la clarividencia independiente de los órganos visuales ordinarios. Los que refutan este hecho se basan en que el sonámbulo no ve en todos los casos, y a voluntad del experimentador, igual que con los ojos. ¿Hay que asombrarse de que, siendo diferentes los medios, los efectos no sean los mismos? ¿Es natural pedir efectos idénticos cuando el instrumento ya no existe? El alma posee sus facultades, como el ojo las suyas. Hay que evaluarlas por sí propias y no por analogía.

La causa de la clarividencia del sonámbulo magnético y del sonámbulo natural es en ambos casos la misma: se trata de un atributo del alma, una facultad inherente a todas las partes del Ser incorpóreo que en nosotros reside, y que sólo tiene los límites asignados al alma misma. El sonámbulo ve en todas partes adonde su alma puede trasladarse, sea cual fuere la distancia implicada.

En la visión a distancia, el sonámbulo no ve las cosas desde el punto en que su cuerpo se halla, y como por un efecto telescópico. Las está viendo presentes, y como si él se encontrara en el lugar en que ellas existen, porque en realidad su alma se halla ahí. Por eso su cuerpo está como aniquilado y pareciera privado de sensaciones, hasta el momento en que el alma vuelve a tomar posesión de él. Esta parcial separación del alma y el cuerpo es un estado anormal que puede tener una duración más o menos prolongada, pero no ilimitada. Constituye la causa de la fatiga que el cuerpo experimenta después de cierto tiempo, sobre todo cuando el alma se entrega a un trabajo activo.

Puesto que la vista del alma o Espíritu no está circunscrita ni tiene sede determinada, esto explica por qué los sonámbulos no pueden asignarle un órgano especial. Ven porque ven, sin saber el porqué ni el cómo, pues la vista no posee un asiento propio para ellos, en cuanto Espíritus que son. Si se refieren a su cuerpo, les parece que esa sede se localiza en los centros en que es mayor la actividad vital, especialmente en el cerebro, en la zona epigástrica o en el órgano que, para ellos, es el punto de unión más íntimo entre el Espíritu y el cuerpo.

El poder de la lucidez Sonambúlica no es sin límites. Aun estando el Espíritu del todo libre, se halla limitado en sus facultades y conocimientos, según el grado de perfección que haya alcanzado. Y lo está más cuando se encuentra unido a la materia, cuyo influjo universal es infalible. Podemos contar tanto menos con su infalibilidad cuando la distraemos del objetivo que la Naturaleza se ha propuesto con ella y hacemos de la misma un objeto de curiosidad y de experimentación.

En el estado de desprendimiento en que se encuentra el Espíritu del sonámbulo entra con más facilidad en comunicación con los otros Espíritus, encarnados o no encarnados. Dicha comunicación se establece por el contacto de los fluidos que integran los periespíritu  y sirven de transmisión al pensamiento, como el conductor eléctrico. El sonámbulo no necesita, pues, que el pensamiento sea articulado por la palabra: lo siento y lo adivina. Es esto lo que lo torna eminentemente impresionable y accesible a las influencias de la atmósfera moral en que se halla. De ahí que una abstracta e ininteligible metafísica para correr en busca de las causas de nuestra existencia moral, Dios pone a diario ante sus ojos y al alcance de su mano los medios más simples y patentes para el estudio de la psicología experimental.

El éxtasis es el estado en que la independencia entre el alma y el cuerpo se manifiesta de la manera más perceptible y se torna, en cierto modo, palpable.

Durante el sueño y en el sonambulismo el alma erra por los mundos terrenales. En el éxtasis, penetra ella en un mundo incógnito, el de los Espíritus etéreos con quienes entra en comunicación, sin que pueda, empero, exceder ciertos límites que no le sería posible franquear sin romper del todo los lazos que la unen al cuerpo. Un fulgor resplandeciente, nuevo por completo, la circunda; armonías desconocidas en la Tierra la extasían; un bienestar indefinible la penetra: goza por anticipado de la beatitud celeste y se puede decir que pone un pie en el umbral de la eternidad.

En el estado de éxtasis el aniquilamiento del cuerpo es casi total. Sólo le resta – por así decir- la vida orgánica, y se siente que el alma no está ligada a él más que por un hilo, que un esfuerzo adicional quebraría sin remedio.

En ese estado, todo pensamiento terreno desaparece, para dar lugar al sentimiento depurado que constituye la esencia misma de nuestro Ser inmaterial. Todo él entregado a tan sublime contemplación, el extático sólo considera la vida como una momentánea detención en el camino. Para él, bienes y males, alegrías groseras y miserias de este mundo no son sino fútiles incidentes de un viaje del cual se siente dichoso de alcanzar el fin.

Sucede con los extáticos lo que con los sonámbulos: su lucidez puede ser más o menos perfecta, y su propio Espíritu, según sea su grado de elevación mayor o menor, es asimismo más o menos apto para conocer y comprender las cosas. En ocasiones hay en ellos más exaltación que verdadera lucidez, o, dicho mejor, esa exaltación perjudica a su lucidez. De ahí que sus revelaciones sean a menudo una mezcla de verdades y errores, de sublimidades y absurdos, e incluso ridiculeces. Los Espíritus inferiores suelen sacar partido de tal exaltación, que es siempre causa de debilidad cuando no se sabe refrenarla, para dominar al extático, y con este propósito se revisten a sus ojos de apariencias que lo mantienen dentro de sus ideas o prejuicios de la vigilia. Es este un escollo, pero todos los extáticos no son iguales. Toca a nosotros juzgar con frialdad y pesar sus revelaciones en la balanza de la razón.

La emancipación del alma se manifiesta a veces en estado de vigilia y produce el fenómeno designado con el nombre de doble vista, que otorga, a quienes están dotados de ella, la facultad de ver, escuchar y sentir más allá de los lindes de nuestros sentidos. Perciben las cosas ausentes en todas partes a las que el alma extiende su acción. Podríamos decir que ven por medio de la vista ordinaria y como por una suerte de espejismo.

En el instante en que se opera el fenómeno de la doble vista cambia en forma perceptible el estado físico. Los ojos presentan cierta vaguedad, el sonámbulo mira sin ver, toda su fisonomía refleja una especie de exaltación. Se comprueba que los órganos de la visión son ajenos al fenómeno, por cuanto la visión persiste aunque estén los ojos cerrados.

Esta facultad les parece, a los que de ella gozan, tan natural como la de ver. Para ellos es un atributo de su ser, que no consideran excepcional. El olvido sucede casi siempre a esa lucidez transitoria cuyo recuerdo, cada vez más nebuloso, concluye por desaparecer, como el de un sueño.

El poder de la doble vista varía desde la sensación confusa hasta la clara y nítida percepción de las cosas presentes o ausentes. En estado rudimentario, da a ciertas personas tacto, perspicacia, una especie de seguridad en sus actos, que se puede denominar la exactitud de la penetración moral.69 Cuando está más evolucionada, suscita presentimientos. Y si todavía se desarrolla más, muestra los acontecimientos sucedidos o en vías de ocurrir.

69 La frase original es: “la justesse du coup d´oeil moral” y ha sido interpretada de diversos modos, porque resulta problemática. Traducir coup d´oeil por “golpe de vista”, como hace la mayoría, es incurrir en galicismo por “ojeada, vistazo”. Pero aquellas palabras significan también, en lenguaje figurado, “perspicacia, penetración”, y estamos persuadidos de que en esta segunda acepción las utilizó Kardec. [N. del T. al cast.]

El sonambulismo natural y artificial, el éxtasis y la doble vista no son sino variedades o modificaciones de una misma causa. Estos fenómenos, así como los sueños, están en la Naturaleza. De ahí que en todo tiempo hayan existido. La historia nos muestra que fueron conocidos –e incluso explotados- desde la más remota antigüedad, y en ellos encontramos explicación para una multitud de hechos que los prejuicios hicieron que se tuvieran por sobrenaturales.


Génesis, Escrito por Allan Kardec nos dice

2. Explicación de algunos fenómenos considerados sobrenaturales:

Vista espiritual o psíquica. Doble vista. Sonambulismo. Sueños

22. El periespíritu oficia de lazo de unión entre la vida corporal y la vida espiritual: gracias a él, el espíritu encarnado entra en relación constante con los espíritus. El periespíritu está facultado para la producción de fenómenos especiales que no se originan en la materia tangible y que, por ese motivo, parecen de índole sobrenatural.

Las propiedades y la irradiación del periespíritu son la causa de variados fenómenos, entre ellos: la doble vista vista espiritual, también llamada vista psíquica, patrimonio de muchas personas, a menudo ignorantes de tal facultad, así como de la vista Sonambúlica.

El periespíritu es el órgano sensitivo del espíritu. Por su intermedio el espíritu encarnado percibe las cosas espirituales que escapan a los sentidos carnales. Por los órganos del cuerpo, la vista, el oído y las diversas sensaciones están limitadas a la percepción de las cosas materiales. Por el sentido espiritual o psíquico, se generaliza: el espíritu ve, oye y siente en todo su ser lo que se encuentra dentro del campo de irradiación de su fluido peri-espiritual.


Estos fenómenos son en el hombre la manifestación de la vida espiritual. El alma actúa fuera del organismo. En el caso de doble vista o percepción por el sentido psíquico, no ve con los ojos del cuerpo, aunque a menudo, por hábito, los dirige al sitio en que fija su atención. Ve con los ojos del alma y la prueba está en que también ve con los ojos cerrados y más allá de su campo visual ordinario (n.º 15)4

23. Aunque durante la vida el espíritu se encuentra amarrado al cuerpo por la acción del periespíritu, su esclavitud es relativa, puesto que puede extender su cadena y transportarse lejos, sobre la misma Tierra o a cualquier punto del espacio. El espíritu no se siente a gusto cuando está ligado al cuerpo, porque su estado normal es la libertad y porque la vida corporal se asemeja a la de un siervo adscrito a su terruño.

El espíritu es feliz al abandonar el cuerpo, como un pájaro que deja su jaula. Aprovecha todas las ocasiones en que puede escaparse y disfruta de todos los instantes en que su presencia no es necesaria para la vida de relación. Este fenómeno recibe el nombre de emancipación del alma.

Siempre ocurre durante el sueño todas las veces en que el cuerpo descansa y que sus sentidos están inactivos (El Libro de los Espíritus, cap. VIII, Libro Segundo). En esos momentos, el espíritu vive la vida espiritual, mientras que su cuerpo vegeta. Tal estado se asemeja un tanto al que continúa a la muerte. Recorre el espacio, se encuentra con sus amigos y con otros espíritus libres o encarnados como él.

El lazo fluídico que le retiene unido al cuerpo se corta al morir. La separación completa se opera cuando se extingue de manera absoluta la actividad del principio vital. En tanto el cuerpo vive, el espíritu, por más distante que se encuentre, regresa en el preciso instante en que su presencia es requerida para retomar el curso de la vida exterior de relación. A veces, al despertar, conserva un recuerdo de sus peregrinaciones, una imagen no del todo precisa que constituye el sueño. Siempre trae consigo intuiciones que le sugerirán ideas y pensamientos nuevos y que sirven para justificar el proverbio: “La noche es buena consejera.”

Así también se explican ciertos fenómenos característicos del sonambulismo natural y magnético, de la catalepsia, de la letargia, del éxtasis, etc., que no son más que manifestaciones de la vida espiritual.5

24. La visión espiritual no se opera con los ojos del cuerpo y, por lo tanto, la percepción de las cosas no depende de la luz ordinaria. La luz material está hecha para el mundo material. El mundo espiritual posee una luz especial cuya naturaleza ignoramos, pero que es, sin duda, una de las propiedades del fluido etéreo destinada a las percepciones visuales del alma. Por consiguiente, hay una luz material y una luz espiritual. La primera tiene sus centros circunscritos a los cuerpos luminosos; la segunda está en todas partes, razón por la cual para la visión espiritual no hay obstáculos; no la detiene ni la distancia ni la opacidad de la materia, así como la oscuridad no existe para ella. El mundo espiritual está iluminado por la luz espiritual, que posee efectos propios, como el mundo material está iluminado por la luz solar.

25. El alma, envuelta por su periespíritu, lleva en sí su principio luminoso. Penetra a la materia en virtud de su esencia etérea y no hay cuerpos opacos para su vista.

Sin embargo, la visión espiritual no tiene el mismo alcance ni la misma profundidad en todos los espíritus. Sólo los espíritus puros la poseen en todo su esplendor. En los espíritus inferiores, la

4. Casos de doble vista y lucidez sonambúlica fueron publicados en la Revista Espírita de enero de 1858:

“Visiones”; noviembre de 1858: “Independencia sonambúlica”; julio de 1861: “Una aparición providencial” y noviembre de 1865: “El patriarca José y el vidente de Zimmerwald”. [N. de A. Kardec.]

5. Casos de letargia y catalepsia fueron publicados en la Revista Espírita de septiembre de 1858: “Señora Schawabenhaus. Letargia estática” y enero de 1866: “La joven cataléptica de Suabia”. [N. de A. Kardec.Visión está debilitada por la densidad relativa del periespíritu, que se interpone como una especie de niebla.

Esta facultad se manifiesta en diferentes grados en los espíritus encarnados mediante el fenómeno de segunda o doble vista, ya sea en el sonambulismo natural o magnético, o en el estado de vigilia. Según el grado alcanzado por la facultad, se dice que la lucidez es mayor o menor. Con el auxilio de esta facultad ciertas personas ven el interior del organismo y describen la causa de las enfermedades.

26. La vista espiritual suministra percepciones especiales que, al no tener su asiento en los órganos materiales, opera de manera distinta que la vista corporal. Por esa razón, no se pueden esperar efectos idénticos ni experimentarla por las mismas vías. Verificándose esa visión fuera del organismo, posee una movilidad desconcertante. Es necesario estudiar sus efectos y causas y no buscar parecidos inexistentes con la visión corporal, a la que no reemplaza, excepto en casos excepcionales que no deben tomarse por regla.

27. La vista espiritual es necesariamente incompleta e imperfecta en los espíritus encarnados y, en consecuencia, está sujeta a infinitas aberraciones. Como su asiento se encuentra en el alma, el estado de ésta influye en las percepciones que logra. Según el grado de su desarrollo, las circunstancias y el estado moral del individuo brindará, durante el sueño o en el estado de vigilia: 1) la percepción de ciertos hechos materiales auténticos, como el conocimiento de sucesos que ocurren a distancia, las causas de una enfermedad y el modo de curarla; 2) la percepción de cosas igualmente positivas del mundo espiritual, como la vista de los espíritus, y 3) imágenes fantásticas creadas por la imaginación, análogas a las creaciones fluídicas del pensamiento (n.º 14). Estas creaciones guardan relación con las disposiciones morales del espíritu que las crea. Así es como el pensamiento de personas fuertemente imbuidas y preocupadas por ciertas creencias religiosas les presenta imágenes del infierno, sus hogueras, torturas y demonios, tal cual lo imaginan; los paganos veían el Olimpo y el Tártaro, como los cristianos ven el Paraíso y el Infierno. Si al despertar o al salir del éxtasis esas personas conservan un recuerdo nítido de sus visiones, las toman por realidades y confirmación de sus creencias, en tanto que sólo son el producto de sus propios pensamientos.6 Conviene hacer una elección muy rigurosa de las visiones extáticas antes de aceptarlas. El verdadero remedio contra los excesos de la credulidad en este género de manifestaciones, es el estudio de las leyes que rigen en el mundo espiritual.

28. Los sueños, propiamente dichos, presentan las tres clases de visiones antes descritas. A las dos primeras pertenecen los sueños proféticos, presentimientos y avisos,7 en la tercera, es decir, en las creaciones fluídicas del pensamiento, se puede hallar la causa de ciertas imágenes fantásticas o irreales en relación a la vida material, pero de una autenticidad indudable para el espíritu, puesto que a veces hasta el mismo cuerpo experimenta sus efectos, como son los casos vistos en que los cabellos de una persona encanecieron en una noche como consecuencia de un sueño. Estas creaciones pueden ser provocadas por creencias exaltadas, por recuerdos, gustos, deseos, pasiones, miedos, remordimientos, preocupaciones habituales, alguna necesidad del cuerpo o un impedimento en las funciones del organismo o, finalmente, por otros espíritus con un objeto bueno o malo según su naturaleza.


Catalepsia. Resurrecciones

29. La materia inerte es insensible. El fluido periespiritual también lo es, pero transmite la

6. Esto explica las visiones de sor Elmerich, quien retrotrayéndose a la pasión de Jesucristo, dijo haber visto cosas materiales que no existieron, excepto en los libros que ella había leído. Las de la señora Cantanille, referidas en la Revista Espírita de agosto de 1866 y algunas de las visiones de Swedenborg. [N. de A. Kardec.]

7. Consultar el cap. XVI: “Teoría de la presciencia”, n.º 1, 2 y 3. [N. de A. Kardec.]

8. Revista Espírita: “Un sueño instructivo”, junio de 1866; “Cabellos encanecidos bajo la impresión de un sueño”, septiembre de 1866 y El Libro de los Espíritus, cap. VIII, Libro Segundo. [N. de A. Kardec.]


Libro de Los Médiums
5. Médiums videntes
167. Los médiums videntes están dotados de la facultad de ver a los Espíritus. Los hay que gozan de esta facultad en estado normal, estando enteramente despiertos y conservando un recuerdo exacto; otros no lo tienen sino en un estado de sonambulismo, o próximo a él. Esta facultad rara vez es permanente; casi siempre es efecto de una crisis momentánea y pasajera. Se pueden colocar en la categoría de los médiums videntes todas las personas dotadas de la doble vista. La posibilidad de ver los Espíritus en el sueño resulta, sin contradicción, de una especie de Mediúmnidad, pero no constituye, propiamente hablando, los médiums videntes. Hemos explicado este fenómeno en el capítulo VI, de las “Manifestaciones visuales”.

El médium vidente cree ver por los ojos como los que tienen la doble vista; pero en realidad es el alma que ve, y esta es la razón por la cual ven tanto con los ojos cerrados como con los ojos abiertos; de donde se sigue que un ciego puede ver a los Espíritus como el que tiene la vista intacta. Se podría hacer sobre este último punto un estudio interesante: el de saber si esta facultad es más frecuente entre los ciegos. Espíritus que fueron ciegos nos han dicho que en vida tenían por el alma la percepción de ciertos objetos y que no estaban sumergidos en la negra obscuridad.

168. Es preciso distinguir las apariciones accidentales y espontáneas de la facultad propiamente dicha de ver a los Espíritus. Las primeras son frecuentes sobre todo en el momento de la muerte de las personas que se han amado o conocido, y que vienen a advertir que no pertenecen ya a este mundo. Hay numerosos ejemplos de hechos de este género, sin hablar de las visiones durante el sueño. Otras veces son igualmente de parientes o amigos, que aunque muertos de más o menos tiempo, aparecen ya sea para indicar un peligro, ya sea para dar un consejo o pedir un servicio. El servicio que pueda reclamar un Espíritu consiste, generalmente, en el cumplimiento de una cosa que no ha podido hacer en vida, o en el socorro de las oraciones. Estas apariciones son hechos aislados que tienen siempre un carácter individual y personal, y no constituyen una facultad propiamente dicha. La facultad consiste en la posibilidad, si no permanente, al menos muy frecuente, de ver cualquier Espíritu que se presenta por extraño que nos sea. Esta es la facultad que constituye propiamente hablando los médiums videntes. Entre los médiums videntes los hay que sólo ven a los Espíritus que se evocan y de los cuales pueden hacer la descripción con una minuciosa exactitud; describen con los menores detalles sus gestos, la expresión de su fisonomía, las facciones, el traje y hasta los sentimientos de que parecen animados. Hay otros en los cuales esta facultad es más general; ven toda la población espiritista ambiente ir, venir y hasta podría decirse cumplir sus misiones.

169. Asistimos una noche a la presentación de la ópera Oberon con un médium vidente muy bueno. Había en el teatro gran número de localidades vacantes, muchas de las cuales estaban ocupadas por Espíritus que, según parecía, tomaban parte en el espectáculo; algunos iban al lado de ciertos espectadores y parecía que escuchaban su conversación. En las tablas pasaba otra escena; detrás de los actores había muchos espectadores de humor jovial que se divertían remedando e imitando sus gestos de una manera grotesca; otros, más formales, parecía que inspiraban a los cantores y hacían esfuerzos para darles energía. Uno de ellos estaba constantemente al lado de una de las principales cantatrices; nosotros le creímos intenciones un poco ligeras; habiéndole llamado después de la caída del telón, vino a nosotros y nos reprendió con alguna severidad por nuestro juicio temerario. Yo no soy lo que creéis, dijo; soy su guía y su espíritu protector; yo soy quien está encargado de dirigirla. Después de algunos minutos de una conversación muy grave nos dejó diciendo: Adiós; está en su camerino; es necesario que vaya a velar sobre ella. Evocamos en seguida al Espíritu de Weber, autor de la ópera, y le preguntamos lo que pensaba de la ejecución de su obra. “No es muy mala, contestó, pero es floja; los actores cantan, he aquí todo; no hay inspiración, Esperad, añadió, voy a darles un poco de fuego sagrado”. Entonces se le vio sobre la escena, cerniéndose encima de los actores; un efluvio parecía salir de él y derramarse sobre ellos; en este momento hubo en los mismos una recrudescencia visible de energía.

170. He aquí otro hecho que prueba la influencia que los Espíritus ejercen sobre los hombres sin conocerlo éstos. Estábamos, como dicha noche, en una representación teatral con otro médium vidente. Habiendo entablado una conversación con un Espíritu espectador, éste nos dijo: ¿veis esas dos señoras solas en ese palco del primer piso? Pues bien; me empeño en hacerlas dejar el teatro. Dicho esto se le vio ir a colocarse en el palco en cuestión y hablar a las dos señoras: de repente éstas, que estaban muy atentas al espectáculo, se miraron; pareció que se consultaban, luego se fueron y no volvieron más. El Espíritu nos hizo entonces un gesto cómico para mostrarnos que había cumplido su palabra, pero no le volvimos a ver para pedirle más amplias explicaciones. Así es como diferentes veces hemos podido ser testigos del papel que hacen los Espíritus entre los vivos, les hemos observado en diferentes lugares de reunión: en el baile, en el concierto, en el sermón, en los funerales, en las bodas, etc., y por todas partes los hemos encontrado fomentado las malas pasiones, induciendo a la discordia, excitando las pendencias y regocijándose de sus proezas; otros, al contrario, combatiendo esta influencia perniciosa, pero rara vez se les escuchaba.

171. La facultad de ver a los Espíritus puede, sin duda, desenvolverse, pero es una de aquellas cuyo desarrollo natural conviene esperar sin provocarlo, si no se quiere exponer a ser juguete de su imaginación. Cuando el germen de una facultad existe, se manifiesta por sí misma; en principio es necesario contentarse con las que Dios nos ha concedido, sin investigar lo imposible; porque entonces, queriendo tener demasiado, se arriesga el perder lo que se tiene. Cuando hemos dicho que los hechos de apariciones son frecuentes y espontáneos (número 107) no hemos querido decir que sean muy comunes; en cuanto a los médiums videntes propiamente dichos, son todavía más raros y hay mucho que desconfiar de aquellos que pretenden gozar de esa facultad; es prudente el no dar fe sino sobre pruebas positivas. No hablemos de aquellos que se hacen la ridícula ilusión de los Espíritus glóbulos que hemos descrito (número 108), sino de los que pretenden ver a los Espíritus de manera racional. Ciertas personas pueden, sin duda, engañarse de buena fe, pero otras pueden también simular esta facultad por amor propio o por interés. Particularmente en este caso es preciso tener cuenta del carácter, de la moralidad y de la sinceridad habitual; pero sobre todo en las circunstancias de detalle es como se puede encontrar la comprobación más cierta, porque las hay que no pueden dejar duda, como por ejemplo, la exactitud del retrato de los Espíritus que el médium jamás ha conocido vivos. El hecho siguiente se halla en esta categoría. Una señora viuda, cuyo marido se comunicaba frecuentemente con ella, se encontraba un día con un médium vidente que no la conocía, como tampoco a su familia; el médium le dijo: – Veo un Espíritu cerca de usted. - ¡Ah! Dijo también la señora, es sin duda mi marido, que no me deja casi nunca. – No, respondió el médium; es una mujer de cierta edad; va peinada de una manera singular, tiene una venda blanca en la frente. Con esta particularidad y otros detalles descriptivos, la señora reconoció sin equivocarse a su abuela, de la que no se acordaba ni remotamente en aquel momento. Si el médium hubiera querido simular esta facultad, le era fácil seguir el pensamiento de la señora, mientras que en lugar del marido con quien estaba preocupada, veía una mujer con un peinado particular del que no podía tener ninguna idea. Este hecho prueba también que la vista, en el médium, no era el reflejo de ningún pensamiento extraño. (Véase el numero 102.)

Médiums videnteslos que ven a los Espíritus en estado de vigilia o despiertos. La vista accidental y fortuita de un Espíritu en una circunstancia particular es bastante frecuente; pero la vista habitual o facultativa de los Espíritus sin distinción, es excepcional. (Número 167).

Es una aptitud a la cual se opone el estado actual de los órganos; por esto es útil el no creer siempre bajo palabra a los que dicen ver a los Espíritus.

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Médiums inspirados: aquellos cuyos pensamientos son sugeridos por los Espíritus, lo más frecuente sin saberlo, ya sea para los actos ordinarios de la vida, ya sea para los grandes trabajos de la inteligencia. (Número 182).

Médiums de presentimientos: personas que en ciertas circunstancias tienen una vaga intuición de las cosas futuras vulgares. (Núm. 184).

Médiums proféticos: variedad de los médiums inspirados o de presentimientos; reciben con el permiso de Dios y con más precisión que los médiums de presentimientos la revelación de las cosas futuras de un interés general, y que están encargados de hacer conocer a los hombres para su instrucción. Si hay verdaderos profetas hay muchos más de falsos, que toman los sueños de su imaginación por revelaciones, cuando no son embrollones que se hace pasar por tales por ambición. (Véase El libro de los Espíritus, núm. 624, “Caracteres del verdadero profeta”).

Libro de Los Médiums
19. ¿La visión de los Espíritus se produce en estado normal o solamente en un estado extático?
-Puede tener lugar en las condiciones perfectamente normales; sin embargo, las personas que los ven están muchas veces en un estado particular muy cerca del éxtasis que les da una especie de doble vista (El libro de los Espíritus, núm. 447).

20. Aquellos que ven a los Espíritus ¿los ven por los ojos?
Ellos lo creen; pero en realidad el alma es la que ve, y lo que lo prueba es que pueden verse con los ojos cerrados.

21. ¿Cómo puede el Espíritu hacerse visible?
El principio es el mismo que el de todas las manifestaciones, tiende a las propiedades del periespíritu, que puede sufrir diversas modificaciones a gusto del Espíritu.

22. El Espíritu propiamente dicho ¿puede hacerse visible o bien no lo puede sino con la ayuda del periespíritu?
En vuestro estado material, los Espíritus solo pueden manifestarse con la ayuda de su envoltura semi material; es el intermediario por el cual obran sobre vuestros sentidos. Bajo esta envoltura aparecen algunas veces con una forma humana o cualquier otra, ya sea en sueños, ya sea en estado de vigilia, lo mismo a la luz que en la obscuridad.

23. ¿Se podría decir que es por condensación del fluido del periespíritu que el Espíritu se hace visible?
Condensación no es la palabra; más bien es una comparación que puede ayudar a haceros comprender el fenómeno, porque realmente no hay condensación. Por la combinación de los fluidos, se produce en el periespíritu una disposición particular que no tiene analogía para vosotros y que lo hace perceptible.

24. Los Espíritus que aparecen ¿no pueden tocarse nunca y son siempre inaccesibles al tacto?
En su estado normal son impalpables, como cuando se sueña. Sin embargo pueden hacer impresión en el tacto y dejar trazas de su presencia, y aun en ciertos casos venir a ser momentáneamente tangibles, lo que prueba que entre ellos y vosotros hay una materia.

25. ¿Todos son aptos para ver los Espíritus?
Durante el sueño, sí, pero no en estado de vigilia. En el sueño el alma ve sin intermediario; en la vigilia está siempre más o menos sujeta a la influencia de los órganos; por esto las condiciones no son siempre las mismas.

26. ¿De qué proviene la facultad de ver los Espíritus durante la vigilia?
Esta facultad depende del organismo; proviene de la facilitad más o menos grande que tiene el fluido del vidente para combinarse con el del Espíritu. Así no basta al Espíritu querer mostrarse; es preciso, además, que encuentre en la persona a la cual quiere hacerse ver, la aptitud necesaria.
– ¿Esta facultad puede desenvolverse con el ejercicio? Lo puede como todas las otras facultades; pero es una de aquellas de las cuales vale más esperar el desenvolvimiento natural que provocarle, por el temor de sobreexcitar la imaginación. La visión general y permanente de los Espíritus es excepcional, y no está en las condiciones normales del hombre.

27. ¿Se puede provocar la aparición de los Espíritus?
Se puede algunas veces, pero muy raramente; es casi siempre espontánea. Para esto es menester estar dotado de una facultad especial.

28. ¿Los Espíritus pueden hacerse visibles bajo otra apariencia que la forma humana?
La forma humana es la forma normal; el espíritu puede variar su apariencia, pero siempre es el tipo humano.
–¿No pueden manifestarse bajo la forma de una luz?
Pueden producir llamas, luces, como cualesquiera otros efectos, para atestiguar su presencia; pero estas cosas no son los mismos Espíritus. La llama muchas veces sólo es una ilusión óptica o una emanación del periespíritu; en todos los casos no es más que una parte de éste; el periespíritu no aparece entero sino en las visiones.

29. ¿Qué pensaremos de la creencia que atribuye los fuegos fatuos a la presencia de almas o Espíritus?
Superstición producida por la ignorancia. La causa física de los fuegos fatuos es bien conocida.
– La llama azul que apareció, según se dice, sobre la cabeza del niño Servius Tullius, ¿es una fábula o una realidad?
Era real; fue producida por el Espíritu familiar que quería advertir a la madre. Esta madre, médium vidente, había apercibido un rayo del Espíritu protector de su hijo. Todos los médiums videntes no ven al mismo grado, así como vuestros médiums escribientes no escriben todos la misma cosa. Mientras que esta madre sólo veía una llama, otro médium hubiese podido ver el mismo cuerpo del Espíritu.

30. ¿Los Espíritus podrían presentarse bajo la forma de animales?
Puede suceder; pero los que tomen estas apariencias son siempre Espíritus muy inferiores. En todos los casos esto sólo sería una apariencia momentánea; porque sería absurdo el creer que un animal cualquiera pudiese ser la encarnación real de un Espíritu. Los animales son siempre animales y no otra cosa.

Observación. – Sólo la superstición puede hacer creer que ciertos animales están animados por Espíritus; es preciso una imaginación muy  complaciente, o bien afectada, para ver alguna cosa sobrenatural en circunstancias un tanto extravagantes, con las cuales se presentan algunas veces; pero el miedo hace ver con frecuencia lo que no existe. El miedo no siempre es el origen de esta idea; hemos conocido una señora muy inteligente por cierto, que se aficionó más de lo regular a un gatazo negro, porque le creía de una naturaleza “sobre animal”; pero no había oído jamás hablar del Espiritismo; si lo hubiera conocido, le habría hecho comprender lo ridículo de la causa de su predilección, probándole la imposibilidad de semejante metamorphosis

Libro de Los Médiums

. Médiums de presentimientos

184. El presentimiento es una intuición vaga de las cosas futuras. Ciertas personas tienen esta facultad más o menos desenvuelta; pueden deberla a una especie de doble vista que les permite entrever las consecuencias de las cosas presentes y la filiación de los acontecimientos; pero a menudo, también en el hecho de comunicaciones ocultas, y en este caso, sobre todo, es cuando podemos dar el nombre de médiums de presentimientos a los que están dotados de ella y son una variedad de los médiums inspirados.


Reflexión Final:
La Clarividencia es el fenómeno conocido bajo el nombre de “Doble Vista", en nuestra Codificación.
  • Me gustó mucho lo publicado por José Luis Martín Sábado 30 de julio de 2011, en su artículo Videncia y Clarividencia Publicado.  Por lo cual expongo algunos extractos de su articulo aquí en esta reflexión final.
La mayoría de las veces la clarividencia es el resultado de un trance parcial, que puede ser consciente o inconsciente. Es conocida como “estado Sonambúlico, en donde las regiones sensoriales del cerebro están disociadas o sumidas en una fuerte relajación psíquica.

En la clarividencia Sonambúlica el vidente percibe mientras permanece en estado de trance o Sonambúlico.

Otra clase de clarividencia es la onírica, en donde las visiones se tienen durante el sueño físico.

La clarividencia profética es en la que el clarividente penetra en el futuro.

La telepática es cuando perciben los pensamientos de otras personas.

La Telestesia se refiere a la percepción de objetos, cuerpos, cosas, etc., así como escenas que se están produciendo a distancia.

Por la clarividencia psicométrica se puede hacer la lectura de las referencias psíquicas encontradas en objetos, personas y ambientes, pudiendo pertenecer al pasado, al presente o al futuro.

La Videncia aunque se encuentra clasificada en el grupo de las mediumnidades, en sí misma no lo es, pues no existe la transmisión o comunicado de un Ser espiritual. La Clarividencia, también conocida como “Doble vista”, o “segunda vista”.  

Creo que con la información contenida en este artículo, es posible establecer la definición y también la diferencia en cuanto a que ser vidente o clarividente sea considerado ser Adivino, pues no es lo mismo.

Espero que esta información haya sido de algún beneficio para ti.  Te invito a que consideres nuestra Filosofía Espírita.  Nuestra filosofía tiene consecuencias Morales.  Lo que significa es que basamos esta filosofía en la Moral de Jesús, que nos enseno que “NO LE HICIERAS A NADIE, LO QUE NO TE GUSTARIA TE HICIERAN A TI”, por lo tanto no tenemos nada que ver con actividades de hechicería, brujería, adivinaciones, leer la mano o leer las cartas.  Ninguna de esas actividades tiene que ver con nuestra filosofía. Visita este blog y puedes tener acceso a nuestros libros digitales que son todos de gratis.

Referencias

·         Obras Póstumas – Allan Kardec


·         El Cielo Y el Infierno – Allan Kardec


·         Génesis – Allan Kardec


·         Los Médiums - Allan Kardec


·         El Libro de los Espíritus VII.- Doble vista Videncia y Clarividencia Publicado por José Luis Martín Sábado 30 de julio de 2011. 


·         Real Academia Española – Diccionario de la Lengua Española, Vigésima segunda edición. Clarividencia De Wikipedia, la enciclopedia libre


Frank Montañez
“Soy Espírita”
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Si me mencionas o no, no es importante para mí, pero sí; es una falta el atribuirte que la información publicada es de tu autoría al no hacer mención alguna del autor original, si no das el crédito al que originalmente lo creo, eso es propiedad intelectual y al no dar el crédito, constituye una falta de moralidad. Recomiendo que añadas al final de tu reflexión algo así:

Partes de esta reflexión ha sido tomada de un artículo publicado por Frank Montañez de “Soy Espírita” en su blog: www.soyespirita.blogspot.com
Nombre del Artículo:
Fecha Publicado:

Eso evitarás que actúes mal sin quererlo hacer, de eso se trata la Educación Espírita.



Los siguientes enlaces te conducen a estos temas ya publicados para ayudarte en tu desarrollo de educación espiritual:

¿EN QUE CREEMOS?
La obsesión desde la Perspectiva Espírita
¿Qué es La Transformación Moral?
¿Cómo activamos nuestra Transformación Moral?
¿Significa lo mismo Reforma Íntima y Transformación Moral?
Reforma Íntima
¿Qué es La Reforma Íntima?
Los Espíritus de La Codificación Espírita
LA OBSESIÓN - INTRODUCCIÓN
Causa y Cura de la Obsesión
CONOCE TU ESPÍRITU PROTECTOR
OBSESIÓN EN LA MEDIÚMNIDAD
LIBRE ALBEDRÍO Y LA MORAL
Ley de Causa y Efecto
ESPÍRITUS IMPERFECTOS, ESPÍRITUS BUENOS
¿QUE ES LA REENCARNACIÓN?
NO PAGAR POR CONSULTAS CON ADIVINOS
CAUSA Y CURA DE LA OBSESIÓN
Influencia Oculta de los Espíritus en Nuestros pensamientos.
El Diablo, Satanás o el Demonio no existe
Egoísmo              
¿El Alma Sufre o no en Transito?
¿Qué es la Erraticidad?
La Resignación en las pruebas sin murmurar ni acusar a Dios
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La Moral es la regla para conducirse bien, es decir para distinguir El Bien del Mal
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Los Animales y el Hombre según la Perspectiva Espírita
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Los Espíritus le dijeron a Allan Kardec que no se acabaría el Mundo, Esto ocurrió en el año 1856.
Allan Kardec no era Mason
La Ley de Progreso
Egoismo es el enemigo #1 de la Humanidad
Metafisica y Espiritismo no es lo mismo
Aura y el significado de los colores
Conversacion o Dialogo Espiritual con un Espiritu Desencarnado
Estudia El Espiritismo – Leccion #1 - ¿Qué es Dios?
Incorporación de Los Espíritus no es conforme al Espiritismo
¿Que dijeron los Espíritus en relación a vida en otros planetas?
El Espíritu Protector e siempre un Espíritu Superior
El Espiritismo Es de TODOS, no es una Religión
El Espiritismo y el Laicismo
El Fenómeno de la Bicorporeidad y el Desdoblamiento
¿Que son los Suenos-Dreams-Sonhos?
Conversación o Dialogo con los Espíritus 
Aura-y-el-significado-de-los-colores.
Metafisisca y Espiritismo NO es lo Mismo
La Biblia modificada por los Hombres
¿Que dijeron Los Espíritus sobre la Vida en Otros Planetas?
El Espíritu Protector es Siempre un Espíritu Superior
No a la Incorporación de Espíritus Impuros Espíritus 
Soy un Hombre o Mujer de Bien, ¿Qué pasara con mi Alma cuando Desencarne?
Dios no es un Dios Vengativo
Los Espiritus no tienen Edad
Esquizofrenia según una Perspectiva Espirita
Metodo para la CURA de una Obsesion Subyugante
La Huelga de Hambre es un intento de Suicidio



5 Libros de La Codificación Espírita escritos por Allan Kardec, son los siguientes

Los Espíritus – (18 abril 1857)
Los Médiums – (Enero 1861)
Evangelio Según El Espiritismo (Abril 1864)
Cielo y el Infierno (1° Agosto 1865)
Génesis (Enero 1868)

Te los ofrezco gratuitos en estos enlaces y en audio que son mas fáciles de manejar.

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Los invito a que descarguen los AUDIO Libros en mi blog. No hay escusas para no leer el Libro de los Espíritus y el de los Médiums, pues pueden escucharlos narrados. Visita mi blog o simplemente dale clic al libro que ves listado a continuación. ¡VIVA EL ESPIRITISMO!


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Espero estos enlaces te conduzcan a información que te ayude a lograr activar tu crecimiento espiritual, a través de la Transformación Moral.



NOTA ACLARATORIA:

Han notado que nuestras reflexiones se redactan para la Educación de nuestra filosofía, tal y como lo ilustran Los Espíritus de La Codificación Espirita dada a Allan Kardec.  Muchas de estas enseñanzas lucen como que deben ser tratadas en la Casa Espírita y creo que sí; es esto correcto.  Pero la mayoría de nuestros lectores no tienen acceso a Casa Espírita alguna, entonces no nos podemos quedar con las manos cruzadas esperando que Espíritus Impuros que sabiendo esta realidad se adelanten se introduzcan en los hogares de personas que con genuino interés se acercan a nuestra página buscando ayuda.

No demostramos compasión si no ayudamos a estas personas en estos lugares inaccesibles que no existe ninguna Casa Espírita cerca y tal vez nunca la habrá a no ser por nuestra educación por el Internet.  Para muchos el desarrollo de la Mediúmnidad es tan serio que no han desarrollado aun Médiums en sus lugares de reunión.  Pero eso no debe ser la norma, pues el mismo Allan Kardec nos apercibió de que esto era esencial en el desarrollo espiritual de las comunicaciones Mediúmnica.

Preferimos hacer accesible esta información para aquellos que genuinamente desean crecer espiritualmente, y yo soy el de pensar que si los deseos de estos nuevos allegados son encaminados al desarrollo de la Mediúmnidad, es preferible ayudarlos que dejarlos a expensas de Espíritus Impuros que aprovechándose del deseo más profundo de crecer espiritualmente intervengan para que esto no se logre.

Esta educación debe ser el detonador para el establecimiento de nuevos centros de reunión para nuevos allegados y esto cumple el propósito de la codificación y de la Ley de Progreso y Crecimiento espiritual a que todos tenemos derecho.



Revisado en: 1/21/13
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2 comentarios:

  1. Nesecito ayuda ..fallecio un familiar me nesecita decir algo pero no puedo desifrarlo no lo entiendo ..puedes ayudarme

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  2. Endiendo si no pueden pero por lo menos un contacto con el que me pueda comunicar directamente para que me ayude. Mil Gracias

    ResponderEliminar

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¿Cómo reconocer un “Espiritista Verdadero”, en el Espiritismo?

¿Cómo reconocer un “Espiritista Verdadero”, en el Espiritismo? 
Un Espiritista Verdadero es aquel que según el Libro de Obras Póstumas, de Allan Kardec lo describe así:

Breve Contestación a los Detractores del Espiritismo

“Solo reconoce por adeptos suyos a los que practican su enseñanza, es decir, a los que trabajan en su propio mejoramiento moral, esforzándose en vencer sus malas inclinaciones, en ser menos egoístas y orgullosos, más afables, más humildes, pacientes, benévolos, caritativos para con el prójimo y moderados en todas las cosa, pues este es el signo característico del espiritista verdadero…”

Un Espiritista Verdadero, no es el que cobra menos dinero. Esos son “Charlatanes”, infiltrados en el Espiritismo. Los “Charlatanes”, son los que cobran dinero en el Espiritismo.


Evaluar a un Espiritista, y saber si es uno Verdadero, se necesita tener conocimiento adquirido, mediante la lectura de los Libros Codificados de Allan Kardec, Así se puede verificar la autenticidad.

Mensajes en Fotos


Body

















1/15/16

Un RESUMEN sobre los recursos del Espiritismo para sanar las Obsesiones Espirituales seria:









  • Moralización del Obsesado obteniendo su ascendencia Moral y luego al Obsesor moralizarlo.



  • Fortalecimiento de la "Voluntad" del Obsesado para que pueda Rechazar al Obsesor.



  • Oración Magnética Mental. (Grupales),



  • Magnetización del Obsesado, mediante Pases Magnéticos.



  • Educación Espirita.


Los postulados y la definición de la Filosofía Espirita antes expresada es nuestra razón de ser en esta red social. Por la naturaleza de este medio, muchas personas con diferentes corrientes de pensamiento y de diferente postura con relación al Espiritismo, pueden hacer comentarios a nuestras reflexiones. Esto nos llena de mucha satisfacción, porque ilustra claramente que el propósito de la existencia de esta página ha cometido su propósito al lograr cruzar barreras de idiomas y de pensamientos. Estamos muy claros en que nuestra filosofía es una de carácter Kardeciana y es la que promulga el deseo genuino de Dios en cuanto al comportamiento Moral de nuestra sociedad y de toda la raza humana, pero no tenemos ninguna conexión con otras corrientes de pensamiento sincretistas como lo son: Práctica de africanismo, indigenismos o ritualismos étnicos, Religiosos, folclóricos o sincréticos ni se hacen rezos, baños de plantas, consume de aguardiente o tabacos, inhalaciones toxicas, curaciones mágicas, maleficios o encantamientos y Santería.



Las obsesiones se Curan según el Espiritismo.






Excelente recurso de información según El Espiritismo, en el siguiente Libro Gratuito:








Todos están bienvenidos a comentar nuestras reflexiones, pero en nada esto significa que patrocinemos estas corrientes diferentes de pensamientos.











Queremos ser un faro, donde aquellos que desean encontrar el puerto seguro, puedan libremente acercarse al dialogo y a la comprensión. Jesús nos enseño a no hacer acepción de persona alguna, somos llamados a la comprensión y a la tolerancia con todos aquellos que aunque tengan pensamientos diferentes, siguen siendo seres humanos en el proceso de encontrar el sendero de la verdad en su camino evolutivo.












REFERENCIAS PARA ESCRIBIR ESTA REFLEXIÓN



  • El Evangelio Según El Espiritismo, Allan Kardec

  • El Libro de Los Espíritus, Allan Kardec

  • Obras Póstumas, Allan Kardec

  • Genesis

  • El Cielo Y el Infierno – Allan Kardec

  • El Libro de Los Médiums – Allan Kardec











Frank Montañez

“Soy Espírita”

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NOTA Importante:




Si consideras que este articulo o reflexión es útil, y deseas citarnos en un artículo o nota que publiques en tu blog o en Facebook, por favor haz una mención de que obtuviste la información de un articulo nuestro ya publicado. Eso es actuar en Moral y bien común. No permitas que el atribuirte consciente o inconscientemente crédito por algo que copiaste de otro autor, afecte tu espiritualidad, y que cometas faltas que se han de acumulan a las que ya tienes.




Si me mencionas o no, no es importante para mí, pero sí; es una falta el atribuirte que la información publicada es de tu autoría al no hacer mención alguna del autor original, si no das el crédito al que originalmente lo creo, eso es propiedad intelectual y al no dar el crédito, constituye una falta de moralidad. Recomiendo que añadas al final de tu reflexión algo así:




Partes de esta reflexión ha sido tomada de un artículo publicado por Frank Montañez de “Soy Espírita” en su blog: www.soyespirita.blogspot.com




Nombre del Artículo:


Fecha Publicado:


Eso evitarás que actúes mal sin quererlo hacer, de eso se trata la Educación Espírita.






Los siguientes enlaces te conducen a estos temas ya publicados para ayudarte en tu desarrollo de educación espiritual:









































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NOTA ACLARATORIA:





Han notado que nuestras reflexiones se redactan para la Educación de nuestra filosofía, tal y como lo ilustran Los Espíritus de La Codificación Espirita dada a Allan Kardec. Muchas de estas enseñanzas lucen como que deben ser tratadas en la Casa Espírita y creo que sí; es esto correcto. Pero la mayoría de nuestros lectores no tienen acceso a Casa Espírita alguna, entonces no nos podemos quedar con las manos cruzadas esperando que Espíritus Impuros que sabiendo esta realidad se adelanten se introduzcan en los hogares de personas que con genuino interés se acercan a nuestra página buscando ayuda. Para ellos les sugiero considerar conformar un pequeño grupo de Estudios en su hogar. Así se deleitaran de las enseñanzas de los Espíritus. Estos dos enlaces te ayudaran a comenzar a conformar tu grupo de Estudio:





  • http://soyespirita.blogspot.com/2014/01/ley-de-sociedad-i-necesidad-de-la-vida.html

  • http://soyespirita.blogspot.com/2011/08/recomendaciones-para-los-nuevos-grupos.html













No demostramos compasión si no ayudamos a estas personas en estos lugares inaccesibles que no existe ninguna Casa Espírita cerca y tal vez nunca la habrá a no ser por nuestra educación por el Internet. Para muchos el desarrollo de la Mediúmnidad es tan serio que no han desarrollado aun Médiums en sus lugares de reunión. Pero eso no debe ser la norma, pues el mismo Allan Kardec nos apercibió de que esto era esencial en el desarrollo espiritual de las comunicaciones Mediúmnica.




Preferimos hacer accesible esta información para aquellos que genuinamente desean crecer espiritualmente, y yo soy el de pensar que si los deseos de estos nuevos allegados son encaminados al desarrollo de la Mediúmnidad, es preferible ayudarlos que dejarlos a expensas de Espíritus Impuros que aprovechándose del deseo más profundo de crecer espiritualmente intervengan para que esto no se logre.




Esta educación debe ser el detonador para el establecimiento de nuevos centros de reunión para nuevos allegados y esto cumple el propósito de la codificación y de la Ley de Progreso y Crecimiento espiritual a que todos tenemos derecho.









































Autenticidad de los libros Codificados por Allan Kardec según el Libro de Génesis, ¿Qué es una Opinión en el Espiritismo? y el propósito del Espiritismo con la Humanidad:





Ítem #10. Sólo los espíritus puros reciben la misión de transmitir la palabra de Dios, pues hoy sabemos que los espíritus están lejos de ser todo perfectos y que algunos intentan aparentar lo que no son, razón por la cual San Juan ha dicho: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios” (Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol 4:1).



De modo que nadie tiene la autoridad Espiritual ni Moral de realizar cambios a los libros codificados que no sean los dueños y autores originales; "Los Espíritus".




Veamos lo que dice la introducción del Libro de Génesis, comentado y firmado por Allan Kardec y lee como sigue: Introducción, De la primera edición, publicada en enero de 1868.


“A pesar de la intervención humana en la elaboración de esta





Doctrina, la iniciativa pertenece a los espíritus, pero no a uno en especial, ya que es el resultado de la enseñanza colectiva y concordante de muchos espíritus, puesto que si se basara en la doctrina de un espíritu no tendría otro valor que el de una "opinión personal". El carácter esencial de la Doctrina y su existencia misma se basan en la uniformidad y la concordancia de la enseñanza. Por tanto, todo principio no general no puede considerarse parte integrante de la Doctrina, sino una simple opinión aislada de la cual el Espiritismo no se responsabiliza.


Es esa concordancia colectiva de opiniones, sometidas a la prueba de la lógica, la que otorga fuerza a la Doctrina Espírita y asegura su vigencia. Para que cambiase, sería necesario que la totalidad de los espíritus mudasen de opinión, es decir, que llegase el día en que negasen lo dicho anteriormente. Ya que la Doctrina emana de la enseñanza de los espíritus, para que desapareciese sería necesario que los espíritus dejasen de existir. Y es por eso que esta Doctrina prevalecerá siempre sobre los demás sistemas personales, que no poseen, como ella, raíces por doquier. El Libro de los Espíritus ha consolidado su prestigio porque es la expresión de un pensamiento colectivo y general.”

Firmado por Allan Kardec.






El Libro de Génesis, escrito por Allan Kardec nos indica lo siguiente tambien:


Ítem #40. El Espiritísmo presenta, como ha sido demostrado (cap. I, n.º 30), todos los caracteres del Consolador prometido por Jesús. No es, en absoluto, una doctrina individual, una concepción humana; nadie puede decirse su creador (Pues sus creadores fueron los Espíritus). Es el fruto de la enseñanza colectiva de los espíritus presididos por el Espíritu de Verdad. No suprime nada del Evangelio: lo completa y aclara. Con la ayuda de las nuevas leyes que revela, en unión con las de la ciencia, hace comprender lo que era ininteligible y admitir la posibilidad de aquello que la incredulidad tenía inadmisible. Hubo precursores y profetas que presintieron su llegada. Por su poder moralizador, prepara el reino del bien sobre la Tierra.


La doctrina de Moisés, incompleta, terminó circunscrita al pueblo judío; la de Jesús, más completa, se extendió a toda la Tierra mediante el cristianismo, pero no convirtió a todos; el Espiritismo, más completo aún, con raíces en todas las creencias, convertirá a la Humanidad.1


1. Todas las doctrinas filosóficas y religiosas llevan el nombre de la individualidad fundadora, por lo que se dice: el Mosaísmo, el Cristianismo, el Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, etc. La palabra Espiritismo, por el contrario, no involucra a ninguna persona en especial; pero sí define a una idea general que indica, al mismo tiempo, el carácter y la fuente múltiple de la Doctrina. [N. de A. Kardec.]






Claramente Allan Kardec y El Espíritu de verdad que dictó los Libros Codificados que el Espiritísmo, más completo aún, es con raíces en TODAS LAS CREENCIAS y la fuente múltiple de la doctrina, refiriéndose a que con Moisés la Doctrina fue incompleta y la de Jesús se extendió mediante el Cristianismo, pero no convirtió a todos, por lo tanto es hoy que el Espiritísmo ha de ser de todos, todas las doctrinas religiosas, "Mosaísmo, Cristianismo, Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, y yo ando los Musulmanes, los Hinduistas, los Ateos, los Laicos, los de Joaquín Trincado, los Santeros, Umbanda, en fin a "TODOS", es más incluyo, hasta los extraterrestres, Todos adelantaran sus Espíritus mediante las enseñanzas del Espiritísmo.



En el libro de Obras Póstumas, Allan Kardec, luego de haber dedicado 13 años a la Codificación Espírita, y haber codificado y publicado los 5 Libros Básicos, dijo lo siguiente refiriéndose al Espiritismo:



EL ESPIRITÍSMO NO ES UNA RELIGIÓN Constituida…



El espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas como toda filosofía espiritualista y por esto mismo toca forzosamente las bases fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma y la vida futura; pero no es una religión constituida, dado que no tiene culto, rito ni templo, y que entre sus adeptos ninguno ha tomado ni recibido titulo de sacerdote o sumo sacerdote. Estas calificaciones son pura invención de la crítica.


Obras Póstumas – Allan Kardec







TODOS SOMOS MÉDIUMS





Libro de Los Mediums - Sobre los Médiums - X




Todos los hombres son médiums, todos tienen un Espíritu que los orienta hacia el bien, en caso de que sepan escucharlo. Ahora bien, poco importa que algunos se comuniquen directamente con él a través de una mediumnidad especial, y que otros sólo lo escuchen a través de la voz del corazón y de la inteligencia, pues no deja de ser su Espíritu familiar quien los aconseja. Llamadlo espíritu, razón o inteligencia: en todos los casos es una voz que responde a vuestra alma y os dicta buenas palabras. Sin embargo, no siempre las comprendéis. No todos saben proceder de acuerdo con los consejos de la razón, no de esa razón que se arrastra y repta más de lo que camina, que se pierde en la maraña de los intereses materiales y groseros, sino de esa razón que eleva al hombre por encima de sí mismo y lo transporta a regiones desconocidas. Esa razón es la llama sagrada que inspira al artista y al poeta, el pensamiento divino que eleva al filósofo, el impulso que arrebata a los individuos y a los pueblos. Razón que el vulgo no puede comprender, pero que eleva al hombre y lo aproxima a Dios más que ninguna otra criatura; entendimiento que sabe conducirlo de lo conocido a lo desconocido, y le hace realizar las cosas más sublimes. Escuchad, pues, esa voz interior, ese genio bueno que os habla sin cesar, y llegaréis progresivamente a oír a vuestro ángel de la guarda, que desde lo alto del cielo os tiende la mano. Repito: la voz íntima que habla al corazón es la de los Espíritus buenos, y desde ese punto de vista todos los hombres son médiums.




Channing






Libro de Los Mediums - Capt. XVII


Amigos míos, permitidme que os dé un consejo, dado que avanzáispor un terreno nuevo, y si seguís la ruta que os indicamos no osextraviaréis. Se os ha dicho una gran verdad, que deseamos recordaros: el espiritismo es sólo una moral, y no debe salirse de los límites de la filosofía, ni más ni menos, salvo que quiera caer en el dominio de la curiosidad.


Dejad de lado las cuestiones científicas, pues la misión de los Espíritus no es resolverlas, ahorrándoos el esfuerzo de las investigaciones.


"Tratad antes de mejoraros, pues de ese modo progresaréis realmente".


San Luis






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