viernes, 31 de julio de 2026

Libro de Los Médiums, CAPÍTULO XXIII (23) ­- DE LA OBSESIÓN, Índice, Obsesión Simple.­ Fascinación, ­Subyugación. ­ Las Causas de la Obsesión y los­ Medios de combatirla.

Hablemos propiamente de la Obsesión según las Enseñanzas único las creencias del Espiritismo Moralizador y Verdadero, el consuelo de los afligidos al Mundo... ✅ 


Libro de Los Médiums 
CAPÍTULO XXIII ­ 
DE LA OBSESIÓN 
Índice 

Obsesión Simple. ­ Fascinación. ­ Subyugación. ­Causas de la obsesión. ­ Medios de combatirla. 

237. En el número de los escollos que presenta la práctica del Espiritismo, es menester poner en primera línea la "obsesión", es decir, el imperio que algunos Espíritus saben tomar sobre ciertas personas.     
    Ésta nunca tiene lugar sino por los Espíritus inferiores que procuran dominar; los Espíritus buenos no hacen experimentar ninguna contrariedad; aconsejan, combaten las influencias de los malos, y si no se les escucha se retiran. Los malos, por el contrario, se unen a aquellos sobre los cuales pueden hacer presa; si llegan a tomar imperio sobre alguno, se identifican con su propio Espíritu y le conducen como a un verdadero niño. La obsesión presenta caracteres diversos que es muy necesario distinguir, y que resultan del grado de opresión y de la naturaleza de los efectos que produce. La palabra obsesión es de algún modo un término genérico por el cual se designa esta especie de fenómeno cuyas principales variedades son: la "obsesión simple", la "fascinación" y la "subyugación". 

238. La obsesión simple tiene lugar cuando un Espíritu malhechor engaña a un médium, se mezcla contra su voluntad en las comunicaciones que recibe, le impide en comunicarse con otros Espíritus y sustituye a aquellos que se evocan. No se está obcecado por el sólo hecho de ser engañado por un Espíritu mentiroso; el mejor médium está expuesto a esto, sobre todo al principio, cuando aun le falta la experiencia necesaria, de la misma manera que entre nosotros las gentes más honradas pueden ser engañadas por los tunantes. Se puede, pues, ser engañado sin estar obcecado; la obsesión está en la tenacidad del Espíritu, del cual no se puede desembarazar.

En la obsesión simple, el médium sabe muy bien que tiene que habérselas con un Espíritu mentiroso, y éste no se oculta, no disimula sus malas intenciones y su deseo de contrariar. El médium reconoce sin pena la artimaña, y como está preparado, rara vez es engañado. Esta especie de obsesión es simplemente desagradable, y no tiene otro inconveniente que el oponer un obstáculo a las comunicaciones que se quisieron tener con Espíritus formales o con aquellos por quienes se tiene afección. Se pueden colocar en esta categoría los casos de "obsesión física", es decir, la que consiste en las manifestaciones ruidosas y obstinadas de ciertos Espíritus que hacen oír espontáneamente golpes u otros ruidos. Nos remitimos sobre este fenómeno al capítulo de las "Manifestaciones físicas espontáneas". (Núm. 82). 

239. La "fascinación" tiene consecuencias mucho más graves. Es una ilusión producida por la acción directa del Espíritu sobre el pensamiento del médium, y que de algún modo paraliza su juicio, con respecto a las comunicaciones. El médium fascinado no se cree engañado; el Espíritu tiene la maña de inspirarle una confianza ciega que le impide el ver la superchería y comprender el absurdo de lo que escribe, aun cuando todo el mundo lo conozca; la ilusión puede ir hasta hacerle ver lo sublime en el lenguaje más ridículo. Se estaría en el error si se creyera que este género de obsesión no puede alcanzar sino a las personas sencillas, ignorantes y desprovistas de juicio; los hombres más discretos, más instruidos y más inteligentes bajo otros conceptos no están exentos de esto, lo que prueba que esta aberración es el efecto de una causa extraña, de la que sufren la influencia. Ya hemos dicho que las consecuencias de la fascinación son mucho más graves; en efecto, a favor de esta ilusión que es el resultado, el Espíritu conduce aquel a quien ha logrado dominar como lo haría con un ciego, y puede hacerle aceptar las doctrinas más extravagantes y las teorías más falsas como siendo la única expresión de la verdad; aún más: puede excitarle a que haga acciones ridículas, de compromiso y aún perniciosas. Se comprende fácilmente toda la diferencia que hay entre la obsesión simple y la fascinación; se comprende también que los Espíritus que producen estos dos efectos deben diferir de carácter. En la primera, el Espíritu que se une a vosotros sólo es un ser importuno por su tenacidad, y se desea con impaciencia poderse desembarazar de él. En la segunda es otra cosa; para llegar a tales fines es necesario un Espíritu hábil, vivo y profundamente hipócrita, porque no puede chasquear y hacerse aceptar sino con ayuda de la máscara que sabe tomar y de un falso semblante de virtud; las grandes palabras de caridad, humildad y de amor de Dios son para él como credenciales; pero a través de todo esto deja penetrar las señales de inferioridad, que es necesario estar fascinado para no ver; teme también a todas las personas que ven demasiado claro; así es que su táctica es casi siempre la de inspirar a su intérprete el alejamiento de cualquiera que pudiera abrirle los ojos; por este motivo, evitando toda contradicción, siempre tiene la seguridad de tener razón. 

240. La "subyugación" es una restricción que paraliza la voluntad del que la sufre y le hace obrar a pesar suyo. En una palabra, es su verdadero "yugo". La subyugación puede ser "moral o corporal". En el primer caso, el subyugado es solicitado a tomar determinaciones muchas veces absurdas y comprometidas, que por una especie de ilusión las cree sensatas; es una especie de fascinación. En el segundo caso el Espíritu obra sobre los órganos materiales y provoca los movimientos involuntarios. Se traduce en el médium escribiendo por una necesidad incesante de escribir, aún en los momentos más inoportunos. Nosotros los hemos visto que, en defecto de pluma o de lápiz, escribían con el dedo por todas partes en donde se encontraban, en las mismas calles, en las puertas y en las paredes. La subyugación corporal va algunas veces más lejos; puede conducir a los actos más ridículos. Hemos conocido a un hombre que no era joven ni hermoso, que bajo el imperio de una obsesión de esta naturaleza se veía obligado por una fuerza irresistible a ponerse de rodillas delante de una joven, con la cual no había tenido ninguna entrevista y pedirla en matrimonio. Otras veces sentía en las espaldas y en las piernas una presión enérgica, que le forzaba contra su voluntad y sin embargo de la resistencia que hacía al ponerse de rodillas y besar el suelo en los parajes públicos y en presencia de la multitud. Este hombre pasaba por loco entre sus relaciones; pero nosotros nos hemos convencido de que no lo era, porque tenía el pleno convencimiento del ridículo, de lo que hacía contra su voluntad, por lo que sufría horriblemente. 

241. En otro tiempo se daba el nombre de posesión al imperio ejercido por malos Espíritus, cuando su influencia llegaba hasta la aberración de las facultades. La posesión sería para nosotros sinónimo de subyugación. Si no adoptamos este término es por dos razones: la primera porque implica la creencia de seres creados para el mal y entregados perpetuamente a él, mientras que no hay sino seres más o menos imperfectos y que todos pueden mejorarse. La segunda, porque implica igualmente la idea de la toma de posesión de un cuerpo por un Espíritu extraño, de una especie de cohabitación, mientras que sólo hay una sujeción. La palabra "subyugación" expresa perfectamente el pensamiento. De este modo para nosotros no hay poseídos en el sentido vulgar de la palabra: sólo hay "obcecados", "subyugados" y "fascinados". 

242. La obsesión, como ya lo hemos dicho, es uno de los más grandes escollos de la mediumnidad; es también uno de los más frecuentes; así es que todos los cuidados serían pocos para combatirla, porque además de los inconvenientes personales que pueden resultar de esto, es un obstáculo absoluto para la bondad y la veracidad de las comunicaciones. La obsesión, en cualquier grado que esté, es siempre el efecto de una sujeción y esta sujeción, no pudiendo nunca ser ejercida por un Espíritu bueno, resuelta de esto que toda comunicación dada por un médium obcecado es de origen sospechoso y no merece ninguna confianza. Si alguna vez se encuentra algo bueno, es menester tomarlo y arrojar todo lo que es simplemente dudoso. 

243. Se conoce la obsesión con los caracteres siguientes: 
1º Persistencia de un Espíritu en comunicarse contra la voluntad del médium, por la escritura, el oído, la tiptología, etc., oponiéndose a que otros Espíritus puedan hacerlo. 

2º Ilusión que, no obstante la inteligencia del médium, le impide el reconocer la falsedad y el ridículo de las comunicaciones que recibe. 

3º Creencia en la infalibilidad y en la identidad absoluta de los Espíritus que se comunican y que, bajo nombres respetables y venerados, dicen cosas falsas o absurdas. 

4º Confianza del médium en los elogios que hacen de él los Espíritus que se le comunican. 

5º Propensión a separarse de las personas que pueden darle avisos útiles. 

6º Tomar a mal la crítica con respecto a las comunicaciones que reciben. 

7º Necesidad incesante e inoportuna de escribir. 

8º Sujeción física dominando la voluntad de cualquiera y forzándole a obrar o a hablar a pesar suyo. 

9º Ruidos y trastornos de cosas persistentes a su alrededor y de los que se es la causa o el objeto. 

244. En presencia del peligro de la obsesión se dice uno que el ser médium será una cosa desagradable; ¿no es esta facultad la que la provoca, en una palabra, no es esto una prueba inconveniente de las comunicaciones espiritas? Nuestra contestación es fácil y rogamos que se medite con cuidado. No son los médiums ni los espiritistas los que han creado a los Espíritus, sino que los Espíritus son la causa de que haya espiritistas y médiums; no siendo los Espíritus otra cosa que las almas de los hombres, hay, pues, Espíritus desde que hay hombres, y por consiguiente han ejercido en todo tiempo su influencia saludable o perniciosa sobre la humanidad. La facultad medianímica no es para ellos sino un medio para manifestarse; en defecto de esta facultad lo hacen de mil maneras distintas más o menos ocultas. Sería, pues, un error creer que los Espíritus ejercen su influencia sólo por las comunicaciones escritas o verbales; esta influencia es de todo los instantes, y aquellos que no se ocupan de los Espíritus y que ni creen en ellos están expuestos como los otros y aún más porque no tienen contrapeso. La mediumnidad es para el Espíritu un medio de hacerse conocer; si es malo se hace siempre traición por hipócrita que sea; puede, pues, decirse, que la mediumnidad permite que se vea a su enemigo frente a frente si uno puede expresarlo así, y combatirle con sus propias armas; sin esta facultad obra en la oscuridad y al favor de su invisibilidad puede hacer, y hace en realidad, mucho mal. ¡A cuántos actos no está uno impulsado por su desgracia, y que se hubieron evitado si hubiese habido un medio de ilustrarse! Los incrédulos no creen decir tanta verdad cuando dicen de un hombre que se extravía con obstinación: "Un mal genio empuja hacia la perdición". De este modo el conocimiento del Espiritismo, lejos de dar imperio a los malos Espíritus, debe tener por resultado en un tiempo más o menos próximo, y cuando se habrá propagado, "el destruir este imperio" dando a cada uno los medios de ponerse en guardia contra sus sugestiones, y el que sucumba a nadie podrá culpar sino a sí mismo. 

Regla general: cualquiera que tenga malas comunicaciones espiritistas, escritas o verbales, está bajo una mala influencia; esta influencia se ejerce sobre él, que escriba o deje escribir, es decir, que sea o no médium, que crea o no crea. La escritura da el medio de asegurarse de la naturaleza de los Espíritus que obran sobre él y de combatirles si son malos, lo que se hace aun con más éxito cuando viene a conocer el motivo que les hace obrar. Si es demasiado ciego para comprenderle, otros podrán hacerle abrir los ojos. En resumen, el peligro no está en el mismo Espiritismo, puesto que puede, por el contrario, servir de comprobante y preservarnos del que corremos sin cesar, sin que los sepamos; está en la orgullosa propensión de ciertos médiums en creerse, con demasiada ligereza, los instrumentos exclusivos de Espíritus superiores, y en la especie de fascinación que no les permite comprender las tonterías de los que son los intérpretes. Aquellos mismos que no son médiums pueden dejarse engañar. Citemos una comparación. Un hombre tiene un enemigo secreto que no conoce y que esparce contra él, por bajo mano, la calumnia y todo lo que la más negra maldad puede inventar; ve perder su fortuna, alejarse sus amigos, turbada su felicidad interior, no pudiendo descubrir la mano que le hiere, no puede defenderse y sucumbe; pero viene un día que este enemigo secreto le escribe, y sin embargo de su astucia se hace traición. He aquí, pues, a su enemigo descubierto y puede confundirle y remontarse. Tal es el papel de los malos Espíritus, que el Espiritismo nos da la posibilidad de conocer y descubrir. 

245. Los motivos de la obsesión varían según el carácter del Espíritu; muchas veces es una venganza que ejerce sobre un individuo de quien ha tenido que quejarse durante su vida o en otra existencia; a menudo no tiene otra razón que el deseo de hacer mal; como sufre, quiere hacer sufrir a los demás; halla una especie de gozo en atormentarles, en vejarles; de este modo la impaciencia que se le demuestra le excita, porque tal es su objeto, mientras que se le cansa por la paciencia; irritándose, demostrando despecho, se hace precisamente lo que él quiere. Estos Espíritus obran algunas veces por ira y por celos del bien; por esto dirigen sobre las gentes honradas sus intenciones maléficas. Uno de ellos se ha unido como una polilla a una honrada familia conocida nuestra, que por lo demás no tiene la satisfacción de tomarla por juguete; preguntado por el motivo que tenía para atacar a las buenas gentes, más bien que a los hombres malos como él, contestó: "estos no me causan envidia. Otros están guiados por un sentimiento de maldad que les conduce a aprovecharse de la debilidad moral de ciertos individuos que saben que son incapaces de resistirles. Uno de estos últimos que subyugaba a un joven de inteligencia muy limitada, preguntado por los motivos de la elección, nos contestó: "Tengo una necesidad muy grande de atormentar a alguno; una persona razonable me rechazaría; me arrimo a un idiota que no me opone ninguna virtud". 

246. Hay Espíritus obsesores sin malicia, que son algo buenos, pero que tienen el orgullo del falso saber; tienen sus ideas y sus sistemas sobre la ciencia, la economía social, la moral, la religión, la filosofía; quieren hacer prevalecer su opinión y al efecto buscan médiums bastante crédulos para que les acepten con los ojos cerrados, a quienes fascinan para impedirles que puedan distinguir lo verdadero de lo falso. Estos son los más perjudiciales, porque los sofismas no les cuestan nada y de este modo pueden acreditar las utopías más ridículas; como conocen el prestigio de los grandes nombres no tienen ningún escrúpulo en servirse de aquellos ante los cuales uno se inclina con respeto, y tampoco retroceden por el sacrilegio de nombrarse Jesús, Virgen María o un santo venerado. Procuran deslumbrar por un lenguaje pomposo, más pretencioso que profundo, erizado de términos técnicos y adornado de grandes palabras de caridad y de moral: se guardarán de dar un mal consejo, porque saben bien que serían despedidos; además, los que son sus víctimas les defienden porfiadamente diciendo: ya veis que nada dicen de malo. Pero la moral no es para ellos sino un pase; es el menor de sus cuidados; lo quieren ante todo es dominar e imponer sus ideas aunque estén desprovistas de razón. 

247. Los Espíritus sistemáticos generalmente son bastante aficionados a escribir; por esto buscan los médiums que escriben con facilidad y de los que procuran hacerse instrumentos dóciles y sobre todo entusiastas, fascinándoles. Son casi siempre habladores, muy prolijos, procurando compensar la calidad por la cantidad. Se complacen en dictar a sus intérpretes escritos voluminosos e indigestos y a menudo poco inteligibles, que felizmente tienen por antídoto la imposibilidad material de ser leídos por las masas. Los Espíritus verdaderamente superiores son sobrios de palabras; escriben poco y dicen mucho; además esta prodigiosa fecundidad debe ser siempre sospechosa. No podríamos ser bastante circunspectos cuando se trata de publicar estos escritos; las utopías y las excentricidades, de las que abundan mucho, y que chocan con el buen sentido, producen una molesta impresión sobre las personas novicias, dándoles una idea falsa del Espiritismo, sin contar que estas son armas de las cuales se sirven sus enemigos para ponerlo en ridículo. Entre estas publicaciones las hay que sin ser malas y sin dimanar de una obsesión pueden ser miradas como imprudentes, "intempestivas" o poco hábiles. 

248. Acontece muchas veces que un médium no puede comunicarse sino con un solo Espíritu, que se une a él y responde por aquellos que son llamados por su mediación. Esta no es siempre una obsesión, porque puede dimanar de una falta de flexibilidad del médium y de una afinidad especial de su parte por tal o cual Espíritu. No hay obsesión propiamente dicha sino cuando el Espíritu impone y aleja a los otros por su voluntad; lo que nunca es el hecho de un Espíritu bueno. Generalmente el Espíritu que se apodera del médium con la idea de dominarle, no sufre el examen crítico de sus comunicaciones; cuando ve que no son aceptadas y que se discuten, no se retira pero inspira al médium el pensamiento de aislarse y muchas veces se lo manda. Todo médium que se resiente de la crítica de las comunicaciones que recibe es el eco del Espíritu que le domina, y este Espíritu no puede ser bueno desde el momento que le inspira un pensamiento ilógico, el de rehusar su examen. El aislamiento del médium es siempre una cosa mala para él, porque no tiene ninguna comprobación para sus comunicaciones. No solamente debe cerciorarse por el aviso de un tercero, sino que le es necesario el estudiar todas las clases de comunicaciones para compararlas; aislándose en las que obtiene, por muy buenas que le parezcan, se expone a hacerse ilusión sobre su valor sin contar que no puede conocerlo todo y que versan siempre, poco más o menos, sobre un mismo asunto. (Núm. 192; "Médiums exclusivos"). 

249. Los medios de combatir la obsesión varían según el carácter que reviste. El peligro, realmente, no existe para todo médium que está bien convencido de que debe habérselas con un Espíritu mentiroso, como esto tiene lugar en la obsesión simple; para él no es más que una cosa desagradable. Pero por lo mismo que esto le es desagradable, con tanta más razón el Espíritu se encarniza con él para vejarle. Dos cosas esenciales deben hacerse en este caso. Primero, probar al Espíritu que uno no es su juguete, y que le es "imposible" el engañarnos; segundo, gastar su paciencia, mostrándose más paciente que él; si está bien convencido que pierde el tiempo, concluirá por retirarse, como lo hacen los importunos cuando no se les escucha. Pero no siempre basta esto, y puede ser largo porque los hay que son tenaces, y para ellos los meses y los años son poca cosa. En tal caso el médium debe hacer una evocación ferviente a su buen ángel guardián, lo mismo que a los buenos Espíritus que le son simpáticos, y rogarles que le asistan. Con respecto al Espíritu obsesor, por malo que sea, es menester tratarle con severidad, pero con benevolencia, y vencerle con buenos procederes, rogando por él. Si realmente es perverso, se burlará al principio; pero moralizándole con perseverancia, finirá por enmendarse: es la empresa de una conversión, tarea muy a menudo penosa, ingrata, aun repugnante, pero cuyo mérito está en la dificultad, y que si se cumple bien queda siempre la satisfacción de haber llenado un deber de caridad y muchas veces el haber conducido al buen camino un alma perdida. Conviene igualmente interrumpir toda comunicación escrita desde el momento que se reconoce que viene de un Espíritu malo que no quiere entender la razón, a fin de no darle el placer de ser escuchado. Aun en ciertos casos puede ser útil el dejar de escribir por algún tiempo; cada uno debe conducirse según las circunstancias. Pero si el médium escribiente puede evitar estas conversaciones, absteniéndose de escribir, no sucede lo mismo con el médium auditivo que el Espíritu obsesor persigue algunas veces a cada momento con sus palabras groseras u obscenas, y que ni siquiera tiene el recurso de taparse los oídos. Por los demás es menester reconocer que ciertas personas se divierten con el lenguaje trivial de esta clase de Espíritus, que anima y provocan, riéndose de sus necesidades en lugar de imponerles silencio y moralizarles. Nuestros consejos no pueden aprovechar a los que quieren perderse. 

250. No hay, pues, peligro, sino fastidio, para todo médium que no se deja dominar, porque no puede ser engañado; todo lo contrario sucede en la "fascinación", porque entonces el imperio que toma el Espíritu sobre aquel de quien se apodera no tiene límites. Lo único que puede hacerse con él es procurar convencerle porque está supeditado, y hacer que su obsesión venga a ser simple; pero esto no es siempre fácil, y algunas veces es imposible. El ascendiente del Espíritu puede ser tal que haga sordo al fascinado a toda clase de reflexiones y puede llegar hasta hacerle dudar, cuando el Espíritu comete alguna grosera herejía científica, si no se engaña la ciencia. Como lo hemos dicho ya, generalmente acoge muy mal los consejos; la crítica le fastidia, le irrita y le hace aborrecer a los que no toman parte en su admiración. Sospechar de su Espíritu es casi una profanación a sus ojos y esto es, precisamente, lo que quiere el Espíritu; porque lo que él desea es que doblen la rodilla ante su palabra. Uno de ellos ejercía una fascinación extraordinaria sobre una persona de nuestras relaciones; lo evocamos, y luego después de algunas farsas, viendo que no podía negar o disfrazar su identidad, concluyó por confesar que no era aquel cuyo nombre tomaba. Habiéndole preguntado por qué abusaba de esta persona, contestó estas palabras que pintan claramente el carácter de esta clase de Espíritus: "Buscaba un hombre que pudiera conducir; lo he encontrado y me quedo con él". ­ Pero si se le hace ver claro os echará fuera. ­ "¡Esto lo veremos!" Como no hay peor ciego que aquel que no quiere ver, cuando se reconoce la inutilidad de toda tentativa para abrir los ojos del fascinado, lo mejor es dejarle en sus ilusiones. No puede curarse un enfermo que se obstina en conservar su enfermedad y se complace en ella. 

251. La subyugación corporal quita a menudo al obcecado la energía necesaria para dominar al Espíritu malo; por esto es necesaria la intervención de una tercera persona, obrando sea por el magnetismo, sea por el imperio de su voluntad. En defecto del concurso del obcecado, esta persona debe tomar el ascendiente sobre el Espíritu; pero como este ascendiente no puede ser sino moral, sólo es dado el ejercerlo a un ser "moralmente superior" al Espíritu, y su poder será tanto más grande cuanto mayor será su superioridad moral, porque impone al Espíritu que se ve forzado a inclinarse ante él; por esto Jesús tenía tan grande poder para sacar lo que entonces llamaban demonios, es decir, los malos Espíritus obsesores. Nosotros no podemos dar aquí sino consejos generales, porque no hay ningún proceder material, sobre todo ninguna fórmula, ni menos ninguna palabra sacramental que tenga el poder de echar a los Espíritus obsesores. Lo que le falta muchas veces al obcecado, es una fuerza fluídica suficiente; en este caso la acción magnética de un buen magnetizador puede serle útil y servirle de ayuda. Por otra parte, siempre es bueno tomar por la mediación de un médium seguro, los consejos de un Espíritu superior o de su ángel de la guarda. 

252. Las imperfecciones morales del obcecado son, a menudo, un obstáculo para su libertad. He aquí un ejemplo notable que puede servir de instrucción para todos: Hacía ya algunos años que varias hermanas eran víctimas de pillajes muy desagradables. Dispersados sin cesar sus vestidos por todos los rincones de la casa, hasta por el tejado, cortados, rotos y acribillados de agujeros, por más que tuviesen buen cuidado de encerrarlos bajo llave. Estas señoras, relegadas en una pequeña localidad de provincia, nunca habían oído hablar de Espiritismo. Naturalmente su primer pensamiento fue que eran el blanco de burlas de mal género; pero esta persistencia y las precauciones que tomaban les quitaron esta idea. Después de mucho tiempo, con motivo de algunas indicaciones, creyeron oportuno dirigirse a nosotros para conocer la causa de estas desgracias y los medios de remediarlas si era posible. La causa no era dudosa; el remedio era más difícil. El Espíritu que se manifestaba por actos semejantes era evidentemente malévolo. Se mostró en la evocación de una grande perversidad e inaccesible a todo buen sentimiento. La oración pareció, sin embargo, ejercer una influencia saludable; pero después de algún tiempo de descanso, el pillaje empezó de nuevo. Aquí está el consejo que con este motivo dio un Espíritu superior. "Lo mejor que pueden hacer estas señoras es rogar a sus Espíritus protectores que no las abandonen; no tengo otro consejo mejor para darles; que examinen su conciencia para confesarse a sí mismas y ver si han practicado siempre el amor del prójimo y la caridad; no quiero decir la caridad que da y distribuye, sino la caridad de la lengua; porque desgraciadamente ellas no saben retener la suya, y no justifican, por sus actos piadosos, el deseo que tienen de quedar libres del que les atormenta. Les gusta mucho decir mal del prójimo, y el Espíritu que les obceca se venga, porque le hicieron padecer mucho cuando vivía. Que repasen su memoria y verán muy pronto con quién tienen que habérselas. "Sin embargo, si consiguen mejorarse, sus ángeles guardianes se les acercarán, y su sola presencia bastará para echar fuera al Espíritu malo que se ha apoderado de una de ellas sobre todo, porque su ángel de la guarda ha tenido que alejarse en vista de los actos reprensibles o de los pensamientos malos. Lo que les falta son fervientes oraciones por los que sufren, y sobre todo la práctica de las virtudes impuestas por Dios a cada uno, según su condición". Sobre la observación que hicimos de que estas palabras nos parecían un poco severas, y que quizá sería necesario endulzarlas para transmitirlas, el Espíritu añadió: "Yo debo decir lo que he dicho y del modo como lo digo, porque las personas en cuestión tienen la costumbre de creer que no hacen mal con la lengua, y hacen mucho. Por esto es menester impresionar su Espíritu de manera que sea para ellos una advertencia formal". De esto se desprende una enseñanza de una gran importancia, y es que las imperfecciones morales dan lugar a los Espíritus obsesores, y que el medio más seguro de desembarazarse de ellos es el atraer a los buenos por la práctica del bien. Los Espíritus buenos tienen, sin duda, más poder que los malos, y su voluntad basta para alejarlos; pero no asisten sino a los que les secundan por los esfuerzos que hacen para mejorarse; de otro modo se alejan y dejan el campo libre a los Espíritus malos que vienen a ser de este modo, en ciertos casos, instrumentos de castigo, porque los buenos les dejan obrar con este fin. 

253. Por lo demás, es menester guardarse de atribuir a la acción directa de los Espíritus todos los disgustos que pueden ocurrir; estos disgustos son, a menudo, la consecuencia de la incuria o de la imprevisión. Un labrador nos hizo escribir que hacía doce años era la víctima de toda suerte de desgracias con respecto a su ganado; tan pronto se le morían las vacas como no daban leche; lo mismo le sucedía con los caballos, los carneros o los cerdos. Hizo muchos novenarios que no remediaron el mal, lo mismo que las misas que hizo celebrar, ni los exorcismos que hizo practicar. Entonces, según las preocupaciones de los campesinos, se persuadió que se había echado una maldición sobre sus animales. Creyéndonos, sin duda, dotados de un poder para conjurar, mayor que el del cura de su lugar, nos consultó. Aquí está la contestación que obtuvimos: "La mortalidad o las enfermedades de los ganados de este hombre provienen de que sus cuadras están infestadas y no las hace reparar porque esto 'cuesta dinero' ". 

254. Terminaremos éste capítulo con las respuestas dadas por los Espíritus a algunas preguntas, viniendo en apoyo de lo que hemos dicho. 

1. ¿Por qué ciertos médiums no pueden desembarazarse de los Espíritus malos que se unen a ellos, y cómo los Espíritus buenos que evocan no son bastante poderosos para alejar a los otros y comunicarse directamente? "No es el poder el que falta al Espíritu bueno; muchas veces es el médium que no es bastante fuerte para secundarle; su naturaleza se presta mejor a ciertas relaciones; su fluido se identifica más bien con un Espíritu que con otro; esto es lo que da mucho imperio a los que quieren mortificar." 

2. ¿Nos parece, sin embargo, que hay personas muy meritorias, de una moralidad irreprochable, y con todo se ven imposibilitadas de comunicarse con los Espíritus buenos? "Esta es una prueba; ¿y quién os ha dicho que su corazón no esté manchado con un poco de mal, que el orgullo no domine un poco la apariencia de la bondad? Estas pruebas, mostrando al obcecado su debilidad, deben conducirle a la humildad. ¿Hay alguno sobre la Tierra que pueda llamarse perfecto? Habrá quien tenga todas las apariencias de la virtud, y aun puede tener muchos defectos ocultos, un antiguo germen de imperfección. Por ejemplo, vosotros decís de aquel que no hace mal y que es leal en sus relaciones sociales: es un hombre bueno y digno. ¿Pero sabéis vosotros si sus buenas cualidades están empañadas por el orgullo, si hay en él un fondo de egoísmo, si es avaro, celoso, rencoroso, maldiciente y cien otras cosas que vosotros no apercibís, porque vuestras relaciones con él no os han puesto en este caso? El medio más poderoso para poder combatir la influencia de los Espíritus malos es el acercarse todo lo posible a la naturaleza de los buenos." 

3. La obsesión que se opone a que un médium obtenga las comunicaciones que desea, ¿es siempre una señal de ser indigno por su parte? "Yo no he dicho que esta fuese una señal de poca dignidad, sino que puede ponerse un obstáculo a ciertas comunicaciones; lo que debe procurar es quitar el obstáculo que está en él; sin esto, sus oraciones y sus súplicas nada hacen. No basta que un enfermo diga a su médico: Dadme la salud, yo quiero estar bueno; el médico no puede nada si el enfermo no hace lo que es necesario." 

4. ¿La privación de comunicarse con ciertos Espíritus sería, acaso, una especie de castigo? "En ciertos casos esto podría ser un verdadero castigo, así como la posibilidad de comunicarse con ellos es una recompensa que debéis esforzaros en merecer." (Véase 'Pérdida y suspensión de la mediumnidad, número 220'). 

5. ¿Pueden combatirse las influencias de los Espíritus malos, moralizándoles? "Sí; esto es lo que no se hace y es lo que no debe olvidarse de hacer, porque a menudo es una tarea que se os ha dado y que vosotros debéis cumplir caritativa y religiosamente. Por sabios consejos puede excitárseles al arrepentimiento y activar su adelantamiento." ­ ¿Cómo puede un hombre con relación a esto tener una influencia que no tienen los mismos Espíritus? "Los Espíritus perversos se aproximan más bien a los hombres que procuran atormentar, que a los Espíritus, de los que se alelan todo lo posible. En este contacto con los humanos, cuando encuentran quien los moraliza, en un principio no le escuchan, se ríen; después, si se les sabe conducir, concluyen por dejarse conmover. Los Espíritus elevados no pueden hablarles sino en nombre de Dios, y esto les asusta. El hombre no tiene, ciertamente, más poder que los Espíritus superiores, pero su lenguaje se identifica mejor con su naturaleza, y viendo el ascendiente que puede ejercer en los Espíritus inferiores, comprende mejor la solidaridad que existe entre el cielo y la tierra. Por lo demás, el ascendiente que el hombre puede ejercer sobre los Espíritus está en razón de su superioridad moral. No domina a los Espíritus superiores, ni aún a aquellos que, sin ser superiores, son buenos o benévolos, pero puede dominar a los Espíritus que le son inferiores en moralidad." ('Véase número 279'). temerario que se hubiera atrevido a invocarles en su socorro y creerles con más poder que Dios. En vano se prometería hacer un buen uso para lo sucesivo, y despedir al servidor una vez obtenido el servicio; aun este servicio que se ha solicitado, por pequeño que sea, es un verdadero pacto hecho con un Espíritu malo, y éste no deja la presa fácilmente (número 212). 279. El ascendiente sólo se ejerce sobre los Espíritus inferiores por la "superioridad moral". Los Espíritus perversos reconocen a los hombres de bien por sus señores; frente a frente de aquellos que no les oponen sino la energía de la voluntad, especie de fuerza brutal, luchan y a menudo son los más fuertes. Uno que quería de este modo dominar a un Espíritu rebelde, por su voluntad, el Espíritu le contestó: "Déjame tranquilo con tu aspecto de matamoros; tú, que no vales más que yo, ¿no se diría que un ladrón moraliza a otro ladrón?" Nos asombramos de que el nombre de Dios que se invoca contra ellos sea, a menudo, impotente; San Luis ha dado la razón en la respuesta siguiente: "El nombre de Dios no tiene influencia sobre los Espíritus imperfectos sino en la boca de aquel que puede servirse de él con autoridad por sus virtudes; en la boca del hombre que no tuviera sobre el Espíritu ninguna superioridad moral, es una palabra como otra cualquiera. Lo mismo sucede con las cosas santas que se les opone. El arma más terrible es inofensiva cuando está en manos inhábiles para poderse servir de ella o incapaces de llevarla". Lenguaje que debe tenerse con los Espíritus 280. El grado de inferioridad o superioridad de los Espíritus, naturalmente, indica el tono que conviene tenerse con ellos. Es evidente que cuanto más elevados están, más derecho tienen a nuestro respecto, a nuestras consideraciones y a nuestra sumisión. No les debemos menos deferencia que cuando vivían y además por otros motivos: en la Tierra hubiéramos considerado su rango y su posición social; en el mundo de los Espíritus nuestro respeto sólo se dirige a la superioridad moral. Su misma elevación les pone sobre las puerilidades de nuestras formas aduladoras. Por las palabras no es cómo podemos captar su benevolencia; es por la sinceridad de sentimientos. Sería, pues, ridículo, darles los títulos que nuestros usos consagran a la distinción de las clases y que, viviendo, podrían haber lisonjeado su vanidad; si realmente son superiores, no solamente no hacen caso de eso, sino que les disgusta. Un buen pensamiento les es más agradable que los honores más laudables; si fuese de otro modo no estarían más elevados que la humanidad. El Espíritu de un venerable eclesiástico que en la Tierra fue un príncipe de la iglesia, hombre de bien, y que practicaba la ley de Jesús, respondió un día a uno que le evocaba, dándole el título de Monseñor: "Al menos deberías decir ex Monseñor, porque aquí no hay otro señor que Dios; debes saber que yo veo algunos aquí que en la Tierra se arrodillaban delante de mí y ante los cuales yo mismo me inclino ahora". En cuanto a los Espíritus inferiores, su carácter nos traza el lenguaje que conviene tener con ellos. En el número los hay que, aunque inofensivos y aún benévolos, son ligeros, ignorantes y atolondrados; tratarles del mismo modo que a los Espíritus formales, como lo hacen ciertas personas, sería lo mismo que si nos inclináramos delante de un aprendiz o de un asno cubierto con el birrete de doctor. En tono familiar es el más adecuado para ellos, y no se formalizan por esto; al contrario, se prestan a ello con gusto. Entre los Espíritus inferiores los hay que son infelices. Cualesquiera que puedan ser las faltas que expían, sus sufrimientos son títulos tanto más grandes para nuestra conmiseración, pues ninguna persona puede vanagloriarse de evadirse de esta palabra de Jesús: "Que el que esté sin pecado le eche la primera piedra". La benevolencia que les manifestamos es un consuelo para ellos; a falta de simpatía, deben encontrar la indulgencia que quisiéramos que se tuviera por nosotros. Los Espíritus que revelan su inferioridad por el cinismo de su lenguaje, sus mentiras, la bajeza de sus sentimientos, la perfidia de sus consejos, seguramente son menos dignos de nuestro interés que aquellos cuyas palabras manifiestan su arrepentimiento; al menos les debemos la piedad que concedemos a los más grandes criminales, y el medio de reducirles al silencio es el de manifestarse superior a ellos. No se dedican sino a la persona que ellos creen que nada tienen que temer; porque los Espíritus perversos reconocen a sus señores en los hombres de bien como en los Espíritus superiores. En resumen, seria tanta irreverencia el tratar de igual a igual a los Espíritus superiores, como ridículo el tener una misma deferencia para todos sin excepción. Tengamos veneración para los que lo merecen, reconocimiento para los que nos protegen y nos asisten; para todos los otros una benevolencia de la cual necesitaremos, puede ser, nosotros mismos un día. Penetrando en el mundo incorpóreo, aprendemos el modo de conocerle, y este conocimiento debe arreglar nuestras relaciones con aquellos que lo habitan. Los antiguos, en su ignorancia, les levantaron altares; para nosotros sólo son criaturas más o menos perfectas y no elevamos altares sino a Dios. Utilidad de las evocaciones particulares 281. Las comunicaciones que se obtienen de los Espíritus muy superiores o de aquellos que han animado los grandes personajes de la antigüedad, son preciosas por la alta enseñanza que encierran. Estos Espíritus han adquirido un grado de perfección que les permite abrazar una esfera de ideas más extensa, penetrar los misterios que están fuera del alcance vulgar de la humanidad y por consiguiente iniciarnos mejor que los otros en ciertas cosas. No se sigue de esto que las comunicaciones de los Espíritus de un orden menos elevado sean inútiles; el observador saca de ellas más de una instrucción. Para conocer las costumbres de un pueblo es menester estudiar todos los grados de la escala. El que no lo viera sino bajo una faz, lo conocería mal. La historia de un pueblo no es la de los reyes y personajes sociales; para juzgarle es preciso verle en la vida íntima, en sus costumbres privadas. Así es que los Espíritus superiores son los personajes del mundo de los Espíritus; su elevación misma les coloca de tal modo sobre nosotros, que la distancia que nos separa nos asusta. Los Espíritus más burgueses (permítasenos esta expresión) nos hacen más palpables las circunstancias de su nueva existencia. 

Entre ellos el lazo de la vida corporal con la vida del Espíritu es más íntimo, la comprendemos mejor porque nos toca de más cerca. Sabiendo por ellos mismos lo que son, lo que piensan, lo que experimentan los hombres de todas las condiciones y de todos los caracteres, los hombres de bien como los viciosos, los grandes como los pequeños, los felices y

6. ¿La subyugación corporal, llevada hasta cierto grado, podría tener por consecuencia la locura? "Sí, una especie de locura cuya causa no es conocida de la gente, pero que no tiene relación con la locura ordinaria. Entre los que se tienen por locos hay muchos que no son más que subyugados, les sería necesario un tratamiento moral, mientras que se les vuelve verdaderamente locos con los tratamientos corporales. Cuando los médicos conozcan bien el Espiritismo, sabrán hacer esta distinción y curarán más enfermos que con los baños de chorro." ('221').

CAPÍTULO XVIII ­(28) INCONVENIENTES Y PELIGROS DE LA MEDIUMNIDAD Índice Influencia del ejercicio de la mediumnidad sobre la salud. ­Ídem sobre el cerebro. ­ Idem sobre los niños 221. 

1. ¿La facultad medianímica es indicio de un estado patológico cualquiera o simplemente anómalo? "Anómalo algunas veces, pero no patológico; hay médiums de una salud robusta; los que están enfermos lo están por otras causas." 

2. ¿El ejercicio de la facultad medianímica puede ocasionar la fatiga? "El ejercicio demasiado prolongado de cualquiera facultad causa fatiga; la mediumnidad está en el mismo caso principalmente la que se aplica a los efectos físicos; ocasiona necesariamente un gasto de fluido que atrae la fatiga y se repara con el descanso." 

3. ¿El ejercicio de la mediumnidad puede tener inconvenientes para sí mismo desde el punto de vista higiénico, abstracción hecha del abuso? "Hay casos en que es prudente y aun necesario el abstenerse de ese ejercicio, o al menos moderarlo, eso depende del estado físico y moral del médium. Por otra parte el médium lo conoce generalmente, y cuando se fatiga debe abstenerse. 

4. ¿Hay personas para las cuales este ejercicio tiene más inconvenientes que para otras? "He dicho que esto depende del estado físico y moral del médium. Hay personas que deben evitar toda causa de sobreexcitación, y esta es una de ella. (Números 188 y 194)." 

5. ¿La mediumnidad podría producir la locura? "Menos que cualquiera otra cosa, cuando no hay predisposición por la debilidad del cerebro. La mediumnidad no producirá a la locura cuando el principio no existe; pero si el principio existe, lo que es fácil reconocer en el estado moral, el buen sentido dice que es menester usar de miramientos bajo todos los aspectos, porque toda causa de conmoción puede ser dañosa." 

6. ¿Hay inconveniente en desarrollar la mediumnidad en los niños? "Ciertamente, y sostengo que es muy peligroso; porque estas organizaciones tiernas y delicadas se conmovieran demasiado y su joven imaginación se sobreexcitaría; por lo mismo los padres discretos les alejarán de estas ideas o al menos no les hablarán sino desde el punto de vista de las consecuencias morales." 

7. Sin embargo, hay niños que son médiums naturalmente, ya sea para los efectos físicos, ya para la escritura y las visiones, ¿tiene esto el mismo inconveniente? "No; cuando la facultad es espontánea en un niño, es que está en su naturaleza y que su constitución se presta a ella; eso no es lo mismo que cuando es provocado y sobreexcitado. Observad que el niño que tiene visiones, se impresiona generalmente poco por ellas, le parece una cosa muy natural, en la cual no se fila sino débilmente, y a menudo olvida; más tarde el hecho se le presenta en la memoria y se lo explica fácilmente si conoce el Espiritismo." 

8. ¿Cuál es la edad en la cual se puede, sin inconveniente, ocuparse de la mediumnidad? "No hay edad precisa; eso depende enteramente del desarrollo físico y aún más del moral; hay niños de doce años que se afectarán menos que ciertas personas adultas. Hablo de la mediumnidad en general, pero la que se aplica a los efectos físicos fatiga más corporalmente; la escritura tiene otro inconveniente que se refiere a la inexperiencia del niño, en el caso que quisiera ocuparse a solas y hacer de ello un juego." 

222. La práctica del Espiritismo, como lo veremos más adelante, pide mucho tacto para librarse de las astucias de los Espíritus mentirosos; si los hombres son sus juguetes, la infancia y la juventud están aún más expuestos por razón de su inexperiencia. Se sabe, además, que el recogimiento es una condición sin la cual no se pueden tener relaciones con los Espíritus formales; las evocaciones hechas con aturdimiento y a manera de diversión, son una verdadera profanación que abre fácil acceso a los Espíritus burlones o malévolos; como no se puede esperar de un niño la gravedad necesaria para un acto semejante, seria de temer no hiciese de esto un juego si se entregaba a sí mismo. Aún en las condiciones más favorables, es de desear que un niño dotado de la facultad medianímica no la ejerza sino a la vista de personas experimentadas que le enseñarán con su ejemplo el respecto que se debe a las almas de aquellos que han vivido. Se ve, según eso, que la cuestión de la edad está subordinada a las circunstancias del temperamento, como del carácter. Sin embargo, lo que resalta claramente de las respuestas arriba hechas, es que no se debe excitar el desenvolvimiento de ésta facultad en los niños cuando no es espontánea, y que en todos los casos es preciso usar de esta con gran circunspección; que no se debe tampoco excitarla ni alentarla entre las personas débiles. Es necesario desviar de esto, por todos los medios posibles, a los que hubiesen dado los menores síntomas de excentricidad en las ideas o debilidad de las facultades mentales, porque hay en ellas predisposición evidente a la locura que cualquiera causa sobreexcitante puede desenvolver. Las ideas espiritistas no tienen bajo este aspecto una influencia mayor, pero viniendo a declararse la locura, tomaría el carácter de la preocupación dominante, como tomaría un carácter religioso si la persona se daba con exceso a las prácticas de devoción y se haría de esto responsable al Espiritismo. Lo que mejor puede hacerse con cualquier individuo que muestre una tendencia a la idea fija, es el dirigir sus preocupaciones por otra parte, a fin de procurar el descanso a los órganos debilitados. Llamamos acerca de lo mismo la atención de nuestros lectores sobre el párrafo XII de la introducción del Libro de los Espíritus.
7. ¿Qué debemos pensar de aquellos que, viendo algún peligro en el Espiritismo, creen que el medio de evitarlo es prohibir las comunicaciones espiritistas? "Si pueden impedir a ciertas personas el comunicarse con los Espíritus, no pueden impedir las manifestaciones espontáneas, hechas a estas mismas personas, porque no pueden suprimir los Espíritus ni impedir su influencia oculta. Esto se parece a los niños que se tapan los ojos y creen que nadie les ve. Sería locura el querer suprimir una cosa que ofrece grandes ventajas, porque los imprudentes pueden abusar; el medio de evitar estos. inconvenientes, es, al contrario, el hacer conocer el fondo de esta cosa."

Libro de Los Médiums,
Segunda Parte – 
CAPÍTULO XXIV(14) ­ IDENTIDAD DE LOS
ESPÍRITUS
Índice
- Pruebas posibles de identidad ­ Distinción de los buenos y de los malos Espíritus. ­ - Cuestiones sobre la naturaleza y la identidad de los Espíritus.
- Pruebas posibles de identidad. ­
____________
Distinción de los Buenos y de los malos Espíritus. ­ Cuestiones sobre la naturaleza y la identidad de los Espíritus. Pruebas posibles de identidad.

Espíritus medio imperfectos son más temibles que los Espíritus malos, porque la mayor parte reúnen la astucia y el orgullo a la inteligencia

Ítem # 268.2ª La ciencia en un Espíritu, ¿es siempre la señal cierta de su elevación? 
"No, porque sí aún está bajo la influencia de la materia, puede tener vuestros vicios y vuestras preocupaciones, Hay personas en este mundo que son excesivamente celosas y orgullosas. ¿Crees, acaso, que dejan estas imperfecciones desde que mueren? Después de la salida de aquí queda una especie de atmósfera que les envuelve y les deja todas estas cosas malas; sobre todo aquellas que han tenido pasiones muy marcadas. "Éstos Espíritus medio imperfectos son más temibles que los Espíritus malos, porque la mayor parte reúnen la astucia y el orgullo a la inteligencia, Por su pretendido saber imponen a las gentes sencillas e ignorantes, que aceptan sin comprobar sus teorías absurdas y mentirosas; aún cuando estas teorías no pudiesen prevalecer contra la verdad, no por eso dejan de hacer un mal momentáneo, porque ponen trabas a la marcha del Espiritismo y los médiums se ciegan voluntariamente sobre el mérito de lo que se les comunica. Esto es lo que requiere un gran estudio de parte de los espiritistas ilustrados y de los médiums; toda la atención debe dirigirse a distinguir lo verdadero de lo falso."

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lunes, 27 de julio de 2026

No existen las Enfermedades de los Espíritus y menos las Enfermedades del Alma o Espiritu. Entonces, analicemos las OPINIONES SOBRE LAS ENFERMEDADES QUE NOS OCURREN desde una Perspectiva del Espiritismo.

Las enfermedades son consideradas pruebas en el Espiritismo y se necesita la Moral para que haya éxito en la curación-Soy Espírita. 

El siguiente es el enlace de éste contenido sobre el tema de las supuestas Enfermedades del Alma o el Espíritu que no existen, porque los Espíritus no se pueden enfermar, son inmateriales... 
________________________

“Las enfermedades son de origen orgánico, de ello se desprende que exista un cuadro patologico. Una enfermedad biológica es una alteración de la salud causada por organismos vivos o sustancias que producen, destacando principalmente bacterias, virus y hongos. Estos agentes patógenos entran al cuerpo humano o animal y provocan daños. [
1, 2, 3, 4]

Tipos de Agentes

Virus: gérmenes muy pequeños que necesitan células vivas para multiplicarse y causar males como la gripe.

Bacterias: organismos unicelulares que pueden vivir en distintos lugares y generar infecciones fuertes.

Hongos y parásitos: seres que viven a expensas de otros y afectan la piel, el aparato digestivo u otros órganos. [1, 2, 3, 4, 5]

Formas de Contagio

Aire: al toser o estornudar partículas diminutas viajan y entran por la nariz o boca.

Contacto directo: tocar a una persona enferma, animales infectados o fluidos corporales.

Agua o alimentos: consumir productos con microbios o falta de higiene.

__________________

Sin embargo, en el Espiritismo religioso o Espiritualismo Moderno, las obsesiones son malinterpretadas como enfermedades espirituales o del Alma.

Éso es totalmente incorrecto y no conforme a las enseñanzas y creencias del Espiritismo Moralizador que es el Consuelo de los afligidos al Mundo. . Los Espíritus no pueden enfermarse poqueno son de naturaleza organica que no pueden contagiar a los Edpiritus que son inmateriales.

Entonces, los Espiritualistas establecen hospitales Espirituales para curar enfermedades en los Espíritus ¿De qué vale un Hospital Espiritual o una Oración Magnética, si no se educa en Moral el Espíritu Obsesado y al Espíritu Obsesor?”

En el Espiritismo las Obsesiones Simples, Fascinantes o Subyugantes son consideradas como influencias de Espíritus inferiores Obsesores, por lo tanto no se curan ésas influencias, sino que se neutralizan los comportamientos provocados y se erradican de la mente

Para lograr la CURAR esas malas influencias de supuestas enfermedades, físicas o mentales, se necesita, Educación en el Comportamiento Moral de ambos Obsesados y Obsesores, primero para que el obsesado adquiera y ejerza su Voluntad y ayude al desprendimiento del Espíritu Obsesor y para que el Espíritu Obsesor se retire por su propia voluntad.”  Frank Montañez,   24 de febrero 2015.

Ésto es parte de la Educación Espírita…

Lee los Libros Codificados, así nadie te confundirá en el Espiritismo. Recordemos que todas las pruebas que nos acontecen tienen que ver con nuestro pasado, de vidas pasadas. Sabemos por lo que nos dijeron Los Espíritus Superiores que los Espíritus en su estado de erraticidad deciden por su Libre Albedrio las Pruebas de la próxima existencia. Entonces, las pruebas y las enfermedades ya están determinadas, si son inducidas por malos Espíritus, es muy posible puesto que nuestro comportamiento inmoral permite que los Espíritus imperfectos tengan acceso y logren provocar enfermedades de todo tipo y las mas preferidas, enfermedades mentales, donde operan los diferentes tipos de obsesiones.

Entonces, para los Espíritus encarnados, nosotros la prioridad mayor es conocernos a nosotros mismos y modificar el comportamiento hacia el bien común. Ese paso será determinante para lograr dominar los Espíritus imperfectos y evitar que continúen asediando nuestras vidas. Cuando la enfermedad se logró apoderar de nuestra salud, debemos procurar lograr hacer lo propio en cuanto a tratamientos médicos sea posible, siempre considerando que las oraciones y el pedir protección a Dios nos pueda aliviar y hasta curar.  Ya eso debe ser evaluado en términos de Causa y Efecto. Si las pruebas no han logrado ser expiadas, pues todo ha de continuar en nuestras vidas. No puedo decir que de un modo general o de una forma sacramental se logrará lo que deseamos. Todo dependerá, del tipo de prueba a espiar y de nuestro comportamiento cuando comenzamos a conocernos a nosotros mismos.  Aunque no resulte una contestación categórica, pues no la puede haber, pero lo más importante para Dios son las intenciones de nuestro corazón,  Si no sabemos resignarnos, y le echamos la Culpa a Dios por lo ocurrido, eso también tiene Causa y efecto.  Yo me preocuparía por la modificación de comportamiento hacia el bien común. Estoy haciendo un estudio sobre este tema y cuando lo tenga listo te envio el Articulo.

Enfermedades – Evangelio Según El Espiritismo
V. - PARA LOS ENFERMOS Y LOS OBSESADOS
Para los enfermos
77. Prefacio. Las enfermedades son parte de las pruebas y de las vicisitudes terrestres; son inherentes a lo grosero de nuestra naturaleza material y a la inferioridad del mundo que habitamos. Las pasiones y los excesos de todas clases siembran en nosotros gérmenes malsanos, muchas veces hereditarios. En mundos más avanzados física y moralmente, el organismo humano, más purificado y menos material, no está sujeto a las mismas dolencias, y el cuerpo no está minado sordamente por los estragos de las pasiones. (Cap. III, núm. 9). Es menester, pues, resignarse a sufrir las consecuencias del centro en que nos coloca nuestra inferioridad, hasta que hayamos merecido cambiarlo. Entretanto no debe esto impedirnos hacer lo que dependa de nosotros para mejorar nuestra posición actual; pero si a pesar de nuestros esfuerzos no podemos conseguirlo, el Espiritismo nos enseña a soportar con resignación nuestros males pasajeros. Si Dios no hubiese querido que los sufrimientos corporales fueran disipados o aliviados en ciertos casos, no hubiese puesto medios curativos a nuestra disposición; su previsora solicitud, con respecto a esto, acorde con el instinto de conservación, indica que está en nuestro deber el buscarlos y aplicarlos. Al lado de la medicación ordinaria elaborada por la ciencia, el magnetismo nos ha hecho conocer el poder de la oración fluídica; después el Espiritismo ha venido a revelarnos otra fuerza en la "Mediúmnidad curativa" y la influencia de la oración. (Véase la "Oración" núm. 8).
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domingo, 26 de julio de 2026

Génesis, publicado por la FEB, Federación Espírita de Brasil,1935...

Pertenece a la 5ta Edición, 2nda Revisión, publicada por Pierre Gaetan Leymarie el 23 de diciembre de 1872.


El Libro de Génesis fue publicado por Allan Kardec el 6 de enero de 1868, en París 🗼, Francia 🇫🇷. Se produjeron 4 Ediciones idénticas, por exigencias del Pais de Francia, en lo referente alas leyes para la publicación de libros en ése tiempo. Allan Kardec, dejó por escrito en la Revista Espírita publicada el 9 de septiembre de 1868, que sólo 2 ítems, serian añadidas a una 5ta Edición, 2nda Revisión.

Allan Kardec y los Espíritus Presididos por el Espíritu de Verdad autorizaron sólo (2) cambios para la 5ta. Edición, 2nda Revisión, pero Pierre Gaétan Leymarie le añadió más de 300 cambios, sin permiso de Kardec, ni de los Espíritus, presididos por el Espíritu de Verdad... Además, de no ser conforme a las instrucciones publicadas en la Revista Espírita /Septiembre, el 9 de septiembre de 1868. Ya los Espíritus, presididos por el Espíritu de Verdad le habían comunicado a Allan Kardec de que había disidentes entre el grupo de colaboradores de Allan Kardec... 


Vea aquí a continuacion el enlace y el contenido de esos 2 cambios autorizados por los Espíritus y Allan Kardec. 

Revista Espírita, 9 de septiembre del año 1868.


Éste es el capítulo 1, item §62.




 



 


 




 


 


 


Podemos observar el item §62, del libro de Génesis, capítulo 1, "Carácteres de la Revelación Espírita.". Si lo comparamos con el texto original Frances, nos damos cuenta, que éste especifico item, fue modificado, con notas añadidas. 

Ademas, he añadido el Capitulo 4, ítem 2, eliminado del original y sustituido por la publicacion de Genesis por la Federación Espírita de Brasil FEB. 

Éste es el capítulo 4, item §2.


lunes, 20 de julio de 2026

Fenómeno de aportes.

MANIFESTACIONES FÍSICAS ESPONTÁNEAS... Ruidos, alboroto y perturbaciones. 

https://soyespirita.blogspot.com/2026/07/fenomeno-de-aportes.html

Lanzamiento de objetos. – Fenómeno de aportes.

# 96 - #99

Fenómeno de aportes17

#96. Éste fenómeno no difiere de los que acabamos de mencionar, excepto por la intervención benévola del Espíritu que lo 

produce, por la naturaleza de los objetos de que este se sirve, 

casi siempre atractivos, y por la manera suave e incluso de-

licada mediante la cual son aportados. Consiste en el aporte 

espontáneo de objetos que no existen en el lugar donde es-

tán los observadores. Casi siempre se trata de flores, a veces 

frutos, confituras, joyas, etc.

97. Digamos, para comenzar, que este fenómeno es uno de los 

que más se prestan a la imitación y, por consiguiente, debe-

17 En francés: apports. En una de sus acepciones, el verbo aportar –de donde deri-

va el sustantivo aporte– significa llevar, conducir, traer. Los investigadores france-

ses han utilizado este término, adoptado también en otros idiomas, para referirse 

al fenómeno descrito por Allan Kardec y, más específicamente, al que consiste en 

la introducción de objetos en lugares cerrados. (N. del T.)



Segunda Parte – Capítulo V

122

mos estar prevenidos contra la superchería. Sabemos hasta 

dónde puede llegar el arte de la prestidigitación en lo relativo 

a experiencias de este género. No obstante, aunque no tenga-

mos que luchar con un profesional, podremos fácilmente ser 

engañados por una maniobra hábil e interesada. La mejor 

de todas las garantías se encuentra, en primer lugar, en el 

carácter, en la honestidad notoria, en el absoluto desinterés de 

la persona que obtiene esos efectos. En segundo lugar, en el 

análisis atento de todas las circunstancias en que los hechos 

se producen; y por último, en el conocimiento esclarecido 

del espiritismo, el único que permitirá descubrir todo aque-

llo que sea sospechoso.

98. La teoría del fenómeno de aportes, y de las manifestaciones 

físicas en general, se encuentra resumida de manera notable 

en la disertación siguiente, realizada por un Espíritu cuyas 

comunicaciones poseen un sello irrefutable de profundidad 

y de lógica. Muchas de ellas aparecerán en el curso de esta 

obra. Se da a conocer con el nombre de Erasto, discípulo de 

san Pablo, y como Espíritu protector del médium que le sir-

vió de intérprete:

“Para la obtención de fenómenos de este orden hace falta, nece-

sariamente, que se disponga de médiums a los que llamaré sen-

sitivos, es decir, dotados en el más alto grado de las facultades 

mediúmnicas de expansión y de penetrabilidad, pues el sistema 

nervioso de esos médiums, fácilmente excitable, les permite, 

por medio de ciertas vibraciones, proyectar alrededor suyo, con 

profusión, el fluido animalizado que les es propio.

”Las naturalezas impresionables, las personas cuyos nervios 

vibran ante el menor sentimiento, ante la más insignificante 

sensación, y a las que la influencia moral o física, interna o 

externa, sensibiliza, son sujetos muy aptos para convertirse 

en excelentes médiums para los efectos físicos de tangibili-

dad18 y de aportes. En efecto, el sistema nervioso de esas per-

18 En francés: tangibilité. Estado propio de lo que es tangible. (N. del T.)



Manifestaciones físicas espontáneas

123

sonas, desprovisto casi totalmente de la envoltura refractaria 

que aísla ese sistema en la mayoría de los demás encarnados, 

las hace aptas para el desarrollo de estos diversos fenóme-

nos. En consecuencia, con un sujeto de esa naturaleza, y cu-

yas demás facultades no sean hostiles a la mediumnización, 

se obtendrán muy fácilmente los fenómenos de tangibilidad, 

los golpes en las paredes y en los muebles, los movimientos 

inteligentes, e incluso la suspensión en el espacio de la más 

pesada materia inerte. Con mayor razón se obtendrán esos 

resultados si, en vez de un médium, pudiéramos contar con 

muchos otros, igualmente bien dotados.

”No obstante, de la producción de esos fenómenos a la ob-

tención del fenómeno de aportes hay una gran distancia, 

porque en este caso no sólo el trabajo del Espíritu es más 

complejo, más difícil, sino que además el Espíritu solamen-

te puede operar por medio de un único aparato mediúm-

nico, es decir, que muchos médiums no pueden colaborar 

simultáneamente para la producción del mismo fenómeno. 

Por el contrario, sucede incluso que la presencia de algunas 

personas antipáticas al Espíritu que opera obstaculiza radi-

calmente su acción. A estos motivos que, como podéis ver, 

no carecen de importancia, debéis agregar que los aportes 

han requerido siempre una mayor concentración y, al mis-

mo tiempo, una mayor difusión de ciertos fluidos, que sólo 

pueden ser obtenidos con los médiums mejor dotados, con 

aquellos, en suma, cuyo aparato electromediúmnico posea 

mejores condiciones.

”En general, los hechos de aportes son y continuarán siendo 

sumamente raros. No preciso demostraros por qué son y se-

rán menos frecuentes que los otros hechos de tangibilidad: 

vosotros mismos lo deduciréis a partir de lo que os digo. 

Además, esos fenómenos son de tal naturaleza que, así como 

no todos los médiums son aptos para producirlos, tampoco 

todos los Espíritus pueden lograrlos. En efecto, es preciso 

que entre el Espíritu y el médium influido exista cierta afi



Segunda Parte – Capítulo V

124

nidad, cierta analogía, en una palabra, cierta semejanza que 

permita que la parte expansible del fluido periespirítico19 del 

encarnado se mezcle, se una, se combine con el fluido del 

Espíritu que quiere hacer un aporte. Esta fusión debe ser tal 

que la fuerza resultante de ella se convierta, si así vale de-

cirlo, en una, del mismo modo que una corriente eléctrica, 

al actuar sobre el carbón, produce un solo foco, una única 

claridad. Vosotros os preguntaréis: ¿para qué esa unión, esa 

fusión? Sucede que, para producir esos fenómenos, es nece-

sario que las propiedades esenciales del Espíritu motor sean 

aumentadas con algunas de las propiedades del sujeto me-

diumnizado. El fluido vital, indispensable para la produc-

ción de todos los fenómenos mediúmnicos, es un atributo 

exclusivo del encarnado y, por consiguiente, el Espíritu que 

opera se encuentra obligado a impregnarse de él. Sólo en-

tonces puede, por medio de algunas propiedades de vuestro 

medio circundante, que vosotros no conocéis, aislar, volver 

invisibles y hacer que se muevan algunos objetos materiales, 

e incluso los propios encarnados.

”No se me permite, por el momento, revelaros las leyes par-

ticulares que rigen a los gases y a los fluidos que os circun-

dan. Con todo, antes de que hayan transcurrido algunos 

años, antes de que una existencia humana se agote, la expli-

cación de esas leyes y de esos fenómenos os será revelada, y 

veréis surgir y producirse una nueva variedad de médiums, 

que caerán en un estado cataléptico particular cuando sean 

mediumnizados.

19 Como se ve, cuando se trata de expresar una idea nueva, para la cual el lengua-

je carece de términos, los Espíritus saben perfectamente crear neologismos. Las 

palabras electromediúmnico y periespirítico no son nuestras. Los que nos han criti-

cado porque creamos los términos espírita, espiritismo, periespíritu, que no tenían 

términos análogos, podrán también hacer la misma crítica a los Espíritus. (N. de 

Allan Kardec.) Asimismo, vale señalar que muchos de los fenómenos que Allan 

Kardec nombra y define en este libro, recibieron otras denominaciones por parte 

de los investigadores que lo sucedieron, quienes crearon su propia terminología. 

En esta versión hemos traducido fielmente los términos que el autor empleó en 

lengua francesa. (N. del T.)



Manifestaciones físicas espontáneas

125

”Ya veis de cuántas dificultades está rodeada la producción 

de aportes. Con toda lógica podéis concluir, tal como ya lo 

he dicho, que los fenómenos de esa naturaleza son extrema-

damente raros, sobre todo porque los Espíritus se prestan 

muy poco a producirlos, pues eso requiere de parte de ellos 

un trabajo casi material, que les causa disgusto y fatiga. Por 

otro lado, y esto es muy frecuente, sucede que el estado del 

médium opone a los Espíritus una barrera infranqueable, a 

pesar de la energía y la voluntad que estos tengan.

”Así pues, es evidente, y no me cabe duda de que vuestro 

razonamiento lo confirma, que los hechos tangibles, tales 

como golpes, movimientos y suspensiones de objetos, son 

fenómenos simples, que se operan mediante la concentra-

ción y la dilatación de ciertos fluidos, y que pueden ser pro-

vocados y obtenidos mediante la voluntad y el trabajo de 

los médiums aptos para ello, cuando los secundan Espíritus 

amistosos y benévolos; en tanto que los hechos de aportes 

son múltiples, complejos, exigen el concurso de circunstan-

cias especiales, sólo pueden ser realizados por un único Es-

píritu junto con un único médium, y requieren, fuera de lo 

necesario para la tangibilidad, una combinación muy parti-

cular para aislar y volver invisibles al objeto o a los objetos 

que serán aportados.

”Todos vosotros, espíritas, comprendéis mis explicaciones 

y entendéis perfectamente qué es esa concentración de flui-

dos especiales que se requiere para lograr la locomoción y la 

tactilidad20 de la materia inerte. Creéis en ello, como creéis 

en los fenómenos de la electricidad y el magnetismo, con los 

cuales los hechos mediúmnicos tienen gran analogía y son, 

por así decirlo, su consagración y desarrollo. En cuanto a 

los incrédulos y a los científicos –pues estos son peores que 

aquellos–, no me compete convencerlos, y no me ocupo de 

ellos. Un día se convencerán por la fuerza de la evidencia, 

20 En francés: tactilité. Facultad de sentir mediante el tacto. (N. del T.)



Segunda Parte – Capítulo V

126

pues es necesario que se inclinen ante el testimonio unáni-

me de los hechos espíritas, como ya se han inclinado ante 

tantos otros hechos que al principio habían rechazado.

”En resumen: los hechos de tangibilidad son frecuentes. En 

cambio, los hechos de aportes son rarísimos, porque las con-

diciones que se requieren para la producción de estos úl-

timos son muy difíciles. Por consiguiente, ningún médium 

puede decir que a tal hora o en tal momento obtendrá un 

aporte, pues muchas veces el Espíritu mismo se encuentra 

impedido de hacerlo. Debo añadir que esos fenómenos son 

doblemente difíciles en público, porque ahí se encuentran, 

casi siempre, elementos enérgicamente refractarios, que 

paralizan los esfuerzos del Espíritu y, con mayor razón, la 

acción del médium. Por el contrario, sabed que esos fenó-

menos se producen casi siempre en las reuniones particu-

lares, de manera espontánea, la mayoría de las veces sin que 

los médiums lo sepan, sin premeditación, y son muy raros 

cuando estos se hallan prevenidos. De ahí debéis concluir 

que existe un motivo legítimo de sospecha cada vez que un 

médium se vanagloria de obtenerlos a voluntad, dicho de 

otro modo, de dar órdenes a los Espíritus como si fuesen 

servidores, lo que es simplemente absurdo. Sostened inclu-

so, como regla general, que los fenómenos espíritas no se 

producen para constituir un espectáculo, ni para divertir a 

los curiosos. Si algunos Espíritus se prestan a esas cosas, sólo 

puede ser para la obtención de fenómenos simples, no para 

los que, como los de aportes y otros semejantes, exigen con-

diciones excepcionales.

”Recordad, espíritas, que así como es absurdo rechazar siste-

máticamente todos los fenómenos de ultratumba, tampoco 

es prudente aceptarlos ciegamente. Cuando un fenómeno de 

tangibilidad, de aparición, de visibilidad o de aporte se ma-

nifiesta espontáneamente y de modo instantáneo, aceptadlo. 

Con todo, nunca será demasiado repetiros que no aceptéis 

nada a ciegas. Someted cada hecho a un examen minucioso,



Manifestaciones físicas espontáneas

127

profundo y severo, pues –creedlo– el espiritismo, tan rico 

en fenómenos sublimes y grandiosos, no tiene nada para ga-

nar con esas insignificantes manifestaciones, que pueden ser 

imitadas por los prestidigitadores hábiles.

”Me diréis, por cierto, que esos fenómenos son útiles para 

convencer a los incrédulos. Pero sabed que, si no dispusie-

rais de otros medios de convicción, hoy no contaríais ni con 

la centésima parte de los espíritas que existen. Hablad al co-

razón, pues por ahí lograréis el mayor número de conversio-

nes serias. En caso de que juzguéis conveniente, para ciertas 

personas, el empleo de hechos materiales, al menos pre-

sentadlos en circunstancias tales que no puedan dar lugar 

a ninguna interpretación falsa y, sobre todo, no os apartéis 

de las condiciones normales de esos hechos, porque si se los 

presenta en malas condiciones proporcionan argumentos a 

los incrédulos, en vez de convencerlos.”

ERASTO

99. El fenómeno de aportes presenta una particularidad bas-

tante singular: algunos médiums sólo lo obtienen en estado 

sonambúlico, lo que se explica fácilmente. En el sonámbulo 

hay un desprendimiento natural, una especie de aislamiento 

del Espíritu y del periespíritu, aislamiento que debe facilitar 

la combinación de los fluidos necesarios. Es el caso de los 

aportes de que hemos sido testigos. Las preguntas siguientes 

fueron dirigidas al Espíritu que los había producido, pero las 

respuestas se resienten, a veces, por la deficiencia de sus co-

nocimientos. Las hemos sometido al Espíritu Erasto, mucho 

más instruido desde el punto de vista teórico, quien las com-

pletó con observaciones muy acertadas. Uno es el artista, el 

otro es el sabio. La comparación misma de esas dos inteli-

gencias constituye un estudio instructivo, porque demuestra 

que no basta con ser Espíritu para comprenderlo todo.

1. ¿Podrías decirnos, por favor, por qué los aportes que tú haces 

sólo se producen durante el sueño magnético del médium?



Segunda Parte – Capítulo V

128

“Eso depende de la naturaleza del médium. Los hechos que 

produzco cuando mi médium está dormido, podría produ-

cirlos también con otro médium en estado de vigilia.”

2. ¿Por qué haces que se demore tanto el aporte de los obje-

tos, y por qué excitas la codicia del médium, exacerbando su 

deseo de obtener el objeto prometido?

“Necesito ese tiempo para preparar los fluidos que sirven para 

el aporte. En cuanto a la excitación, casi siempre no es más que 

para divertir a las personas presentes y a la sonámbula.”

OBSERVACIÓN DE ERASTO – El Espíritu que respondió no sabe 

más que eso. No comprende el motivo de esa codicia que él estimu-

la instintivamente, sin darse cuenta de su efecto. Cree que divierte a 

las personas, mientras que en realidad provoca, sin sospecharlo, una 

mayor emisión de fluido. Es la consecuencia de la dificultad que el 

fenómeno presenta, dificultad siempre mayor cuando el fenómeno no 

es espontáneo, sobre todo con ciertos médiums.

3. La producción del fenómeno, ¿depende de la naturaleza 

especial del médium? ¿Podría ser producido, mediante otros 

médiums, con mayor facilidad y rapidez?

“La producción depende de la naturaleza del médium, y sólo 

se obtiene con naturalezas adecuadas. En cuanto a la rapi-

dez, nos es de gran ayuda el hábito de conectarnos a menudo 

con el mismo médium.”

4. La influencia de las personas presentes, ¿contribuye en algo?

“Cuando en ellas hay incredulidad, cuando se oponen, pue-

den molestarnos mucho. Preferimos presentar nuestras 

pruebas a los creyentes y a las personas versadas en el es-

piritismo. No obstante, no quiero decir con eso que la mala 

voluntad pueda paralizarnos por completo.”

5. ¿Dónde has tomado las flores y los bombones que aportaste?

“Tomo las flores en los jardines, donde las hay de mi agrado.”

6. ¿Y los bombones? ¿El confitero no habrá notado que le 

faltaban?

“Los tomo de donde quiero. El confitero no ha notado nada, 

porque puse otros en su lugar.”



Manifestaciones físicas espontáneas

129

7. Pero los anillos son valiosos. ¿De dónde los sacaste? ¿No 

habrás causado perjuicio a aquel a quien se los quitaste?

“Los saqué de lugares que nadie conoce, para no causar un 

perjuicio a ninguna persona.”

OBSERVACIÓN DE ERASTO – Creo que el hecho fue explicado de 

un modo insuficiente debido a la incapacidad del Espíritu que res-

pondió. Sí, es probable que haya habido un perjuicio real, pero el Es-

píritu no quiso dar la impresión de que sustrajo algo. Un objeto sólo 

puede ser reemplazado por otro objeto idéntico, que sea de la misma 

forma y que tenga el mismo valor. Por consiguiente, si un Espíritu 

tuviese la facultad de sustituir el objeto que tomó por otro igual, ya 

no habría razón para que se apoderara de aquel, puesto que podría 

utilizar el que le sirve de sustituto.

8. ¿Es posible aportar flores de otro planeta?

“No, eso no es posible para mí.”

– (A Erasto.) Otros Espíritus, ¿tendrían ese poder?

“No, eso es imposible, en virtud de la diferencia de medios 

circundantes.”

9. ¿Podrías aportar flores de otro hemisferio: de los trópicos, 

por ejemplo?

“Siempre que sea de la Tierra, puedo.”

10. En cuanto a los objetos que aportaste, ¿podrías hacer que 

desaparezcan, y llevarlos de vuelta a su lugar?

“Así como los traje aquí, puedo llevarlos de vuelta, según mi 

voluntad.”

11. ¿La producción del fenómeno de aportes, ¿no te causa 

algún esfuerzo, alguna dificultad?

“No nos causa ningún esfuerzo cuando tenemos permiso 

para producirlos. Podría causarnos muchos inconvenientes 

en caso de que quisiéramos producir efectos sin haber sido 

autorizados.”

OBSERVACIÓN DE ERASTO – Él no quiere admitir su esfuerzo, 

aunque este sea real, ya que se ve forzado a ejecutar una operación, 

por así decirlo, material.

12. ¿Cuáles son las dificultades que encuentras?



Segunda Parte – Capítulo V

130

“Ninguna, excepto las malas disposiciones fluídicas que 

pueden ser contrarias a nosotros.”

13. ¿Cómo aportas el objeto? ¿Lo sostienes con las manos?

“No, lo envolvemos en nosotros mismo.”

OBSERVACIÓN DE ERASTO – El Espíritu no explica de modo claro 

su operación, pues no envuelve el objeto con su propia personalidad. 

Sin embargo, como su fluido personal es dilatable, penetrable y ex-

pansible, combina una parte de ese fluido con una parte del fluido 

animalizado del médium y, en esa combinación, oculta y transporta 

el objeto que eligió para el aporte. Así pues, no es exacto decir que 

envuelve el objeto en sí mismo.

14. ¿Aportarías con la misma facilidad un objeto de peso 

considerable, de cincuenta kilos, por ejemplo?

“El peso no es nada para nosotros. Aportamos flores porque 

eso puede resultar más agradable que un objeto pesado y 

voluminoso.”

OBSERVACIÓN DE ERASTO – Es exacto. Puede aportar objetos de 

cien o doscientos kilos, porque la gravedad que existe para vosotros 

queda anulada para él. Pero en este caso tampoco comprende lo que 

sucede. La masa de los fluidos combinados es proporcional a la masa 

de los objetos. En una palabra, la fuerza debe ser proporcional a la 

resistencia. De ahí se sigue que, cuando el Espíritu sólo aporta una 

flor o un objeto liviano, eso se debe casi siempre a que no encuentra 

en el médium, o en sí mismo, los elementos necesarios para llevar a 

cabo un esfuerzo más considerable.

15. ¿Podemos atribuir a los Espíritus las desapariciones de 

algunos objetos, cuya causa se ignora?

“Eso sucede muy a menudo, más a menudo de lo que supo-

néis, y podría remediarse pidiéndole al Espíritu que devuel-

va el objeto desaparecido.”

OBSERVACIÓN DE ERASTO – Es verdad. Pero a veces lo que ha 

sido sustraído no se recupera, pues esos objetos que ya no encontráis 

en vuestra casa suelen ser llevados muy lejos. No obstante, como la 

sustracción de los objetos exige prácticamente las mismas condicio-

nes fluídicas que se requieren para los aportes, sólo puede producirse


Manifestaciones físicas espontáneas

131

con la ayuda de médiums dotados de facultades especiales. Por eso, 

cuando alguna cosa desaparece, es más probable que se deba a un 

descuido vuestro, antes que a la acción de los Espíritus.

16. ¿Es posible que algunos efectos considerados como fe-

nómenos naturales se deban a la acción de determinados 

Espíritus?

“Vuestros días están llenos de esos hechos, que no compren-

déis porque no pensáis en ellos, pero que con un poco de 

reflexión percibiríais claramente.”

OBSERVACIÓN DE ERASTO – No atribuyáis a los Espíritus lo que es 

obra de la humanidad. Con todo, creed en su influencia oculta, cons-

tante, que genera alrededor vuestro mil circunstancias, mil incidentes 

necesarios para el cumplimiento de vuestros actos, de vuestra existencia.

17. Entre los objetos aportados, ¿no habrá algunos que los 

propios Espíritus puedan fabricar, es decir, que sean produ-

cidos espontáneamente por las modificaciones que los Espí-

ritus producen en el fluido o en el elemento universal?

“No por mí, pues no tengo permiso para eso. Sólo un Espíri-

tu elevado es capaz de hacerlo.”

18. El otro día, ¿cómo introdujiste esos objetos, ya que la ha-

bitación estaba cerrada?

“Los hice entrar conmigo, envueltos, por así decirlo, en mi 

sustancia. No puedo decir nada más, pues no es explicable.”

19. ¿Cómo hiciste para tornar visibles esos objetos, que un 

momento antes eran invisibles?

“Quité la materia que los envolvía.”

OBSERVACIÓN DE ERASTO – No es la materia propiamente dicha 

la que los envuelve, sino un fluido tomado, mitad del periespíritu del 

médium, y mitad del Espíritu que opera.

20. (A Erasto.) ¿Es posible que un objeto sea aportado en un 

lugar completamente cerrado? En una palabra, ¿el Espíritu 

puede espiritualizar un objeto material, de modo que este 

penetre la materia?

“Esta cuestión es compleja. El Espíritu puede volver invisibles 

los objetos que aporta, pero no penetrables. No puede romper


Segunda Parte – Capítulo V

132

la agregación de la materia, porque implicaría la destrucción 

del objeto. Al volverlo invisible, el Espíritu puede aportarlo 

cuando quiera, y desprenderlo sólo en el momento oportuno, 

para hacerlo aparecer. Las cosas suceden de otro modo con 

relación a los objetos que nosotros componemos. Como sólo 

introducimos en ellos los elementos de la materia, y dado que 

esos elementos son esencialmente penetrables, y que nosotros 

mismos penetramos y atravesamos los cuerpos más conden-

sados con la misma facilidad con que los rayos solares atra-

viesan los vidrios, podemos perfectamente decir que hemos 

introducido el objeto en un lugar, por más cerrado que esté. 

Pero eso sólo sucede en este caso.”

NOTA – Respecto a la teoría de la formación espontánea de 

los objetos, véase más adelante el capítulo titulado: “Labora-

torio del mundo invisible”.


Añadir lapiz de Edición


INFAMIA denuncia de Henri Sause 1 dic 1884

Vídeos publicados sobre el tema:Falsificación de Génesis

Vídeos publicados sobre el tema:Falsificación de Génesis Espiritista, 5ta Edición, 2nda Revisión del Libro de Génesis Espiritista... https://youtu.be/LahxKBMvd84
Ésta es mí contestación oficial sobre la Carta de la Federación Espírita de Brasil FEB, que publiqué é el 6 de abril del 2018. Y consta en el  artículo que contiene el siguiente Video.

Contestación oficial de mi parte a la Federación Espírita de Brasil FEB



5ta Edición, 2nda Revisión del Libro de Génesis Espiritista... https://youtu.be/fQyH70ypda4


5ta Edición, 2nda Revisión del Libro de Génesis Espiritista... Versión de Carleen Bransteter https://youtu.be/9AABq-nWY-M, Carleen Branstetter, 👌okp21 verificado... (11/29/2021).





Carta de la Federacion Espirita de Brasil FEB del 29 de enero del 2018

Carta de la Federación Espirita de Brasil FEB, 29 de de enero del 2018.

Esta carta de la FEB expresa excusas, como justificación para no hacer nada por 134 años desde que Henri Sausse hizo la denuncia de la Infamia el 1 de diciembre de 1884, en el Periodico "Le Espiritisme".

Todas las excusas son sólo válidas para los que nunca tuvieron compromiso con el Espiritismo, y que creyeron que el Espiritualismo moderno suplantaría las enseñanzas del Espiritismo unido a las enseñanzas apócrifas de Jean Baptiste Roustaing. Pero el Espiritismo, que no es Espiritualismo, no se puede sostener en la mentira. Es por eso que esta defensa por la integridad de la filosofía es muy válida.


Hoy, la Federación Espirita de Brasil FEB, sólo tiene dos (2) opciones.

  • Opción #1 - Corregir las alteraciones a los libros codificados y restaurar la integridad doctrinaria del Espiritismo, en próximas ediciones de traducciones. 
  • Opción #2 - NO HACER NADA, que automáticamente se convierte en la primera y única Opción.
Par saber que va a pasar, se debe evaluar el espíritu o las intenciones, que al menos las tenemos por escrito.

Y es por eso importante evaluar el contenido de la Carta de la FEB del 29 de enero del 2018, a fin de determinar si esas son las intenciones. El hacer las correcciones correspondientes, y cumplir con traducciones correctas, implicaría que sí estaban falsificadas las traducciones realizadas en todos los idiomas, incluyendo el idioma portugués, desde hace 146 años. Esto es poco probable y si esta fuera la opción a seguir, deberíamos estar muy pendientes a que eso se logre. Digamos que quieren hacer creer que esa es la opción, pues es solo cuestión de esperar a que todo se olvide, como ocurrió en el pasado. Hoy la Federación Espirita de Brasil FEB, no ha demostrado ningún interés en preservar la integridad doctrinaria del espiritismo moralizador y consolador, porque el interés real es que el Espiritismo, siga siendo considerado una religión Espiritualista que este de acuerdo a los libros publicados de Chico Xavier y Divaldo Pereira Franco, que son considerados como base fundamental de sus creencias espiritualistas.


Las que nadie se las cree, ni ellos mismos, tergiversa la verdad, y lo peor para ellos los incriminan en esta maldad infame de falsificar el libro de Génesis publicado por Allan Kardec el día 6 de enero del 1868. 


Los cogimos con las manos en la masa.



Creen que ya no tendrán que preocuparse. Están lejos de la verdad. Es ahora que los tenemos con las manos en la masa. Quedarán en ridículo, y la credibilidad mundial los juzgará. No os daremos cuenta pronto que están derrumbado y sin un plan B, por haber sido, malos, mentirosos, hipócritas e Infames. Quedarán en el ridículo mundial. 
Carta de la FEB 1-5 en Portugués y en español


####### Traducción al Español #######
Pagina 1

LA GÉNESIS

MILAGROS Y LAS PREDICCIONES
SEGÚN EL ESPIRITISMO
EDICIÓN FINAL

El propósito de las preguntas formuladas últimamente acerca de lo que sería la edición definitiva de la Génesis, milagros y las predicciones según el Espiritismo, Federación Espírita de Allan Kardec Brasileña, a través de su Consejo de administración, llega oficialmente al movimiento espírita expresa su entendimiento nacional sobre el tema.

Como todos saben, la primera edición de la obra salió a la luz, en París, el 6 de enero en 1868, seguido ese mismo año, la publicación de las segunda y terceros ediciones, absolutamente idénticas, simplemente reimpresiones de la primera edición. La 4 ª edición, que contiene en la cubierta y la portada el año 1868, se publicó sólo en la primavera de 1869, ya desencarnado el codificador, aunque manteniendo las mismas características de las tres primeras ediciones, con el cual no distingue en cualquier momento.

La 5ª edición de la génesis, milagros y las predicciones según el Espiritismo, a diferencia de cuatro primeras ediciones, no contiene el año de su lanzamiento, ni en la portada o en la portada, por lo que hasta hace poco no era posible conocer con precisión la fecha publicada. Hoy en día y que el sitio electrónico de la Biblioteca Nacional de Francia, realizar un seguimiento de la fecha exacta de su fecha de lanzamiento: 23 de diciembre de 1872, en el revisado, corregido y ampliado.

Como es conocido por todos, la quinta edición francesa, o que ella siguió y que son idénticos en todos los puntos, es el que ha servido de espejo a las traducciones en las diversas lenguas nacionales de los países del mundo, por haber sido la última edición revisada. Si he usado los traductores febianos Portugués, incluyendo el Dr. Guillón Ribeiro, siendo pertinente tener en cuenta que la primera edición brasileña de la obra, publicados en los años 80 del siglo XIX y traducido por Joaquim Carlos Travassos, Fortúnio, basado en la edición revisada, corregida y ampliada.

No es nuevo en la controversia que el último libro de la codificación espírita habría sido "adulterado" .

Después de la muerte de Allan Kardec, visto que suprime, modifica o agrega palabras, frases y párrafos completos que, en opinión de algunos, no fueron escritos por el autor y que tu desde 1884, 

1 


http://soyespirita.blogspot.com/2018/03/carta-de-la-federacion-espirita-de.html

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¿Cómo reconocer un “Espiritista Verdadero”, en el Espiritismo?

¿Cómo reconocer un “Espiritista Verdadero”, en el Espiritismo? 
Un Espiritista Verdadero es aquel que según el Libro de Obras Póstumas, de Allan Kardec lo describe así:

Breve Contestación a los Detractores del Espiritismo

“Solo reconoce por adeptos suyos a los que practican su enseñanza, es decir, a los que trabajan en su propio mejoramiento moral, esforzándose en vencer sus malas inclinaciones, en ser menos egoístas y orgullosos, más afables, más humildes, pacientes, benévolos, caritativos para con el prójimo y moderados en todas las cosa, pues este es el signo característico del espiritista verdadero…”

Un Espiritista Verdadero, no es el que cobra menos dinero. Esos son “Charlatanes”, infiltrados en el Espiritismo. Los “Charlatanes”, son los que cobran dinero en el Espiritismo.


Evaluar a un Espiritista, y saber si es uno Verdadero, se necesita tener conocimiento adquirido, mediante la lectura de los Libros Codificados de Allan Kardec, Así se puede verificar la autenticidad.

Mensajes en Fotos


Body

















1/15/16

Un RESUMEN sobre los recursos del Espiritismo para sanar las Obsesiones Espirituales seria:









  • Moralización del Obsesado obteniendo su ascendencia Moral y luego al Obsesor moralizarlo.



  • Fortalecimiento de la "Voluntad" del Obsesado para que pueda Rechazar al Obsesor.



  • Oración Magnética Mental. (Grupales),



  • Magnetización del Obsesado, mediante Pases Magnéticos.



  • Educación Espirita.


Los postulados y la definición de la Filosofía Espirita antes expresada es nuestra razón de ser en esta red social. Por la naturaleza de este medio, muchas personas con diferentes corrientes de pensamiento y de diferente postura con relación al Espiritismo, pueden hacer comentarios a nuestras reflexiones. Esto nos llena de mucha satisfacción, porque ilustra claramente que el propósito de la existencia de esta página ha cometido su propósito al lograr cruzar barreras de idiomas y de pensamientos. Estamos muy claros en que nuestra filosofía es una de carácter Kardeciana y es la que promulga el deseo genuino de Dios en cuanto al comportamiento Moral de nuestra sociedad y de toda la raza humana, pero no tenemos ninguna conexión con otras corrientes de pensamiento sincretistas como lo son: Práctica de africanismo, indigenismos o ritualismos étnicos, Religiosos, folclóricos o sincréticos ni se hacen rezos, baños de plantas, consume de aguardiente o tabacos, inhalaciones toxicas, curaciones mágicas, maleficios o encantamientos y Santería.



Las obsesiones se Curan según el Espiritismo.






Excelente recurso de información según El Espiritismo, en el siguiente Libro Gratuito:








Todos están bienvenidos a comentar nuestras reflexiones, pero en nada esto significa que patrocinemos estas corrientes diferentes de pensamientos.











Queremos ser un faro, donde aquellos que desean encontrar el puerto seguro, puedan libremente acercarse al dialogo y a la comprensión. Jesús nos enseño a no hacer acepción de persona alguna, somos llamados a la comprensión y a la tolerancia con todos aquellos que aunque tengan pensamientos diferentes, siguen siendo seres humanos en el proceso de encontrar el sendero de la verdad en su camino evolutivo.












REFERENCIAS PARA ESCRIBIR ESTA REFLEXIÓN



  • El Evangelio Según El Espiritismo, Allan Kardec

  • El Libro de Los Espíritus, Allan Kardec

  • Obras Póstumas, Allan Kardec

  • Genesis

  • El Cielo Y el Infierno – Allan Kardec

  • El Libro de Los Médiums – Allan Kardec











Frank Montañez

“Soy Espírita”

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NOTA Importante:




Si consideras que este articulo o reflexión es útil, y deseas citarnos en un artículo o nota que publiques en tu blog o en Facebook, por favor haz una mención de que obtuviste la información de un articulo nuestro ya publicado. Eso es actuar en Moral y bien común. No permitas que el atribuirte consciente o inconscientemente crédito por algo que copiaste de otro autor, afecte tu espiritualidad, y que cometas faltas que se han de acumulan a las que ya tienes.




Si me mencionas o no, no es importante para mí, pero sí; es una falta el atribuirte que la información publicada es de tu autoría al no hacer mención alguna del autor original, si no das el crédito al que originalmente lo creo, eso es propiedad intelectual y al no dar el crédito, constituye una falta de moralidad. Recomiendo que añadas al final de tu reflexión algo así:




Partes de esta reflexión ha sido tomada de un artículo publicado por Frank Montañez de “Soy Espírita” en su blog: www.soyespirita.blogspot.com




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Eso evitarás que actúes mal sin quererlo hacer, de eso se trata la Educación Espírita.






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________________________________________




NOTA ACLARATORIA:





Han notado que nuestras reflexiones se redactan para la Educación de nuestra filosofía, tal y como lo ilustran Los Espíritus de La Codificación Espirita dada a Allan Kardec. Muchas de estas enseñanzas lucen como que deben ser tratadas en la Casa Espírita y creo que sí; es esto correcto. Pero la mayoría de nuestros lectores no tienen acceso a Casa Espírita alguna, entonces no nos podemos quedar con las manos cruzadas esperando que Espíritus Impuros que sabiendo esta realidad se adelanten se introduzcan en los hogares de personas que con genuino interés se acercan a nuestra página buscando ayuda. Para ellos les sugiero considerar conformar un pequeño grupo de Estudios en su hogar. Así se deleitaran de las enseñanzas de los Espíritus. Estos dos enlaces te ayudaran a comenzar a conformar tu grupo de Estudio:





  • http://soyespirita.blogspot.com/2014/01/ley-de-sociedad-i-necesidad-de-la-vida.html

  • http://soyespirita.blogspot.com/2011/08/recomendaciones-para-los-nuevos-grupos.html













No demostramos compasión si no ayudamos a estas personas en estos lugares inaccesibles que no existe ninguna Casa Espírita cerca y tal vez nunca la habrá a no ser por nuestra educación por el Internet. Para muchos el desarrollo de la Mediúmnidad es tan serio que no han desarrollado aun Médiums en sus lugares de reunión. Pero eso no debe ser la norma, pues el mismo Allan Kardec nos apercibió de que esto era esencial en el desarrollo espiritual de las comunicaciones Mediúmnica.




Preferimos hacer accesible esta información para aquellos que genuinamente desean crecer espiritualmente, y yo soy el de pensar que si los deseos de estos nuevos allegados son encaminados al desarrollo de la Mediúmnidad, es preferible ayudarlos que dejarlos a expensas de Espíritus Impuros que aprovechándose del deseo más profundo de crecer espiritualmente intervengan para que esto no se logre.




Esta educación debe ser el detonador para el establecimiento de nuevos centros de reunión para nuevos allegados y esto cumple el propósito de la codificación y de la Ley de Progreso y Crecimiento espiritual a que todos tenemos derecho.









































Autenticidad de los libros Codificados por Allan Kardec según el Libro de Génesis, ¿Qué es una Opinión en el Espiritismo? y el propósito del Espiritismo con la Humanidad:





Ítem #10. Sólo los espíritus puros reciben la misión de transmitir la palabra de Dios, pues hoy sabemos que los espíritus están lejos de ser todo perfectos y que algunos intentan aparentar lo que no son, razón por la cual San Juan ha dicho: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios” (Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol 4:1).



De modo que nadie tiene la autoridad Espiritual ni Moral de realizar cambios a los libros codificados que no sean los dueños y autores originales; "Los Espíritus".




Veamos lo que dice la introducción del Libro de Génesis, comentado y firmado por Allan Kardec y lee como sigue: Introducción, De la primera edición, publicada en enero de 1868.


“A pesar de la intervención humana en la elaboración de esta





Doctrina, la iniciativa pertenece a los espíritus, pero no a uno en especial, ya que es el resultado de la enseñanza colectiva y concordante de muchos espíritus, puesto que si se basara en la doctrina de un espíritu no tendría otro valor que el de una "opinión personal". El carácter esencial de la Doctrina y su existencia misma se basan en la uniformidad y la concordancia de la enseñanza. Por tanto, todo principio no general no puede considerarse parte integrante de la Doctrina, sino una simple opinión aislada de la cual el Espiritismo no se responsabiliza.


Es esa concordancia colectiva de opiniones, sometidas a la prueba de la lógica, la que otorga fuerza a la Doctrina Espírita y asegura su vigencia. Para que cambiase, sería necesario que la totalidad de los espíritus mudasen de opinión, es decir, que llegase el día en que negasen lo dicho anteriormente. Ya que la Doctrina emana de la enseñanza de los espíritus, para que desapareciese sería necesario que los espíritus dejasen de existir. Y es por eso que esta Doctrina prevalecerá siempre sobre los demás sistemas personales, que no poseen, como ella, raíces por doquier. El Libro de los Espíritus ha consolidado su prestigio porque es la expresión de un pensamiento colectivo y general.”

Firmado por Allan Kardec.






El Libro de Génesis, escrito por Allan Kardec nos indica lo siguiente tambien:


Ítem #40. El Espiritísmo presenta, como ha sido demostrado (cap. I, n.º 30), todos los caracteres del Consolador prometido por Jesús. No es, en absoluto, una doctrina individual, una concepción humana; nadie puede decirse su creador (Pues sus creadores fueron los Espíritus). Es el fruto de la enseñanza colectiva de los espíritus presididos por el Espíritu de Verdad. No suprime nada del Evangelio: lo completa y aclara. Con la ayuda de las nuevas leyes que revela, en unión con las de la ciencia, hace comprender lo que era ininteligible y admitir la posibilidad de aquello que la incredulidad tenía inadmisible. Hubo precursores y profetas que presintieron su llegada. Por su poder moralizador, prepara el reino del bien sobre la Tierra.


La doctrina de Moisés, incompleta, terminó circunscrita al pueblo judío; la de Jesús, más completa, se extendió a toda la Tierra mediante el cristianismo, pero no convirtió a todos; el Espiritismo, más completo aún, con raíces en todas las creencias, convertirá a la Humanidad.1


1. Todas las doctrinas filosóficas y religiosas llevan el nombre de la individualidad fundadora, por lo que se dice: el Mosaísmo, el Cristianismo, el Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, etc. La palabra Espiritismo, por el contrario, no involucra a ninguna persona en especial; pero sí define a una idea general que indica, al mismo tiempo, el carácter y la fuente múltiple de la Doctrina. [N. de A. Kardec.]






Claramente Allan Kardec y El Espíritu de verdad que dictó los Libros Codificados que el Espiritísmo, más completo aún, es con raíces en TODAS LAS CREENCIAS y la fuente múltiple de la doctrina, refiriéndose a que con Moisés la Doctrina fue incompleta y la de Jesús se extendió mediante el Cristianismo, pero no convirtió a todos, por lo tanto es hoy que el Espiritísmo ha de ser de todos, todas las doctrinas religiosas, "Mosaísmo, Cristianismo, Mahometismo, el Budismo, el Cartesianismo, el Furierismo, el Sansimonismo, y yo ando los Musulmanes, los Hinduistas, los Ateos, los Laicos, los de Joaquín Trincado, los Santeros, Umbanda, en fin a "TODOS", es más incluyo, hasta los extraterrestres, Todos adelantaran sus Espíritus mediante las enseñanzas del Espiritísmo.



En el libro de Obras Póstumas, Allan Kardec, luego de haber dedicado 13 años a la Codificación Espírita, y haber codificado y publicado los 5 Libros Básicos, dijo lo siguiente refiriéndose al Espiritismo:



EL ESPIRITÍSMO NO ES UNA RELIGIÓN Constituida…



El espiritismo es una doctrina filosófica que tiene consecuencias religiosas como toda filosofía espiritualista y por esto mismo toca forzosamente las bases fundamentales de todas las religiones: Dios, el alma y la vida futura; pero no es una religión constituida, dado que no tiene culto, rito ni templo, y que entre sus adeptos ninguno ha tomado ni recibido titulo de sacerdote o sumo sacerdote. Estas calificaciones son pura invención de la crítica.


Obras Póstumas – Allan Kardec







TODOS SOMOS MÉDIUMS





Libro de Los Mediums - Sobre los Médiums - X




Todos los hombres son médiums, todos tienen un Espíritu que los orienta hacia el bien, en caso de que sepan escucharlo. Ahora bien, poco importa que algunos se comuniquen directamente con él a través de una mediumnidad especial, y que otros sólo lo escuchen a través de la voz del corazón y de la inteligencia, pues no deja de ser su Espíritu familiar quien los aconseja. Llamadlo espíritu, razón o inteligencia: en todos los casos es una voz que responde a vuestra alma y os dicta buenas palabras. Sin embargo, no siempre las comprendéis. No todos saben proceder de acuerdo con los consejos de la razón, no de esa razón que se arrastra y repta más de lo que camina, que se pierde en la maraña de los intereses materiales y groseros, sino de esa razón que eleva al hombre por encima de sí mismo y lo transporta a regiones desconocidas. Esa razón es la llama sagrada que inspira al artista y al poeta, el pensamiento divino que eleva al filósofo, el impulso que arrebata a los individuos y a los pueblos. Razón que el vulgo no puede comprender, pero que eleva al hombre y lo aproxima a Dios más que ninguna otra criatura; entendimiento que sabe conducirlo de lo conocido a lo desconocido, y le hace realizar las cosas más sublimes. Escuchad, pues, esa voz interior, ese genio bueno que os habla sin cesar, y llegaréis progresivamente a oír a vuestro ángel de la guarda, que desde lo alto del cielo os tiende la mano. Repito: la voz íntima que habla al corazón es la de los Espíritus buenos, y desde ese punto de vista todos los hombres son médiums.




Channing






Libro de Los Mediums - Capt. XVII


Amigos míos, permitidme que os dé un consejo, dado que avanzáispor un terreno nuevo, y si seguís la ruta que os indicamos no osextraviaréis. Se os ha dicho una gran verdad, que deseamos recordaros: el espiritismo es sólo una moral, y no debe salirse de los límites de la filosofía, ni más ni menos, salvo que quiera caer en el dominio de la curiosidad.


Dejad de lado las cuestiones científicas, pues la misión de los Espíritus no es resolverlas, ahorrándoos el esfuerzo de las investigaciones.


"Tratad antes de mejoraros, pues de ese modo progresaréis realmente".


San Luis







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